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N° 3374 - 23 DE OCTUBRE DE 2006

REPÚBLICA ORIENTAL DEL URUGUAY

DIARIO DE SESIONES

DE LA

CÁMARA DE REPRESENTANTES

SEGUNDO PERÍODO ORDINARIO DE LA XLVI LEGISLATURA

52ª SESIÓN EXTRAORDINARIA

PRESIDEN LOS SEÑORES REPRESENTANTES DOCTOR JULIO CARDOZO FERREIRA Presidente
RUBÉN MARTÍNEZ HUELMO 1er. Vicepresidente
Y PABLO PÉREZ GONZÁLEZ 2do. Vicepresidente

ACTÚAN EN SECRETARÍA LOS TITULARES DOCTOR MARTI DALGALARRONDO AÑÓN Y DOCTOR JOSÉ PEDRO MONTERO
Y EL PROSECRETARIO DOCTOR GUSTAVO SILVEIRA

 

Asisten el señor Ministro del Interior, doctor José E. Díaz; el señor Subsecretario, doctor Juan Faroppa, y el Director General, señor Jorge Jouroff

 

 

 

 

 

 

 

 

Texto de la citación

 

 

 

Montevideo, 18 de octubre de 2006.

 

 

LA CÁMARA DE REPRESENTANTES se reunirá, en sesión extraordinaria, el próximo lunes 23, a la hora 11, para informarse de los asuntos entrados y considerar el siguiente

 

- ORDEN DEL DÍA -

 

 

Situación de la Jefatura de Policía de Maldonado. (Llamado a Sala al señor Ministro del Interior). (Carp. 1170/006). Rep. 728

  

 

MARTI DALGALARRONDO AÑÓN     GUSTAVO SILVEIRA

                                                                      Secretario                                  Prosecretario

 

 

S U M A R I O

 

1.- Asistencias y ausencias

2.- Asuntos entrados

3.- Inasistencias anteriores

CUESTIONES DE ORDEN

4, 6, 8, 10, 12, 14, 16 y 18.- Integración de la Cámara

4, 6, 8, 10, 12, 14, 16 y 18- Licencias

ORDEN DEL DÍA

5, 7, 9, 11, 13, 15, 17 y 19.- Situación de la Jefatura de Policía de Maldonado. (Llamado a Sala al señor Ministro del Interior).

Antecedentes: Rep. Nº 728, de agosto de 2006. Carp. Nº 1170 de 2006. Secretaría.

— Debate.

— Se aprueba una moción

 

1.-      Asistencias y ausencias.

Asisten los señores Representantes:, Washington Abdala, Álvaro Alonso, José Amorín Batlle, Hugo Arambillete, Beatriz Argimón, Roque Arregui, Alfredo Asti, Manuel María Barreiro, Ariel Barrios, Julio Basanta, Juan José Bentancor, Bertil R. Bentos, Gustavo Bernini, Daniel Bianchi, José Luis Blasina, Julio Bonilla, Gustavo Borsari Brenna, Eduardo Brenta, Juan José Bruno, Irene Caballero, Alfredo Cabrera, Diego Cánepa, Rodolfo Caram, Germán Cardoso, José Carlos Cardoso, Ana Cardozo (7), Julio Cardozo Ferreira, Federico Casaretto, Alberto Casas, Raúl Casás, Margarita Catalogne, Hebert Clavijo, Alba M. Cocco Soto, Beatriz Costa, Richard Charamelo, Silvana Charlone, Álvaro Delgado (6), Juan José Domínguez, David Doti Genta, Carlos Enciso Christiansen, Walter Falero, Julio César Fernández, Luis Gallo Cantera, Luis José Gallo Imperiale, Carlos Gamou, Jorge Gandini (3), Javier García, Daniel García Pintos, Nora Gauthier, Carlos González Álvarez, Rodrigo Goñi Romero, Óscar Groba (8), Eduardo Guadalupe, Tabaré Hackenbruch Legnani (1), Uberfil Hernández, Doreen Javier Ibarra, Fernando Longo Fonsalías, Álvaro F. Lorenzo, Guido Machado, Daniel Mañana, Rubén Martínez Huelmo, Alicia Martínez (9), Carlos Maseda, Carlos Mazzulo, Eduardo Medeiros, Jorge Menéndez, Gonzalo Mujica, Julio Musetti (4), Pablo Naya, Jorge Orrico, Edgardo Ortuño, Ruben Ottonello, Jorge Patrone, Daniela Payssé, Daniel Peña Fernández, Adriana Peña Hernández, Aníbal Pereyra, Esteban Pérez, Pablo Pérez González, Enrique Pintado, Juan J. Piñeyrúa (5), Iván Posada, Jorge Pozzi, Fernando Riet, Juan A. Roballo, Nelson Rodríguez Servetto, Luis Rosadilla, Javier Salsamendi, Víctor Semproni, Juan C. Souza (2), María Suárez, Héctor Tajam, Gonzalo Texeira, Hermes Toledo Antúnez, Daisy Tourné, Mónica Travieso, Jaime Mario Trobo, Álvaro Vega Llanes, Fernando Velez, Homero Viera y Horacio Yanes.

Con licencia: Pablo Abdala, Pablo Álvarez López, Miguel Asqueta Sóñora, Sergio Botana, Nora Castro, Roberto Conde, Mauricio Cusano, Gustavo A. Espinosa, Sandra Etcheverry, Gustavo Guarino, Pablo Iturralde Viñas, Luis A. Lacalle Pou, José Carlos Mahía, Gonzalo Novales, José Quintín Olano Llano, Ivonne Passada, Alberto Perdomo Gamarra, Darío Pérez Brito, Edgardo Rodríguez, Jorge Romero Cabrera, Carlos Signorelli y Carlos Varela Nestier.

Falta con aviso: Martín Fernández.

Sin aviso: Ruben Amaro.

Observaciones:

(1) A la hora 19:20 comenzó licencia ingresando en su lugar el Sr. Julio Musetti

(2) A la hora 19:20 comenzó licencia ingresando en su lugar el Sr. Pablo Naya.

(3) A la hora 22:45 comenzó licencia ingresando en su lugar la Sra. Irene Caballero.

(4) A la hora 23:00 cesó en sus funciones por reintegro de su titular el Sr. Representante Tabaré Hackenbruch Legnani.

(5) A la hora 23:55 cesé en sus funciones por reintegro de su titular el Sr. Representante Carlos Varela Nestier.

(6) A la hora 00:00 del día 24/10 comenzó licencia, siendo convocado en su lugar el Sr. Martín Fernández.

(7) A la hora 00:00 del día 24/10 cesó en sus funciones, por reintegro de su titular el Sr. Representante Roberto Conde.

(8) A la hora 00:00 del día 24/10 cesó en sus funciones.

(9) A la hora 00:00 del día 24/10 cesó en sus funciones.

El Sr. Representante Pablo Abdala en virtud de haber cesado su licencia a la hora 00:00 del día 24/10 falta con aviso.

El Sr. Representante Pablo Álvarez López en virtud de haber cesado su licencia a la hora 00:00 del día 24/10 falta con aviso.

2.-     Asuntos entrados.

"Pliego Nº 136

DE LA CÁMARA DE SENADORES

La Cámara de Senadores remite los siguientes proyectos de ley, aprobados por dicho Cuerpo:

-    A la Comisión de Asuntos Internacionales

La citada Cámara comunica que, con fecha 18 de octubre de 2006, ha sancionado los siguientes proyectos de ley:

La referida Cámara comunica que, en sesión de 18 de octubre de 2006, resolvió aceptar las modificaciones introducidas por la Cámara de Representantes al proyecto de ley por el que se establecen disposiciones a aplicarse con motivo de la realización de la XVI Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno, a desarrollarse en nuestro país los días 3 a 5 de noviembre de 2006. C/1339/006

-     Téngase presente

INFORMES DE COMISIONES

La Comisión de Defensa Nacional se expide sobre el proyecto de ley por el que se modifica el plazo para retirar las armas remitidas por disposición de la Justicia, al Servicio de Material y Armamento del Ejército. C/1126/006

-     Se repartió con fecha 18 de octubre

La Comisión de Asuntos Internacionales se expide sobre los siguientes proyectos de ley:

La Comisión de Constitución, Códigos, Legislación General y Administración se expide sobre los siguientes proyectos de ley:

La Comisión de Seguridad Social se expide sobre los siguientes asuntos:

-     Se repartieron con fecha 20 de octubre

  • proyecto de ley por el que se concede una pensión graciable al señor Eduardo Darnauchans. C/1243/006

La Comisión de Asuntos Internos se expide sobre el proyecto de resolución por el que se crea una Comisión Especial de Ciencia y Tecnología. C/898/006

La Comisión de Legislación del Trabajo se expide sobre el proyecto de ley por el que se modifican disposiciones legales relativas al registro de mozos de cordel en la actividad fluvial de pasajeros. C/854/006

-     Se repartirán

COMUNICACIONES GENERALES

La Academia Nacional de Veterinaria remite nota relacionada con el proyecto de ley por el que se establecen normas para la protección de los animales. C/1887/997

La Comisión Honoraria Pro Erradicación de la Vivienda Rural Insalubre contesta la exposición realizada por el señor Representante Edgardo Rodríguez, en sesión de 3 de octubre de 2006, referida a las obras de electrificación en la localidad de Laureles, situada en el límite de los departamentos de Tacuarembó y de Rivera. S/C

La Intendencia Municipal de Salto acusa recibo de la exposición realizada por el señor Representante Víctor Semproni, en sesión de 3 de octubre de 2006, por la que propone realizar un debate sobre las causas de la violencia que padece nuestra sociedad. S/C

-    A sus antecedentes

COMUNICACIONES DE LOS MINISTERIOS

El Ministerio de Industria, Energía y Minería contesta los siguientes asuntos:

  • del señor Representante José Carlos Mahía, sobre el arrendamiento de vehículos por parte de la Administración Nacional de Usinas y Trasmisiones Eléctricas. C/914/006

  • de la señora ex Representante Ana Laura Gadea, acerca de diversos datos relativos a los vehículos utilizados por la Administración Nacional de Usinas y Trasmisiones Eléctricas. C/1090/006

  • presentada por el señor Representante Manuel María Barreiro, relacionada con la conveniencia de conceder tarifas especiales a los discapacitados auditivos para el uso de servicios de telefonía celular. C/22/005

  • presentada por el señor Representante Edgardo Rodríguez, acerca del interés, por parte de vecinos de distintas zonas del departamento de Tacuarembó, de que se aplique la tecnología GSM para la transmisión de datos. C/22/005

El citado Ministerio remite la información producida por la Dirección Nacional de Minería y Geología, al pedido de informes del señor Representante Hebert Clavijo, relacionada con la localización de yacimientos y explotación de baritina. C/1049/006

El Ministerio de Economía y Finanzas contesta el pedido de informes del señor Representante Nelson Rodríguez Servetto, referente a un funcionario de la Dirección Nacional de Aduanas. C/1283/006

-     A sus antecedentes

COMUNICACIONES REALIZADAS

La Comisión de Educación y Cultura solicita se remita al Ministerio respectivo, a los efectos previstos por el artículo 202 de la Constitución de la República, el texto de los siguientes proyectos de ley:

-    Se cursaron con fecha 18 de octubre

PEDIDOS DE INFORMES

El señor Representante Roque Arregui solicita se cursen los siguientes pedidos de informes:

-     Se cursaron con fecha 18 de octubre

El señor Representante Carlos Signorelli solicita se curse un pedido de informes al Ministerio de Economía y Finanzas, con destino a la Dirección General de Casinos, acerca del presunto cierre de una sala de juegos en la ciudad capital del departamento de Artigas. C/1362/006

-     Se cursó con fecha 20 de octubre".

3.-     Inasistencias anteriores.

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- Está abierto el acto.

(Es la hora 11 y 13)

——Dese cuenta de las inasistencias anteriores.

(Se lee:)

"Inasistencias de Representantes a las sesiones realizadas el día 18 de octubre de 2006:

Extraordinaria de la hora 15:00:

Con aviso: Álvaro Alonso, Miguel Asqueta Sóñora, Álvaro Delgado, David Doti Genta, Sandra Etcheverry, Jorge Gandini, Marcelo Inzaurralde, Alberto Perdomo Gamarra, Alberto Scavarelli y Óscar Zabaleta.

Sin aviso: José Carlos Cardoso, Roberto Conde, Daniel García Pintos, Gonzalo Mujica y Jaime Mario Trobo.

Ordinaria de la hora 16:00

Con aviso: David Doti Genta, Daniel García Pintos, Rodrigo Goñi Romero y Óscar Zabaleta.

Inasistencias a las Comisiones.

Representantes que no concurrieron a las Comisiones citadas:

Miércoles 18 de octubre

VIVIENDA, TERRITORIO Y MEDIO AMBIENTE

Con aviso: Darío Pérez Brito y Óscar Zabaleta.

CONSTITUCIÓN, CÓDIGOS, LEGISLACIÓN GENERAL Y ADMINISTRACIÓN integrada con la de GANADERÍA AGRICULTURA Y PESCA.

Con aviso: Diego Cánepa.

Jueves 19 de octubre

INVESTIGADORA PARA PRONUNCIARSE SOBRE LA LEGALIDAD, OPORTUNIDAD Y CONVENIENCIA DE GASTOS REALIZADOS POR DETERMINADOS ENTES AUTÓNOMOS Y SERVICIOS DESCENTRALIZADOS ENTRE EL 1º DE MARZO DE 2000 Y EL 1º DE MARZO DE 2005.

Sin aviso: Javier Salsamendi, Miguel Ángel Guzmán Martínez y Rodrigo Goñi Romero".

4.-     Licencias.

Integración de la Cámara.

——Habiendo número, está abierta la sesión.

Dese cuenta del informe de la Comisión de Asuntos Internos relativo a la integración del Cuerpo.

(Se lee:)

"La Comisión de Asuntos Internos aconseja a la Cámara aprobar las siguientes resoluciones:

Del señor Representante Alberto Perdomo, por motivos personales, inciso tercero del artículo primero de la Ley Nº 17.827, por el día 23 de octubre de 2006, convocándose al suplente correspondiente siguiente, señor Raúl Casás.

Visto la licencia por motivos personales oportunamente concedida al señor Representante Sergio Botana, y ante la denegatoria de los suplentes correspondientes de aceptar la convocatoria realizada, la Corte Electoral, ante solicitud de la Cámara, proclama nuevos suplentes y se convoca por el período comprendido entre los días 23 y 24 de octubre de 2006, al suplente correspondiente siguiente, señor Fernando Riet.

Del señor Representante Gustavo Guarino, por motivos personales, inciso tercero del artículo primero de la Ley Nº 17.827, por el período comprendido entre los días 23 y 24 de octubre de 2006, convocándose al suplente siguiente, señor Eduardo Medeiros.

Del señor Representante Pablo Abdala, por motivos personales, inciso tercero del artículo primero de la Ley Nº 17.827, por el día 23 de octubre de 2006, convocándose a la suplente siguiente, señora Alicia Martínez.

Del señor Representante Darío Pérez, por motivos personales, inciso tercero del artículo primero de la Ley Nº 17.827, por el período comprendido entre los días 23 y 24 de octubre de 2006, convocándose al suplente correspondiente siguiente, señor Julio Bonilla.

Del señor Representante Carlos Varela Nestier, por motivos personales, inciso tercero del artículo primero de la Ley Nº 17.827, por el día 23 de octubre de 2006, convocándose al suplente siguiente, señor Juan José Piñeyrúa.

Del señor Representante Roberto Conde, en misión oficial, literal C) del artículo primero de la Ley Nº 17.827, para participar, invitado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), del taller de trabajo "Uruguay: Disparidades Regionales e Inserción Internacional", a realizarse en la ciudad de Montevideo, por el día 23 de octubre de 2006, convocándose a la suplente siguiente, señora Ana Cardozo.

Del señor Representante Jorge Romero, por motivos personales, inciso tercero del artículo primero de la Ley Nº 17.827, por el día 23 de octubre de 2006, convocándose al suplente siguiente, señor Eduardo Guadalupe.

De la señora Representante Nora Castro, por misión oficial, literal C) del artículo primero de la Ley Nº 17.827, para asistir a la Conferencia Interparlamentaria de Educación Superior y a la reunión de la Comisión de Educación, Cultura, Ciencia, Tecnología y Comunicación del Parlamento Latinoamericano (PARLATINO), a desarrollarse en la ciudad de Montevideo, por el período comprendido entre los días 23 y 24 de octubre de 2006, convocándose al suplente siguiente, señor Hugo Arambillette".

——En discusión.

Si no se hace uso de la palabra, se va a votar.

(Se vota)

——Treinta y cinco en treinta y seis: AFIRMATIVA.

Quedan convocados los suplentes correspondientes y se les invita a pasar a Sala.

(ANTECEDENTES:)

"Montevideo, 24 de octubre de 2006.

Señor Presidente de la
Cámara de Representantes,
Julio Cardozo.

Presente.
De mi mayor consideración:

Por medio de la presente, me dirijo a usted a los efectos de hacer uso de licencia por el día de hoy, por motivos personales.

Al saludarlo muy atentamente le ruego se sirva convocar a mi suplente respectivo.

ALBERTO PERDOMO
Representante por Canelones".

 

"Comisión de Asuntos Internos

VISTO: La solicitud de licencia por motivos personales del señor Representante por el departamento de Canelones, Alberto Perdomo.

CONSIDERANDO: Que solicita se le conceda licencia por el día 23 de octubre de 2006.

ATENTO: A lo dispuesto en el artículo 116 de la Constitución de la República, en la Ley Nº 10.618 de 24 de mayo de 1945, en la modificación dada en su artículo primero por la Ley Nº 17.827, de 14 de setiembre de 2004 y en el inciso tercero de artículo primero de esta.

La Cámara de Representantes,

R E S U E L V E :

1) Concédese licencia por motivos personales por el día 23 de octubre de 2006, al señor Representante por el departamento de Canelones, Alberto Perdomo.

2) Convóquese por Secretaría, por el día 23 de octubre de 2006, al suplente correspondiente siguiente de la Hoja de Votación Nº 20004 del Lema Partido Nacional, señor Raúl Casás.

Sala de la Comisión, 23 de octubre de 2006.

VÍCTOR SEMPRONI, NORA GAUTHIER".

 

"Corte Electoral
2730/06
272/48

Montevideo, 18 de octubre de 2006.

Señor Presidente de la
Cámara de Representantes,
Doctor Julio Cardozo Ferreira

Señor Presidente:

Pongo en su conocimiento que la Corte Electoral en acuerdo celebrado el día de hoy, visto que el Representante Nacional por el departamento de Cerro Largo Sr. Sergio Botana electo por la Hoja de Votación número 2004 del Lema Partido Nacional, ha solicitado licencia entre los días 23 y 24 del corriente y al haber declinado por esta vez la convocatoria los suplentes correspondientes, resolvió proclamar Representante Nacional al segundo candidato señor Fernando Riet y suplentes a los señores Mauricio Yurramendi, Juan M. Costa y Agustín Muñoz. Dichas proclamaciones se hacen con carácter temporal y por el término de la licencia concedida al Representante Nacional señor Sergio Botana y en el concepto de que se han cumplido las condiciones establecidas por el artículo 116 de la Constitución de la República, por la Ley Nº 10.618 de 24 de mayo de 1945, en la redacción dada en su artículo 1º, por el artículo 1º de la Ley Nº 17.827, de 14 de setiembre de 2004 y el inciso tercero del mismo artículo.

Saludo al señor Presidente con mi más distinguida consideración.

Renán Rodríguez
Vicepresidente

Alfonso Mario Cataldi
Secretario Letrado".

 

"Comisión de Asuntos Internos

VISTO: La solicitud de licencia por motivos personales, oportunamente concedida al señor Representante por el departamento de Cerro Largo, Sergio Botana por el período comprendido entre los días 23 y 24 de octubre de 2006.

RESULTANDO: Que los suplentes correspondientes siguientes, señores Arthur Souza, Vicente Araújo y Mauro Suárez, no habían aceptado por esa vez la convocatoria de que fueron objeto.

CONSIDERANDO: I) Que habiéndose agotado la nómina de suplentes la Corte Electoral a solicitud de la Cámara, proclamó a los señores Fernando Riet, Mauricio Yurramendi, Juan M. Costa y Agustín Muñoz, como suplentes, lo que comunicó por Oficio Nº 2730/2006, de 18 de octubre de 2006.

ATENTO: A lo dispuesto en el artículo 116 de la Constitución de la República y en la Ley Nº 10.618, de 24 de mayo de 1945.

La Cámara de Representantes,

R E S U E L V E :

Convóquese por Secretaría para integrar la representación por el departamento de Cerro Largo, por el período comprendido entre los días 23 y 24 de octubre de 2006, al suplente correspondiente siguiente de la Hoja de Votación Nº 2004, del Lema Partido Nacional, señor Fernando Riet.

Sala de la Comisión, 23 de octubre de 2006.

VÍCTOR SEMPRONI, ALBERTO PERDOMO, NORA GAUTHIER".

 

"Melo, 19 de octubre de 2006.

Señor Presidente de la
Cámara de Representantes,
Julio Cardozo.

Presente
De mi mayor consideración:

Por la presente solicito a usted licencia por los días lunes 23 y martes 24 del corriente mes de octubre.

Motiva la misma, razones de índole personal.

Saluda muy atentamente.

GUSTAVO GUARINO
Representante por Cerro Largo".

 

"Melo, 19 de octubre de 2006.

Señor Presidente de la
Cámara de Representantes,
Julio Cardozo.

Presente
De mi mayor consideración:

Por la presente comunico a usted que en esta oportunidad no puedo aceptar la convocatoria de la Cámara para los días 23 y 24 del presente mes de octubre.

Saluda muy atentamente,

Óscar Echeverría".

 

"Treinta y Tres 19 de octubre de 2006.

Señor Presidente de la
Cámara de Representantes,
Julio Cardozo.

Presente

De mi mayor consideración:

Por intermedio de la presente comunico a usted que en esta oportunidad me es imposible aceptar la convocatoria realizada por ese Cuerpo legislativo para los días 23 y 24 de octubre.

Sin otro particular, saluda muy atentamente,

Geener Amaral".

 

"Comisión de Asuntos Internos

VISTO: La solicitud de licencia por motivos personales del señor Representante por el departamento de Cerro Largo, Gustavo Guarino.

CONSIDERANDO: I) Que solicita se le conceda licencia por el período comprendido entre los días 23 y 24 de octubre de 2006.

II) Que, por esta vez, no aceptan la convocatoria los suplentes siguientes, señores Óscar Echevarría y Geener Amaral.

ATENTO: A lo dispuesto en el artículo 116 de la Constitución de la República, en la Ley Nº 10.618 de 24 de mayo de 1945, en la modificación dada en su artículo primero por la Ley Nº 17.827, de 14 de setiembre de 2004 y en el inciso tercero de artículo primero de esta.

La Cámara de Representantes,

R E S U E L V E :

1) Concédese licencia por motivos personales, por el período comprendido entre los días 23 y 24 de octubre de 2006, al señor Representante por el departamento de Cerro Largo, Gustavo Guarino.

2) Acéptase por esta vez, las negativas presentadas por los suplentes siguientes, señores Óscar Echevarría y Geener Amaral.

3) Convóquese por Secretaría, por el mencionado lapso, al suplente correspondiente siguiente de la Hoja de Votación Nº 738 del Lema Partido Encuentro Progresista - Frente Amplio - Nueva Mayoría, señor Eduardo Medeiros.

Sala de la Comisión, 23 de octubre de 2006.

VÍCTOR SEMPRONI, NORA GAUTHIER, RAÚL CASÁS".

 

"Montevideo, 20 de octubre de 2006.

Señor Presidente de la
Cámara de Representantes,
Julio Cardozo.

Presente.
De mi mayor consideración:

Por la presente solicito licencia por motivos personales por el día lunes 23 de octubre de 2006 y se convoque a mi suplente respectivo.

Sin otro particular, saludo atentamente

PABLO ABDALA
Representante por Montevideo".

 

"Comisión de Asuntos Internos

VISTO: La solicitud de licencia por motivos personales del señor Representante por el departamento de Montevideo, Pablo Abdala.

CONSIDERANDO: Que solicita se le conceda licencia por el día 23 de octubre de 2006.

ATENTO: A lo dispuesto en el artículo 116 de la Constitución de la República, en la Ley Nº 10.618, de 24 de mayo de 1945, en la modificación dada en su artículo primero por la Ley Nº 17.827, de 14 de setiembre de 2004 y el inciso tercero del artículo primero de esta.

La Cámara de Representantes,

R E S U E L V E :

1) Concédese licencia por motivos personales por el día 23 de octubre de 2006, al señor Representante por el departamento de Montevideo, Pablo Abdala.

2) Convóquese por Secretaría para integrar la referida representación, por el día 23 de octubre de 2006, a la suplente correspondiente siguiente de la Hoja de Votación Nº 71 del Lema Partido Nacional, señora Alicia Martínez.

Sala de la Comisión, 23 de octubre de 2006

VÍCTOR SEMPRONI, NORA GAUTHIER, RAÚL CASÁS".

 

"Montevideo, 20 de octubre de 2006.

Señor Presidente de la
Cámara de Representantes
Julio Cardozo.

Presente.
De mi mayor consideración:

De acuerdo a lo establecido en la Ley Nº 17.827, solicito al Cuerpo que tan dignamente preside, se sirva concederme el uso de licencia en el período comprendido entre el día 23 y 24 de octubre de 2006, por motivos personales.

Sin más, lo saluda atentamente,

DARIO PÉREZ
Representante por Maldonado".

 

"Maldonado, 20 de octubre de 2006.

Señor Presidente de la
Cámara de Representantes
Julio Cardozo.

Presente.
De mi mayor consideración:

Habiendo tomado conocimiento que he sido convocada para actuar como Representante Nacional los días 23 y 24 de octubre del corriente, me dirijo a usted a efectos de comunicarle que en esta oportunidad declino ocupar dicho cargo en la Cámara que usted preside.

Le saluda atentamente.

María del Carmen Salazar".

 

"Comisión de Asuntos Internos

VISTO: La solicitud de licencia por motivos personales del señor Representante por el departamento de Maldonado, Darío Pérez.

CONSIDERANDO: I) Que solicita se le conceda licencia por el período comprendido entre los días 23 y 24 de octubre de 2006.

II) Que, por esta vez, no acepta la convocatoria de que ha sido objeto la suplente siguiente, señora María del Carmen Salazar.

ATENTO: A lo dispuesto en el artículo 116 de la Constitución de la República, en la Ley Nº 10.618, de 24 de mayo de 1945, en la modificación dada en su artículo primero por la Ley Nº 17.827, de 14 de setiembre de 2004 y el inciso tercero del artículo primero de esta.

La Cámara de Representantes,

R E S U E L V E :

1) Concédese licencia por motivos personales por el período comprendido entre los días 23 y 24 de octubre de 2006, al señor Representante por el departamento de Maldonado, Darío Pérez.

2) Acéptase, por esta vez, la renuncia presentada por la suplente siguiente, señora María del Carmen Salazar.

3) Convóquese por Secretaría para integrar la referida representación, por el mencionado lapso, al suplente correspondiente siguiente de la Hoja de Votación Nº 181370890 del Lema Partido Encuentro Progresista - Frente Amplio - Nueva Mayoría, señor Julio Bonilla.

Sala de la Comisión, 23 de octubre de 2006.

VÍCTOR SEMPRONI, NORA GAUTHIER, RAÚL CASÁS".

 

"Montevideo, 23 de octubre de 2006.

Señor Presidente de la
Cámara de Representantes
Julio Cardozo.

Presente.

Por la presente me dirijo a usted a los efectos de solicitar licencia por el día de la fecha, convocando a mi suplente respectivo.

El motivo es personal.

Saluda atentamente,

CARLOS VARELA
Representante por Montevideo".

 

"Montevideo, 23 de octubre de 2006.

Señor Presidente de la
Cámara de Representantes
Julio Cardozo.

Presente.

Habiendo sido convocado por ese Cuerpo, en mi calidad de suplente por el Representante Nacional Carlos Varela Nestier, comunico mi renuncia por esta única vez, solicitando la convocatoria de mi suplente correspondiente.

Sin otro particular, saludo al señor Presidente muy atentamente,

José Carrasco".

 

"Comisión de Asuntos Internos

VISTO: La solicitud de licencia por motivos personales del señor Representante por el departamento de Montevideo, Carlos Varela Nestier.

CONSIDERANDO: I) Que solicita se le conceda licencia por el día 23 de octubre de 2006.

II) Que, por esta vez, no acepta la convocatoria de que ha sido objeto el suplente siguiente, señor José Carrasco.

ATENTO: A lo dispuesto en el artículo 116 de la Constitución de la República, en la Ley Nº 10.618, de 24 de mayo de 1945, en la modificación dada en su artículo primero por la Ley Nº 17.827, de 14 de setiembre de 2004 y el inciso tercero del artículo primero de esta.

La Cámara de Representantes,

R E S U E L V E :

1) Concédese licencia por motivos personales por el día 23 de octubre de 2006, al señor Representante por el departamento de Montevideo, Carlos Varela Nestier.

2) Acéptase la negativa presentada, por esta única vez, por el suplente siguiente, señor José Carrasco.

3) Convóquese por Secretaría para integrar la referida representación, por el día 23 de octubre de 2006, al suplente correspondiente siguiente de la Hoja de Votación Nº 2121 del Lema Encuentro Progresista - Frente Amplio - Nueva Mayoría, señor Juan José Piñeyrúa.

Sala de la Comisión, 23 de octubre de 2006.

VÍCTOR SEMPRONI, NORA GAUTHIER, RAÚL CASÁS".

 

"Montevideo, 20 de octubre de 2006.

Señor Presidente de la
Cámara de Representantes,
Julio Cardozo.

Presente.
De mi mayor consideración:

Por la presente solicito al Cuerpo que usted preside, licencia por el día 23 de octubre del corriente por razón de Misión Oficial (Literal C) del artículo 1º de la Ley Nº 17.827); para participar invitado por el Banco Interamericano de Desarrollo en el taller de trabajo "Uruguay: Disparidades Regionales e inserción Internacional".

Cúmpleme aceptar la invitación en mi carácter de presidente de la Comisión Parlamentaria del MERCOSUR sección Uruguay.

Solicito se convoque al suplente respectivo,

Sin otro particular, saluda atentamente.

ROBERTO CONDE
Representante por Canelones".

 

"Comisión de Asuntos Internos

VISTO: La solicitud de licencia en misión oficial, del señor Representante por el departamento de Canelones, Roberto Conde, para participar invitado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), del taller de trabajo "Uruguay: Disparidades Regionales e Inserción Internacional", a realizarse en la ciudad de Montevideo, República Oriental del Uruguay.

CONSIDERANDO: Que solicita se le conceda licencia por el día 23 de octubre de 2006.

ATENTO: A lo dispuesto en el artículo 116 de la Constitución de la República, en la Ley Nº 10.618, de 24 de mayo de 1945, en la modificación dada en su artículo primero por la Ley Nº 17.827, de 14 de setiembre de 2004 y el literal C) del artículo primero de esta.

La Cámara de Representantes,

R E S U E L V E :

1) Concédese licencia en misión oficial, por el día 23 de octubre de 2006, al señor Representante por el departamento de Canelones, Roberto Conde, para participar invitado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), del taller de trabajo "Uruguay: Disparidades Regionales e Inserción Internacional", a realizarse en la ciudad de Montevideo, República Oriental del Uruguay.

2) Convóquese por Secretaría para integrar la referida representación por el día 23 de octubre de 2006, a la suplente correspondiente siguiente de la Hoja de Votación Nº 90, del Lema Partido Encuentro Progresista - Frente Amplio - Nueva Mayoría, señora Ana Cardozo.

Sala de la Comisión, 23 de octubre de 2006.

VÍCTOR SEMPRONI, NORA GAUTHIER, RAÚL CASÁS".

"Montevideo, 19 de octubre de 2006.

Señor Presidente de la

Cámara de Representantes

Dr. Julio Cardozo.

Presente.

De mi mayor consideración:

Por la presente solicito a usted licencia por el día 23 del corriente. Solicitando se convoque a mi suplente respectivo.

Le saluda a usted muy atentamente.

JORGE ROMERO CABRERA

Representante por Rivera".

 

"Comisión de Asuntos Internos

VISTO: La solicitud de licencia por motivos personales del señor Representante por el departamento de Rivera, Jorge Romero Cabrera.

CONSIDERANDO: Que solicita se le conceda licencia por el día 23 de octubre de 2006.

ATENTO: A lo dispuesto en el artículo 116 de la Constitución de la República, en la Ley Nº 10.618, de 24 de mayo de 1945, en la modificación dada en su artículo primero por la Ley Nº 17.827, de 14 de setiembre de 2004 y el inciso tercero del artículo primero de esta.

La Cámara de Representantes,

R E S U E L V E :

1) Concédese licencia por motivos personales por el día 23 de octubre de 2006, al señor Representante por el departamento de Rivera, Jorge Romero Cabrera.

2) Convóquese por Secretaría, por el día 23 de octubre de 2006, al suplente correspondiente siguiente de la Hoja de Votación Nº 2 del Lema Partido Nacional, señor Eduardo Guadalupe.

Sala de la Comisión, 23 de octubre de 2006

VÍCTOR SEMPRONI, NORA GAUTHIER, RAÚL CASÁS".

 

"Montevideo, 18 de octubre de 2006.

Señor Presidente de la
Cámara de Representantes,
Julio Cardozo.

Presente.
De mi consideración:

Solicito licencia por los días 23 y 24 de octubre de 2006, para asistir a la Conferencia Interparlamentaria de Educación Superior y a la reunión de la Comisión de Educación, Cultura, Ciencia, Tecnología y Comunicación del PARLATINO a realizarse en Montevideo los mencionados días.

Sin otro particular saluda cordialmente,

NORA CASTRO
Representante por Montevideo".

 

"Montevideo, 18 de octubre de 2006.

Señor Presidente de la
Cámara de Representantes,
Julio Cardozo.

Presente.
De mi consideración:

De acuerdo a la convocatoria que he recibido en virtud de la licencia solicitada por la señora Representante titular, comunico a usted mi renuncia por esta única vez a ocupar la banca.

Sin más, saluda atentamente.

Julio Battistoni".

 

"Comisión de Asuntos Internos

VISTO: La solicitud de licencia por misión oficial de la señora Representante por el departamento de Montevideo, Nora Castro, para concurrir a la Conferencia Interparlamentaria de Educación Superior y a la reunión de la Comisión de Educación, Cultura, Ciencia, Tecnología y Comunicación del Parlamento Latinoamericano (PARLATINO), a desarrollarse en la ciudad de Montevideo, República Oriental del Uruguay.

CONSIDERANDO: I) Que solicita se le conceda licencia por el período comprendido entre los días 23 y 24 de octubre de 2006.

II) Que por esta única vez no acepta la convocatoria de que ha sido objeto el suplente siguiente, señor Julio Battistoni, y la señora Beatriz Costa integra la Cámara durante el período mencionado.

ATENTO: A lo dispuesto en el artículo 116 de la Constitución de la República, en la Ley Nº 10.618 de 24 de mayo de 1945, en la modificación dada en su artículo primero por la Ley Nº 17.827, de 14 de setiembre de 2004 y en el literal C) del artículo primero de esta.

La Cámara de Representantes,

R E S U E L V E :

1) Concédese licencia en misión oficial, a la señora Representante por el departamento de Montevideo, Nora Castro, por el período comprendido entre los días 23 y 24 de octubre de 2006, para concurrir a la Conferencia Interparlamentaria de Educación Superior y a la reunión de la Comisión de Educación, Cultura, Ciencia, Tecnología y Comunicación del Parlamento Latinoamericano (PARLATINO), a desarrollarse en la ciudad de Montevideo, República Oriental del Uruguay.

2) Acéptase la renuncia presentada, por esta única vez, por el suplente siguiente, señor Julio Battistoni.

3) Convóquese por Secretaría para integrar la referida representación por el mencionado lapso, al suplente correspondiente siguiente de la Hoja de Votación Nº 609 del Lema Encuentro Progresista - Frente Amplio - Nueva Mayoría, señor Hugo Arambillette.

Sala de la Comisión, 23 de octubre de 2006.

VÍCTOR SEMPRONI, NORA GAUTHIER, RAÚL CASÁS".

5.-     Situación de la Jefatura de Policía de Maldonado. (Llamado a Sala al señor Ministro del Interior).

——Se entra al orden del día con la consideración del asunto motivo de la convocatoria: "Situación de la Jefatura de Policía de Maldonado. (Llamado a Sala al señor Ministro del Interior)".

(ANTECEDENTES:)

Rep. Nº 728

"Secretaría

MOCIÓN

Mocionamos para que se llame a Sala, de conformidad al artículo 119 de la Constitución de la República, al señor Ministro del Interior, José Díaz, a fin de informar sobre la situación de extrema gravedad e irregularidades en la Jefatura de Policía de Maldonado.

Montevideo, 9 de agosto de 2006.

GUIDO MACHADO, Representante por Rivera, WASHINGTON ABDALA, Representante por Montevideo, GERMÁN CARDOSO, Representante por Maldonado, JOSÉ AMORÍN, Representante por Montevideo, MANUEL MARÍA BARREIRO, Representante por Salto, CARLOS SIGNORELLI, Representante por Artigas, DANIEL BIANCHI, Representante por Colonia, JULIO M. MUSETTI, Representante por Canelones, DANIEL GARCÍA PINTOS, Representante por Montevideo".

——Se va a invitar al señor Ministro del Interior a ingresar a Sala.

(Así se procede)

——Se reitera la invitación al señor Ministro del Interior a ingresar a Sala.

(Ingresa a Sala el señor Ministro del Interior)

——Agradecemos la presencia del señor Ministro del Interior.

SEÑOR MINISTRO DEL INTERIOR.- ¿Me permite, señor Presidente?

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- Tiene la palabra el señor Ministro.

SEÑOR MINISTRO DEL INTERIOR.- Solicito que se autorice el ingreso a Sala del señor Subsecretario del Interior, doctor Juan Faroppa, y del Director General de Secretaría, señor Jorge Leonidas Jouroff.

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- El señor Subsecretario puede ingresar sin autorización del Cuerpo.

Se va a votar la autorización para que ingrese a Sala el señor Director General de Secretaría del Ministerio del Interior.

(Se vota)

——Setenta y uno en setenta y dos: AFIRMATIVA.

Se invita a ingresar a Sala al señor Subsecretario del Interior y al señor Director General de Secretaría.

Tiene la palabra el miembro interpelante, señor Diputado Germán Cardoso.

SEÑOR CARDOSO (don Germán).- Muchas gracias, señor Presidente.

Si se considera pertinente, podemos dar un lapso para que los integrantes del gabinete asesor del señor Ministro vayan tomando asiento.

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- Puede continuar, señor Diputado.

SEÑOR CARDOSO (don Germán).- Señor Presidente, señores legisladores, señor Ministro: en primer lugar, nos alegramos mucho de la recuperación del señor Ministro y de que finalmente hoy pueda estar presente aquí, entre nosotros, para debatir situaciones muy claras y complejas, y no para debatir sobre sensaciones térmicas, como con un tanto de necedad e insensatez se ha planteado, puesto que tenemos la convicción de querer debatir sobre las realidades que debemos enfrentar cada día y que golpean a los habitantes de todo el Uruguay; los problemas de Maldonado son los mismos que los de los habitantes de todo el Uruguay.

El 9 de agosto próximo pasado solicitamos que se votara en este Cuerpo la interpelación al señor Ministro del Interior. Hoy, setenta y cinco días después, finalmente estamos concretándola. Para no dilatar más la situación, queremos entrar de lleno en el tema y decir por dónde va a transitar esta interpelación.

Venimos hoy a denunciar a la Jefa de Policía de Maldonado, Graciela López, y lo venimos a hacer luego de haber recorrido un largo camino y de haber agotado todas las instancias posibles a nuestro alcance. Venimos a denunciar a la Jefa de Policía por actos de corrupción en el ejercicio de la función, por amiguismo en el desempeño del cargo, por inoperancia, negligencia y mala fe, que se reflejan en la realidad que hoy nos toca padecer, y por utilizar la mentira como una constante en su accionar.

En todo este tiempo, en todo este proceso, el señor Ministro Díaz, de una manera, diría, un tanto irresponsable, se ha solidarizado sistemáticamente con la Jefa López, y, por lo tanto, es tan responsable como ella de todos los hechos que vamos a denunciar a continuación; él mismo ha asumido la total, entera y absoluta responsabilidad de los hechos.

Antes de comenzar con el informe que vamos a presentar al Cuerpo, queremos decir que esta situación se podría haber evitado con un poco menos de soberbia y un poco más de humildad; se podría haber evitado, fundamentalmente, con más sentido de responsabilidad y con conocimiento de la realidad, porque esta realidad de Maldonado no tiene una sola voz. Esta realidad de Maldonado hoy no es solo de la oposición; esta realidad de Maldonado hoy une a todos los segmentos de la sociedad detrás del mismo reclamo. El problema afecta a todos, pero más aún -como lo vamos a demostrar- a los más humildes, a los trabajadores, a los más carenciados, a los desocupados, todos víctimas de la inseguridad y de la delincuencia que hoy reina a lo largo y ancho de todo el departamento de Maldonado y, lo que es mucho más grave aún, tiene presa del miedo, del temor, a la población.

La situación se ha agravado en curva ascendente, de manera notoria, a lo largo de todo el año 2005 y en lo que va de 2006. Tenemos la convicción de que un año y medio de gestión es un tiempo por demás prudencial para evaluar una probada ineficacia al frente de la Jefatura de Policía. Hoy debemos asumir una muy triste realidad: en el departamento de Maldonado la impunidad y el delito han ganado las calles, y si no lo creen así, no se queden solamente con lo que dice este Diputado de la oposición; a continuación vamos a destinar unos minutos para analizar, mes a mes, lo que ha sucedido en este año y medio. Se trata de hechos denunciados por la prensa del país en general, absolutamente por toda la prensa, tanto la que el Gobierno ha llamado de oposición como aquella que, al no ser calificada como tal -aquí tenemos ejemplos-, naturalmente es prensa afín al Gobierno.

Abril de 2005: el Ministerio del Interior señala su apuesta al profesionalismo y a los policías del escalafón ejecutivo para cumplir las lógicas tareas ejecutivas en las diecinueve Jefaturas del país. Sin embargo, designa como Jefe de Policía de Maldonado, para una tarea ejecutiva, a un funcionario policial del escalafón administrativo. Y creo que en este punto es donde tenemos que centrar el comienzo del descalabro de la situación.

Mayo de 2005: los vecinos de Maldonado y las máximas autoridades de la Liga de Fomento y Turismo de Punta del Este, alarmados por la ola delictiva, se reunieron con la Jefa de Policía Graciela López. El arrebato, el hurto, la rapiña, el robo a las fincas, inclusive con moradores adentro, se han instalado como moneda corriente en el departamento de Maldonado. Inclusive, a comienzos del mes de mayo de 2005 fue robada una mujer en el estacionamiento de un conocido hipermercado de la avenida Roosevelt, hecho totalmente inusual en Maldonado hasta ese entonces.

Junio de 2005: en Maldonado aumentó entre un 40% y un 50% la colocación de alarmas de seguridad y de rejas. La población de Maldonado se encuentra al borde de un ataque de nervios, jaqueada por los ladrones, y decenas de ciudadanos no están dispuestos a seguir soportando la ola de inseguridad reinante.

"En este contexto" -junio de 2005-, "comienzan a surgir los primeros cuestionamientos a la Jefa de Policía de Maldonado por su desconocimiento del Parlamento"; este fue el titular de "La República" el 2 de junio de 2005.

Julio de 2005: un jerarca policial de Maldonado fue acusado por sus subalternos. El Oficial con grado de Comisario formaba parte del equipo que llegó desde Montevideo junto a la Jefa de Policía Graciela López. El mencionado jerarca fue designado como Subdirector de la Dirección de Investigaciones de la Policía de Maldonado y fue procesado por peculado. Evidentemente, la persona que trajo López, de su confianza, terminó procesada por denuncias de sus propios compañeros. Aquí ya demostró que para elegir colaboradores no tiene un gran conocimiento.

Agosto de 2005: en los primeros seis meses del año la Policía de Maldonado detuvo un 36,9% menos de personas sospechadas de haber cometido un delito que en el mismo período del año 2004, según se desprende de las propias estadísticas de la Jefatura de Policía de Maldonado. La situación se enmarca dentro de un aumento de los delitos en el departamento, y en este mes del año 2005 los hurtos aumentaron un 23%. Eso lo informa "El País", en la edición de fecha 23 de agosto de 2005.

Setiembre de 2005: la ola de robos en Punta del Este trepó más que en agosto. Los 450 hurtos denunciados en agosto en el departamento de Maldonado representaron un 67,91% más que en idéntico período del año anterior. ¡67,91% más de delitos en agosto de 2005 que en agosto de 2004!

Entre setiembre de 2004 y el mismo mes de 2005 las denuncias por hurto crecieron un 53% en Maldonado y Punta del Este, según los propios datos oficiales. En setiembre hubo 469 denuncias contra 450 recibidas el mes anterior y 306 en el mismo período del año anterior.

Noviembre de 2005: en Punta del Este los hurtos aumentaron un 68% y las rapiñas se incrementaron un 150%, si se comparan los datos de 2005 con los de 2004. Al 31 de octubre de ese año fueron denunciados en todo el departamento 4.735 hurtos. ¡4.735 hurtos, señor Presidente! Es decir que estamos hablando de 15 por día. Y en octubre, las denuncias por hurto aumentaron un 10% en comparación con setiembre. Quiere decir que en la misma gestión fue en una curva ascendente permanente, mes a mes. Las rapiñas -como ya dijimos- también aumentaron un 150% con respecto al mismo período del año anterior. En este mes se registraron diez asaltos a mano armada contra cuatro registrados en octubre de 2004 y contra ningún asalto a mano armada registrado en octubre de 2003.

Diciembre de 2005: las denuncias de hurto formuladas en las distintas reparticiones del departamento de Maldonado crecieron en noviembre pasado 7,86% con respecto a octubre. Quiere decir que, en la misma gestión, mes a mes las denuncias continuaron en aumento constante. En diciembre de 2005 hay un aumento del 88,59% en los índices delictivos; casi un 90% más de delitos con respecto a diciembre de 2004.

Entrando a considerar el mes de enero, ya podemos acercarnos a comparar gestión con gestión porque, evidentemente, cuando se comienza a transitar el año 2006 y se lo compara con 2005, ya empezamos a comparar gestión Díaz-Díaz, gestión Graciela López-Graciela López.

En enero, la ola de robos y de inseguridad desveló a los operadores turísticos del departamento de Maldonado. En diciembre se duplicó la cantidad de hurtos con respecto al año anterior. Algunos medios locales informaron que en un solo fin de semana se habían denunciado más de cincuenta hurtos en las principales seccionales policiales de la costa, lo que, evidentemente, representó todo un récord. Según los datos oficiales de la Jefatura de Policía hubo 36 delitos, pero no se detuvo a una sola persona en las dos semanas siguientes, ni a un solo sospechoso por esta ola delictiva de un fin de semana de diciembre.

Febrero de 2006: se piden informes al Ministerio del Interior para que se confirme oficialmente si la Jefa de Policía de Maldonado, Graciela López, percibe una remuneración adicional a la que cobran los demás Jefes de Policía del país, a través del pago de horas ciudad que abona la Intendencia de Maldonado para reforzar el patrullaje de la zona balnearia.

Este será un capítulo aparte. Para clarificar -no tienen por qué saberlo todos los legisladores del país-, desde la segunda Administración del desaparecido Intendente de Maldonado, Domingo Burgueño Miguel, se generó un acuerdo con el Ministerio del Interior por el que la Intendencia Municipal de Maldonado contribuía, en la temporada alta, con determinada cantidad de dinero para reforzar el patrullaje. Esto responde a una circunstancia lógica del departamento de Maldonado: entre diciembre y marzo las ofertas laborales se multiplican, con mejores sueldos que las de todo el año. Entonces, para que los policías estén descansados y atentos a sus funciones, a aquellos que se considera imprescindibles por parte de los diferentes Comisarios de las seccionales policiales, la Intendencia les paga un sobresueldo para que permanezcan en el cargo cumpliendo sus funciones y trabajen cuatro horas más de su horario habitual.

En marzo de 2006 ocurrió un hecho por demás significativo en el departamento de Maldonado. El Comité de Base del Frente Amplio del barrio Hipódromo planteó a la Mesa Departamental del Frente Amplio que esa entidad pidiera al Ministerio del Interior el cese inmediato de la Jefa de Policía, doctora Graciela López.

No es un reclamo solo de la oposición; que quede claro, señor Presidente; que quede claro, señor Ministro; que quede claro, señores legisladores. Vamos a seguir describiendo la situación hasta llegar a la de hoy.

En abril de 2006 ocurrió un hecho significativo en la ciudad de Maldonado: coparon una vivienda y asesinaron a su propietario. En Punta del Este, luego de que se copó otra vivienda, en el barrio San Rafael, ultimaron de un balazo -un espeluznante homicidio- a un empresario. Ese mismo fin de semana de abril de 2006 se mató a dos personas en menos de cinco horas.

"Dos impactantes homicidios se producen en las últimas horas del día viernes, en distintos puntos del departamento de Maldonado. La situación se tensa". Esto publicó "La República" el 4 de junio de 2006.

En mayo de 2006 se informó que los arrebatos aumentaron un 20% en el mes de marzo en el departamento de Maldonado y los hurtos de motos y bicicletas se duplicaron en el mismo período, comparado con el año 2005. Seguimos comparando Administración Díaz-Díaz y Administración López-López.

Según las estadísticas de la propia Jefatura de Policía de Maldonado -esto consta en el titular del diario "El País" del 5 de mayo de 2006-, crecen un 73% los hurtos y un 90% los arrebatos, una nueva modalidad, desconocida hasta entonces en el departamento de Maldonado, que no tenía antecedentes en ese sentido y llega en esta Administración para instalarse. Repito: al mes de mayo de 2006 aumentaron un 90% los arrebatos.

En junio de 2006 se produjo un reclamo de las Asociaciones de Vecinos para que la Jefa de Policía de Maldonado, doctora Graciela López, renuncie a su cargo. "El pedido del Sindicato Único de Policías del Uruguay, tendiente a que el Poder Ejecutivo intervenga esa repartición y dos marchas realizadas ayer, exigiendo mejores medidas de seguridad, colocaron al departamento en una situación que amenaza agravarse con el paso de los días"; esto publicó "El Observador" el 7 de junio de 2006.

Los índices manejados por la Jefatura de Policía de Maldonado muestran un incremento en el accionar de los delincuentes en el mes de abril pasado. Las denuncias de hurto en el citado mes se incrementaron un 70% con respecto a abril de 2005. ¡En abril de 2006 hubo un 70% más de hurtos que en abril de 2005 en el departamento de Maldonado!

Los arrebatos vuelven a crecer un 90% en idéntico período, y los delitos contra la propiedad en 2006 tienen un promedio de 27 por día en el departamento. El delito que distingue a Maldonado, o lo hace distinto, es el robo de vehículos.

En julio de 2006, luego de una hora y media de reunión entre la Comisión de vecinos "Acción Ciudadana de Maldonado" y el Ministro del Interior, doctor José Díaz, los vecinos fernandinos se fueron disconformes, indicando que los plazos que maneja la Cartera de Interior son insostenibles para la situación de inseguridad que se vive a diario en Punta del Este y Maldonado.

Según cifras oficiales de la Jefatura de Policía, los hurtos aumentaron un 50% de enero a mayo de 2006 con respecto al mismo período del año anterior.

Me quiero detener en este punto por un momento, porque quiero ser claro. Cuando se habla de estadísticas, de distintas Administraciones, de las herencias, para ser justos quiero decir que ya no estoy comparando los años 2004 con 2005, entre los que la diferencia es abismal en cuanto a calidad de seguridad en el departamento de Maldonado, sino que estoy hablando de que en el primer cuatrimestre de 2006 los delitos se multiplicaron de una manera impresionante, en el entorno del 50% con respecto a la misma gestión, a la misma Administración del año anterior, del Ministro José Díaz y de la doctora Graciela López.

Los hurtos de motos, que golpean sin lugar a dudas a las clases trabajadoras del departamento -hay barriadas enteras en las que viven las clases trabajadoras, gente que trabaja en la construcción y que tiene la moto como único vehículo para desplazarse-, aumentaron el 121% de 2005 a 2006. Por eso estamos diciendo que queremos demostrar que esta ola de inseguridad también está golpeando a las clases más carenciadas, a las más necesitadas y, fundamentalmente, a los trabajadores que salen a pelearla diariamente.

La cantidad de arrebatos creció un 325% con respecto al año anterior, y los abigeatos llegaron para instalarse en toda la campaña del departamento de Maldonado y en 2006 aumentaron un 400% con respecto al mismo período del año 2005. ¡Hablo de un 400% más de abigeatos en las diferentes zonas rurales del departamento de Maldonado! Los delitos en Maldonado, en su masa significativa global, aumentaron 48% con respecto a 2005, de acuerdo con las cifras oficiales de la propia Jefatura de Policía del departamento.

A esta altura del año nos encontramos, señor Presidente, compañeros legisladores y señor Ministro, con un hecho un tanto anecdótico, que ya raya en lo insólito. En Maldonado, los ladrones no respetan ni siquiera a la Policía. El policía que tiene a cargo el destacamento ubicado en la cabecera sur del puente ondulante de La Barra se encontró con que su pequeña oficina había sido saqueada por los ladrones. Se llevaron la bicicleta que el funcionario tenía para salir a recorrer la zona a fin de prevenir los delitos y un equipo de "handy", con cargador completo incluido.

Luego de esta situación -que yo no llamaría jocosa, sino un tanto triste y lamentable-, tres delincuentes se rieron de la Policía de Maldonado. Posteriormente a este robo se causó alarma pública tras denunciar una balacera desde un "handy" robado, el que los ladrones robaron a la Policía y nunca fue recuperado; mediante acceso a las claves policiales, a la red de la Mesa de Operaciones de la Jefatura, se denunció una balacera en determinado lugar dentro de la jurisdicción. Naturalmente, allí se vio una especie de película, porque aparecieron patrullas de todos lados respondiendo al llamado en clave, y resulta que habían sido estos tres vivos chorros, que desde el "handy" que le habían robado al policía estaban efectuando el llamado. Lo sabemos por vecinos de la zona y es el titular del diario "El Observador" del 27 de julio de 2006.

En agosto de 2006 -nos acercamos a estos días- el delito en Maldonado aumentó un 37,5%. La actividad delictiva en Maldonado en los primeros siete meses del año aumentó un 13,75%; sin embargo, el Ministerio del Interior salía a decir que el delito había descendido entre un 3% y un 4% en todo el país en ese mismo período. ¿Qué significa esto y de qué habla a las claras? De que algo en Maldonado anda muy mal; de que, evidentemente, algo está pasando, y de que una acción y decisión hay que tomar. Cuando en 18 Jefaturas del país, según la opinión del Ministro, el delito se retrotrae entre un 3% y un 4%, en el departamento de Maldonado aumenta prácticamente un 15% y continúa creciendo.

De acuerdo con todos estos datos oficiales, entre el 1º de enero y el 31 de julio pasados se registraron 5.575 hechos delictivos en el departamento de Maldonado. Repito: 5.575 hechos delictivos. Que quede claro; la cifra no es para nada menor.

En materia de aumento de los delitos, los copamientos ocupan el primer lugar, con un 100% más de casos. Tristemente, los homicidios aumentaron un 60% en el departamento de Maldonado en estos meses de 2006 con respecto al mismo período de 2005. Las rapiñas también registran un fuerte incremento, del 37,5%, y los hurtos en general aumentaron un 15%.

En este diagnóstico que hemos intentado hacer para que quede en claro cuál es la situación, nos encontramos con un hecho que coloca al departamento en un nuevo y lamentable récord: a fines de agosto de este año ocurrió un nuevo homicidio en Maldonado, el de la ciudadana Mónica Wetsch. Era una comerciante que fue asesinada salvajemente por uno o varios homicidas que le destrozaron el cráneo y la cara con tacos de billar, a tres cuadras de la Jefatura de Policía de Maldonado y de la Seccional 1ª. Naturalmente, hasta el día de hoy el crimen está impune.

En setiembre de 2006, por primera vez en Maldonado -para seguir ingresando récords en el libro Guinness-, encapuchados atracaron y robaron salvajemente, con armas de fuego, a turistas en una cancha de golf.

Los hurtos en Maldonado aumentaron un 37% en agosto con respecto a igual período del año anterior. Comparando agosto de 2006 con el año anterior, comprobamos que se registró este aumento.

Me quiero detener en algo por un minuto, porque durante todo este tiempo hemos estado trabajando en permanente contacto con la población, que es la que nos ha suministrado un montón de datos. Hemos superado el millar de "e-mails" en nuestra casilla de correos, enviados por gente que nos relata su frustración, su amargura o su situación personal. ¿Sabe el Ministro que ahora, en Maldonado, para volver al hogar hay que pagar peaje? Esta es una situación terrible, que afecta a los adolescentes que concurren a estudiar al Liceo Nº 2 de la capital departamental de Maldonado. Al respecto, quiero leer un testimonio que me llegó muy profundamente, que me arrimó Juan, un ciudadano de Maldonado, no votante mío ni de otro sector de la oposición, por cierto, sino confeso votante del MPP, lo que no lo hace más bueno ni más malo. Es un trabajador del departamento de Maldonado.

(Interrupciones)

——Lo quiero compartir con el Cuerpo porque refleja la realidad que se está viviendo en el departamento. A mí no me hace gracia lo que está sufriendo la población del departamento, que está expresado en el relato de este vecino.

Juan es un modesto obrero de la construcción, y su esposa, Marta, es una empleada de servicio en uno de los tantos edificios de Punta del Este. Es gente de trabajo, de esfuerzo. Tienen dos hijos y ambos estudian en el Liceo Departamental Nº 2 de la ciudad de Maldonado. ¿Sabe, Ministro, que con gran sacrificio este matrimonio da algún dinero a sus hijos para que en alguno de los recreos puedan comprarse algún alimento o puedan tomar un agua mineral o lo que sea necesario, y que estos chiquilines adolescentes sistemáticamente no lo pueden utilizar en eso? ¿Sabe por qué, Ministro? Porque estos chiquilines tienen que pagar peaje para retornar sanos y salvos a sus domicilios. Eso está pasando hoy en la ciudad de Maldonado, y lo tienen que pagar porque, si no, son víctimas de una paliza o de quién sabe qué, y no pueden llegar a su casa con absoluta integridad física. Señor Ministro: ¿dónde está la Policía de Maldonado en esta situación? ¿Qué nos está pasando? ¿Hasta dónde tendremos que llegar para poner coto a este tipo de situaciones y tomar medidas de fondo?

Otro récord, señor Ministro, para Maldonado y para el país, que ha significado un daño inconmensurable, diría yo, a esta altura: el asalto a los golfistas. Me voy de un extremo al otro: desde las clases trabajadoras a los turistas que eligen Punta del Este como principal destino para descansar, para distenderse. Y qué bueno es que vengan, porque a partir de ello se generan miles de fuentes de trabajo y de posibilidades de progreso económico para nuestra gente.

A los golfistas que jugaban en una de las canchas de golf de Punta del Este simplemente los asaltaron. ¿Sabe el señor Ministro que los delincuentes que entraron encapuchados, en plena tarde, al parque del Club de Golf de Punta del Este, con armas de fuego, gritando "Los vamos a matar", se fueron caminando de la cancha tranquilamente y se perdieron dentro del monte? ¿Sabe por qué, señor Ministro? Porque la seguridad en todo Punta del Este brilla por su ausencia y los delincuentes pueden robar, copar y retirarse tranquilamente del lugar sin siquiera agitarse, porque allí no hay respuesta, tal como lo demuestra el aumento en los índices delictivos que con serenidad y seriedad queremos plantear al Cuerpo.

Esto, sin lugar a dudas, marcó un hecho sin precedentes en la historia del departamento y yo diría que de las canchas de golf del mundo. Yo entré a un portal cibernético de una cancha de golf en Atlanta, Estados Unidos, y allí estaba publicado el robo a mano armada en la cancha de golf de Punta del Este. ¡Son increíbles las consecuencias en materia de daño de imagen que este tipo de situaciones traen a nuestro principal balneario! ¿Para qué lo voy a contar si todos sabemos que ocupó las tapas de los principales medios de noticias del Río de la Plata?

En estos últimos días, en el feriado largo del 12 de octubre, fueron robados US$ 60.000 en efectivo de la casa de una conocida familia del departamento de Maldonado; en el entorno de un conocido establecimiento hotelero hubo cinco atracos; se robó una joya de alto valor -según lo que afirman los informes de prensa- a un huésped de un hotel, y en su entorno se produjeron varios hechos delictivos.

El jueves 19 de octubre pasado se vivió en Punta del Este una jornada enormemente preocupante en materia de seguridad, que nos debe llamar a todos a la reflexión. El accionar descontrolado de varios menores infractores en una tarde de jueves en Punta del Este produjo el atraco a una farmacia en pleno corazón de esa ciudad, a media cuadra de Gorlero; el atraco a una escribanía en avenida Roosevelt y Parada 14, a plena luz del día; el atraco en el garaje de un edificio de Parada 1, donde el delincuente esperó a que se levantara la cortina y cuando ingresó el propietario del vehículo se metió por detrás.

Ante todos estos hechos delictivos, que podríamos seguir describiendo, únicamente se detuvo a dos menores involucrados en uno de ellos. Me olvidaba de otro hecho, que relatado puede parecer menor, pero, ¡cuidado!, a las claras está advirtiéndonos de lo que puede pasar este verano. Un menor de edad transitaba por la Parada 1 en una bicicleta de origen extranjero. Reconocida la marca por los delincuentes, es interceptado por tres menores que le dan una golpiza y le roban la bicicleta. ¿Qué sucede? Es el robo de una bicicleta, sí. Pero ¿vamos a esperar a que estos hechos se multipliquen en el verano y a que los argentinos empiecen a pensar que no pueden venir a descansar, que no pueden dejar que sus hijos transiten libremente por nuestras calles y avenidas porque en Punta del Este ya pasan estas cosas a las que no estamos acostumbrados? Yo creo que no.

Decía que, con relación a estos hechos delictivos, la Policía, en una prueba más de que está siendo muy ineficiente en el departamento, detuvo a dos menores. Naturalmente, estos menores fueron entregados a sus padres, tal como lo establece el actual Código de la Niñez y la Adolescencia. ¿Y sabe lo que dijeron los padres a la Policía en el momento en que les entregaban a los menores? Para qué se los entregaban, si ya no pueden con ellos.

Creo que aquí cabe hacer un minuto de reflexión y preguntarnos a nosotros mismos hasta dónde vamos a esperar llegar en esta escalada y en esta arremetida para echar mano al Código de la Niñez y la Adolescencia y modificarlo, en la medida en que está provocando problemas. Es responsabilidad absoluta de todo el Parlamento, porque el actual Código fue votado por unanimidad en la Legislatura pasada. Todos, creo que todos a esta altura, somos conscientes de que en su aplicación y en la práctica el Código no está resultando eficaz como en la teoría. El Gobierno tiene mayoría parlamentaria en ambas Cámaras y le bastan solamente cuarenta y ocho horas para modificar la ley o el código que sea necesario; lo que necesitamos es voluntad. Hace más de un año que todos venimos advirtiendo y señalando esta situación, y seguimos esperando.

Dentro de este contexto estadístico y de inseguridad creciente, de temor y de dolor que vive y sufre la sociedad del departamento de Maldonado, quiero que se tenga claro que promovemos esta interpelación porque el señor Ministro José Díaz ha respaldado a la Jefatura de Policía de Maldonado y ha sido reiterada y sistemáticamente solidario con su conducción, que ha sido -como hemos probado a través del trabajo estadístico que presentamos al Cuerpo- ineficaz e incapaz en el combate a la delincuencia y también ha sido ineficaz e incapaz para llevar adelante la Jefatura de Policía. Le ha mentido a la población del departamento con total falta de ética. Incluso, la señora Jefa de Policía de Maldonado no ha dudado en difamar y enlodar la reputación de las víctimas vinculadas a algunos hechos gravísimos que han conmocionado a la sociedad del departamento, tal vez pretendiendo demostrar con esto que en Maldonado no existen problemas claramente comprobados. Ha propiciado o ha sido partícipe de actividades poco claras y poco éticas en el manejo de los recursos públicos y privados recogidos por la Policía a través de donaciones particulares.

Cuando nosotros hablamos de ineficacia e incapacidad, estamos diciendo que la señora Jefa ha carecido de aptitud para el ejercicio del cargo. Decimos esto porque queremos reiterar que el señor Ministro del Interior ha puesto al frente de la Jefatura de Policía de Maldonado a una funcionaria de carrera del escalafón administrativo de la Policía Nacional y no del escalafón ejecutivo. Desde luego, el escalafón natural de la Policía Nacional para quienes deben ejercer la superioridad del mando sobre sus subalternos en el ejercicio de la función policial activa, son aquellos profesionales del escalafón ejecutivo y no del escalafón administrativo.

La Jefa que el señor Ministro nombró para Maldonado jamás detuvo a un solo delincuente en toda su carrera policial, y creo que aquí está el talón de Aquiles del descalabro de toda esta gestión: no conoce lo que es la lucha frontal contra el delito en la cancha, porque ha desarrollado su carrera en otro escalafón de la actividad policial. Es una abogada, una administrativa, y no una policía ejecutiva.

Maldonado históricamente ha recibido a Jefes con excelentes fojas de servicio, que siempre volcaron lo mejor de su experiencia para la lucha contra el delito en el departamento y lograron tener a nuestro departamento registrado dentro de los cánones de mayor calidad de seguridad en el país y en la región. Pero no ocurre así, lamentablemente, a partir de esta última conducción.

La Jefa que el señor Ministro nombró ingresó al Instituto Policial a principios de la década del setenta, por lo cual, naturalmente, podemos decir que el apogeo de su carrera se produjo cuando fue secretaria de particular confianza de los Coroneles Secondo y Pérez, en épocas de la dictadura militar. Estos Coroneles oficiaban de Directores Nacionales de Identificación Civil. Estos fueron años tristes para la vida institucional del país, sobre los cuales no viene al caso hoy hacer referencia, porque todos más o menos sabemos y nos imaginamos lo que pasaba por aquellas dependencias en manos de los militares, sobre todo aquellas que entre sus tareas tenían la función de identificar personas.

La señora Jefa de Policía de Maldonado asumió su cargo en marzo de 2005. ¿Y sabe el señor Ministro del Interior que en un año y medio de gestión -o por lo menos hasta agosto de este año- solamente en tres seccionales policiales de todo el departamento -de las más de dieciséis que tiene Maldonado- había Comisarios al frente de ellas? ¿Sabe usted, señor Ministro, que le estoy hablando de las Seccionales 1ª, 2ª y 3ª, de las ciudades de Maldonado, San Carlos y Pan de Azúcar -las principales ciudades en cuanto a población, en su orden de importancia en el departamento-, con Oficiales haciendo las veces de Comisarios al frente de las Comisarías?

Y esto no es por carencia de recursos humanos, señor Ministro. Mire que, por decisión privativa de la señora Jefa de Policía, existen entre quince y dieciséis Comisarios y Comisarios Inspectores encerrados dentro de las estructuras de Jefatura. Son los mismos Comisarios y Comisarios Inspectores que estaban asignados a las tareas en el departamento de Maldonado en el anterior período de Gobierno, en el otro y también en el anterior, cuando los índices de inseguridad eran ínfimos al lado de los que tenemos hoy.

¿Sabe el señor Ministro que, luego de que el mando policial hubiera planificado toda la temporada pasada -me refiero a la del año 2005-, pocos días antes, en diciembre, la señora Jefa relevó de sus cargos a absolutamente todos los jerarcas de la repartición y que los nuevos jefes de repartición tuvieron que improvisar constantemente en sus nuevos puestos de trabajo, en plena temporada, cuando tenemos una explosión poblacional, demográfica, que se multiplica por cinco? ¿Sabía usted eso, señor Ministro?

Yo creo que esto explica el fracaso del cual usted es responsable, señor Ministro Díaz.

Y ahora nos encontramos más alarmados aún. En las últimas horas, la señora Jefa de Policía de Maldonado hizo declaraciones públicas en cuanto a que se han tomado medidas para la próxima temporada y a que serán idénticas, las mismas, que el año anterior. ¿Es que no se aprendió nada, señor Ministro? ¿Es que escapa a la conciencia o a la percepción de la realidad de alguien que la seguridad en Punta del Este en la temporada pasada fue un desastre? ¡Y la señora Jefa insiste en planificar en idénticos términos la próxima temporada, sin introducir ningún cambio! Creo que nos va a ir muy mal, seguramente. No quiero ser pájaro de mal agüero, pero lo ha anunciado públicamente la señora Jefa de Policía de Maldonado.

Escúcheme bien lo que le voy a decir, señor Ministro, y asumo la total y entera responsabilidad por lo que digo, porque yo a usted lo considero una persona seria y alguna vez lo oí hablar de corruptelas en el Ministerio del Interior. ¿Sabe, señor Ministro, que mientras la gente siente temor y se queja de la falta de presencia de patrulleros policiales en las calles, la camioneta "S10" gris, doble cabina, asignada al uso específico de la Jefatura de Policía de Maldonado, es permanentemente utilizada por el Comisario policial administrativo Roberto Cassou, quien no es funcionario dependiente de la Jefatura de Policía de Maldonado? ¿Sabe el señor Ministro que ese funcionario, ajeno a la Jefatura, que maneja a su antojo este vehículo a toda hora -visto por absolutamente toda la población del departamento y por todos los Oficiales de la Jefatura de Policía de Maldonado- lo hace solo por la condición de concubino de la señora Jefa de Policía?

Esto explica el fracaso del cual usted es responsable, señor Ministro. ¿Usted se solidariza con la Jefa, señor Ministro, autorizando este uso? Yo quiero saber si usted dictó alguna disposición o resolución que autorice a los cónyuges o concubinos de los diecinueve Jefes del país a utilizar para sus actividades privadas los vehículos asignados a dichos Jefes. ¿Le parece bien al señor Ministro que se dé este uso a un vehículo de la Jefatura, mientras se carece de patrulleros para la vigilancia de las ciudades y de combustible para los servicios de patrullaje en las diferentes seccionales policiales? ¿Usted se solidariza con esta práctica implementada por la señora Jefa López, señor Ministro?

Esto explica el fracaso del cual usted se ha hecho responsable, señor Ministro.

Los Jefes de Policía deben liderar a sus subalternos. Todo este orden de cosas que hemos descrito anteriormente ha desmotivado a los efectivos de la Jefatura de Policía de Maldonado, sin lugar a dudas. La estructura vertical de la Policía de Maldonado se ha desnaturalizado a consecuencia de Comisarías en manos de funcionarios inexpertos. Y, lo que es mucho peor aún, se ha desnaturalizado la confianza y la moral del cuerpo por actitudes de cónyuges que constituyen un poder paralelo a la Jefatura -casi ad hoc-, al del Jefe titular, aunque se trate -reitero- de un funcionario totalmente ajeno a la Jefatura de Policía de Maldonado.

Creo que esto explica el fracaso del cual el señor Ministro Díaz es responsable y todo el descalabro en materia estadística que hemos descrito anteriormente.

¿Sabe usted, señor Ministro, que la cárcel de Las Rosas está en un estado deplorable y que desde el mes de abril prácticamente todos los sectores están intercomunicados entre sí? Hay seis de los nueve sectores del penal de Las Rosas con boquetes abiertos, lo que permite la libre circulación de los reclusos; más de doscientos están totalmente intercomunicados entre sí. Más de doscientos presos se encuentran juntos, desde un primario hasta un homicida, un rapiñero o el peor de los asesinos, por no ser redundante en la expresión homicida especialmente peligroso.

Lo peor es que conviven en una situación deplorable desde el punto de vista higiénico y de la sanidad del lugar, sin la más mínima toma de recaudos. ¿Sabe usted, señor Ministro, que entre estos doscientos reclusos que conviven y transitan dentro del penal con total libertad hay tres portadores de HIV positivo y que no se ha tomado ningún tipo de recaudo ni atención especial al respecto? Yo no quiero pensar lo que debe pasar en ese penal cuando llega la tarde, se cierra la puerta y quedan conviviendo en esas condiciones deplorables más de doscientos presos, absolutamente sin el control de nadie. ¿Usted nunca oyó hablar de promiscuidad? Yo no creo que sea solo cosa de las películas.

¿Sabe usted, señor Ministro -ya que tanto le preocupan los derechos humanos de los reclusos, como reiteradamente lo ha expuesto en este Parlamento y en los medios de prensa-, que la cárcel departamental de Las Rosas nunca ha estado igual en cuanto al abandono que hoy tiene, y que hemos llegado al colmo de que el nuevo y flamante Director Nacional de Cárceles del señor Ministro José Díaz, Inspector Julián Rodríguez, en visita efectuada al departamento de Maldonado, hace escasas semanas, manifestó que esa cárcel pide socorro a gritos y que es el peor establecimiento carcelario que le ha tocado visitar en todo el país? ¿Lo sabe, señor Ministro? ¿Qué medidas se han tomado al respecto para corregir esta situación?

¿Sabe usted, señor Ministro, que hace algunos meses una Jueza Penal del departamento de Maldonado inclusive tuvo que intimar a la señora Jefa de Policía, porque en marzo pasado las autoridades carcelarias, con total responsabilidad, comunicaron al comando de la Jefatura que existían boquetes y que en esa cárcel había libre tránsito de reclusos, y que pasaron varios meses y la situación siguió incambiada porque la Jefatura no tomó una sola medida para solucionar el problema? ¿Sabe esto, señor Ministro?

Señor Ministro: la situación en el penal de Las Rosas es alarmante, es preocupante. No es digno de ningún ser humano, aunque haya cometido el peor de los delitos, vivir en esas circunstancias. ¡Y si aquí no se quiere dar credibilidad a lo que estoy denunciando, yo lo intimo a usted para que en veinticuatro horas adopte una resolución y habilite que una delegación de legisladores de este Cuerpo, junto a la prensa de todo el país, visite el penal departamental de Las Rosas para constatar fehacientemente la situación caótica en la que se encuentra, la que se viene denunciando desde el mes de marzo y de la que el Ministerio del Interior, del cual usted es responsable, al igual que la señora Jefa de Policía del departamento, no ha tomado medidas terminantes para incidir o cambiar esta situación! ¡Lo intimo hoy aquí, públicamente! Que mañana la bancada de su Gobierno diga quiénes son los legisladores, que el Partido Nacional diga quiénes son los suyos y que el Partido Colorado haga lo propio, para que usted habilite que vayamos a visitar el penal departamental de Las Rosas.

Creo, señor Ministro, que esto explica el fracaso...

(Interrupciones)

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- La interpelación es entre el señor legislador y el señor Ministro. El Reglamento habla de que debe dirigirse al Presidente en las sesiones ordinarias.

De todas maneras, señor Diputado Germán Cardoso, para evitar interrupciones, le pediría que se dirija a la Mesa.

SEÑOR CARDOSO (don Germán).- Discúlpeme, señor Presidente, si pongo pasión y me dirijo al señor Ministro, pero represento a la sociedad del departamento de Maldonado, que está conmovida.

Parece raro; hay verdades que duelen. Parece que a la bancada que alentó políticas de descongestionamiento carcelario y que votó leyes de humanización del sistema no le interesa demasiado conocer la situación en la que se encuentran los reclusos en el departamento de Maldonado. El tiempo dirá.

Señor Ministro: yo le quiero decir que la Jefatura se ha conducido en toda su gestión con una incapacidad increíble, porque las estadísticas no mienten y la gente no resiste más la situación que se está viviendo. ¡La gente clama a gritos por mayor seguridad! A todo esto, la señora Jefa de Policía pretende señalar que quienes nos preocupamos por esta situación somos machistas o conspiradores. Es una situación increíble, porque las estadísticas de la propia Jefatura echan por tierra cualquier fundamento de esta naturaleza. Increíblemente, salen a decir que todo está bien o casi bien y que la eficacia policial mejora en el departamento de Maldonado. Esto ya raya en la desfachatez y en la insensatez, señor Presidente. Créame si le digo que este tipo de declaraciones en el departamento de Maldonado, a esta altura de los acontecimientos, genera el rechazo y la hilaridad unánime de la población.

Además de todo esto, el señor Ministro Díaz, en forma sistemática respalda a su Jefa de Policía y la sale a respaldar públicamente una, otra, otra y otra vez.

Dentro de este contexto que estamos describiendo, señor Ministro, quiero aprovechar para destacar que su política de liberación anticipada, que según usted explicó tendía a humanizar la situación de los establecimientos carcelarios -y la cárcel de Maldonado está inmersa en una situación espantosa hoy en día- es otro fracaso suyo, ¡absoluto! ¿Por qué? Le digo: cuando se vota la ley de humanización del sistema carcelario en el Uruguay -lo que el Gobierno anuncia con bombos y platillos- existían aproximadamente siete mil presos en todo el territorio nacional. Eso fue en agosto. En el mes de diciembre ya habían recobrado la libertad más de mil reclusos, que naturalmente no estaban reeducados ni preparados para retornar a la sociedad. Hoy, en octubre de 2006, ya estamos en exactamente la misma cifra de agosto de 2005, previamente a la ley de descongestionamiento carcelario. ¿De qué sirvió, señor Ministro? ¡Tenemos la misma cantidad de presos que teníamos cuando usted alentó la ley, la que generó temor, inseguridad y tragedia en la sociedad del Uruguay porque algunos hechos delictivos terribles fueron propiciados y protagonizados por reclusos que recobraron la libertad a través de esta ley que usted y su bancada promovieron! Y hoy, como se dice en la jerga popular, "no pasa naranja". ¡Está todo igual! Las cárceles están superpobladas y la cantidad de delitos va en aumento sistemático. Quiere decir que tenemos los establecimientos carcelarios con la misma cantidad de reclusos que antes de esta ley, una situación de inseguridad que va en crecimiento sostenido y un aumento de los índices delictivos. La verdad es que creo que es el momento de analizar y de asumir que esa política que usted propició, como una de las fundamentales de su gestión, fue un total y rotundo fracaso.

Señor Ministro: cuando decimos que la señora Jefa miente, lo decimos porque cuando se le cuestiona por la situación de inseguridad que sufre el departamento, sale a explicarnos de una manera poco seria, para justificar e intentar tapar la realidad, que la eficacia policial en el departamento de Maldonado ha crecido. Y nos dice que la Policía de Maldonado nunca fue tan eficaz y que hoy un 29% de las personas que la Policía de Maldonado detiene son procesadas en sedes judiciales del departamento.

Yo me permito una sola reflexión. Señor Ministro: déjeme decirle que la Policía, cuando la sociedad no se siente segura, no está siendo eficaz, porque el rol de la Policía es dar tranquilidad a la sociedad. Cuando una sociedad está atemorizada, eso habla a las claras de que no está siendo eficaz. Le digo que la señora Jefa miente y le voy a explicar por qué. Porque para asegurar que la Policía ahora es más eficaz, la señora Jefa obvia decir que cuando usted la impuso en el cargo, automáticamente derogó el Decreto Nº 690/80, que permitía a la Policía detener por averiguaciones. Entonces, ahora, con las nuevas reglas de juego, la Policía solo puede detener a una persona "in fraganti" delito, o cuando hay semiplena prueba de que lo está cometiendo. ¡Esas son las políticas que usted ha impartido, señor Ministro! Entonces, creo que cabe hacer la otra lectura. ¡Qué ineficaz está siendo la Policía de Maldonado, que para el 71% de las personas que detiene y conduce a sedes judiciales, convencida de estar brindándole al Poder Judicial la semiplena prueba, o de que estaban "in fraganti" delito, la Justicia no está encontrando méritos para procesarlas y las deja libres!

Creo que esa es la lectura que debemos hacer y no hacernos trampas al solitario. Creo, señor Ministro, que esto explica una vez más el fracaso absoluto de la seguridad en el país, pero fundamentalmente en el departamento de Maldonado -que es el tema que nos aboca-, del cual usted es responsable.

Señor Ministro: la señora Jefa le ha mentido sistemáticamente, y le quiero relatar al Parlamento, a mis colegas -pero no con la lectura de las estadísticas- y a la población del departamento, que no merece ser testigo de estos acontecimientos, de la mentira permanente para justificar que se atornille a un sillón, este simple hecho.

Ha habido algunos homicidios que han conmovido y sacudido la sensibilidad del departamento de Maldonado, ante los cuales la señora Jefa de Policía ha tenido actitudes increíbles en el desempeño de su cargo. Voy a describir cuatro ejemplos, cuatro casos que sensibilizaron a absolutamente toda la población del departamento: hablo del asesinato del empresario inmobiliario Hugo Charamello; hablo del asesinato del periodista de San Carlos, Mateo Kutalec; hablo del asesinato del empresario montevideano Enrique Santa Cruz; y hablo del asesinato de un desgraciado hacendado de la zona rural oeste del departamento de Maldonado.

Charamello fue secuestrado y extorsionado por una gavilla de criminales que pretendían estafarle y robarle. La señora Jefa de Policía de Maldonado hizo declaraciones a la prensa antes de que apareciera el cadáver de este empresario, e inclusive las continuó haciendo cuando el cadáver de Charamello estaba caliente en el féretro. En toda la prensa del departamento de Maldonado afirmó que el empresario inmobiliario Charamello había sido asesinado y ejecutado por un ajuste de cuentas: una banda de delincuentes internacionales había cometido un robo de 300.000 euros, con los que Charamello se había quedado. ¡Esto es una absoluta calumnia! ¡Absoluta calumnia! ¿Usted sabe la indignación que esto provocó en la familia de Charamello, en sus amigos y en la población del departamento? La situación llegó a tal punto que un Fiscal departamental se vio obligado a salir a la prensa a aseverar que las declaraciones de la señora Jefa de Policía no eran ciertas, que no se ajustaban a la verdad y que Charamello había sido ejecutado por una banda de mafiosos que lo habían secuestrado para robarle.

Eso es lo que se prueba, y consta en el expediente del Poder Judicial. Se trata de un homicidio que estaba en la etapa de presumario secreto mientras la señora Jefa de Policía daba detalles en declaraciones periodísticas.

Voy a decir más, señor Presidente: además de las brutales y desatinadas declaraciones de la señora Jefa, por la impericia que hubo en torno al caso, la Jefatura de Policía de Maldonado no participó en nada para esclarecer el homicidio.

Estamos en condiciones de decir que el asesinato del empresario inmobiliario Charamello fue aclarado por los funcionarios del Banco de la República Oriental del Uruguay de la sucursal Chuy. ¿Por qué digo esto, señor Ministro? Usted tiene cómo averiguarlo, tiene cómo hacerlo; acceda al expediente judicial. La señora Jueza Departamental de 4º Turno del Departamento de Maldonado, doctora Lina Fernández, dispuso la intervención de la cuenta bancaria del empresario inmobiliario Charamello en todas las sucursales del Banco de la República Oriental del Uruguay a lo largo y ancho de todo el territorio nacional. Es a partir de allí que en la sucursal Chuy del Banco de la República -el cajero automático toma una foto a quien realiza un movimiento- los empleados reconocieron quién estaba realizando una operación en la cuenta bancaria de Charamello; los delincuentes accedieron con la clave y los números de cuenta, que fueron proporcionados por el infortunado Charamello, a quien hasta ese momento lo tenían secuestrado y estaba vivo. Los empleados del Banco de la República del Chuy reconocieron a esa persona porque era un individuo archiconocido, que en años anteriores había sido funcionario de esa dependencia y no se había ido con los mejores antecedentes. Es a partir de allí -averígüelo, señor Ministro, porque tiene cómo hacerlo-, a raíz de toda esta situación confusa, que la sucursal del Banco de la República del Chuy se comunicó con la sucursal de Maldonado y las autoridades de esa dependencia se dirigieron directamente a la Jueza y al Poder Judicial diciendo haber recibido esa información y la foto del involucrado que realizó los movimientos de dinero; ellos dijeron que se dirigieron directamente a la Jueza porque no confiaban en la Jefa de Policía de Maldonado. Usted tiene cómo cotejarlo, señor Ministro. ¡Cotéjelo!

Este caso de Charamello dejó extasiado al ciudadano común y corriente, porque al día siguiente de esto, por todos los medios periodísticos del departamento de Maldonado -en los principales canales, radios y medios de prensa- se vio a la señora Jefa de Policía realizar declaraciones públicas increíbles e insólitas. Manifestó que una delegación de investigadores de la Jefatura de Policía de Maldonado se iba a dirigir a un departamento vecino -no dio el nombre, pero no hay que ser muy inteligente para darse cuenta-, lo que permitiría capturar a los delincuentes y esclarecer el homicidio del infortunado Charamello. ¡Menos mal que los homicidas no miraron televisión, no escucharon radio ni tuvieron ningún amigo que les avisara de esto! Tal vez, por encontrarse en el Chuy, en el lado uruguayo, en esos momentos estaban mirando la Red Globo y no el Canal 7 -que llega a los dos departamentos-, como lo vio toda la población de Rocha y de Maldonado, donde se emitieron las infelices declaraciones de la señora Jefa. De haberlas visto, los delincuentes se habrían avivado, y simplemente con cruzar caminando la frontera, de un lado al otro, el homicidio de Charamello estaría sin resolverse. Efectivamente, veinticuatro horas después la Policía de Maldonado concurrió a la frontera del Chuy del lado uruguayo y encontró a los delincuentes muy tranquilos, en una escribanía, con la persona que había sido reconocida realizando los movimientos en el cajero automático. ¡Increíble, señor Presidente! ¡Insólito en un Jefe de Policía!

Creo que, además de no haber participado en absolutamente ninguna de las investigaciones para aclarar el caso del empresario Charamello, la señora Jefa de Policía no tuvo el más mínimo tino para contribuir callándose la boca; la única contribución que hizo fue la de realizar declaraciones que podrían haber frustrado el esclarecimiento de este terrible hecho que sacudió a la población de Maldonado, enlodar al difunto y acusarlo sin pruebas. Y lo que es más terrible aún es que a consecuencia de sus imprudentes declaraciones hoy podríamos tener otro homicidio impune en el departamento de Maldonado.

Muy similar a esto fue lo que ocurrió con el asesinato del periodista de San Carlos, Mateo Kutalec. ¡Muy parecido! Fíjense que inmediatamente después del asesinato de Kutalec, la señora Jefa de Policía de Maldonado se presentó ante una marcha multitudinaria en la ciudad de San Carlos, ante más de mil personas, más de mil manifestantes, donde había gente de todos los credos, de todos los sectores políticos, sociales y religiosos de la sociedad del departamento; creo que estaba hasta el cura del pueblo. Para dar fe y ser testigos de lo que digo, allí estábamos presentes quien habla y los dos legisladores del Frente Amplio-Encuentro Progresista por el departamento de Maldonado, que son oriundos de la ciudad de San Carlos. Los dos estaban allí. A la señora Jefa de Policía de Maldonado, frente a esas más de mil personas y toda la prensa de Maldonado, se le ocurrió garantizar a la familia del periodista asesinado, Mateo Kutalec, la certeza y la tranquilidad de que ese asesinato no estaba vinculado en lo más mínimo con el ejercicio de su función periodística, sino con aspectos que rozaban su vida privada. Yo no sé cómo una persona puede atreverse a aseverar una cosa de esta naturaleza cuando la investigación del asesinato de Kutalec está a fojas cero. Además, al momento de hacer las declaraciones, la señora Jefa no tenía ni un solo detenido. ¿Por qué descartar hipótesis de investigación? No hay que ser ningún profesional para preguntarse esto. No hay que ser un técnico de la Policía; se trata de razonar con sensatez y sentido común. Me pregunto: ¿acaso la Jefa que nombró el señor Ministro es pitonisa para atreverse a descartar hipótesis -investigamos esto sí y esto no- frente a todos los medios del departamento y a más de mil personas, cuando no hay nada claro?

Continuó haciendo declaraciones durante las veinticuatro horas siguientes, mientras el homicidio del periodista Kutalec -hoy impune- estaba en etapa de presumario secreto. Ella dijo que al momento en que le dieron muerte, Kutalec se encontraba arrodillado y que el recorrido del proyectil había sido desde arriba hacia abajo. Esta tesis fue absolutamente refutada y desmentida por el médico forense del Poder Judicial, actuante en la causa pocas horas después, que aseveró que el periodista Kutalec fue asesinado a sangre fría y que, por el recorrido del proyectil, en el momento en que fue ejecutado se encontraba parado, de frente a su ejecutor.

No sé si esta clase de avisos y de señalamientos, en definitiva, no terminan avivando a los delincuentes. Cuando el máximo jerarca, responsable de la seguridad de todo el departamento, está permanentemente saliendo a la prensa a dar particularidades de un hecho que está en etapa de presumario secreto -más aún, mintiendo, faltando a la verdad, introduciendo tesis y teorías que no se confirman una vez conocidos los procedimientos del Poder Judicial-, señor Ministro, usted sabe de qué estamos hablando. Usted es abogado; creo que es una persona honesta y decente y sabe de lo que le estoy hablando. La señora Jefa de Policía de Maldonado jamás se retractó frente a estos hechos.

Voy a describir otro caso más. Estoy pensando en voz alta, porque de esta forma intento explicar al Parlamento y a mis compañeros legisladores que no son de Maldonado la indignación y el porqué de las marchas y de las movilizaciones. ¡Cómo no! ¿Usted conoce el dolor de los familiares de estas víctimas? ¿Sabe que todas estas personas tienen familia? ¿El señor Ministro sabe que el periodista Kutalec tiene una madre en silla de ruedas, que clama justicia por su hijo y, al contrario, en lugar de actuar con serenidad, con responsabilidad, con seriedad, como hay que hacerlo en estos casos, la señora Jefa permanentemente hace estas declaraciones desatinadas?

Lo mismo ocurrió en el caso del homicidio del empresario Enrique Santa Cruz. Parece que en la cabeza de la señora Jefa hay un concepto permanente: salir anticipadamente a la prensa, antes de que la situación se complique, a decir que en Maldonado le pasan cosas raras a quien anda en pasos raros. Parece que se quisiera decir: "¿En qué andaba Kutalec?", cuando se dice que lo ocurrido no fue por cuestiones periodísticas, sino por aspectos que rozan su vida privada. Parece que se quisiera decir que Charamello es un ladrón y un delincuente. Se ataca a una persona, se la denuesta sin el más mínimo argumento. Parecería que se quiere decir que el empresario Santa Cruz fue un imprudente al forcejear con el delincuente, y al pobre delincuente se le escapó un tiro en el forcejeo por la imprudencia de Santa Cruz. Esas fueron las declaraciones públicas de la señora Jefa de Policía de Maldonado realizadas a la prensa.

(Murmullos)

——Señor Presidente: voy a solicitar que me ampare en el uso de la palabra. Parece que el dolor de algunas familias no interesa demasiado a algunos legisladores del Cuerpo.

Permítame seguir describiendo la situación, que es terrible.

Aparentemente, la Jefa que el señor Ministro impuso en Maldonado sale en forma sistemática a invertir la carga de la prueba. Los delincuentes no son tales y la gente es una descuidada; se equivoca cuando forcejea para defender su vida cuando tiene un revólver en la nuca, o es tonta porque se deja robar. Para la señora Jefa de Policía de Maldonado la gente de nuestro departamento es tonta y le gusta que le roben. Entonces, deja las ventanas y puertas abiertas, se descuida, no cuida sus vehículos y sus pertenencias. Esos son los conceptos sistemáticos y permanentes de la señora Jefa, expresados a los medios periodísticos del departamento.

Fue terrible el asesinato, la ejecución del empresario Santa Cruz, confirmada por la pericia forense del Poder Judicial, que fue ejecutado a sangre fría de un tiro en la nuca, sin el más mínimo forcejeo. Fue terrible ver a la viuda de la víctima en la prensa de todo el país. No habría querido estar en el pellejo de esa mujer; en medio de un gran dolor tuvo que salir a desmentir y a desenmascarar las mentiras que la señora Jefa de Policía de Maldonado dijo para justificar una inoperancia absoluta ante el aumento de los índices delictivos del departamento. Creo que todo esto explica el fracaso del cual el señor Ministro es responsable, porque, sistemáticamente, ha respaldado a la señora Jefa López.

El mismo día del homicidio de Santa Cruz se dio muerte a un infortunado hacendado de la zona rural oeste del departamento de Maldonado. Y una vez más, como tantas, en una reiteración sistemática, la señora Jefa de Policía de Maldonado salió a la prensa a hacer declaraciones sobre el tema y a decir que se trataba de un típico caso de violencia doméstica, cuya víctima había llegado a tomar esa decisión acuciada por la situación, y que era una situación muy incómoda. Hizo una serie de elucubraciones y afirmaciones, pero ¿saben cuál fue la carátula, señor Presidente y señor Ministro? Homicidio especialmente agravado. La mujer terminó confesando en dependencias judiciales que el hombre nunca le pegó y que lo mató para robarle e irse con el dinero. Fíjense: ¿qué necesidad había de ensuciar la moral y la conducta de una persona correcta de la zona rural del departamento? Lo que todos los que declararon en la causa destacaron, justamente, fue la hombría de bien, la honestidad y la ética de este hombre, y declararon en expedientes judiciales -que el señor Ministro puede cotejar- que se trataba de una persona intachable e incapaz de levantarle la mano a una dama. Yo me pregunto: ¿cuál era la necesidad? ¿Por qué? Otra vez la misma teoría: en Maldonado le pasan cosas a quien tiene actitudes o conductas no del todo honestas. Ese es un concepto que la señora Jefa ha querido introducir permanentemente en la opinión pública, hablando -una vez más- en la etapa de presumario secreto.

Creo que un jerarca policial responsable y profesional, al momento de encontrarse ante una investigación en etapa de presumario, de ninguna manera debería efectuar manifestaciones referidas a circunstancias que deben ser secretas en la etapa del presumario judicial, por algo muy lógico: para que la Justicia pueda adoptar la decisión más serena, más justa y en el menor tiempo posible.

Además de esto, como Jefa de Policía, nunca podrá ni deberá contribuir a la inestabilidad de la seguridad de un departamento -el que sea- efectuando apreciaciones y dando opiniones públicas que alerten a la delincuencia o que, más o menos, le esté contando por dónde va la línea de investigación, colocando en una situación de invulnerabilidad a los delincuentes y, a la vez, en una situación de indefensión a la población del departamento.

Es claro el razonamiento, señor Presidente, por silogismo puro. El señor Ministro lo sabe, es abogado, es un hombre culto, instruido. Bueno; por el contrario, advierta, señor Presidente, que la señora Jefa de Policía de Maldonado -a quien el señor Ministro Díaz ha puesto en el cargo, ha respaldado sistemáticamente y se ha hecho responsable de sus actos-, en forma sistemática ha violentado el artículo 113 del Código del Proceso Penal, en lo que puede configurar el delito de abuso de funciones cuando, reiteradamente -artículo 162 del Código Penal-, hace apreciaciones contando particularidades de los hechos que se encuentran en etapa de presumario secreto.

(Ocupa la Presidencia el señor Representante Martínez Huelmo)

——Después de analizados todos estos hechos, queda claramente demostrado cuál es el patrón de procedimiento de la Jefatura de Policía de Maldonado.

En Maldonado se aclaran aquellos delitos terribles que no deben ser investigados, como el homicidio del hacendado de la zona rural, cuando la homicida llama por teléfono y se entrega-, o cuando buenos empleados bancarios y funcionarios públicos contribuyen y aclaran un homicidio; no lo hace la Policía o la Jefatura de Policía de Maldonado, actuante, responsable de este comando. Son aclarados todos aquellos homicidios en los cuales no exista camino o línea de conducción de investigación alguna. En cuanto a aquellos homicidios que han ocurrido en los últimos meses en el departamento, el del periodista Mateo Kutalec y el de la comerciante Mónica Wetsch, que fue asesinada a las ocho de la mañana, en su comercio, con dos tacos de billar con los que le deshicieron la cara y el cráneo y la dejaron irreconocible, a tres cuadras de la Seccional 1ª, o algún otro homicidio que signifique empezar a tejer líneas de investigación, ¡nada!, impunes en absoluto.

Ese es el patrón de acción de la Jefatura de Policía de Maldonado, de este comando que el señor Ministro Díaz ha nombrado y ha respaldado sistemáticamente: no existe investigación policial.

Ya hemos demostrado, con todo lo que hemos dicho, que en Maldonado la inseguridad no es una sensación, sino que es un hecho estadísticamente comprobado, que golpea día a día a la sociedad del departamento. Ya hemos demostrado también que su Jefa de Policía ha sido incapaz e inepta para ocupar el cargo en el que se encuentra, que el señor Ministro le confió. Hemos demostrado que la sociedad de Maldonado no merece que la Jefa le mienta descaradamente, como le ha mentido, para atornillarse al sillón de un cargo.

Yo creo que este clamor popular no solamente lo hemos manifestado nosotros, los sectores de la oposición. En las manifestaciones populares organizadas por la sociedad civil en las diferentes ciudades del departamento, yo me he encontrado con gente de todos los credos, de todos los sectores: me he encontrado con dirigentes del Encuentro Progresista-Frente Amplio del departamento de Maldonado; me he encontrado con ex Ediles del Encuentro Progresista-Frente Amplio del departamento de Maldonado, y eran manifestaciones que reclamaban al Ministro la remoción inmediata de la señora Jefa de Policía de Maldonado.

Entonces, ¿qué más prueba que eso? ¡Hay que atreverse a decir que esto es un ataque de la oposición y que no hay mérito para describir lo que hemos descrito aquí, señor Ministro!

Y esto no es todo. Miren; aparte de inepta, aparte de mentirosa, aparte de irresponsable en la gestión de la Jefatura, la señora Jefa también se ha caracterizado por el manejo poco claro de los dineros públicos y privados de la Jefatura de Policía de Maldonado. Cuando el Comité de Base del Frente Amplio del barrio Hipódromo de la ciudad de Maldonado solicitó a la Mesa Política del Frente Amplio que se planteara al Ministro la inmediata remoción de la señora Jefa López, fue en circunstancias en que el señor Diputado Rodríguez Servetto, del departamento de Maldonado, denunció que la Jefa de Policía de Maldonado estaba cobrando el complemento de sueldo denominado hora ciudad. Se trata del complemento que ya expliqué que en temporada alta reciben la policía, los bomberos y la Prefectura de parte de la Intendencia Municipal.

Yo creo que ha sido una conducción que raya en lo ilegal, en lo no ético y en lo no moral. Y es una conducción que el señor Ministro sistemáticamente se ha dedicado a respaldar, por lo que lo hago entera y directamente responsable; y lo hago entera y directamente responsable porque él mismo ha asumido la total responsabilidad de todos los hechos descritos.

Yo creo que lo más irregular y éticamente improcedente en todo este proceso con respecto a la hora ciudad y que no podemos dejar pasar por alto, es lo siguiente. La señora Jefa de Policía de Maldonado dispuso, por resolución de ella, privativa, que se le hiciera efectivo el pago de compensación por hora ciudad también al policía administrativo Comisario Roberto Cassou. Mire, debo ser honesto: esto es corrupción, señor Presidente. Lo digo con todo lo que implica el concepto, la definición y la aseveración. Cuando el entonces señor Ministro interino Juan Faroppa tomó conocimiento de esta situación -porque el señor Ministro Díaz estaba haciendo uso de una larga licencia-, dispuso automáticamente que se suspendiera el pago del beneficio hora ciudad hasta que la situación fuese esclarecida. Debo ser honesto, auténtico y le debo reconocer al señor Ministro interino Faroppa que cuando tomó conocimiento, paró la cosa.

(Ocupa la Presidencia el señor Representante Cardozo Ferreira)

——Aparentemente, lo dejó para que lo resolviera el señor Ministro Díaz, quien, cuando vuelve de su licencia y retoma el cargo, ratifica a la señora Jefa de Policía de Maldonado -una de las tantas veces que lo tuvo que hacer-, y dispone que eso está bien y que se siga haciendo.

Señor Presidente, compañeros legisladores, señor Ministro: Roberto Cassou es un policía administrativo, dependiente de INTERPOL, a quien esta Administración del doctor Díaz, inmediatamente después que asumió el cargo la señora Jefa de Policía López -su concubina-, lo privilegió con un traslado con destino al Aeropuerto de Laguna del Sauce; allí presta funciones. El pago de compensación de hora ciudad que dispone la Intendencia Municipal de Maldonado es para intensificar el patrullaje en las calles de las diferentes seccionales de la zona balnearia. Esa es la naturaleza jurídica del pago de las horas ciudad. Cassou no tiene absolutamente nada que ver con la Jefatura de Policía de Maldonado, no tiene relación legal, no es dependiente en absoluto, y no solamente eso, sino que es concubino de la señora Jefa de Policía de Maldonado, que dispuso, por su orden y resolución, el pago de esa compensación a un funcionario que no pertenece a la Jefatura de Policía de Maldonado, que no estaba asignado a la tarea de intensificar el patrullaje de las seccionales policiales de las zonas balnearias y que -reitero- es su concubino.

¿Eso es transparencia en el manejo de las cuentas públicas del Estado, señor Presidente?

Señor Ministro: ¿eso es lo ético, moral y legalmente probable o aceptado? ¿Usted está de acuerdo, señor Ministro, con este tipo de práctica? ¿Le dio el visto bueno? ¿Se solidariza con este tipo de implementaciones en el ejercicio de la función pública? Realmente, esto a mí me ha dejado atónito; pero no solamente a mí: a la población del país entero.

Mire, voy a decir más, señor Presidente. El señor Ministro conoce esta situación desde que el entonces señor Ministro interino Faroppa tomó conocimiento de ella, en el mes de febrero. ¿Sabe una cosa? La primera fecha para la interpelación, antes de que el señor Ministro se enfermara, estaba fijada para el día 30 de agosto, y él sabía esto desde febrero de 2006. Tengo información de que el 24 de agosto, una semana antes de la fecha fijada para la primera interpelación, el señor Ministro Díaz dispuso la realización de una investigación administrativa del caso; el 24 de agosto, seis días antes de tener que concurrir a la interpelación convocada.

Señor Presidente: como si todo esto fuera poco, como si el señor Cassou, policía administrativo, Comisario de INTERPOL, no tuviera demasiado trabajo en el Aeropuerto de Laguna del Sauce en cumplimiento de su función en INTERPOL, recibe como compensación el pago extra de horas ciudad; pero, además, ocurre algo que todavía no dije y que quiero que quede claro: el funcionario, policía administrativo, Comisario Cassou, por disposición de este Ministerio, cuando es privilegiado y trasladado al Aeropuerto Laguna del Sauce para vivir en el mismo lugar que su concubina -a quien el Estado le proporciona una vivienda que pertenece a la Jefatura de Policía de Maldonado- recibe otra compensación extra por parte de INTERPOL, un viático del Ministerio, por residir en un lugar fuera de donde se encuentra la dependencia y estar en comisión en el aeropuerto.

Entonces, yo diría que Cassou debe ser uno de los pocos funcionarios privilegiados de esta gestión ministerial. El señor Ministro ha hablado en forma sistemática y reiterada del amiguismo, de los acomodos, de las corruptelas y de un montón de cosas a las que lo he escuchado hacer mención, estando yo presente, en alguna visita al departamento de Maldonado. Entonces, ¡yo no sé qué es esto, señor Presidente! Si esto no es amiguismo, si esto no es privilegio, si esto no es prebenda, ¿qué es? Y miren que esto no lo hizo el Gobierno de la herencia maldita. Miren que fue este Ministerio, fue este Gobierno el que apañó a estos jerarcas de turno, a los que el señor Ministro Díaz ha dado un respaldo incondicional en forma sistemática y reiterada.

Bueno; creo que los hechos hablan por sí mismos.

¿Cómo explica el señor Ministro otra situación que se dio y por la cual también hemos llegado a esta interpelación? En julio de este año, nosotros elevamos un profundo pedido de informes al señor Ministro acerca de una campaña mediática pública que constatamos y que es conocida, en la que participó la señora Jefa de Policía de Maldonado; hasta sabemos con quién y con qué empresa. Ese pedido de informes, de julio de este año, ¿sabe cuándo nos fue contestado, señor Presidente? Una funcionaria de nuestro piso, en el Edificio Anexo, hoy, a las 9 y 30 de la mañana, nos acercó la contestación a este pedido de informes. Creo que no es serio y que este tipo de actitudes realmente hablan por sí mismas.

Independientemente de eso, de todas las carpetas que tenemos con comprobantes, peritajes balísticos sobre diferentes casos en el departamento de Maldonado, queremos dejar en claro otra omisión del señor Ministro del Interior.

El artículo 1º de la Ley Nº 17.673, del año 2003, aprobado por la unanimidad de este Cuerpo y del Senado, dispone: "Artículo 1º.- Establécese que, de acuerdo con lo dispuesto por el artículo 118 de la Constitución de la República, los Ministros de Estado, la Suprema Corte de Justicia, la Corte Electoral, el Tribunal de lo Contencioso Administrativo, el Tribunal de Cuentas y los organismos a que refiere el artículo 17 de la Ley Nº 16.134, de 24 de setiembre de 1990 (Oficina Nacional del Servicio Civil y Oficina de Planeamiento y Presupuesto), dispondrán de un plazo de cuarenta y cinco días hábiles para remitir los datos e informes solicitados por los legisladores conforme a las facultades que les otorgan dichos artículos.- Artículo 2º.-" -porque vamos a decirlo todo- "Si por la complejidad de la información solicitada no fuera posible remitirla en el plazo referido en el artículo 1º de la presente ley, antes de su vencimiento, se deberá enviar al Presidente de la Cámara que corresponda, con destino al legislador solicitante, informe circunstanciado sobre las causas que impiden la remisión en plazo. A partir del vencimiento del plazo referido en el artículo 1º de la presente ley, el organismo requerido dispondrá de un plazo de treinta días hábiles, para dar cumplimiento al pedido".

Nada de esto se dio. ¡Usted, señor Ministro, está actuando fuera de la ley! Lo que hizo hoy el señor Ministro Díaz yo lo considero una tomadura de pelo. Al enviar la contestación del pedido de informes en los minutos previos al inicio de una interpelación que se ha dilatado -por razones no propias- durante más de setenta y cinco días, cuando el pedido de informes se había realizado treinta días antes de estos setenta y cinco, por lo cual han pasado casi cien días, ha vulnerado y violentado de punta a punta la Ley Nº 17.673. Esto lo digo en aras de la ética, en aras de la transparencia y de todo lo que aquí muchas veces tenemos que soportar cuando se golpean el pecho y hablan de la diferencia de procederes y de procedimientos que no van a volver a suceder.

Voy a seguir relatando más desórdenes de la Jefatura de Policía de Maldonado.

¿Sabe el señor Ministro que tres veces por semana un móvil afectado a la respuesta 911 no puede cumplir con su responsabilidad, ya que por orden de la señora Jefa de Policía López traslada, ida y vuelta, al kilómetro 23 de la Ruta Interbalnearia, Shangrilá, a un ciudadano alemán que entrena perros del plantel de la Jefatura de Policía de Maldonado? ¿Sabe usted esto, señor Ministro? ¿Sabe el señor Ministro que los móviles de respuesta 911 de la Jefatura de Policía de Maldonado tienen asignado un vale de $ 173 por día para el combustible y que este ciudadano, al cual la Jefatura no solo le paga viático -no sé por qué, porque si le paga viático tendría que trasladarse por sí mismo-, sino que lo lleva y lo trae, gasta aproximadamente $ 1.500 por día en combustible? ¿El señor Ministro está de acuerdo con esta práctica?

¿Vio, señor Presidente, cómo con el señor Ministro y con los legisladores hoy estamos constatando que en esta gestión ministerial también hay amiguismo y acomodo? Los hay, ¡cómo no!, si estamos constatando una serie de irregularidades increíbles: cónyuges a los que les pagan dinero del cual disponen y que no está asignado, pero lo pagan igual; funcionarios policiales del círculo de jefes a los que trasladan, los llevan a la Jefatura aun cuando no pertenecen a esa dependencia y terminan procesados por peculado; llevan y traen a una persona y aparte le pagan viático para entrenar perros cada vez que va a la Jefatura a cumplir sus tareas, que no son más de tres horas diarias, gastando $ 1.500 de combustible. Sí, son cuatro viajes, porque tienen que ir a Shangrilá, de ahí a la Jefatura, devolverlo a Shangrilá y regresar a Maldonado: $ 1.500 diarios, cuando a los móviles de respuesta 911 se les da un vale de $ 173. Parece raro, ¿no? ¿Qué se hace, señor Ministro, para cambiar todo esto?

Yo realmente espero sinceramiento, espero honestidad de proceder cuando esta interpelación culmine. El señor Ministro, igual que el país entero -concluyo este capítulo-, debe de haber leído la resolución del Círculo Policial que aceptó, en lo que es un hecho histórico, por la unanimidad de sus miembros en funciones y retirados, la renuncia de la señora Jefa de Policía de Maldonado, Graciela López. Pero no solamente los policías en actividad y los retirados le aceptan la renuncia, sin mediar ningún puente ni considerar de qué se trataba la situación, sino que, por sobre todas las cosas, se retira, por decisión unánime, el nombre de la señora Jefa de Policía López de los padrones históricos del Círculo Policial del Uruguay y se decide también, por unanimidad de su directiva, borrarla de los padrones y de su calidad de socia, como Jefa de Policía de Maldonado.

Creo que ya es inadmisible este tipo de situación. Tenemos una Jefa de Policía a la que no respalda el pueblo de Maldonado, que ha sido incapaz, que ha sido ineficaz en el combate del delito, que ha beneficiado económicamente a su concubino con resoluciones respecto al manejo de los dineros públicos y que ha beneficiado a su círculo más íntimo de funcionarios policiales por encima del resto de la plantilla de funcionarios policiales de la Jefatura de Policía de Maldonado. Por último, ha sido pedida su renuncia hasta por el Comité de Base del Frente Amplio-Encuentro Progresista de la ciudad de Maldonado y por todos los sectores y segmentos de expresión de la sociedad del departamento. Y todos los directivos de su gremio, que es el del Instituto Policial -no es cualquier gremio-, le aceptan la renuncia y no quieren saber absolutamente más nada con ella, nunca más.

A esta altura le resulta insólito a cualquier uruguayo el respaldo permanente y único -porque está probado que es único- del señor Ministro Díaz a la Jefa de Policía.

Acerca de esta interpelación, quiero hacer referencia muy brevemente a una situación que me llamó poderosamente la atención. Se nos criticó diciendo que queríamos perjudicar los intereses del departamento de Maldonado y que queríamos provocar el fracaso de la temporada.

Señor Presidente: hemos sido sensatos y honestos; hay situaciones indefendibles, gravosas e ilegales que estamos obligados a denunciar. Hemos sido prudentes y responsables; hemos recorrido absolutamente todos los caminos alternativos previos a esta situación. Presentamos proyectos de ley para fortalecer a la Policía Nacional, trasladando vacantes del Ministerio de Defensa Nacional al Ministerio del Interior para que Maldonado y las Jefaturas de la costa del país tengan mayor cantidad de efectivos. En la Comisión de Constitución, Códigos, Legislación General y Administración, vía carta -aqui la tenemos en nuestro poder-, solicitamos la comparecencia del Directorio de INAU por una cantidad increíble de problemas que se están dando con menores infractores en el departamento de Maldonado. El Gobierno nunca nos contestó. Y no agotamos la instancia allí; fuimos a la residencia de Suárez a hablar con el señor Presidente de la República -que muy gentilmente nos atendió-, con el fin de explicarle la situación que se está viviendo en el departamento de Maldonado e intentar sensibilizarlo. El señor Presidente se comprometió vía carta -que también tenemos en nuestro poder y que nos enviara a nuestro despacho- a realizar un Consejo de Ministros en la ciudad de Punta del Este para dar dos señales que no podían esperar más -coincidimos con el señor Presidente Vázquez- y que son inequívocas: una fuerte señal de apoyo y respaldo del Gobierno Nacional a la actividad turística y un apoyo y fuerte respaldo del Gobierno Nacional a la población del departamento, en aras de fortalecer la seguridad nacional. Tenemos la copia de la carta que el señor Presidente de la República nos envió a nuestro despacho después de haberlo visitado, que dice que el Consejo de Ministros se haría entre agosto y setiembre. Estamos por terminar octubre. Indefectiblemente, no ha pasado nada; indefectiblemente, se actúa con soberbia; indefectiblemente, no se quiere oír; indefectiblemente, nos vemos obligados a denunciar todos estos hechos que están fuera de la ética, de la moral y de la ley en la Jefatura de Policía de Maldonado, que, indefectiblemente, el señor Ministro Díaz ha respaldado y de los que se ha hecho responsable.

Cuando vimos algunas recomendaciones de esta Jefatura, reflexionamos: "El legislador que se atrevió a señalar que teníamos intereses conspirativos contra nuestro propio departamento, se ve que ni siquiera se tomó el trabajo de ingresar a la página web de la Jefatura de Policía de Maldonado". Las recomendaciones que la señora Jefa de Policía de Maldonado a través de la página web, del portal oficial, hace a los turistas y visitantes son increíbles, inéditas, y las voy a leer para reflexionar juntos. ¿Quién conspira: la oposición o la propia Jefatura? Son increíbles las recomendaciones de la página web de la Jefatura de Policía, del verano pasado, para todo el que ingrese al país, para ciudadanos extranjeros. Esto me hace retrotraer a las épocas en que cuando una persona iba a ir a Río de Janeiro se le advertía de antemano que ni siquiera se podía salir con un reloj pulsera a la calle. Y llegar a la situación de confianza de hoy y la recuperación turística les llevó a los cariocas diez años, porque los visitantes extranjeros dejaron de ir. Las posibilidades del turismo, que es una empresa maravillosa para multiplicar oportunidades, trabajo, bienestar y progreso a la gente residente, se vieron deprimidas durante diez años. Y nosotros vamos por ese camino. De acuerdo con la concepción de seguridad de la señora Jefa de Policía de Maldonado y sus recomendaciones en este portal, vamos por ese camino. Recomiendo a los legisladores del Gobierno que ingresen al portal.

Vamos a compartir muy pocas recomendaciones. En cuanto al hogar, dice lo siguiente: "Sea cuidadoso con las llaves de su casa, no dé a nadie la posibilidad de duplicarlas.- Procure que el sector de entrada esté bien iluminado.- No duerma con las ventanas abiertas si no tienen rejas.- Procure no tener grandes sumas de dinero en su domicilio.- Nunca diga a nadie que no sea de su confianza que está solo en su casa.- Mantenga cerrada con llave la puerta de su casa o edificio las 24 horas.- No abra la puerta de su casa o accione el portero eléctrico sin preguntar antes quién es la persona que llama.- En caso de que tenga la posibilidad, instale y solicite la habilitación de un identificador de llamadas a su teléfono, de forma de poder conocer quién llama cuando le cortan sin contestar.- No salga al jardín dejando ventanas y puertas abiertas.- De ser posible, ponga cortinas o persianas en todas las ventanas.- Piense (en caso de que tenga posibilidad económica) en instalar un sistema de seguridad, cerraduras especiales, puertas blindadas o alarma". Estas son las recomendaciones a los turistas que figuran en el portal de la Jefatura de Policía de Maldonado. ¿Es la oposición la que conspira, señor Presidente? Esto es increíble. Antes de dar todas estas recomendaciones, ¿dónde está la Policía, que es la que tiene que garantizar la seguridad en un departamento, que es la que debe velar por que la seguridad sea el bien más preciado y que haga a esta ciudad diferente al resto de los principales destinos turísticos de la región?

Puedo seguir, señor Presidente: "Nunca guarde las llaves de su casa junto con las del auto.- No deje que los niños jueguen solos en la puerta de calle y que la misma esté abierta y evite también la permanencia de personas mayores en esas circunstancias". Pero ¿cómo? ¿Dónde estamos? ¿En Punta del Este o en Irak? Realmente, las recomendaciones del portal de la Jefatura de Policía son increíbles. Aparte, por un lado, el señor Ministro deroga el Decreto Nº 690, por lo cual si hay una persona en la vereda de mi casa en una actitud sospechosa, pero no ha hecho nada aparente, aunque llame a la Policía esta no la puede detener; pero, por otro lado, la Jefa me recomienda que tenga cuidado ante la presencia de personas mayores en la vereda en actitudes sospechosas. Entonces, ¿qué tengo que hacer? Llamo a la Policía y me dice: "El señor Ministro derogó el Decreto Nº 690, por lo que no puedo proceder". ¿Qué me recomienda la Jefa? ¿Que salga yo con un revólver, lo encañone y le diga: "Váyase de aquí porque no puede estar"? Parece que eso es más o menos lo que se quiere trasmitir a través de toda esta filosofía increíble. Al regresar, "Prepare la llave unos metros antes de llegar a la puerta de su casa.- Hágalo con la llave en la mano, no comience a buscarlas parado frente a la puerta". ¿Qué es esto? Filosofía del miedo, que ha instalado, no la oposición, no las campañas mediáticas que el Gobierno dice que conspiran en su contra, sino el portal de la propia Jefatura de Policía de Maldonado, que está instalando esta sensación de inseguridad y está trayendo pánico a la población.

Entonces, a esta altura de los hechos, señor Ministro, realmente le pido que asuma la responsabilidad que le corresponde; yo asumo la que me corresponde; yo asumo la representación de la sociedad de mi departamento, que está sufriendo sistemáticamente todo lo que hemos descrito en la mañana y mediodía de hoy. Yo solicito formalmente al señor Ministro que no mantenga ni un minuto más a la señora López al frente de la Jefatura de Policía de Maldonado. Ya, con estas pruebas, tendría que levantarse y destituirla. No cabe otra acción. Acá no hay lugar a dos interpretaciones. ¡No, señor! Actuemos con sensatez por una sola vez. Hay que revertir esta situación rápidamente antes de que se vuelva un camino sin retorno.

Voy a terminar esta primera alocución con una frase, que no es mía, que creo que sintetiza el temor, el miedo y la desgracia que está viviendo la sociedad uruguaya. De los miles de "mails" que recibí en mi portal del Parlamento, elegí uno que creo que sintetiza lo que le está pasando a la gente y lo que piensa la sociedad del Uruguay. Lo envía un hombre llamado Eduardo, uruguayo, que vive en Montevideo, tiene cuarenta y ocho años, es casado y tiene dos hijos. Me dice así: "no soy político y no sé si será atinado pero considere cuando esté interpelando al Ministro pedirle que no le conteste a usted, dígale que usted solo escuchará cómo le contesta a cada familiar de las víctimas de tanta violencia", de tanta muerte, que le conteste a cada uruguayo que ha tenido que encerrarse en su casa, que ha tenido que poner rejas, que ha tenido que poner alarmas y se ha visto retrotraído frente al avance significativo del delito y hoy es quien está preso. Eduardo pide que el señor Ministro le conteste "a cada padre" de familia "que se angustia con el paso del tiempo, solamente porque sus hijos demoran un poco en regresar a casa" a la hora que se había señalado, pues con todo lo que está pasando, con el miedo y el terror, se empieza a pensar cosas raras. "Que nos conteste a nosotros, al pueblo uruguayo", dice Eduardo, y continúa reflexionando: "La sensación térmica se refiere a una temperatura. Para poner un ejemplo, el agua hierve a los 100 grados centígrados. ¿A qué temperatura el miedo llega al extremo de enloquecer" a un ser humano para que un padre tenga que matar a un hijo, como consecuencia del avance de la pasta base? Eduardo también se pregunta a qué temperatura tiene que llegar el miedo de una persona hasta "dejar de razonar y poner una trampa con una escopeta que le costó la vida a un chiquilín de 14 años". No hay jerarca en el país, y menos aún Jefe de Policía, en la historia, que haya recibido sistemáticamente tanto apoyo y tanto respaldo en un año y medio como la señora Jefa de Policía de Maldonado de parte del señor Ministro Díaz.

A esta altura quisiera plantear las siguientes preguntas; algunas fueron contestadas en la respuesta al pedido de informes que recibí de una manera, diría, poco seria en la mañana de hoy, después de casi cien días, después de estar fuera de la ley, después de haber violentado la ley, después de reírse del Parlamento, después de no dar respuesta a una sociedad que pide a gritos soluciones y que no soporta más.

Quiero que el señor Ministro me conteste cuánto dinero se gastó en la campaña publicitaria realizada en Argentina para evitar que se continuara criticando a la señora Jefa López; tenemos la convicción y las pruebas de que esta campaña se realizó, pero es el señor Ministro quien tiene las respuestas y debe contestar lo que corresponde. Yo interpelo y pregunto; el señor Ministro contesta. Quiero que se diga cuánto se gastó en esa campaña; a quién se pidió el dinero; quiénes aportaron dinero para la Jefatura de Policía de Maldonado. Quiero que se diga qué registros existen sobre lo recaudado. Quiero que se diga qué funcionarios policiales acompañaron a la señora Jefa en su viaje a Buenos Aires y quién la acompañó en sus encuentros con esta empresa que le armó la agenda mediática maratónica en veinticuatro horas en Punta del Este, porque se encontraron en un lugar determinado de Punta del Este, en un domicilio. Quiero que se diga qué funcionario policial la acompañó a esa reunión.

Quiero que el señor Ministro diga si comparte que una empresa argentina recaude dinero de empresarios para gastarlo en salvar la imagen de un Jefe, en lugar de invertirlo para mejorar el servicio y la calidad de seguridad de un departamento que lo pide a gritos. Quiero, y le pido por favor al señor Ministro que me conteste.

Quiero que el señor Ministro me conteste si autorizó que diariamente se transporte a tres personas de la Secretaría de la señora Jefa desde Montevideo a Maldonado, ida y vuelta.

Quiero que me conteste si autorizó a que se transportara a un ciudadano alemán, de iniciales W.A., desde el kilómetro 23 de la Ruta Interbalnearia a Maldonado, tres veces a la semana.

Quiero que el señor Ministro me diga si está de acuerdo con que, mientras no hay dinero para patrullar el departamento, se disponga de un auto oficial para transportar a esta gente, cuando el señor Ministro y la señora Jefa dicen -porque la Jefa lo afirmó esta semana- "que no alcanza el dinero para patrullar, y que no es suficiente en materia de combustible".

También quiero que el señor Ministro me diga si está de acuerdo con que las camionetas asignadas al Jefe de Policía sean utilizadas para uso particular de concubinos y esposos, y si es la situación en todo el país, además de Maldonado.

Quiero saber qué órdenes ha impartido el señor Ministro en torno a la locomoción y qué medidas de control realiza para verificar si su orden se cumple o se burla en el resto del país como en Maldonado.

¿Puede el señor Ministro informarme el monto de la inversión que se manejó en la Jefatura de Policía de Maldonado en la reforma de la Comisaría de la Mujer? ¿Puede el señor Ministro señalar cuál fue el criterio que se siguió a la hora de instruir para realizar esa obra concreta? ¿Qué criterio primó a la hora en que se definió esa obra puntual? ¿Por qué no se reparó el establecimiento carcelario de Las Rosas, que pide socorro a gritos, en palabras del propio Director Nacional de Cárceles, Julián Rodríguez, antes de realizar la obra que insumió cientos de miles de dólares en la Comisaría de la Mujer, al costado de Jefatura? Quedó muy linda esta obra; quiero aclarar que no me enoja la obra, pero creo que hay una orden de prioridad. ¿O acaso el señor Ministro no priorizó en su gestión el humanizar el sistema carcelario? ¿No iba a ser una de sus principales políticas al frente del Ministerio? Entonces, ¿por qué no se repara la cárcel?

Quiero que se me explique -ha sido visto por absolutamente toda la oficialidad de la Jefatura de Policía de Maldonado- por qué el concubino de la señora Jefa de Maldonado, Comisario administrativo Cassou, actuó como sobrestante controlando la obra de remodelación de la Comisaría de la Mujer de la Jefatura de Policía de Maldonado, sin tener nada que ver con la obra, y administró permanentemente los materiales, llevando y trayendo personal e impartiendo las órdenes en la propia Jefatura para el avance de las obras.

Por todo esto, creo que la respuesta la tiene el señor Ministro. Sepa, señor Ministro, que Maldonado se encuentra en estado de alarma debido a la inseguridad que usted se ha encargado de fomentar con sus actos irresponsables, manteniendo en su cargo a la señora Jefa López, respaldándola sistemáticamente y haciéndose responsable de absolutamente todos los hechos. Yo creo que a esta altura, por el relevo de pruebas -no tenemos problema en seguir detallando; trajimos carpetas y vamos a entrar en el debate-, hay que actuar con sensatez por un instante.

Señor Ministro: por el bien del país, por el bien de la sociedad, y a esta altura por el bien de su Gobierno y de su fuerza política, usted debería tener un instante de sensatez y renunciar a su cargo.

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- La Mesa solicita al señor miembro interpelante que haga llegar las preguntas por escrito al señor Ministro.

6.-      Licencias.

Integración de la Cámara.

Dese cuenta del informe de la Comisión de Asuntos Internos relativo a la integración del Cuerpo.

(Se lee:)

"La Comisión de Asuntos Internos aconseja a la Cámara aprobar las siguientes solicitudes de licencia:

Del señor Representante Edgardo Rodríguez, por motivos personales, inciso tercero del artículo primero de la Ley Nº 17.827, por el día 23 de octubre de 2006, convocándose a la suplente correspondiente siguiente señora Margarita Catalogne.

Del señor Representante Daniel Peña, por misión oficial, literal C) del artículo primero de la Ley Nº 17.827, para brindar, invitado por el Senado del Reino de España y en su carácter de integrante de la Comisión Parlamentaria Conjunta del MERCOSUR, conferencias sobre el bloque regional, a realizarse en la ciudad de Madrid, España, por el período comprendido entre los días 31 de octubre y 10 de noviembre de 2006, convocándose al suplente siguiente, señor Mario Pérez.

Del señor Representante Pablo Álvarez, por motivos personales, inciso tercero del artículo primero de la Ley Nº 17.827, por el día 23 de octubre de 2006, convocándose al suplente correspondiente siguiente señor Óscar Groba".

——En discusión.

Si no se hace uso de la palabra, se va a votar.

(Se vota)

——Setenta y nueve en ochenta y dos: AFIRMATIVA.

Quedan convocados los suplentes correspondientes, quienes se incorporarán a la Cámara en las fechas indicadas.

(ANTECEDENTES:)

"Montevideo, 23 de octubre de 2006.

Señor Presidente de la
Cámara de Representantes
Julio Cardozo.

Presente.
De mi mayor consideración:

De acuerdo a lo establecido en la Ley Nº 17.827, solicito al Cuerpo que tan dignamente preside se sirva concederme el uso de licencia el día 23 de octubre de 2006, por motivos personales.

Sin más, lo saluda atentamente,

EDGARDO RODRÍGUEZ
Representante por Tacuarembó".

 

"Comisión de Asuntos Internos

VISTO: La solicitud de licencia por motivos personales del señor Representante por el departamento de Tacuarembó, Edgardo Rodríguez Álvez.

CONSIDERANDO: Que solicita se le conceda licencia por el día 23 de octubre de 2006.

ATENTO: A lo dispuesto en el artículo 116 de la Constitución de la República, en la Ley Nº 10.618, de 24 de mayo de 1945, en la modificación dada en su artículo primero por la Ley Nº 17.827, de 14 de setiembre de 2004 y el inciso tercero del artículo primero de esta.

La Cámara de Representantes,

R E S U E L V E :

1) Concédese licencia por motivos personales por el día 23 de octubre de 2006, al señor Representante por el departamento de Tacuarembó, Edgardo Rodríguez Álvez.

2) Convóquese por Secretaría, por el día 23 de octubre de 2006, a la suplente correspondiente siguiente de la Hoja de Votación Nº 609 del Lema Partido Encuentro Progresista - Frente Amplio - Nueva Mayoría, señora Margarita Catalogne.

Sala de la Comisión, 23 de octubre de 2006.

VÍCTOR SEMPRONI, NORA GAUTHIER, RAUL CASÁS".

 

"Montevideo, 23 de octubre de 2006.

Señor Presidente de la
Cámara de Representantes,
Julio Cardozo.

Presente.
De mi consideración:

Por la presente me dirijo a usted a efectos de solicitar licencia por misión oficial en el exterior (Ley Nº 10.618, artículo 1º, literal B) del 31 de octubre al 10 de noviembre del corriente año.

La invitación fue cursada por el Senado del Reino de España, para brindar conferencias en dicho país sobre MERCOSUR, en el período comprendido entre el 31 de octubre al 10 de noviembre próximo (adjunto invitación).

Saluda atentamente.

DANIEL PEÑA
Representante por Canelones".

 

"Comisión de Asuntos Internos

VISTO: La solicitud de licencia en misión oficial para viajar al exterior, del señor Representante por el departamento de Canelones, Daniel Peña, para brindar, invitado por el Senado del Reino de España, conferencias sobre MERCOSUR, a realizarse en la ciudad de Madrid, España.

CONSIDERANDO: Que solicita se le conceda licencia por el período comprendido entre los días 31 de octubre y 10 de noviembre de 2006.

ATENTO: A lo dispuesto en el artículo 116 de la Constitución de la República, en la Ley Nº 10.618, de 24 de mayo de 1945, en la modificación dada en su artículo primero por la Ley Nº 17.827, de 14 de setiembre de 2004 y el literal C) del artículo primero de esta.

La Cámara de Representantes,

R E S U E L V E :

1) Concédese licencia en misión oficial, por el período comprendido entre los días 31 de octubre y 10 de noviembre de 2006, al señor Representante por el departamento de Canelones, Daniel Peña, para brindar, invitado por el Senado del Reino de España, conferencias sobre MERCOSUR, a realizarse en la ciudad de Madrid, España.

2) Convóquese por Secretaría para integrar la referida representación por el mencionado lapso, al suplente correspondiente siguiente de la Hoja de Votación Nº 20004, del Lema Partido Nacional, señor Mario Pérez.

Sala de la Comisión, 23 de octubre de 2006

VÍCTOR SEMPRONI, NORA GAUTHIER, RAUL CASÁS".

 

"Montevideo, 20 de octubre de 2006

Señor Presidente de la
Cámara de Representantes,
Julio Cardozo.

Presente.
De mi mayor consideración:

Por la presente me dirijo a usted a fin de solicitarle licencia por asuntos personales para el día 23 de octubre del presente año, amparándome en el artículo 1º de la Ley Nº 17.827.

Sin más, saluda atentamente.

PABLO ÁLVAREZ
Representante por Montevideo".

 

"Montevideo, 20 de octubre de 2006.

Señor Presidente de la
Cámara de Representantes,
Julio Cardozo.

Presente.
De mi mayor consideración.

De acuerdo a la convocatoria que he recibido en virtud de la licencia solicitada por el Sr. Representante titular, comunico a usted mi renuncia por esta única vez a ocupar la banca.

Sin más, saluda atentamente,

Julio Battistoni".

 

"Montevideo, 20 de octubre de 2006.

Señor Presidente de la
Cámara de Representantes,
Julio Cardozo.

Presente.
De mi mayor consideración.

De acuerdo a la convocatoria que he recibido en virtud de la licencia solicitada por el Sr. Representante titular, comunico a usted mi renuncia por esta única vez del día 23 de octubre de 2006 a ocupar la banca.

Sin más, saluda atentamente,

Gonzalo Pessi".

 

"Comisión de Asuntos Internos

VISTO: La solicitud de licencia por motivos personales del señor Representante por el departamento de Montevideo, Pablo Álvarez.

CONSIDERANDO: I) Que solicita se le conceda licencia por el día 23 de octubre de 2006.

II) Que, por esta vez, no aceptan la convocatoria los suplentes siguientes, señores Julio Battistoni y Gonzalo Pessi.

ATENTO: A lo dispuesto en el artículo 116 de la Constitución de la República, en la Ley Nº 10.618 de 24 de mayo de 1945, en la modificación dada a su artículo primero por la Ley Nº 17.827 de 14 de setiembre de 2004 y el inciso tercero del artículo primero de la citada.

La Cámara de Representantes,

R E S U E L V E :

1) Concédese licencia por motivos personales por el día 23 de octubre de 2006, al señor Representante por el departamento de Montevideo, Pablo Álvarez.

2) Acéptase las negativas que, por esta vez presentan los suplentes siguientes, señores Julio Battistoni y Gonzalo Pessi.

3) Convóquese por Secretaría, por el día 23 de octubre de 2006, al suplente correspondiente siguiente de la Hoja de Votación Nº 609 del Lema Partido Encuentro Progresista - Frente Amplio - Nueva Mayoría, señor Óscar Groba.

Sala de la Comisión, 23 de octubre de 2006.

VÍCTOR SEMPRONI, NORA GAUTHIER, RAUL CASÁS".

7.-     Situación de la Jefatura de Policía de Maldonado. (Llamado a Sala al señor Ministro del Interior).

——Continúa la consideración del asunto motivo de la convocatoria.

Tiene la palabra el señor Ministro del Interior.

SEÑOR MINISTRO DEL INTERIOR.- Señor Presidente: antes que nada quiero expresar mi lamento por no haber podido comparecer en Sala durante demasiado tiempo, por las razones de salud que usted bien conoce.

No me resulta sencillo seguir los razonamientos y las denuncias de hechos que acaba de formular el señor Diputado interpelante. Por la moción de interpelación aprobada, yo tenía la idea de que estaría referida a la situación de extrema gravedad e irregularidad en el departamento de Maldonado y, en función de ello y de ciertas denuncias, algunos pedidos de informes, múltiples visitas y contactos en el departamento de Maldonado, preparé un esquema para trabajar sobre los hechos objetivos, dieran bien o dieran mal los números.

Ahora bien; partimos de la certeza -que voy a tratar de demostrar y para ello he traído documentación- de que tanto Maldonado como Canelones y Montevideo son zonas de mucho turismo, de desarrollo demográfico y de desintegración social, por lo que constituyen lugares especialmente complicados desde el punto de vista de la seguridad. Pero en comparación con la situación de violencia e inseguridad que hay en el mundo -América Latina es el continente con mayor grado de violencia-, Maldonado, entre otros departamentos, y el resto del país son lugares realmente paradisíacos para la opinión de la inmensa mayoría de la gente que hace turismo en el mundo. En ese sentido, vamos a dar datos comparativos con otras ciudades equivalentes.

Antes de entrar a eso y a contestar las preguntas que rápidamente anoté, quiero decir algunas cosas para no escurrir el bulto, como muchas veces se hacía en el pasado cuando los Ministros no contestaban las preguntas, sino que hablaban de generalidades.

Obviamente, el señor Presidente de la República y quien habla, que somos quienes firmamos las designaciones y ceses de los Jefes, tenemos la responsabilidad política en ambas circunstancias y, en este caso, del mantenimiento en el cargo de la señora Jefa de Polícía de Maldonado.

No solo no comparto, sino que rechazo con indignación, las adjetivaciones a su persona hechas por el señor Diputado interpelante.

(Ocupa la Presidencia el señor Representante Martínez Huelmo)

——Seguramente, hay centenares de hechos que no conozco no solo a nivel policial, sino de las otras trece Direcciones Nacionales que dependen del Ministerio, pero si me entero de algún hecho que amerita la investigación y la sanción, nunca me ha temblado el pulso para actuar desde ese punto de vista. Se investiga y, una vez confirmada la irregularidad o la corruptela, se toman las medidas de sumario y se determinan las sanciones pertinentes.

Con respecto al tema de las recomendaciones que aparecen en la página web -yo no las conocía-, sobre las que puso tanto énfasis y tanto calor el señor Diputado interpelante, quiero decir que, por lo que conozco, son las que se le hacen tradicionalmente a cualquier persona que viene a un país a hacer turismo; ni más ni menos. Se trata de medidas de seguridad que debemos ir tomando y que tenemos que ir cambiando porque, efectivamente, la violencia y el delito no son estacionarios, no se quedan quietos, van evolucionando, van cambiando y, por consiguiente, nosotros también tenemos que ir cambiando de hábitos de seguridad; de eso se trata.

Se ha dicho que ha habido cambios en este año y medio avanzado de Gobierno en materia de seguridad, no solo en Maldonado sino en el resto del país. Luego, en base a un informe del departamento correspondiente, me voy a referir a lo que realmente ha pasado en Maldonado, con algunos números a favor y otros en contra. De ninguna manera aceptamos que pueda calificarse la situación de seguridad de Maldonado como catastrófica o extremadamente peligrosa.

Se habló de la cárcel de Las Rosas. Tengo preparada una respuesta acerca de cómo la encontramos y de lo que hemos hecho, y reconozco que quizás hayamos hecho menos de lo que debíamos para mejorarla, ya que está en una situación realmente grave, como otras cárceles del país.

La ley de humanización fijaba un rumbo para humanizarlas, pero no era la varita mágica que por sí misma iba a convertir el caos penitenciario inhumano que recibimos en lo que queremos que sea -lo que llevaría quizás más de un quinquenio-: un sistema de rehabilitación penitenciaria en nuestro país.

Con respecto a las preguntas, en las cuales vamos a abundar en el desarrollo de nuestro esquema expositivo, quiero despejar enfáticamente desde un comienzo uno de los aspectos mencionados, aunque debido a la rapidez con la que fueron formuladas no sé si he logrado tomar nota de todas.

Con relación a la presunta campaña mediática de la señora Jefa de Policía de Maldonado, desmiento absolutamente que se haya hecho. No se gastó dinero en ese viaje de la señora Jefa de Policía, que fue acompañada por el señor Jefe de Narcóticos de Maldonado y uno de sus ayudantes. No se gastó nada en el transporte, en el hospedaje ni en la alimentación de la señora Jefa y de sus acompañantes. Por consiguiente, no hubo ninguna agencia de publicidad detrás de esto, como voy a poder abundar. Simplemente, la señora Jefa de Policía de Maldonado respondió a tres o cuatro medios a raíz de que, paralelamente a su presencia, había salido un artículo en el diario "La Nación" sobre los temas "inflacionados, de la seguridad, de Maldonado". Precisamente, en esos días yo había ido a la reunión de Ministros del Interior y también fui interrogado, pero por muy pocos medios. Por ese motivo, también le preguntaron sobre el tema a la señora Jefa de Policía.

Es decir que no hubo agencia, no hubo campaña publicitaria y no se gastaron dineros públicos. Yo la autoricé para que hiciera el viaje por razones funcionales, para conocer algunas experiencias de producción de insumos para la seguridad pública que se lleva a cabo en Argentina, lo que también le permitió hablar con autoridades policiales, alguna en situación de retiro pero que saben mucho del delito organizado, y alguna otra actividad funcional más que pudo desarrollar en un fin de semana.

La señora Jefa se alojó en la casa de su hija, que está haciendo un curso de musicoterapia en la ciudad de Buenos Aires.

Con respecto a los traslados y al uso de los vehículos de nuestro Ministerio, que son centenares, antes de asumir sabíamos que había una situación extremadamente irregular en la materia. Entonces, los cargos ministeriales quisimos predicar con el ejemplo y sacamos precisas resoluciones, que reiteramos. Hicimos algunas investigaciones cuando se nos informaba acerca del mal uso de los autos o del combustible, y, al igual que en otros aspectos, estamos empeñados en superar esta situación que viene del fondo de la historia en cuanto al uso no consentido del servicio de los autos públicos. Créanme que no es sencillo, pero seguiremos insistiendo para que no haya anomalías en esta materia.

Obviamente, no hemos autorizado mecanismos de traslado a través de autos de la Jefatura de Maldonado de ese especialista en canes de origen alemán -si mal no entendí-, ni tampoco otros traslados que aquí se han denunciado. Sin duda, averiguaremos y tomaremos las medidas que correspondan. Los autos de nuestras Jefaturas están para cumplir servicios jefaturiales y no servicios particulares de nadie.

Ya que se habló de la camioneta gris, que es la que suele usar la señora Jefa de Policía, diré que también es utilizada por la Unidad de Narcóticos y para algunos traslados de personal policial a Piriápolis. Me acaban de proporcionar esta información. También se usa por parte de los talleres para el traslado de materiales propios del servicio, y cuando debe usarla la señora Jefa de Policía para trasladarse, como ella no sabe manejar, emplea los servicios de un chofer, que es su pareja, el señor Comisario Cassou.

SEÑOR CARDOSO (don Germán).- ¿Me permite una interrupción?

SEÑOR MINISTRO DEL INTERIOR.- ¿Qué hacemos con el resto de los autos del país? ¿Qué hacemos para controlar que los autos de este Ministerio y de los otros Ministerios no se usen...

SEÑOR PRESIDENTE (Martínez Huelmo).- Señor Ministro: el señor Diputado Germán Cardoso le solicita una interrupción. Está en usted otorgarla o no.

SEÑOR MINISTRO DEL INTERIOR.- Señor Presidente: yo no pedí interrupciones y no las voy a otorgar.

Con respecto a los demás autos, ya dije hace un momento que tomamos medidas ejemplares desde el comienzo. Hemos tomado las resoluciones administrativas correspondientes y las hemos reiterado, y cuando hemos recibido alguna denuncia sobre el mal uso de los autos hemos ordenado las investigaciones pertinentes y en algunos casos hemos aplicado sanciones, inclusive -recuerdo- en el propio departamento de Maldonado.

Ahora entro a lo que para mí es medular en esta interpelación y que seguramente es medular para todos los integrantes de este Cuerpo. Vamos a hablar, por su orden, de dos grandes capítulos. Me refiero a si efectivamente hubo situaciones de extrema gravedad en materia de seguridad en Maldonado y en la cárcel de Las Rosas, sacando nuestras propias conclusiones -hemos hecho muchas cosas, pero hay muchas por hacer-, y si en efecto ha habido situaciones de extrema irregularidad -como, por ejemplo, horas ciudad, donaciones, etcétera-, también sacando nuestras conclusiones de qué hemos hecho y qué medidas hemos tomado o pensamos tomar para mejorar los distintos servicios -no solo policiales- a nuestro cargo en el departamento de Maldonado.

Empecemos por el tema de las presuntas situaciones de extrema gravedad y por lo que es medular en nuestro Ministerio: la seguridad y el orden público. Tengo aquí un trabajo del Departamento de Datos, Estadística y Análisis del Ministerio del Interior, que es uno de los Departamentos más serios y mejor pensados. Aclaro que no fue creado en nuestra Administración, sino en la anterior. Nosotros le agregamos algo nuevo para hacerlo más transparente y para socializar el trabajo de análisis de la evolución del delito y de la violencia a través de informes trimestrales que hace, precisamente, este Observatorio Nacional sobre la Violencia y la Criminalidad.

Por los estudios que hicimos antes y después de asumir, sabíamos que la situación venía empeorando desde hacía muchos años, con incrementos de la criminalidad de carácter exponencial. Según el último trabajo científico que he leído, nuestro país andaría en el orden del 12% de incremento sistemático de la criminalidad y la violencia. Pero cuando nos metemos en estos temas tenemos que trabajar con gran honestidad intelectual y no mezclar cifras con informaciones periodísticas que, obviamente, trabajan con otro sentido que el de la probidad científica. Los medios buscan ser vendidos y, por consiguiente, muchas veces toman las cifras y los datos en formas impropias al uso serio, académico y científico que tenemos que hacer en la materia.

En los últimos años, tanto en Maldonado como en Canelones y en buena parte del resto del país ha habido un desarrollo económico, social y demográfico realmente caótico, frente a lo cual no se dieron las respuestas adecuadas a esos cambios. Así fue que encontramos una situación de criminalidad, de violencia, del propio Ministerio -no solo de este- realmente muy caótica, que no se puede superar. Muchas veces, cuando hacemos referencia a estos datos, se dice que no se denuncian todos los hechos. Es verdad. En algún momento -creo que en el año 2004- se hizo una encuesta sobre números negros, que fueron bastante altos. Vamos a hacer mediciones en esta materia, pero de cualquier forma el dato de los delitos denunciados tiene una gran objetividad.

Otra cosa que no se tenía en cuenta y el Observatorio Nacional sí ordenó tener en cuenta, es que a la hora de cometerse delitos y de hacerse denuncias se recibieran todas las denuncias, las de importancia y las pequeñas o de bagatela. Naturalmente, eso cambió algunas cifras. Así y todo, puedo decir enfáticamente que en el año 2005, a nivel nacional -no me refiero en este momento al tema de Maldonado, al que ya entraremos-, logramos detener la curva de crecimiento exponencial del delito y la violencia en nuestro país, y en los dos primeros trimestres del año, que ya tenemos medidos a nivel nacional, la hemos empezado a bajar. No es para tirar manteca al techo, sino simplemente para subrayar con humildad que en el segundo año de gestión hemos empezado a bajar las tasas de delito y criminalidad.

¿Por qué hay algunos departamentos, como Maldonado, donde se producen mayores índices de delitos que en otros, aunque no esté en la peor de las situaciones, y en comparación con balnearios similares sigue luciendo muy buenos índices de seguridad comparativos? Tenemos el factor esencial de la exclusión social por un lado, con una cantidad creciente de asentamientos, junto a los mayores índices de riqueza que hay en nuestro país, por el otro. Este, naturalmente, es un factor que da características especiales al departamento de Maldonado, lo que nos ocupa y nos preocupa mucho.

Voy a empezar por darles los datos objetivos de este departamento, que vienen de Administraciones anteriores -no de la nuestra- y que abarcan el período 1985-2004, o sea, los veinte años anteriores al actual Gobierno. Una lectura de los principales indicadores sobre violencia y criminalidad en el Uruguay entre 1985 y 2004 -es decir, desde la recuperación de la democracia hasta el triunfo de la izquierda- revela que los mayores cambios se han producido en Canelones y Maldonado; entonces, no es de ahora, esto viene de veinte años atrás. Esta evidencia va de la mano de las profundas transformaciones demográficas, económicas y sociales que estos departamentos han padecido en casi veinte años.

En la llamada región sureste del país es donde han crecido más las tasas de homicidios, delitos sexuales, delitos contra la persona en general y daños y delitos contra la propiedad en general. Ha habido altibajos -ya lo veremos-, pero la línea general en los veinte años anteriores fue esa. Del mismo modo, en cuanto a los hurtos y rapiñas, el sureste se halla en el segundo lugar de crecimiento regional de tasas; no en el primero, como ocurre con los otros delitos, encabezados por el homicidio. Pero se da esa característica: en estos veinte años anteriores, durante los cuales esta zona fue la primera o la segunda en tasas de crecimiento delictivo, no se hizo ninguna campaña de escándalo por la inseguridad ni se trajo a un Ministro a responder por la seguridad de un departamento en particular. No sé si en la historia parlamentaria del Uruguay se ha interpelado a un Ministro por el problema de la seguridad en un solo departamento.

En el caso concreto de Maldonado, el crecimiento de los hurtos, las rapiñas, los daños, los homicidios, las lesiones, los delitos sexuales y los suicidios ha tenido porcentajes mayores a los registrados en Montevideo y en todo el país. Tengo aquí un cuadro revelador de esos porcentajes de variación de los principales delitos que en aquellos años se registraban en este departamento, que -repito- corresponden al período 1985-2004. En cuanto a los homicidios, hubo un crecimiento del 68,1% a nivel de Uruguay, 72,5% en Montevideo y 150% en Maldonado. Los hurtos aumentaron un 100,2% en Uruguay, un 88% en Montevideo y un 112,2% en Maldonado. Las rapiñas se incrementaron un 343,6% en Uruguay, un 326,8% en Montevideo y un 800% en Maldonado. Los daños se incrementaron en un 107% a nivel nacional, un 40,2% en Montevideo y 1.405,9% en Maldonado. Las lesiones aumentaron un 145,6% para el conjunto del país, un 32% para Montevideo y un 452,6% en Maldonado. Los delitos sexuales se incrementaron un 80,3% en el Uruguay, un 75% en Montevideo y 390,5% en Maldonado. Los suicidios aumentaron un 44,7% en Uruguay, 0% en Montevideo y 23,5% en Maldonado. En estos veinte años que van desde 1985 a 2004, solo en suicidios Maldonado tuvo un menor índice de crecimiento con respecto al conjunto del país.

Cuando el análisis temporal toma en consideración los valores relativos -es decir, la cantidad de denuncias en función de la población residente-, se revela nuevamente que el porcentaje de crecimiento de los delitos en Maldonado es muy superior al promedio nacional y a la propia realidad de Montevideo, solo con excepción de lo que ocurre con los hurtos.

Mencionaré ahora los porcentajes de variación de los principales delitos, manejando valores relativos correspondientes al período 1985-2004. En cuanto a los homicidios cada mil habitantes -que es como se mide-, hubo 53 en el Uruguay, 67,3 en Montevideo y 65,3 en Maldonado. Con respecto a los hurtos cada cien mil habitantes, hubo 80 en Uruguay, 82,3 en Montevideo y 40,3 en Maldonado. Hubo 300 rapiñas cada diez mil habitantes en Uruguay, 313 en Montevideo y 495 en Maldonado. Los daños cada diez mil habitantes fueron 86 en Uruguay, 35,9 en Montevideo y 895,6 en Maldonado. Hubo 120 lesiones cada diez mil habitantes en Uruguay, 28 en Montevideo y 265,4 en Maldonado. Los delitos sexuales cada cien mil habitantes fueron 62 en Uruguay, 69 en Montevideo y 224 en Maldonado.

Estos datos muestran a las claras que la singularidad de Maldonado, desde el punto de vista socioeconómico, por sus niveles de desempleo, de desigualdad, de variación migratoria y de modelo de desarrollo, ha tenido una lenta y sostenida traducción en términos de vulnerabilidad, exclusión, segregación residencial y comportamientos delictivos. Como el país en su conjunto, el proceso de construcción de una percepción de inseguridad tiene larga data y se arraiga en realidades complejas, la mayoría de las veces silenciadas en el debate público; eso ocurría antes, no ahora.

¿Qué pasó en 2005? Sobre finales de 2004, toda la estadística del Ministerio del Interior sufrió cambios y ajustes metodológicos. En todos los casos, estos implicaron mejoras y ampliaciones en los parámetros de medición. Se incorporaron delitos y hechos policiales, se abrieron renglones para las tentativas, se estableció una nueva periodicidad para la construcción de los datos y se exigió que todas las denuncias recibidas por la Policía, sin importar la entidad, monto o bien afectado, quedaran incluidas en las estadísticas de cada Jefatura. O sea que a partir de 2005 hubo un mayor rigor en los registros y una mejora en la metodología de la medición.

A continuación vamos a tomar la cantidad de denuncias para los principales delitos en Maldonado desde el año 1999 a 2005. Incluimos el primer año corto -diez meses- de gestión del actual Gobierno. Se cometieron 3 homicidios en 1999, 4 en 2000, 11 en 2001, 10 en 2002, 9 en 2003, 5 en 2004, y 6 en 2005.

SEÑOR CARDOSO (don Germán).- ¿Me permite, para una cuestión de orden, señor Presidente?

SEÑOR MINISTRO DEL INTERIOR.- Se cometieron 3.309 hurtos en 1999, 5.924 en 2000, 7.105 en 2001, 4.244 en 2002, 9.426 en 2003, 3.577 en 2004, y 6.849 en 2005.

Con respecto a estos dos renglones quiero hacer dos comentarios. En 2001, 2002 y 2003 hubo más homicidios que en 2005, y en materia de hurtos, hubo más en 2001 que en 2005. Y así podríamos seguir con los hurtos de mayor importancia. Hubo algún crecimiento en las rapiñas, daños, lesiones y delitos sexuales, pero buena parte de las cifras de 2005 tienen números mayores en los años anteriores o, por lo menos, en alguno de esos años anteriores.

Una lectura atenta del cuadro permite comparar la evolución de los principales delitos ocurridos en Maldonado entre 1999 y 2005. Las principales conclusiones son las siguientes. A pesar de la tendencia de larga duración observada en el departamento, llama la atención cómo descienden los hurtos en los años 2002, 2003 y 2004, a contracorriente de lo que ocurre en todo el país y, particularmente, en Montevideo y Canelones, pero son menores a los hurtos registrados en el año 2001.

Durante el año 2005 suben los hurtos y las rapiñas, se mantienen estables los homicidios y descienden los daños, las lesiones y los delitos sexuales. Con excepción de las rapiñas, todos los delitos llegaron a tener valores superiores en algún año anterior, lo cual pone en entredicho cualquier consideración sobre el aumento descontrolado de la criminalidad y la inseguridad en Maldonado.

Ahora voy a referirme al año 2006. Aquí vamos a poder trabajar con los tres primeros trimestres, comparando 2005 y 2006, de enero a setiembre de ambos años. El análisis más reciente de la información sobre violencia y criminalidad en Maldonado permite comparar las denuncias ocurridas durante los primeros nueve meses de 2006 frente al mismo período de 2005. Aquí, como ustedes van a ver, hay números que no nos son positivos y hay algunos que sí lo son, pero los vamos a dar con absoluta objetividad.

En materia de delitos totales, hubo 6.798 en los tres primeros trimestres del año 2005 y 7.837 en los tres primeros trimestres del año 2006. Es decir que hubo un crecimiento -lo reconocemos- de un 15,3% de la masa de delitos principales en los tres primeros trimestres del año 2006. Pero hay que tener en cuenta que en materia de hurtos hubo alrededor de un 15% de denuncias -que no vamos a considerar ni a caracterizar- de delito de bagatela. Me refiero a ese delito menor, de hurto de un champú o de una tableta de chocolate, que, como comprenderán, es de muy difícil identificación y control.

En estos tres trimestres hubo algunos aumentos significativos en los delitos como, por ejemplo, el de homicidio. Cerramos los tres primeros trimestres del año pasado con seis homicidios y cerramos los tres primeros trimestres de este año con doce homicidios en todo Maldonado. Es un aumento significativo, de seis a doce, pero estamos hablando de esas cantidades, no de cantidades mayores.

Esto también nos ocurrió con los copamientos, que subieron grandemente, pero el número de copamientos en los tres primeros trimestres de este año -al 30 de setiembre- subió a nueve. Yo no quiero restar entidad a estos datos, sino mostrar la decisión y el comportamiento de las autoridades ministeriales, de las diecinueve Jefaturas, de todos sus Servicios Nacionales, de sus trece Direcciones Nacionales y de sus Departamentos en el sentido de trabajar con objetividad y de decir la verdad, cueste lo que cueste.

(Ocupa la Presidencia el señor Representante Cardozo Ferreira)

——En los dos cuadros de crecimiento, en números absolutos y en números relativos -15% de incremento- que hemos dado se sintetizan los principales rubros de delitos ocurridos en Maldonado en los tres primeros trimestres de los años 2005 y 2006. A su vez, dada la importancia de la estacionalidad, se establece una comparación trimestral, que es muy interesante, porque en tal sentido surgen dos conclusiones contrastantes, que se imponen a primera vista. En primer lugar, en el primer trimestre de 2006, que se corresponde con el período estival que estuvo a nuestro cargo -nuestro primer Plan Verano Azul- tuvimos un 8% menos de denuncias realizadas que en igual período del año anterior.

Esto se hizo muy claro para el caso de los hurtos, los daños y los delitos sexuales, manteniéndose constante la cantidad de rapiñas y homicidios.

En segundo término, y en sentido contrario -aquí los números nos dan mal-, el segundo trimestre del año 2006 evidencia un incremento de denuncias de un 38% frente a 2005.

Como ha sido habitual y constante en el caso de Maldonado, el delito golpea con más fuerza en los meses de baja turística, lo cual tiene clara asociación con las características más resaltables del modelo de desarrollo local del departamento. El comportamiento durante el año 2006 no ha sido la excepción, aunque ha tenido particularidades.

El crecimiento de un 15% con relación al año 2005, como dije al principio, puede tener tres razones diferentes.

Primera: el aumento en la cantidad de denuncias de violencia doméstica y lesiones, cuyo porcentaje de variación se asocia a la disminución de la cifra de no denuncia, producto de la mejor calidad de los servicios de atención y derivación; eso que resaltó tanto el señor Diputado interpelante, de las obras de mejoras en la atención al público de las Comisarías y de las Jefaturas en general y de las Comisarías de la Mujer y del Menor en particular.

Segunda: el aumento de los hurtos ronda en un 15%; sin embargo -ya lo dije-, aquí cabe una puntualización que reiteramos: una parte de ese crecimiento, que oscila entre el 11% y el 16%, obedece a delitos de escasa entidad, lo cual puede estar indicando niveles importantes de propensión a hacer denuncias, impresión que nosotros hemos recogido a lo largo y ancho del país, reuniéndonos el año pasado con todos los comandos jefaturiales en reuniones regionales y ahora reuniéndonos con todos los Comisarios del país, trabajo de cercanía y de estímulo que aún no hemos culminado.

Tercera razón: el aumento de las rapiñas, sobre todo en el mes de mayo. Ahí tuvimos un pico importante del crecimiento de las rapiñas, que después empezó a descender, como los demás delitos, en los meses siguientes, cuando se empezó a aplicar -a partir del 15 de junio- la hora ciudad también para el período postestival, novedad que inauguramos el año pasado, cuando en invierno, en la pretemporada, logramos de la Intendencia Municipal de Maldonado obtener también dineros y recursos para pagar horas ciudad y mejorar el patrullaje, la disuasión y la prevención del delito en ese departamento.

Hay un tema que aquí se pasó muy rápidamente y que en las campañas mediáticas también se soslaya: los indicadores de la eficacia policial. No es un dato menor; en las Policías del Primer Mundo que hemos conocido le prestan especial atención a estos indicadores de la eficacia policial. No se trata solamente de la relación entre los delitos denunciados y aclarados, sino también la relación entre las personas detenidas y las procesadas. No basta detener al barrer, por averiguaciones o por "razzias", como se hacía en el pasado; hay que detener de acuerdo con los parámetros insoslayables de la Constitución de la República, cuando es "in fraganti" delito o hay semiplena prueba de un delito, previa orden judicial. Ese mandato constitucional no lo podíamos soslayar; por eso derogamos el Decreto Nº 690, lo que no trajo problema alguno a la eficacia policial, como vamos a ver, según los datos para el departamento de Maldonado.

Los indicadores de eficacia policial, medidos por la cantidad de denuncias aclaradas y por la proporción de procesamientos sobre el total de detenidos, revelan una serie de dimensiones interesantes, casi nunca consideradas en el debate. En ese sentido, las cifras de 2005 muestran a las claras que Maldonado tiene los mejores niveles de eficacia policial respecto al promedio nacional y respecto a muchos departamentos de igual o mayor importancia en cuanto al número de personas. Con excepción de los homicidios, de los cuales se aclaró la misma proporción que en Montevideo pero por debajo del porcentaje nacional, la Policía de Maldonado aclara más delitos: un 33%, frente al 22% del delito aclarado en el Uruguay en su conjunto.

Este es, señor Presidente, uno de los valores que tienen en cuenta el Gobierno, el Presidente de la República y este Ministro, para mantener a la señora Jefa de Policía de Maldonado: la eficiencia de la Policía, no de la Jefa sino de todos los policías del departamento, que me plazco en reconocer y demostrar.

También es evidente esta tendencia a nivel de la proporción de detenidos sobre procesados. Durante 2005 y 2006 se han detenido menos personas que en años anteriores, pero la proporción de procesados sobre detenidos ha aumentado en forma muy relevante. De nuevo este porcentaje tiene mejores guarismos en Maldonado que en otros departamentos.

Homicidios en Uruguay en su conjunto: aclarados en 2005, 93%; en Maldonado, 67% y en Montevideo, 67%. En 2006: en Uruguay, 104%; en Montevideo, 83%, en Maldonado, 100%. Rapiñas en 2005: 10% en Uruguay; 8% en Montevideo, 43% en Maldonado. Rapiñas en 2006: 11% en Uruguay; 9% en Montevideo, 39% en Maldonado. Copamientos: 24% en Uruguay; 10% en Montevideo, 67% en Maldonado. En 2006, copamientos aclarados: 20% en Uruguay; 14% en Montevideo, 29% en Maldonado.

Hurto de vehículos en Uruguay en 2005: 51%; en Montevideo, 55%; en Maldonado, 81%. En 2006: en Uruguay, 54%; en Montevideo, 56%; en Maldonado, 89%.

Porcentaje de delitos aclarados en total, en 2005, en Uruguay, 22%; en Maldonado, 31% aclarados.

Porcentaje de efectividad policial -procesados en relación con los detenidos-: en 2005, efectividad media en Uruguay, 12,4%; en Maldonado, 33%. El porcentaje de efectividad en Uruguay en su conjunto en 2006: 12,2%; en Maldonado, 36,2%.

Finalmente, cabe consignar que en aquellos meses de 2006 en que se han incrementado las denuncias de delitos, sobre todo los hurtos de mayor valor, las rapiñas y los homicidios, se ha verificado, casi de inmediato, un aumento casi proporcional en la cantidad de procesamientos y un mejoramiento en el porcentaje de efectividad policial.

Recientemente estuvo en España el Director de nuestro destacado Departamento de Datos, Estadísticas y Análisis, el inteligente sociólogo Rafael Paternain, quien analizó los índices de eficacia policial en ese país y en otros del Primer Mundo. Andan entre un 20% y un 25% de eficacia policial. En Maldonado los superamos ampliamente. A pesar de ello, no estamos conformes y vamos a mejorar el Plan Verano Azul y a potenciar el Comando Policial y las Comisarías del departamento de Maldonado, porque este Gobierno, no este Ministro ni estas autoridades ministeriales que me acompañan, sino toda la Policía Nacional, todos los funcionarios del Ministerio del Interior, saben que este Ministro siempre les pide más y que él, por querer dar más de lo que podía, se enfermó.

Quiero hacer algunas consideraciones objetivas para tener en cuenta en esta discusión.

Mucho se ha dicho sobre el aumento de la delincuencia y la inseguridad en Maldonado; sin embargo, los números históricos muestran que el proceso no es nuevo y que Maldonado ha sido uno de los departamentos con mayor crecimiento del delito entre 1985 y 2004, tanto en valores absolutos como en valores relativos o porcentajes.

Las críticas han sido constantes desde hace más de un año. Terminado 2005, se pudo demostrar que las denuncias de delitos no habían tenido grandes variaciones, salvo las que surgían de los ajustes del registro estadístico, que permite tener hoy cifras más ajustadas, más reales y sin ninguna clase de restricciones de acceso ni de maquillajes.

Durante la última temporada estival las críticas volvieron. Entonces, tuvo que responder el señor Subsecretario en la Comisión Permanente, en régimen de Comisión General. Durante la última temporada estival las críticas volvieron y se demostró nuevamente que la comparación con igual período del año anterior dejaba un saldo favorable para el período 2005-2006.

Como contraargumento se declaró que no sirven los valores absolutos sino las tasas, ya que la cantidad de gente que llegó al departamento fue menor que en 2005. Ante esto quiero decir lo siguiente. Siempre es muy difícil estimar la población flotante pues allí también gravita la migración interna, el turismo interno en zonas de turismo. Pero lo cierto es que el delito no aumenta ni disminuye en la misma proporción en que aumenta y disminuye la población flotante. Al contrario; la mayor cantidad de población en el marco del tiempo de turismo puede ser un amortiguador de delitos, del mismo modo que cuando la zona queda vacía los números de denuncias crecen. Además, si se tomara al pie de la letra el problema de la población flotante, se podría señalar, sin temor a equivocarnos, que durante los veranos de 2001, 2002 y 2003 Maldonado tuvo las tasas de delito más altas de toda su historia.

En las últimas semanas las críticas han continuado, esta vez con aumento importante en el número de las denuncias de delitos, sobre todo de aquellos de mayor impacto. Sin embargo, queda claro que las críticas son independientes de las variaciones reales y a veces pueden coincidir, efectivamente, con tendencias al alza del delito.

Más allá de las denuncias de violencia y criminalidad, nunca se manejaron en los argumentos los porcentajes de eficiencia, de eficacia en el trabajo de la Policía de Maldonado, tanto en el esclarecimiento de los hechos más graves como en la mejora de la relación entre procesamientos y detenidos. En las críticas han optado por descalificar y relativizar las estadísticas, atribuyendo manipulación y poco rigor científico, ya que no se toma en cuenta el porcentaje de no denuncia. La no denuncia es un problema actual, pero también lo era antes. ¿Qué se sabe acerca de la cifra negra entre 1999 y 2004? ¿Acaso no existía cifra negra? Además de decirse que la gente no denuncia, ¿por qué no se dice que cerca del 20% de los hurtos son de bagatela, es decir, de menor importancia?

No cabe duda de que la percepción social y regional del turismo de Maldonado es netamente positiva. Maldonado es considerado en la región y en el mundo como uno de los lugares más seguros. Una mirada por la región revela varias cosas. Primero, datos oficiales señalan que Mar del Plata es uno de los lugares con más delitos del interior de la provincia de Buenos Aires, ¡y vaya si es una provincia con alto índice delictivo! Río de Janeiro, con sus altas tasas de homicidios y sus robos, y Florianópolis, con sus problemas de robos y saqueos a turistas, son algunos ejemplos de la realidad brasileña.

En los primeros tres meses de 2006, en Chile se pudo demostrar que Viña del Mar se ubicó en el segundo lugar del ranking de denuncias de delitos de mayor connotación social, dentro de un conjunto de veinte comunas que concentran la gran mayoría de las denuncias.

En Acapulco, México, recientes declaraciones de su Alcalde revelaron que ese balneario se ha transformado desde hace años en un "foco rojo".

Es muy claro que nunca se pueden establecer relaciones mecánicas entre pobreza y delito o entre crecimiento de asentamientos y criminalidad, y nadie menos indicado que yo para hacer ese tipo de relación. Sin embargo, la realidad social de Maldonado muestra que entre 1998 y 2000 había doce asentamientos y que en el año 2006 hay veinte asentamientos, ocupando Maldonado el cuarto lugar en cantidad de asentamientos, luego de Montevideo, Canelones y Paysandú. De los 676 asentamientos en todo el país, que abarcan un 6% de la población, 244 se hallan en el interior, involucrando al 3% de la población. En Maldonado, el 5,4% de la población vive en asentamientos irregulares, casi el doble que en el resto del interior de la República.

Ahora haré referencia a las conclusiones sobre este tema de la seguridad en Maldonado.

En primer término, la inseguridad en Maldonado y en el resto del país ha sido un tema de preocupación y de ocupación permanente del Ministerio del Interior, del Gobierno Nacional. Hemos hecho mucho por mejorar la seguridad y antes de asumir estuvimos bien sensibilizados sobre el incremento delictivo que venía soportando el país, que lo teníamos cuantificado desde 1985 hasta fines de 2004, muy especialmente en los departamentos de Montevideo, Canelones y Maldonado. Nos preocupamos mucho de este tema, no solo a la hora de seleccionar a los jerarcas y a los comandos jefaturiales, sino también a la hora de disponer más recursos, de pelear con firmeza para que la seguridad pública fuera tenida en cuenta por las nuevas autoridades.

O sea que en esta materia, si bien hemos escuchado con atención todas las voces en el Parlamento y en lo posible las hemos tenido en cuenta, créame, señor Presidente, que estamos suficientemente sensibilizados para actuar en la materia y para hacer todos los esfuerzos posibles, y más aún, para mejorar la seguridad pública en nuestro país, como paulatinamente lo hemos venido haciendo.

En segundo lugar, podemos decir que en pocos meses sumamos centenares de mejoras y logros a lo largo y ancho del país, muy especialmente en Maldonado, en presencia y eficacia policial, en desarrollo tecnológico. Ya lo vamos a ver; en ningún departamento tuvimos la posibilidad de mejorar la tecnología de seguridad como en el departamento de Maldonado. Pero vamos a más; ya lo dije: no estamos conformes, siempre tenemos que ir a más. Y vamos a redoblar esfuerzos y a reforzar los comandos en Maldonado. Ya tenemos con aprobación ficta reciente del Parlamento la reestructura de la Jefatura de Maldonado. Si el tiempo me da, podremos ver que esta reestructura va a permitir el ascenso de muchos Oficiales policiales y personal subordinado estancado desde hace años; esos ascensos les van a permitir, haciendo el curso pertinente, claro está, el pasaje de grado.

Maldonado tendrá dentro de muy poco 170 efectivos más. Este es un dato que me gustaría que se comparara con años anteriores, para ver si alguna vez, de un año para otro, el departamento de Maldonado tuvo este incremento.

No solo logramos en la ley de Presupuesto quinquenal que la seguridad pública fuera una de las cuatro prioridades, con un aumento significativo del presupuesto para el Ministerio del Interior, en sus tres rubros -el presupuesto de retribuciones, con recuperación del sueldo real del policía en el quinquenio cercano al 20%; el incremento del presupuesto de gastos de funcionamiento, y el incremento del presupuesto de inversiones, en forma notoria-, sino que este año, en la Rendición de Cuentas pronta a salir, el equipo económico tuvo a bien aumentar lo que tenía previsto para el Ministerio del Interior para el año 2007 en US$ 20:000.000, es decir, $ 500:000.000 más para el Ministerio del Interior. Ese incremento pudo ser posible porque en Uruguay mejora el producto bruto interno, la producción de bienes y servicios y la recaudación, porque el país tiene más dinero y el país puede disponer de más recursos para la Policía, no solo en efectivos sino, también, en sueldos, con un criterio de justicia social.

Aquí, algún señor legislador nos reclamó, con toda razón, un aumento lineal de sueldos, a todos por igual, cualquiera fuera su jerarquía o su categoría -criterio que yo compartía inclusive antes de asumir- para que quienes menos cobran -que es el personal subalterno- más porcentaje de incremento obtengan, por encima del IPC y por encima de la tasa de recuperación prevista para el año 2007. Con esto estamos diciendo que también nos preocupamos por el sufrido personal subalterno del departamento de Maldonado, al que debemos, junto con sus jerarcas, esa eficiencia policial a que hice alusión.

¿Qué otra situación de extrema gravedad podríamos tener en el departamento de Maldonado? Sin duda, hay que mencionar el tema de la cárcel de Las Rosas. Créanme que me conmovió -como antes, cuando asumí- lo que dijo el señor Diputado interpelante sobre esa cárcel. Yo sé; es una angustia que me cuelga como un San Benito la situación de las cárceles de nuestro país. Ya en el discurso del 1º de marzo del año pasado, el señor Presidente de la República, a nuestra sugerencia, declaró la emergencia humanitaria en las cárceles. Fijamos un rumbo. Tenemos un plan estratégico, pero, como dijimos en general, no tenemos la varita mágica para que de un día para el otro podamos resolver los temas de nuestras cárceles, muy penosos en otros departamentos también, algunos quizás más penosos que los de Las Rosas. Pero vamos camino a ello; vamos haciendo disposiciones de recursos para ir resolviéndolos.

Recuerdo nítidamente que, a comienzos de nuestra gestión, la señora Jefa de Policía vino desesperada al Ministerio a decirnos que el horno con el que se hacía pan en la cárcel de Maldonado se había roto y que había que comprar uno nuevo, porque eso no solo solucionaba un problema de trabajo para algunos reclusos, sino que, además, era un elemento o un ingrediente importante de la alimentación de los reclusos, todavía magra aunque la hemos mejorado grandemente. Eso se solucionó rápidamente por resolución ministerial. Así como la cárcel de Las Rosas tiene esos problemas, también posee muchos otros.

A comienzos de nuestra Administración recibimos un informe de la señora Jefa de Policía dando cuenta del estado de situación de esta cárcel y de las necesidades imperiosas de grandes reformas estructurales, de mobiliario, de nuevos espacios, etcétera.

Las Rosas es un establecimiento construido en 1981, es decir que tiene veinticinco años. No fue pensado para un régimen de reclusión cerrado; fue pensado con una capacidad original para ciento veinte personas, con un máximo de ciento ochenta luego de la ampliación que se hizo en 1990 en el sector 5. En aquel momento se llegó a doscientos cuarenta y cinco reclusos, sacrificando áreas importantísimas del establecimiento, tales como la enfermería, para alojar allí a mujeres privadas de libertad, comedores para reclusos masculinos y alojamiento para personal policial. Allí se han mantenido durante algunos momentos más de trescientos reclusos, salvo durante aquel primer respiro que significó la ley de humanización de cárceles, que no fue pensada para resolver el tema del hacinamiento, como se presumió en su momento y no nos cansamos de aclarar. Sabíamos que por ahí no se resolvía el tema del hacinamiento. Había un tema de justicia del Estado en cuanto a tomar alguna decisión, como ya en 1985 habíamos adoptado, en circunstancias en las que el hacinamiento era mucho menor. Cuando se tiene cumplida buena parte de la pena y el Estado no resuelve la liberación de los reclusos y para peor los tiene en forma inhumana y degradante, ese Estado -como lo acaba de hacer el Estado de Italia- dicta algunas normas, como se hizo en 1985 y el año pasado lo hicimos nosotros. En este caso fue una primera etapa de una ley mucho más ambiciosa para liberar preceptivamente, en determinadas condiciones -mucho menos generosas que en 1985- a un total de un 10% de personas privadas de libertad, que fue el dato que dimos y que pudimos confirmar en los hechos. También confirmamos en los hechos que las tasas de reincidencia, con el mecanismo ideado en nuestra ley y en la de 1985, iba ser menor, y un año después de cumplida estamos muy por debajo de lo que es la tasa tradicional de reincidencia en nuestro país.

Volviendo a la cárcel de Las Rosas, para no salirnos del tema, quiero decir que es un establecimiento concebido para seguridad mínima a media. No todas sus instalaciones contemplan los requerimientos mínimos de seguridad de una cárcel moderna. Por ejemplo, la subestación de UTE se ubicó, en su momento, dentro del establecimiento; las cloacas tienen acceso directo a zonas de tránsito de los reclusos; el cableado externo cuelga de paredes húmedas y es de acceso directo para los reclusos; la sanitaria tiene cañerías de boca pequeña y es fácilmente obstruible por el descarte de objetos de tamaño superior, que continuamente arrojan los reclusos. Los daños ocasionados durante estos veinticinco años, muchas veces por la propia acción de los reclusos, sumada a la falta de mantenimiento o planificación de obra -la última, repito, fue en 1990, en el sector 5-, la han llevado a un estado muy deficitario e inhumano. Y aquí comparto totalmente lo dicho por el señor Diputado interpelante.

Pero agrego más: actualmente cuenta con trece sectores, incluido el femenino -con un alto nivel de hacinamiento- y cuarenta y siete celdas, todo ello con el sacrificio de las áreas ya mencionadas. Carece de agua potable -no de ahora, sino de hace muchos años-, pero ese problema está en vías de solución. El Patronato Departamental tuvo a bien conseguir un clorador para mejorar la calidad del agua de pozo que se consumía, y hace muchos meses se gestionó ante OSE que desde el barrio más cercano se llevara agua a la cárcel de Las Rosas. Las obras se vienen ejecutando.

Esta es una de las tantas cosas que ha hecho la Jefatura de Policía, con el apoyo del Ministerio del Interior y de la Dirección Nacional de Cárceles, que ahora también empieza a preocuparse por las cárceles del interior para tratar de unificar la humanización y dignificación de todas las cárceles del país. Esta es la segunda fase de ese proceso de humanización de los establecimientos penitenciarios, que nos permitirá llegar a nuestra meta: el Instituto Nacional de Rehabilitación, iniciativa que en este Cuerpo propuso el entonces legislador, compañero y amigo Daniel Díaz Maynard.

Con la realización de varias licitaciones dirigidas por el Departamento de Arquitectura del Ministerio del Interior, que ha trabajado intensamente en el último año y medio, se han acopiado los materiales necesarios -más adelante agregaré detalles de último momento- para construir a nuevo dos sectores, incluyendo la sanitaria y la electricidad embutidas, para separar con rejas otros que hacen a la creación de nuevos espacios y a la seguridad para los diferentes niveles de la pena, de acuerdo con las características del delito.

La obra de revisoría está en marcha, a efectos de mejorar la atención de los familiares de los reclusos durante la visita.

Está en desarrollo la licitación que permitirá bajar la altura de las torres de iluminación -increíblemente, fueron colocadas a una altura inconveniente para la seguridad del establecimiento penitenciario- y muchas otras obras menores.

En acuerdo con la Intendencia Municipal de Maldonado -que en este como en otros casos ha demostrado una gran generosidad institucional, mucha disposición a coordinar con la Jefatura de Policía de Maldonado y a ayudar en todo lo posible- y con el trabajo del Departamento de Arquitectura del Ministerio del Interior se estudia un proyecto de construcción, con financiamiento municipal, de una cárcel de mujeres en un sector del actual establecimiento. Las reclusas ocupan lo que otrora fuera la enfermería -como dije- y el sector de internación del establecimiento. Este grupo de reclusas y los autores de delitos sexuales, ante un motín, son víctimas vulnerables y primer objetivo. Lo permanente de esto es que nosotros tenemos que dar una solución estable a esta situación para evitar las consecuencias reiteradas en esta materia.

Si bien en este período ha habido violencia intracarcelaria -como ha ocurrido en otros establecimientos-, la actuación de la Policía en general ha sido eficiente también en mantener el orden dentro del establecimiento.

Se ha dispuesto la recuperación de la Chacra Nº 3, que la anterior Administración había entregado en comodato con destino a la construcción -que se está comenzando a realizar- de una cárcel granja, como ya hemos realizado y estamos tratando de hacer en otros departamentos del interior de la República. En esta granja hay cinco reclusos, que están a cargo de dos policías; están trabajando en actividades de recuperación de espacios techados, en limpieza de terreno para iniciar huertas y otros proyectos productivos, con la finalidad de que dentro de poco podamos tener, como en el Campanero de Minas, una veintena de reclusos trabajando y reeducándose en condiciones de mínima seguridad en lo que será la cárcel granja del departamento de Maldonado.

En la cárcel de Las Rosas, como en el resto del país, tratando de unificar el esfuerzo con la Dirección Nacional de Cárceles, estamos trabajando en materia de educación y trabajo. La redención de la pena por educación y trabajo tal vez sea el pilar fundamental de la ley de humanización de cárceles. Dijimos en su momento y reiteramos ahora que el día que queramos medir esta ley con el corazón en la mano, no lo vamos a poder hacer sino a través de esto, que es su corazón, es decir, redimir la pena mediante estudio y trabajo, fomentando el estudio y el trabajo como medio de redención de la pena, de rehabilitación de las personas privadas de libertad.

(Ocupa la Presidencia el señor Representante Pérez González)

——Así, estamos trabajando con el decreto reglamentario de la redención de la pena y el delito, extenso decreto de más de cien artículos que ha sido aprobado hace tiempo. Decía que estamos trabajando en torno a este decreto para que estos dos sectores, que tienen dos coordinadores nacionales, comiencen a funcionar lo antes posible, a fin de que por allí podamos generar espacios para disminuir el número de personas privadas de libertad, ya que es un verdadero disparate el que tenemos en nuestro país.

Los reclusos trabajan en actividades de huerta, orfebrería, artesanía, panadería, manualidades varias; actualmente, trabajan cuarenta y siete reclusos dentro y fuera del establecimiento. Quiero aclarar dos cosas: en primer lugar, que esto no lo decimos para minimizar los problemas del establecimiento y, en segundo término, que nos gustaría que esos más de trescientos reclusos privados de libertad tuvieran condiciones de estudio y de trabajo. Hacia eso vamos; pero esto no se resuelve, como usted comprenderá, señor Presidente -y advierto que en este momento es un Representante por el departamento de Maldonado- de un día para otro.

En cumplimiento de la ley de humanización carcelaria, se encuentran trabajando las comisiones asesoras en materia laboral y en educación y cultura. Aprobado el decreto reglamentario, se llamó a inscripción, con resultados alentadores por la cantidad de personas que se han anotado. Actualmente se desarrollan dos proyectos de capacitación, financiados por la Intendencia Municipal: producción de plantas y flores y un grupo de expresión musical -"Entonadas"-, de canto y percusión.

Ya ha sido aprobado el nuevo proyecto, restando solo la firma del convenio, para la producción de bloques, actividad iniciada en 2005, conjuntamente con el Patronato Departamental de Encarcelados y Liberados.

Ha finalizado el primer período de inscripción y la Inspección Docente Departamental y los dos maestros policías asignados en forma permanente a la cárcel, así como el Director del Liceo Departamental Nº 4, realizan el diagnóstico y la evaluación para la formación de los grupos de alumnos en sus distintos niveles, con la idea de comenzar las clases y tutorías lo antes posible. Creo que alguno de estos cursos ya se ha iniciado.

Se ha abierto un período de inscripción para actividades culturales que, además, constituirán estímulos por rendimiento laboral y estudios.

En materia de salud, todos los reclusos que ingresan al establecimiento son examinados y se abre una historia clínica. ¡Ojalá lo hiciéramos en todas las cárceles! Además, existen registros de consultas para la policlínica médica y de odontología. Se ha procedido a la vacunación antitetánica de todos los reclusos y las reclusas, en coordinación con la regional Este del Ministerio de Salud Pública y el hospital de San Carlos.

Una psicóloga, integrante del equipo psicosocial de la Jefatura, presta atención en el establecimiento Las Rosas, así como dos médicos, que realizan cuatro policlínicas mensuales y retén los siete días de la semana; un odontólogo atiende con policlínica los lunes, y hay cuatro enfermeros policiales que cubren veinticuatro horas de atención. La atención para exámenes clínicos, internación y cirugía se realiza en coordinación en los hospitales de Maldonado y San Carlos. También la medicación proviene de estos dos centros asistenciales, turnándose uno por mes.

Los reclusos adictos participan de un programa de rehabilitación en el hospital de San Carlos, a cargo del médico psiquiatra doctor Blasco.

Hay tres pacientes con HIV confirmado, como dijo el señor Diputado interpelante. Hay tres con tuberculosis, seis que reciben medicación quimioprofiláctica para tuberculosis y no se registra ningún caso de forunculosis, como lamentablemente ocurre en otras cárceles del país. Los pacientes y sus contactos directos son medicados y controlados por la Comisión Honoraria de Lucha Antituberculosa. Existen controles especiales para la detección del estafilococo dorado meticilino resistente.

(Ocupa la Presidencia el señor Representante Cardozo Ferreira)

——En cuanto a las actividades sociales y recreativas, cuarenta y ocho reclusos reciben visitas conyugales. Se ha extendido el horario de visitas, que son los martes, jueves y domingo, de 9 a 12 y de 14 a 17, sin perjuicio de las especiales por Navidad, Fin de Año, Reyes, Día del Niño, Día del Padre y Día de la Madre. Es de hacer constar que en el período anterior solo había visitas dos días: martes y domingos.

Asimismo, se reforzó la guardia perimetral, a efectos de agilizar el control de los familiares y extender el tiempo de contacto personalizado. Se hizo un área de preespera, previo a la revisoría, que está en construcción, para proteger a los familiares de las inclemencias del tiempo.

Se coordina con la Dirección Nacional de Identificación Civil, a nivel nacional y departamental, así como con los Patronatos de Encarcelados y Liberados, la renovación y obtención por primera vez de las cédulas de identidad de todos los reclusos y todas las reclusas, a través de equipos móviles que concurren al establecimiento.

Se realizan partidos de fútbol en las canchas interna y externa; existe actividad religiosa de diferentes corrientes espirituales.

Hemos tenido el apoyo honorario -como siempre- del Patronato de Encarcelados y Liberados. En régimen de comodato, se le ha otorgado la antigua Seccional de Garzón, con la finalidad de su explotación, para generar recursos genuinos a nuestro sistema penitenciario fernandino.

Mensualmente, la Jefatura otorga combustible para apoyar la gestión de seguimiento del coordinador en esta materia.

En cumplimiento de las directivas ministeriales, hay un policía encargado de los aspectos administrativos del Patronato. Es decir que en Maldonado, como en el resto del país, el Ministerio del Interior potenció a los Patronatos Departamentales -es otro de los pilares de su política penitenciaria-, dotándolos de personal y de locales y duplicándoles los recursos para que actúen en las materias fijadas por la ley.

Termino esta parte leyéndoles los últimos datos de actualización. En materia de cosas que estamos haciendo para resolver los problemas estructurales que encontramos en la cárcel de Las Rosas, estamos sometidos a las licitaciones, y algunas demoran y otras se atascan; hay estructuras medias en la Administración Pública que todavía no hemos logrado aceitar.

En materia de iluminación perimetral -Expediente Nº 2.352-, está a punto de finalizar el trámite para que, a través de Contaduría -Rubro 4.01-, se pongan a disposición los recursos necesarios.

En cuanto a las rejas para hacer las separaciones que eviten esa situación cierta aquí planteada -yo la he ratificado- por el señor Diputado interpelante y que nos preocupa, debo decir que está a punto de culminarse su compra. Se trata de lograr separaciones adecuadas para alojar a las distintas personas privadas de libertad, según la gravedad de los delitos cometidos. La compra será por mucho menos dinero del que resultaba de la primera licitación. Quiere decir que pronto estaremos resolviendo el tema de la adecuada sectorialización de la cárcel de Las Rosas.

Ya dije que estaba en proceso de obra, por primera vez, llevar agua potable de OSE a la cárcel de Maldonado.

Ya se realizó el cerramiento con hormigón armado de las zonas más vulnerables que tenía la cárcel de Maldonado y que tanto alarmaron, con justa razón, al señor Director Nacional de Cárceles, Inspector Julián Rodríguez. Se continúa con personal policial para terminar la obra de revisoría y mejorar así la atención a los familiares de los presos en los días y horas de visita.

Traje algunas carpetas relacionadas con otros temas de la cárcel de Las Rosas, pero aquí no se han planteado. Para no extenderme, voy a sacar algunas conclusiones.

Señor Presidente: hemos tratado de situar estos dos temas de importancia en Maldonado: seguridad, por un lado, y problemas estructurales y de urgencia en la cárcel de Las Rosas por otro, haciendo reconocimientos, mostrando lo que hemos hecho, nuestras debilidades y nuestras fortalezas. No les quepa la menor duda a los señores parlamentarios de que vamos a seguir trabajando en esa dirección.

Se me hace una aclaración respecto a por qué se empleó una donación en la Comisaría de la Mujer de Maldonado y por qué no se destinaron esos recursos a la cárcel de Las Rosas, que tanto los necesitaba. Voy a decir la razón. Generalmente, las donaciones se hacen estableciendo condiciones; se hacen para algo. En este caso, la donación se hizo para mejorar la Comisaría de la Mujer; no podíamos usarla en la cárcel de Las Rosas. Siempre me ha quedado la inquietud, que no tengo por qué no compartir con ustedes, de si cuando hacemos uso de los recursos ministeriales efectivamente ponemos toda la equidad y todo el equilibrio necesarios para revolver los problemas penitenciarios del país. A pesar de que muchas veces se me ha acusado de ser el "Ministro de los presos", a veces pienso si no tendremos todavía muchas deudas con este sector de nuestra sociedad privado de libertad, solo privado de un derecho: el derecho a la libertad ambulatoria, y de ningún otro.

En cuanto a las situaciones de presunta extrema gravedad, quiero decir lo siguiente. Hemos hablado en base a hechos y realidades tal como son; hemos reconocido debilidades que aún tenemos que corregir y que se corregirán, señor Presidente; tiempo al tiempo. No hay situación de extrema gravedad en el departamento de Maldonado; lo hemos analizado con nuestros equipos asesores; lo hemos conversado con nuestros parlamentarios; lo hemos hablado con el Comando Jefaturial de Maldonado. Hemos mejorado; seguiremos mejorando.

Ahora pasemos al otro capítulo, que suponíamos que iba a ser más frondoso y al que dimos respuesta rápida y pronta. Me refiero a las presuntas situaciones de extrema irregularidad. Ya hablé del tema de Buenos Aires, y tengo una carpeta entera sobre la materia. También tengo una carpeta completa sobre las múltiples y variadas donaciones recibidas por la Jefatura de Maldonado y que nos permiten sostener, sin temor a equivocarnos, que en materia de obras edilicias para mejorar la Jefatura y sus servicios, para mejorar las unidades básicas del departamento, para mejorar sus dotaciones, sus móviles, su combustible y su tecnología, no ha de haber departamento en el país que haya avanzado tanto en este año y medio de gestión como Maldonado. Puedo entregar un informe -si así lo desea el señor Presidente-, donación por donación y modalidad por modalidad, con los correspondientes trámites realizados. Hemos recibido donaciones del exterior que ingresaron libres de gravámenes, obviamente cumpliendo con todos los trámites legales: pasaron por el Departamento de Importaciones del Ministerio del Interior, por el Ministerio de Economía y Finanzas y por la Dirección Nacional de Aduanas. Efectivamente, recibimos donaciones del exterior y todas fueron a las unidades beneficiarias; todas se incorporaron al registro patrimonial de cada una de las unidades. Así se puede certificar que lo que entró, quedó; no como en otros países, en los que lo que entra no queda en el servicio.

A los efectos de descansar un poco y tomar un poco más de leche, voy a pedir al compañero Subsecretario que haga uso de la palabra; él podría haber hecho frente a esta interpelación al igual que yo. Por ahí se ha dicho que se esperó a que me recuperara para hacerla porque no se tenía confianza en el Subsecretario, y yo ratifico en él toda la confianza del mundo y toda la confianza de nuestro Gobierno. Él podría haber hecho frente a esta interpelación igual, o seguramente mejor que yo. El señor Subsecretario Faroppa estuvo al frente del Ministerio en febrero, en mis cortas vacaciones -porque fue en el mes más corto del año- y no en mis largas vacaciones, porque aquí se mintió y se dijo que yo había estado dos meses de vacaciones en España. Debo aclarar que en el mes de enero me quedé trabajando en Montevideo, y ¡vaya si inauguré cosas, inclusive en Maldonado! Parece que los que me denunciaron no hicieron turismo en Punta del Este, como suelen hacerlo.

Yo le pido al señor Subsecretario que aclare esta situación de las horas ciudad, pero antes quiero decir que este rubro no lo inventó este Gobierno. Efectivamente -como dijo el señor miembro interpelante-, teníamos horas ciudad desde años anteriores, a partir de un acuerdo realizado entre el señor Intendente Burgueño -si mal no recuerdo- y el Ministro del Interior de aquel momento. Nosotros hicimos algunas modificaciones a lo que venía de atrás. Le voy a decir al Cuerpo cuáles fueron esas modificaciones. No se trató de pagar horas ciudad a la Jefa de Policía o al resto del Comando, porque eso ya estaba establecido en el primer convenio. En el equipo ministerial estamos decididos a que, dado el carácter político que tienen las Jefaturas de Policía, estos beneficios extraordinarios no les correspondan, como tampoco a los cargos ministeriales nos corresponderían beneficios excepcionales que recibiera la Policía de nuestro país. Pero eso estaba en todos los convenios.

¿Usted sabe, señor Presidente, cuáles eran los honorarios extraordinarios por horas ciudad, que se llegaron a pagar en dólares años atrás? ¿Sabe cuáles eran las diferencias que había con el Comando jefaturial, que cobraba en Jefatura, ya que no iba a la Intendencia a cobrar? Si el pagador es la Intendencia, es obvio que allí es donde hay que ir a cobrar, pero los integrantes del Comando cobraban en dólares en Jefatura. Para que la Cámara tenga una idea: los integrantes del Comando cobraban US$ 1.000 por mes, los Oficiales Superiores recibían US$ 700, los Oficiales Jefes, Comisarios, US$ 500, y el personal subordinado, que era la inmensa mayoría, US$ 300. En la última Intendencia -yo tengo en la carpeta los números exactos-, en algún año la diferencia entre el precio de la hora ciudad que cobraba el Comando jefaturial y el personal subalterno, era el doble; en algún otro año, fue la tercera parte. Es decir que en los años 2001, 2002, el jerarca cobraba el doble que el personal subalterno, mientras que en los años siguientes esa diferencia bajó un poco y era solo de un tercio; pero se cobraba un tercio más.

¿Cuáles fueron las diferencias? Primero, con el apoyo de este gran Intendente que es nuestro compañero Óscar de los Santos, con el apoyo del Ministerio de Turismo y Deporte y el nuestro, pusimos más combustible, logramos que hubiera horas ciudad en la pretemporada 2005 y que hubiera horas ciudad en el invierno de 2006. La segunda novedad es que casi no hay diferencias en el precio de la hora ciudad que cobra el Jefe de Policía y el personal subalterno, ya que el primero cobra $ 70 y estos últimos $ 60; el Comando jefaturial cobra $ 70, igual que los Oficiales Jefes encargados de las Comisarías, los Oficiales Subalternos reciben $ 65 y el personal subalterno, $ 60. Esa es la segunda diferencia, la de la equidad. Hicimos horas ciudad equitativas, borrando las inequidades del pasado.

Con respecto al caso del Comisario de INTERPOL, el señor Cassou, voy a pedir al señor Subsecretario que explique al Cuerpo con detalle, inclusive, cuáles fueron nuestras primeras reacciones en el mes de febrero ante las denuncias que se hicieron en plena temporada, ocupando amplios espacios. Cuando leía noticias en Internet me calentaba que por el tema de las horas ciudad se hiciera tanta campaña en plena temporada de turismo en nuestro país.

Actuamos, tomando medidas inmediatas y mediatas, investigamos, y hoy estamos en condiciones de decir al Cuerpo qué fue lo que pasó realmente con respecto a las horas ciudad durante esta gestión de Gobierno.

SEÑOR CARDOSO (don Germán).- ¿Me permite, señor Presidente, para una aclaración?

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- Tiene la palabra el señor miembro interpelante.

SEÑOR CARDOSO (don Germán).- He pedido la palabra para hacer varias aclaraciones. Esperé durante setenta y cinco días para interpelar al señor Ministro Díaz. Reclamé la comparecencia del señor Subsecretario, en aquel entonces Ministro interino, y no vino. Entonces, para que él responda ahora, hubiera venido sesenta días antes.

(Murmullos.- Interrupciones)

——Yo quiero que el señor Ministro Díaz conteste concretamente las preguntas que hice acerca de corrupción en la Jefatura de Policía de Maldonado, ya que no me ha respondido.

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- Señor Diputado: el señor Ministro me ha pedido que le dé la palabra al señor Subsecretario.

Tiene la palabra el señor Subsecretario del Interior.

SEÑOR SUBSECRETARIO DEL INTERIOR.- Señor Presidente: con respecto a las horas ciudad, como muy bien sostuvo el señor Ministro, en oportunidad de mi comparecencia el 14 de febrero de este año a la Comisión Permanente, precisamente se consideró el mismo tema.

Cuando el Ministerio tomó conocimiento de la situación, como ya fue dicho en su momento, se dispuso la suspensión del pago por parte de la Intendencia de Maldonado del monto correspondiente a las horas ciudad a los integrantes del Comando de la Jefatura de Policía del Departamento. Me remito a la versión taquigráfica de mi comparecencia a los efectos de no tomar el valioso tiempo de los señores Representantes para volver a explicar esa situación. Simplemente, voy a reiterar que no se trata de un cobro irregular. Es más: a partir de la actual Administración de la Jefatura de Policía de Maldonado se ha dado una mayor transparencia en el cobro de las horas ciudad, en la medida en que los funcionarios perciben el monto correspondiente directamente en la ventanilla de la Intendencia Municipal de Maldonado. Y como también ha adelantado el señor Ministro, se ha distribuido con mucha mayor justicia el dinero que se percibe por ese concepto en cuanto al monto que cobran los Oficiales Superiores y el personal subalterno.

Con respecto a la situación del Comisario Cassou, se ordenó una investigación administrativa por parte del Ministerio del Interior, la cual fue realizada por la Fiscalía Letrada de Policía y, de acuerdo con los resultados, no existe tampoco ningún tipo de irregularidad en el cobro de las horas ciudad por ese Comisario.

La hora ciudad se abona no solamente al personal de la Jefatura de Policía de Maldonado, sino también al personal de otras unidades que cumplen tareas esenciales en el departamento; entre esas tareas está la que realiza la Oficina Nacional de INTERPOL. Hay que tener en cuenta que durante muchísimos años el Aeropuerto El Jagüel no tuvo presencia de personal de INTERPOL, lo que llevaba a un descontrol absoluto respecto al ingreso al territorio nacional de personas que viajaban en determinadas aeronaves. De esta manera, reforzando la presencia de INTERPOL en el Aeropuerto El Jagüel, así como en el prepuerto de Piriápolis y en el prepuerto de Punta del Este, se mejoró la eficacia en cuanto a las medidas de control que debe realizar la Policía Nacional a través de todas sus unidades. Todo el personal de INTERPOL que cumple funciones en el departamento de Maldonado cobra horas ciudad, de la misma manera que también las perciben los cadetes de la Escuela de Policía y los funcionarios que pertenecen a otras unidades que son destinados al departamento de Maldonado durante la temporada.

En definitiva, de acuerdo con lo que el señor Fiscal Letrado de Policía ha determinado en su investigación, no existe ningún tipo de irregularidad en el cobro de estas sumas. En cuanto al cobro de los integrantes del Comando de la Jefatura, reitero lo que ya se señaló en febrero del presente año: no se trata de un cobro irregular, está dentro de las normas establecidas por la Intendencia Municipal de Maldonado y por la Jefatura de Policía de Maldonado desde hace ya muchísimos años, y en anteriores Administraciones se había procedido de la misma manera.

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- Tiene la palabra el señor Ministro del Interior.

SEÑOR MINISTRO DEL INTERIOR.- Señor Presidente: no recibí las preguntas, como solía hacer cuando interpelaba -ahora me las acaban de entregar-; las voy a repasar puntualmente y voy a contestarlas en el orden en que están planteadas.

(Interrupción del señor Representante Germán Cardoso)

——He recibido informaciones sobre hechos puntuales que el señor Diputado interpelante puso de manifiesto, con la ventaja evidente de que está allí, en Maldonado, y puede seguir con mayor cercanía los problemas de su departamento que yo, que debo tener un ojo puesto en el conjunto del país.

Voy a leer las preguntas; creo que el grueso de ellas ya han sido contestadas, pero lo voy a hacer para dar las respuestas puntuales que se merecen el señor Diputado interpelante y el Cuerpo.

La primera pregunta expresa: "¿Cuántos miles de dólares se gastaron en la campaña publicitaria realizada en la Argentina para evitar que se critique a la Jefa de Policía?". Cero dólar, señor Presidente. No hubo tal campaña; fue una visita de carácter funcional que hizo la señora Jefa, debidamente autorizada por quien habla, acompañada de dos funcionarios, acordes con la misión que tenía que cumplir, que era la de conocer la operativa, sobre todo, del crimen organizado, y saber cómo se producían en Argentina insumos de alta tecnología para la detección y seguimiento de este cáncer de la humanidad que es el crimen organizado. Fue en ocasión de esa visita, con esa finalidad, que tres medios de prensa recogieron palabras de ella. Dichos medios están acostumbrados a llamarla en verano; los periodistas argentinos tienen hasta su teléfono celular para que puedan preguntar a la señora Jefa sobre cualquier incidencia que ocurra en el departamento de Maldonado. Por consiguiente, no hubo tal campaña y no gastamos un peso del Ministerio. Los pasajes fueron dados por cortesía de una empresa y el alojamiento tuvo características de cortesía, básicamente familiar, para los tres. Por lo tanto, ¿quién pagó esta campaña? No la pagó nadie, porque no hubo tal campaña ni hubo erogación alguna del Ministerio del Interior ni de ningún Ministerio. La Policía de Maldonado tiene bien ganado prestigio en Buenos Aires y en Argentina; por eso, tantos argentinos lo eligen no solo como lugar turístico, sino, en los últimos tiempos, como lugar de estadía. He visto que órganos de prensa que hacen campañas constantes contra la labor de nuestro Ministerio y del Gobierno, no sé si a veces por descuido de sus redactores o por ser realmente objetivos, publican largas notas en las que aparecen, por ejemplo, agencias norteamericanas haciendo campaña para que la gente que se jubila y tiene capacidad de inversión lo haga en Uruguay, en Montevideo o en Punta del Este, entre otras cosas por las garantías de legalidad y de seguridad pública que reúne nuestro país. Hace muy pocos días, en uno de esos diarios, salieron noticias equivalentes.

Otra pregunta es la siguiente: "¿Usted comparte que una empresa argentina recaude dinero de empresarios para gastarlo en salvar a la Jefa, en lugar de invertirlo en mejorar el servicio?". A la señora Jefa nadie le juntó dinero para ir a Buenos Aires; fue por los medios que acabo de referir.

A continuación se expresa: "Señor Ministro: le pido un favor, recuerde que su respuesta queda registrada en la versión taquigráfica. Si quiere pedir un cuarto intermedio para informarse debidamente, de mi parte no hay inconveniente". Por ahora no estoy necesitando un intermedio.

(Interrupción del señor Representante Germán Cardoso)

——Otra pregunta: "¿Usted, señor Ministro, autorizó que diariamente se transporte a tres personas de la Secretaría de la Jefa todos los días de Montevideo a Maldonado ida y vuelta?". No es cierto que actualmente se lleve personal de Montevideo a Maldonado. Cuando recién lo hicieron, fue con cinco personas residentes en Montevideo y en Canelones. Estas personas fueron para ayudar a formar el seguimiento institucional y ofrecieron su apoyo incondicional a la Jefatura. Las que quedan de las cinco están en comisión o reintegradas a sus servicios de origen.

(Hilaridad.- Murmullos)

——Estos funcionarios, que fueron en esas condiciones, en algún momento fueron trasladados en un gasolero, porque era más barato que pagar los cinco pasajes de ida y vuelta. Ya no ocurre más. Si me hubiera enterado, obviamente, habría ordenado de forma inmediata que no se usara vehículo policial alguno para traslados de este tipo. He recibido algunas denuncias en particular, he hecho investigaciones y he cortado duro y parejo en esta materia. No puedo darles la seguridad de que esto no siga ocurriendo en algún lugar del país, en este Ministerio o en otros. Es una faena bien difícil, porque el uso particular de los autos oficiales era una práctica y una mala costumbre nacional, y sacarla nos va a costar mucho.

SEÑOR PINTADO.- ¡Apoyado!

SEÑOR MINISTRO DEL INTERIOR.- Nosotros estamos en guerra sin cuartel contra este tipo de uso.

Sobre el instructor de perros, un extranjero que honorariamente trabaja para nuestra Jefatura, se me dice que traslada sus perros para apresurar el entrenamiento de nuestros canes antidroga; no cobra viático ni tiene contrato. Se me dice que el vehículo utilizado no es de Radio Patrulla, sino de Talleres. Ese vehículo gasta $ 350, gasto similar al costo del pasaje de ómnibus, el que no traería el equipamiento ni los perros para proceder al entrenamiento de nuestros perros.

Con respecto al uso del vehículo policial por el señor Cassou, ya dije que solo en algunas circunstancias ocurre. Nuestras informaciones no coinciden en absoluto con las del señor Diputado interpelante. Trataré de poner ojo, obviamente, en que estas cosas, si es que ocurren, no ocurran más en el departamento de Maldonado ni en ningún otro donde se usen vehículos oficiales para fines no oficiales.

Respecto de si esa misma persona, el señor Comisario Cassou, intervino en la realización de obras y manejó algún monto en esta materia, no tengo la más mínima información de que eso haya ocurrido.

En cuanto a las obras de mejora que se hicieron con recursos generosamente donados por la Princesa D' Aremberg, puedo decir que fueron realizadas bajo la dirección de una arquitecta por encargo de dicha donante, que el capataz de obra y los trabajadores los proporcionó la donante, que los recursos los puso la donante y, por consiguiente, no estamos en condiciones de saber cuánto gastó para hacer esa obra.

El personal policial, de apoyo, lo que hacía muchas veces era ayudar con algunas gestiones porque el administrador de los recursos de la generosa donante, y la donante misma, no viven generalmente en Maldonado. El personal policial ayudó a hacer algunas gestiones para el buen y rápido cumplimiento de unas obras que terminaron antes de fin de año.

Se pregunta: "¿Usted también apoya que los concubinos administren donaciones de terceros de miles de dólares y, en tal caso, qué recaudos solicita?". No tengo la más mínima constancia de que eso haya ocurrido. Las donaciones en dinero fueron pocas. Podríamos entrar en los detalles. Esos dineros fueron administrados por la unidad a la que se destinaron por el donante. Por ejemplo, recuerdo a la Patrulla Rural, que recibió una pequeña cantidad de dinero para comprar algunas cosas que le faltaban; eso está totalmente documentado y controlado. Otros dineros que también entraron -no muchos- fueron destinados a las comisiones de colaboración, que están sujetas a contralor reglamentario por nuestro Ministerio, reglamentos que vienen de pasadas Administraciones y que la nuestra efectivamente hizo más rigurosos en los primeros meses del año, a propuesta del señor Subsecretario, que redactó con mayor rigor el manejo de dinero de donaciones por las comisiones de colaboración policial.

También se preguntó: "¿Usted está de acuerdo con que el concubino de la Jefa, que está destinado al Aeropuerto de Laguna del Sauce por INTERPOL y por cuyo concepto cobra viático, cobre además una compensación extra?". Esto ya fue contestado por el señor Subsecretario.

(Interrupción del señor Representante Germán Cardoso)

SEÑOR MINISTRO DEL INTERIOR.- El señor Comisario no depende de la Jefatura de Policía, sino de la Dirección Nacional de INTERPOL. Su pasaje a cumplir funciones en Maldonado se debió a necesidades que tenían los aeropuertos del departamento, que estaban muy mal atendidos, y cobró lo que le correspondía en materia de horas ciudad.

La siguiente pregunta es: "¿Usted ha dispuesto alguna medida para solucionar los graves problemas de la cárcel de Maldonado?". Creo que ya he contestado ampliamente lo que hemos hecho, lo que estamos ejecutando y lo mucho que nos falta hacer en esa cárcel, como en otras. Nos complace, nos congratula reconocer que el señor Diputado interpelante tenga tan humana preocupación por la situación de la cárcel de Las Rosas, porque esos también son mis deberes, mis desvelos, mis preocupaciones y mis angustias cotidianas; créanme que así lo siento.

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- Tiene la palabra el miembro interpelante, señor Diputado Germán Cardoso.

SEÑOR CARDOSO (don Germán).- Señor Presidente: he escuchado con atención; yo esperaba que esto fuera más dinámico -por eso más de una vez pedí interrupciones para hacer aclaraciones-, pero evidentemente ese no es el ánimo y lo respeto: así son las reglas de juego; sigamos para adelante.

Realmente, yo estoy asombrado de que aquí, quienes han sido los paladines de la ética, de la moral y de la transparencia justifiquen y entiendan que esté bien que una jerarca de esta Administración, una funcionaria de confianza, disponga de un dinero público para pagarle a su concubino, aunque no le corresponda. ¡La verdad es que estoy asombrado! Cuando el señor Ministro comenzó su alocución, dijo que rechazaba y que le indignaba lo que yo había dicho. ¡Yo rechazo la posición del señor Ministro y me indigna que se abracen de esa manera a justificar un claro hecho de corrupción en lo que representa el manejo de los dineros públicos! Aquí no se trata de a cuánto asciende la cifra, de si se actuó bien con determinada cantidad de Oficiales de la Policía de Maldonado, ni de que, como solo le dio el dinero al concubino, no está del todo mal. ¡Señores: vamos a hablar claro! ¡Señor Ministro: usted me va a obligar a ir a la Justicia Penal!

(Interrupciones.- Respuesta del orador)

——¡Claro que lo voy a hacer! ¡Cómo no! ¡Paladines de la ética! ¡Cómo no voy a ir! ¡Claro que voy a ir! ¡Cómo no voy a ir! He recorrido todos los caminos, porque quería la respuesta del señor Ministro. Ahora tengo la respuesta: él justifica, le parece que está bien y se abraza -creo que se inmoló el señor Ministro- a esa bandera. Bueno, cada cual es grande, responsable y sabe de lo que habla.

Cuando aquí se habló de la situación de la cárcel de Las Rosas, de todo lo que se ha hecho y de un montón de situaciones -se fue años hacia atrás- me llamó poderosamente la atención que el señor Ministro reivindicara el modelo y la calidad de la seguridad de la época de la dictadura militar. Ese no es mi modelo. Entonces, se fue a principios de la década del ochenta, habló de lo ejemplar que eran las políticas de seguridad en aquel tiempo y de cómo ha venido transcurriendo el deterioro. Yo no me afilio a esa tesis y lo que compruebo -soy parlamentario hace un año y medio- es que en el departamento de Maldonado y en el resto del país la situación de seguridad es un desastre. Es tal desastre que el señor Ministro recibió el desaire completo de casi la totalidad de su bancada. En algún momento, creo que hubo tres legisladores de su bancada mientras él exponía. Pienso que eso responde a que a esta altura las posiciones están totalmente divididas y encontradas en la interna del propio Gobierno.

(Interrupción del señor Representante Orrico)

——Después de todo lo que leyó el señor Ministro entendiendo que se está mejorando en materia de seguridad, adviértase cuáles fueron las declaraciones del Senador Saravia, del MPP, en el diario "El País" de hoy. La verdad es que yo no sé cuál es cuál, quién es quién y dónde están los actores del Gobierno. Concretamente, se expresa: "Mientras los actores se preparan" -aquí se hace un análisis de la situación- "el dirigente oficialista 'aseveró que la inseguridad es creciente', y explicó que en algunos lugares, como en Montevideo, ese fenómeno está directamente" asociado a la droga y otras cosas más. Y luego dice: "Saravia no comparte el criterio del gobierno de nombrar oficiales de carrera como jefes de policía, aseverando que 'en lo personal, creo que al Comisario y al Jefe de Policía hay que elegirlos mediante voto secreto como ocurre en Estados Unidos". Parece que se afilia al modelo yanqui. Y continúa manifestando: "Prueba de que la inseguridad 'es real' y no se reduce a una 'sensación térmica', Saravia destacó la iniciativa que está a consideración del Parlamento [...]. A modo de explicación de la dicotomía existente entre las estadísticas oficiales y la realidad, Saravia reconoció que existe un elevado número de ciudadanos que no denuncia los robos perpetrados en su perjuicio. Incluso, admitió: 'a mí me han robado en campaña y no he denunciado'".

Yo creo que esta es una declaración lapidaria. Y esto le ha sucedido a medio Gobierno. En el transcurso de este año robaron la clínica del Presidente de la República; no hubo denuncia. Robaron, mediante arrebato, a la señora Ministra de Salud Pública, María Julia Muñoz; no hubo denuncia. Robaron al señor Secretario de la Presidencia de la República; no hubo denuncia. Robaron las armas del Jefe de Policía de Rivera; creo que tampoco hubo denuncia. Esto es rarísimo. La verdad es que yo estoy un tanto extrañado de las declaraciones del señor Ministro. Tenemos para toda la tarde, y nos iremos mañana, pasado o no sé cuándo; pero estoy asombrado de que cuando comenzó su alocución, el señor Ministro haya dicho que no conoce lo que es Maldonado y que no conoce Punta del Este. De pronto el señor Ministro no lo sabe; se lo voy a explicar: el turismo en el departamento de Maldonado representa un 70% de lo que vuelca al país la actividad turística activa en todo el Uruguay. El 70% de la segunda industria del país, que es el turismo, entra por el departamento de Maldonado. ¿Sabe usted que el turismo y los servicios son la generación de riqueza que más rápida distribución tiene en la sociedad? Por lo que dijo, seguramente no lo sabe.

Yo, en su lugar, atendería con mayor responsabilidad y dedicación al departamento de Maldonado; y con todo respeto digo lo siguiente. Creo que usted le acaba de faltar el respeto al departamento de Maldonado al decir que no conoce y no sabe particularidades que allí se dan y que uno está en una situación de privilegio por vivir en ese departamento. Yo soy parlamentario por Maldonado. Nací en ese departamento y vivo allí con mi familia, con mis hijos, que se van a criar en Maldonado. Es la realidad, no es que me ponga en un plano de mayor favor o que esté en contra. La verdad es que las tesis de defensa me parecen increíbles.

El señor Ministro hizo todo un análisis de la cárcel de Maldonado; acá se podrá hablar de la herencia, del pasado, de la situación: el Ministro quiso agarrar por ahí. Entre marzo -está denunciado en el Juzgado Penal de Maldonado- y agosto del presente año 2006, cuando estuvieron los boquetes abiertos, se estuvieron violando los derechos humanos en el establecimiento carcelario de Las Rosas. Le guste o no al señor Ministro del Interior, él es el responsable directo y máximo de esa violación que se produjo durante seis meses. ¡Seis meses! Y si el señor Ministro acepta la invitación que le he hecho -lo doy por descontado- podrá cotejar mañana, cuando una delegación de parlamentarios visite el establecimiento carcelario, que los boquetes ya se han abierto de nuevo. El 20 de setiembre otra vez quedaron unidos varios sectores; tal vez no le informaron a usted, señor Ministro. Quizás no lo sabe; tal vez la señora Jefa no le dio esa información, pero lo podemos cotejar mañana; no hay ningún problema. Ahora bien: el señor Ministro, de una manera increíble, me contesta que le han informado, y se afilia a esa tesis de que como la señora Jefa de Policía no sabe manejar, su concubino ha conducido el vehículo oficial de la Jefatura en algunas oportunidades; le están mintiendo. Lo están haciendo hacer un verdadero papelón con el papel que le trajeron, y le voy a decir por qué.

Cuando dicen que el chofer de la señora Jefa es su concubino y él la lleva para arriba y para abajo porque ella no sabe manejar, le mienten al señor Ministro. El chofer de la señora López es el Sargento Lima, otro de los privilegiados de su círculo íntimo, que era funcionario de la Jefatura de Policía de Montevideo y fue trasladado en comisión cuando la señora Jefa López asumió su cargo, para cumplir funciones como su chofer. Pero tras esa información que el señor Ministro le ha dado a todo el Parlamento y a la prensa de toda la República, quiero que se me proporcione la resolución que ha dictado el Ministerio o la Jefatura de Policía de Maldonado que establece que Cassou es el chofer particular de su concubina, la señora Jefa de Policía Graciela López porque, realmente, es increíble lo que aquí se ha dicho.

En otro orden de cosas, en el análisis que ha realizado el señor Ministro acerca de la situación de la cárcel de Las Rosas, ha olvidado algunos detalles que creo son trascendentales. Es la cárcel del país que tiene mayor índice de fugas. En todas esas actividades que el señor Ministro ha dado a conocer como actividades sociales y de recreación se han dado situaciones increíbles. Por ejemplo, en un partido de fútbol armaron un picadito afuera del establecimiento carcelario y los reclusos fueron tirando la pelota cada vez más lejos, cada vez más lejos, cada vez más lejos, hasta el bosque, hasta que uno se fue. ¡Se escapó! Esas son las fabulosas actividades deportivas o recreativas. Creo que no tienen el más mínimo control. ¡En absoluto! Eso pasó en la cárcel de Las Rosas en esta Administración.

La semana pasada se fueron caminando tranquilamente varios reclusos de la Cárcel Departamental de Las Rosas y las autoridades se dieron cuenta después del mediodía. En la noche fueron recapturados -nobleza obliga decirlo-, pero ¡se van caminando de la cárcel de Las Rosas! No existe alumbrado en la zona de la guardia perimetral. En este momento la cárcel debe tener activo un 25% de su red lumínica.

No me gustaría estar en los pantalones del señor Ministro cuando se habla de la cárcel de Las Rosas porque es increíble que repita la información que le traen. Evidentemente, usted debe hacer buena fe en los datos que le traen, pero ¡no es así! Se le miente con el chofer de la señora Jefa, se le miente con la situación de Las Rosas y se le miente con las actividades recreativas de los reclusos. ¡Por favor!

En cuanto al capítulo de las donaciones, ¿yo oí mal o cuando acepta una donación el Estado no tiene idea cierta y clara de cuál es su monto? ¿No queda asentado en ningún lado? ¿Esa es la ética y la transparencia que hemos estado asumiendo en este Parlamento durante un año y medio, cuando se golpean el pecho y permanentemente intentan enlodar a las Administraciones anteriores? ¿Eso es lo distinto? ¿Dónde están las formas jurídicas? ¿Cuáles son los requisitos que se cumplen a la hora de aceptar donaciones de particulares de cientos de miles de dólares? No se sabe. Creo que la respuesta del señor Ministro no es seria ni responsable, y no amerita el más mínimo análisis.

Ninguna respuesta de las que ha dado el señor Ministro resiste el más mínimo análisis serio y racional. Cuando se habla de la hora ciudad se quiere decir que lo que estaba mal en las Administraciones anteriores, si se hace en esta, ya no está tan mal, porque si se hacía en las anteriores, está medianamente bien. Creo que es el mensaje que ha quedado entreverado por allí: "Antes se hacía. Ahora nosotros lo hacemos, pero no tanto como antes".

Fue un entrevero increíble lo que se habló de la distribución, del dinero, de la hora ciudad. Reitero que los porcentajes, el círculo íntimo, quién sí y quién no, lo desconozco -no estoy dentro de la Jefatura-, pero ¿sabe qué, señor Presidente? Absolutamente todos los Oficiales y personal subalterno de la Jefatura de Policía de Maldonado vieron al concubino de la señora Jefa, Comisario administrativo de INTERPOL Cassou, administrar la obra de ampliación de la Comisaría de la Mujer, inclusive actuando de sobrestante. Transportó al personal que realizó la obra a la Seccional 10ª de Punta del Este -el señor Ministro tiene cómo averiguarlo-, los acompañó y los hospedó en ese lugar. El señor Ministro tiene la facultad de averiguarlo. Puede llamar a la Seccional 10ª e investigar un poquito.

Entonces, es claro que me han quedado enormes dudas. Lo digo con el mayor de los respetos. Hoy se han caído unas cuantas banderas, sumadas a las que ya se habían caído: la de la ética, la de la cristalinidad, la de la transparencia, y se justifica cualquier cosa, a cualquier costo, si se trata de un compañero o un miembro de confianza de la Administración. Creo que esto habla a las claras y por sí mismo de lo que está por venir. Reitero: me quedan enormes dudas sobre absolutamente todo lo que pregunté. Nada está claro, nada está contestado. El Comisario administrativo Cassou ninguna hora ciudad tiene que cobrar. ¡Fíjese qué casualidad! ¡Qué hombre afortunado Cassou! Justo cuando su concubina asume la Jefatura de Policía de Maldonado, coincidentemente, a él lo necesitan en el Aeropuerto de Laguna del Sauce y puede residir, con viático, en una vivienda de su concubina que el propio Estado le brinda, allí frente a la Terminal de Maldonado. Es un tanto increíble. Parece un cuento de película. Y lo que es más increíble -lo digo con respeto- es que el señor Ministro, a quien hasta hoy consideraba como un hombre muy serio, incapaz de entrar en este terreno, atine a justificar este tipo de conductas totalmente improcedentes y repudiables. Eso es lo repudiable: justificar y abrazarse a ese tipo de actitudes.

Muchas gracias.

8.-     Licencias.

Integración de la Cámara.

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- Dese cuenta del informe de la Comisión de Asuntos Internos relativo a la integración del Cuerpo.

(Se lee:)

"La Comisión de Asuntos Internos aconseja a la Cámara aprobar las siguientes solicitudes de licencia:

Del señor Representante José Quintín Olano Llano, por motivos personales, inciso tercero del artículo primero de la Ley Nº 17.827, por el período comprendido entre los días 23 y 24 de octubre de 2006, convocándose al suplente correspondiente siguiente señor Ruben José Amaro Machado.

De la señora Representante Sandra Etcheverry, por motivos personales, inciso tercero del artículo primero de la Ley Nº 17.827, por el día 23 de octubre de 2006, convocándose al suplente correspondiente siguiente, señor Ariel Barrios".

——En discusión.

Si no se hace uso de la palabra, se va a votar.

(Se vota)

——Sesenta y ocho en setenta: AFIRMATIVA.

Quedan convocados los suplentes correspondientes y se les invita a pasar a Sala.

(ANTECEDENTES:)

"Montevideo, 23 de octubre de 2006.

Sr. Presidente de la
Cámara de Representantes,
Julio Cardozo.

Presente.
De mi mayor consideración:

Solicito a usted licencia por razones particulares por los días 23 y 24 de octubre de 2006.

Saluda a usted, atentamente,

JOSÉ QUINTÍN OLANO LLANO
Representante por Treinta y Tres".

 

"Comisión de Asuntos Internos

VISTO: La solicitud de licencia por motivos personales del señor Representante por el departamento de Treinta y Tres, José Quintín Olano Llano.

CONSIDERANDO: Que solicita se le conceda licencia por el período comprendido entre los días 23 y 24 de octubre de 2006.

ATENTO: A lo dispuesto en el artículo 116 de la Constitución de la República, en la Ley Nº 10.618, de 24 de mayo de 1945, en la modificación dada en su artículo primero por la Ley Nº 17.827, de 14 de setiembre de 2004 y el inciso tercero del artículo primero de esta.

La Cámara de Representantes,

R E S U E L V E :

1) Concédese licencia por motivos personales por el período comprendido entre los días 23 y 24 de octubre de 2006, al señor Representante por el departamento de Treinta y Tres, José Quintín Olano Llano.

2) Convóquese por Secretaría para integrar la referida representación, por el mencionado lapso, al suplente correspondiente siguiente de la Hoja de Votación Nº 504 del Lema Partido Nacional, señor Ruben José Amaro Machado.

Sala de la Comisión, 23 de octubre de 2006.

VÍCTOR SEMPRONI, NORA GAUTHIER, RAÚL CASÁS".

"Montevideo, 23 de octubre de 2006.

Señor Presidente de la
Cámara de Representantes
Julio Cardozo.

Presente.
De mi mayor consideración:

Por la presente me dirijo a usted, a fin de solicitarle licencia por motivos personales de acuerdo al inciso 3º de la Ley Nº 17.827, para el día 23 del corriente.

Sin otro particular lo saluda muy atentamente.

SANDRA ETCHEVERRY
Representante por Montevideo".

 

"Comisión de Asuntos Internos

VISTO: La solicitud de licencia por motivos personales de la señora Representante por el departamento de Montevideo, Sandra Etcheverry.

CONSIDERANDO: Que solicita se le conceda licencia por el día 23 de octubre de 2006.

ATENTO: A lo dispuesto en el artículo 116 de la Constitución de la República, en la Ley Nº 10.618, de 24 de mayo de 1945, en la modificación dada en su artículo primero por la Ley Nº 17.827, de 14 de setiembre de 2004 y el inciso tercero del artículo primero de esta.

La Cámara de Representantes,

R E S U E L V E :

1) Concédese licencia por motivos personales por el día 23 de octubre de 2006, a la señora Representante por el departamento de Montevideo, Sandra Etcheverry.

2) Convóquese por Secretaría, por el día 23 de octubre de 2006, al suplente correspondiente siguiente de la Hoja de Votación Nº 2004 del Lema Partido Nacional, señor Ariel Barrios.

Sala de la Comisión, 23 de octubre de 2006.

VÍCTOR SEMPRONI, NORA GAUTHIER, RAÚL CASÁS".

9.-     Situación de la Jefatura de Policía de Maldonado. (Llamado a Sala al señor Ministro del Interior).

——Continúa la consideración del asunto motivo de la convocatoria.

Tiene la palabra el señor Ministro del Interior.

SEÑOR MINISTRO DEL INTERIOR.- Señor Presidente: tengo la impresión de que, como a veces ocurre en los partidos de fútbol, hay dos partidos de fútbol al mismo tiempo, dos relatos diferentes de un mismo partido. Pero así son las cosas.

De cualquier manera, registré algunos elementos de esta segunda intervención del señor Diputado interpelante y voy a comenzar por una que es muy cara para una persona como yo: el tema de las banderas caídas.

Este es un tema que lo definirá nuestro pueblo. Rechazo enfáticamente lo que refiere a la corrupción -que, por cierto, no debe ser solamente bandera de la izquierda, sino de todo el país-, como otros asuntos que se nos atribuyen en materia de política internacional o de políticas públicas. Yo lo rechazo. En absoluto creo que estemos en presencia de una fuerza política que no tiene en cuenta su programa, no tiene en cuenta sus compromisos con la ciudadanía; todo lo contrario. Es la fuerza política que dijo que si nos iban a votar para que todo se arreglara de un día para otro, no nos votaran. Siempre decimos que los problemas no se resuelven de un día para otro, con varitas mágicas, pero lo que no podemos admitir es que se diga que tanto en el aspecto de la corrupción como en otros, la fuerza política que integramos, nuestro Gobierno, esté bajando alguna de sus banderas históricas. Seguimos con ellas, orgullosos, hacia adelante.

Para corroborar lo que se dice respecto de la gestión de este Ministerio se trae la opinión de un comité de base que habría pedido el relevo de la señora Jefa de Policía de Maldonado o la de un compañero que habla de problemas muy reales, como la seguridad objetiva y la seguridad subjetiva o sensación de inseguridad, pero de estos hechos no se puede pretender hacer una base. Me recuerda a aquel parlamentario de mi fuerza política a quien no podía convencer de que por una demanda él no podía estar enjuiciando a un Ministro, porque una demanda es una demanda y lo que hay que esperar es el final: la sentencia. Yo espero muy tranquilo la sentencia de nuestro pueblo en materia de trabajo en este y en los demás Ministerios.

No tomé datos en materia de seguridad en nuestro país del período de la dictadura, sino que los que aporté arrancan en el año 1985, en el reinicio de nuestro proceso democrático. Hablé de esos primeros veinte años porque allí teníamos elementos objetivos de un Departamento que no creamos, dirigido por un Director que no nombramos, sino que mantuvimos con entera confianza en que el Departamento y sus integrantes -muy pocos- cumplían una labor fundamental que, en todo caso, deberíamos extender. Lo hemos hecho creando el Observatorio y haciendo un acuerdo con el Poder Judicial que vamos a renovar, lo que ha permitido que un sociólogo de primer nivel hiciera un trabajo científico sobre temas de violencia y criminalidad en nuestro país.

En cuanto al Comisario Cassou, quiero decir en primer lugar que no es funcionario ni actúa bajo la dependencia de la Jefatura de Policía de Maldonado, sino que es funcionario de INTERPOL, cobrando los haberes que le corresponden por pertenecer a ese organismo. Además, presta servicios durante la vigencia de la hora ciudad en Maldonado, como otros Oficiales que, sin ser de ese departamento, trabajan en el Plan Verano Azul, como explicó el señor Subsecretario. De nuestras investigaciones, y no por lo que nos dicen, surgió con claridad que esa percepción se ajustaba a las disposiciones reglamentarias vigentes en esta materia. Por otra parte, la hora ciudad no la administra la señora Jefa de Policía de Maldonado, sino la Intendencia Municipal de Maldonado.

Voy a mencionar algunas cosas que se dijeron al pasar. No es cierto que algunos calificados compañeros del Gobierno que tuvieron incidencias "inlícitas" -como decía Serafín J. García en "Los partes de don Menchaca"- no hayan hecho denuncias. Puede ser que alguna denuncia no se haya hecho, pero me consta que varias de ellas se hicieron, como correspondía, y nosotros dispusimos una averiguación especializada para ver si esa consecutividad no tenía otras implicancias además de la del delito. Cuando tengamos certezas de si hay o hubo motivaciones más allá de la del delito, lo denunciaremos como corresponde.

Con respecto a Maldonado, debo decir que soy hombre del interior, y si alguna vez me sesgo en mis actividades públicas -que ya están cerca de los treinta años entre empleado judicial, parlamentario y ahora Ministro- lo hago para el interior. Soy hombre de pago chico y valoro mucho el trabajo y al hombre de tierra adentro. Me importa mucho Maldonado, por múltiples razones. Vamos a tomar los debidos recaudos sobre algunas denuncias que aquí se han hecho y vigilaremos con lupa todo lo referido al transporte vehicular. Eso me dará pie, una vez más, para insistir en esta materia en el resto del país.

En mi primer discurso como Ministro del Interior, precisamente cuando asumieron los diecinueve Jefes de Policía y los trece Directores Nacionales, expresé que íbamos a ser rigurosos, entre otras cosas, en materia de uso vehicular. ¡Vaya si habré visto amigos de partidos que antes estuvieron en el Gobierno, que durante los fines de semana o en sus vacaciones andaban en automóviles con chapa oficial! Entonces, ¡como para no preocuparme de que mis compañeros, en este caso mis subordinados, utilicen los vehículos para otros fines que los oficiales! Voy a trabajar en eso.

Tal vez nunca termine siendo vencedor en esta batalla, pero voy a seguir siendo luchador para terminar con estas corruptelas y con otras corruptelas, tanto de la Administración Pública como de las empresas privadas.

El hecho de que haya fugas de esta cárcel que está en tan malas condiciones no me extraña. No es que no me preocupe que aprovechen un partido de fútbol para fugarse, porque entiendo que una actividad cultural, como una actividad de trabajo o de estudio de una persona privada de libertad no puede ser el trampolín para una fuga. Sin embargo, esta no va a ser la primera cárcel del mundo en la que haya fugas oportunistas -digámoslo así-, aprovechando determinados factores de debilitamiento de la seguridad carcelaria, máxime cuando tenemos una cárcel -como tantas otras, inclusive las de máxima seguridad- con muchos problemas de seguridad, de lo que no quiero hablar porque no es el tema de este debate.

Con respecto a las donaciones y sus montos, vamos a ver si soy más claro, porque yo no me quise extender en ello.

Hay distintos tipos de donaciones. Hay algunas que son donaciones de dinero; de esas sabemos precisamente el monto, pero hay otras -como en el caso de Maldonado- que fueron llave en mano, como se dice vulgarmente. Son donaciones de obras hechas por particulares, financiadas por particulares. En el respectivo contrato de donación no aparecen las cantidades que van a resultar de la obra que se compromete a hacer con la donación. La vigilancia del dinero disponible no la hace la Jefatura, sino la empresa contratada por el donante y el propio donante. Yo no creo que estuviera al alcance de un funcionario policial hacer los controles de disposición del dinero en una obra que hacía una generosa donante, que puso la arquitecta, el capataz de obra y los obreros para hacer dicho emprendimiento.

Esas son las donaciones que no tienen montante, como tampoco lo tienen las que vinieron del exterior, realizadas a través de una ONG. Son donaciones de medicamentos, de artículos vinculados fundamentalmente con la atención médica de la familia policial, que entraron a través de todos los mecanismos de contralor, como lo expliqué hace un rato. Eso se puede chequear. Pero ¿cuánto valen esas cosas usadas que vienen en el contenedor de una ONG? Eso no se sabe. Sí le puedo agregar al Cuerpo un detalle que se hizo público en su momento, a comienzos de enero, cuando recibimos esa donación: como sobraban algunos elementos medicinales, por parte de la Jefatura y del Ministerio del Interior se dispuso que se donaran -hicimos el correspondiente contrato de donación sin monto- al Ministerio de Salud Pública y a sus dependencias de Maldonado. Pero aquí no hay gato encerrado; todo se ha hecho de acuerdo a derecho.

Era lo que tenía que decir, señor Presidente.

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- Tiene la palabra el miembro interpelante, señor Diputado Germán Cardoso.

SEÑOR CARDOSO (don Germán).- Señor Presidente: lamentablemente, no nos entendemos con el señor Ministro. Primero, porque en aras de la transparencia de la Administración Pública lo que debe quedar claro es que cuando una empresa particular hace una donación al Estado, la obra se realiza en una dependencia del Estado, no en una dependencia de un tercero. Esa es la primera diferencia que tenemos en cuanto a la transparencia y a la cristalinidad, además de que debe conocerse el monto de la inversión y el ingreso detallado de todas las cosas donadas.

Segundo, señor Ministro, ¡no siga defendiendo más la situación de Cassou y la hora ciudad, porque se sigue equivocando por defender lo indefendible! La verdad es que no tengo otras palabras para calificarlo. Que le quede claro al señor Ministro el pago de la hora ciudad, porque parece que no lo ha entendido o que no lo quiere entender. ¡Claro que el dinero no es de la Jefatura! El dinero es de la Intendencia Municipal de Maldonado, pero quien resuelve qué funcionario de la Jefatura de Policía de Maldonado cobra la hora ciudad es el señor Jefe de Policía, en este caso, la señora Jefa de Policía. Ahí es donde está el hecho de corrupción, porque no es el cien por ciento de la plantilla de funcionarios de la Jefatura el que cobra la hora ciudad; son solamente algunos. Entonces, se privilegia a unos en desmedro de otros. Se le paga al cónyuge o concubino, que no pertenece a la Jefatura de Policía de Maldonado, y se deja sin cobrar la hora ciudad a Oficiales y personal subalterno de la propia Jefatura. Ahí es donde está configurado el hecho que es reprobable moral y legalmente, porque estamos hablando de administración de los dineros públicos. Hay amiguismo, hay corruptela y todos los calificativos que el señor Ministro quiera agregar.

Me da cierta tranquilidad lo que ha reconocido el señor Ministro. Reconoció las corruptelas de esta Administración. Quiere decir que el señor Ministro lo reconoce como un cáncer endémico. Pero lo que no termina de asumir es que desde hace un año y medio el responsable de las corruptelas -si las hay- es él. No son los Gobiernos anteriores. Hace un año y medio, casi dos, que usted, señor Ministro, es el máximo responsable del Ministerio del Interior. Y si entre marzo y agosto se violaron los derechos humanos en la cárcel departamental de Las Rosas, el responsable es usted. No eche la carga para atrás; no haga la lectura inversa de la situación. Asumamos el lugar que a cada uno le compete.

Yo asumo la total representación de la ciudadanía del departamento de Maldonado para llevar adelante esta interpelación. ¿Por qué digo que asumo la total y entera responsabilidad de la representación de la ciudadanía del departamento de Maldonado? Voy a leer un informe de prensa, que tampoco coincide con la apreciación del señor Ministro acerca de la seguridad en el departamento de Maldonado con respecto a que no hay alarma.

El artículo se llama "¡Sensación térmica!" y dice lo siguiente: "¿La prensa puede crear una sensación térmica bastante diferente a la verdadera temperatura? Sí, no hay la mínima duda. ¿Cuánto puede durar esa distorsión? No mucho, a la larga siempre se combinan la obstinada realidad y la inteligencia de los ciudadanos y el termómetro social vuelve a sus verdaderos niveles.- ¿Qué está pasando en el Uruguay con la sensación térmica de inseguridad y la verdadera temperatura del tema? Primero voy a analizarlo desde la óptica de un ciudadano cualquiera, tratando de despojarme de consideraciones partidarias o políticas. Un ciudadano que sale todas las mañanas a trabajar o a buscar trabajo, con hijos que estudian, o un jubilado o jubilada, incluso me voy a trasladar a una de las zonas más conversadas en temas de seguridad: Maldonado".

Me gustaría que el señor Ministro me escuchara, porque el artículo es importante, señor Presidente.

Continúo: "Es difícil pero voy a intentarlo.- Para ser lo más equilibrado posible voy a considerar solo los relatos, las anécdotas de mis parientes, amigos, compañeros de trabajo y vecinos directos. Nada de prensa o de 'olas'. Hechos confirmados y verificados. Ni siquiera voy a tomar en cuenta relatos de terceros llegados a mí por estas personas, o las noticias 'bomba' con personajes famosos involucrados.- Me cuesta reconocerlo pero puede ser casualidad que en los últimos meses tantas personas que yo conozco personalmente hayan sufrido problemas con su seguridad. Lo que se repite es una doble situación: más hechos delictivos y más osados, como si la delincuencia estuviera atreviéndose a más.- No voy a cansarlos con relatos concretos y anécdotas pero hay conocidos míos que tenían casas en el Este y en especial en Maldonado que no se atreven a ir en invierno, no por lecturas en la prensa sino por situaciones vividas por ellos o por sus vecinos y varios amigos argentinos me han consultado sobre este tema, les alarma. Admito que también puede ser otra casualidad.- Esas personas con las que tengo trato directo han ido cambiando sutilmente sus hábitos de vida, salen con muy poca plata, tienen temores que antes no tenían y piensan dos veces adónde van y a qué horas. Es posible que ellos también sean afectados por la 'sensación térmica'.- Hay otro dato que emerge de la realidad, crudo y duro, hay una creciente participación de menores en los delitos. Me refiero a los que se ven pues los robos domiciliarios no permiten definir edades. Pero es otro elemento que surge claramente de los testimonios. Incluso participan niños de los delitos.- Ahora abandono mi condición simplemente testimonial y voy a sacar algunas conclusiones: me atrevo a afirmar que hoy hay más inseguridad en el país, partiendo de un concepto, la seguridad es también una sensación de la gente, un clima social y una compleja relación entre los habitantes y su entorno, por lo tanto la 'sensación térmica' influye tanto en las víctimas como en los delincuentes. Unos se repliegan y los otros se atreven.- [...] La proyección de esta situación -sin necesidad de mucha imaginación- nos muestra un empobrecimiento de la calidad de vida en nuestras ciudades y en los suburbios que golpea en particular a los sectores más débiles, los que no pueden recurrir a la seguridad privada, a sofisticados sistemas de alarma, aunque es bueno decirlo: por la calle andamos todos y todos perdemos libertad. Y esta situación influye en la política, en las campañas opositoras, pero también en el peligro de una creciente intolerancia de la gente que pide mano más dura. No es el mejor clima para un proyecto progresista.- En puntos neurálgicos como en Maldonado, tampoco hay que ser un genio para comprender que esto afecta un capital fundamental para la industria del turismo. Elemental. Aquí no solo se trata de la calidad de vida de sus habitantes sino de empleo y de desarrollo.- Me cuesta escribir sobre estos temas porque comprendo lo ingrato que debe ser para alguien de izquierda debatirse entre su comprensión de las causas sociales profundas de estos procesos y las exigencias diarias y urgentes de acción y de reacción. No me gustaría estar en sus lugares. Pero así es la realidad.- Cuando una parte de la sociedad sobrepasa ciertos límites, cuando el delito se integra a sus vidas de forma cada día más normal, cuando la droga, en particular la pasta base impacta como una bomba en esos segmentos los caminos de retorno son muy complejos. El tiempo, es decir la oportunidad en el manejo de todos los instrumentos es fundamental para que las políticas a largo y mediano plazo puedan actuar.- Y lo que me parece -opinando simplemente como un lego total en la materia- es que cada día tenemos menos tiempo, que no se trata solo de las reacciones de parte de la población, o de las encuestas de opinión pública ni siquiera de una oposición que ha hecho del tema su principal bandera, hablamos de cosas mucho más importantes: de que el país no se escurra por una pendiente sin retorno.- Es claro que si no se asume la situación, si no se acepta que hay un problema creciente es muy difícil adoptar las medidas necesarias. Hace falta un plan integral que incluya las políticas sociales, pero que utilice todo el peso del Estado para enfrentar esta emergencia. Y cuesta decirlo pero, vamos camino a una emergencia.- ¿Qué otras cosas deben suceder para que en Maldonado asumamos que hay una emergencia con la seguridad, y que también en Montevideo tenemos problemas nuevos en cantidad y en calidad de delitos? [...] El flanco más débil de este gobierno es sin duda el tema de la seguridad, y no lo crea ni la prensa ni la oposición, ambos parten de la cruda realidad. Unos la ponen en evidencia -con mayor o menor rigor-, otros la utilizan, pero no la inventan. Me consta, personalmente y es un dato estridente en cualquier encuesta de opinión pública. Por otro lado en este complicado tema, las formas y los contenidos de la comunicación, no son un complemento, son parte esencial de la estrategia de seguridad pública.- La gran promesa de cambio fue la de gobernar bien, la de lograr que la gente viva mejor y ese no es solo un problema material. La calidad de vida es algo mucho más sutil, con valores y sensaciones complejas y dentro de ellas se inscribe la seguridad, sin lirismos, sabiendo que es imposible volver a los buenos tiempos de las puertas abiertas y de las ventanas sin rejas, pero que no podemos resignarnos a esta constante degradación de nuestra libertad, de nuestras costumbres cotidianas.- En un lugar del gobierno debe haber mano firme contra el delito, en la batalla contra los diferentes tipos de delincuencia, para que todo el resto del gobierno tenga el tiempo y la serenidad para derrotar a la pobreza y la injusticia. Voy a parafrasear algo que me dijo una compañera: los de arriba son los nuestros, pero los de abajo también. No nos obliguen a elegir". Esteban Valenti.

¿Qué le parece, señor Ministro? Un hombre de siempre del Gobierno hablando de la inseguridad en el departamento de Maldonado, diciendo que no se trata de una sensación térmica y que estamos y vamos a una emergencia que usted ha negado. Lo que es peor, pide mano dura en algún sector del Gobierno para revertir esta situación, que puede volverse un camino sin retorno. Se dice desde adentro del Gobierno, señor Ministro.

Creo que está todo dicho; creo que hay un montón de colegas legisladores que lo comparten y que, naturalmente, por posiciones políticas, por pertenecer al oficialismo, no pueden manifestarse aquí contra la postura del Gobierno en materia de seguridad. Pero, mire: a esta altura, no es un tema de banderías, no es un tema de oposición. Es la realidad; es lo que siente la gente. Por algo la última encuesta de opinión pública del mes de octubre da al señor Ministro Díaz apenas un 15% de aprobación en su gestión. El 31 de octubre de 2004 el Gobierno obtuvo un 50,4% de los votos; esto significa que, ya no la oposición, sino un 35% de los uruguayos que votó por esta fuerza de Gobierno desaprueba la política de seguridad del señor Ministro Díaz.

Muchas gracias, señor Presidente.

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- Tiene la palabra el señor Ministro del Interior.

SEÑOR MINISTRO DEL INTERIOR.- Señor Presidente: creo que será la última vez que voy a contestar al señor Diputado interpelante en la tarde de hoy, porque hemos convertido esto en un diálogo de sordos.

Expliqué lo que ocurría con ese tipo de donación llave en mano y se sale hablando de que esa obra se hizo en un lugar público y, por consiguiente, el donado tiene que controlarla, saber cuánto vale, cuando quien la hace es el donante. El donado, en este caso la Jefatura, determinó los lugares que había que arreglar, como las mejoras de la Comisaría de Mujeres o de la policlínica de la Jefatura de Policía, pero quien dirigió, quien controló la obra en sí, fue el donante. Por consiguiente, él podrá saber cuánto gastó. Al Estado le interesaba que la obra se hiciera en el menor tiempo posible, que fuera de calidad y que tuviera un alhajamiento de primer nivel. Aquí ganó el Estado.

Respecto del tema recurrente del Comisario de INTERPOL, por la información que yo tengo no fue una determinación de la propia Jefatura de Policía de Maldonado, sino que fue el señor Intendente del departamento quien, por la escasa cuantía del personal de INTERPOL, pidió incorporarlo al igual que a los cadetes y a los Oficiales que vienen del interior de la República a reforzar la seguridad durante el operativo Verano Azul.

Yo sé que en los temas de corrupción del Estado, como en el de la violación de los derechos humanos en nuestras cárceles -por eso decretamos la emergencia humanitaria, de la que no hemos salido todavía-, nos convertimos de un día para otro en responsables, reitero, de los casos de corrupción y de la inhumanidad en nuestras cárceles, de la violación de los derechos humanos en nuestras cárceles. Ser conscientes de eso nos angustia. A nosotros no se nos puede pedir que de un día para otro, en un Estado tan desarrollado como el nuestro, más gordo que eficiente, podamos, en un año, ni en un quinquenio, desterrar los vicios de corrupción o las inhumanidades del sistema penitenciario. Lo que sí se nos pude exigir es que estemos trabajando denodadamente para superar las corrupciones de la Administración Pública y mejorar el sistema penitenciario. De eso he hablado; de eso puedo hablar y mucho, de este Ministerio y de otros Ministerios. Pero el hecho de estar en el Gobierno de un día para otro no nos convierte en responsables de vicios y de irregularidades, salvo que no las reconociéramos y que no trabajáramos efectivamente para que esas realidades de corrupción o de violación de los derechos humanos se corrigieran.

En los trabajos y en la gestión de la Jefatura de Policía de Maldonado se lograron en estos meses, por la generosidad de personas uruguayas y extranjeras, empresas nacionales e internacionales, grandes avances de todo tipo, tanto para la mejor atención del vecino y de los propios policías como para mejorar la seguridad pública incrementando la tecnología, poniendo a Maldonado sin duda a la vanguardia en esa materia. No es posible, señor Presidente, que se pretenda convertir en corrupción eso que es virtud, virtud de gestión, virtud de la generosidad del donante, pero también virtud de quienes al frente del Comando jefaturial fueron capaces de poner en movimiento tantos recursos humanos y financieros para hacer los cambios extraordinarios logrados en la Jefatura de Policía de Maldonado. Ese es otro de los elementos que nosotros tenemos en cuenta cuando defendemos a la Jefatura de Policía de Maldonado: la gran gestión que ha hecho, el avance inconmensurable, en lo material y en los servicios, tecnológicos y no tecnológicos, que se ha logrado en estos pocos meses. Y yo no puedo admitir que lo que es virtud se convierta en corrupción, porque aquí ha habido virtud y no ha habido corrupción.

Sobre el tema de la violencia y la criminalidad, el artículo que leyó, si mal no entendí, lo escribió un compañero de nuestra fuerza política. También, lo que dijo el señor Senador Saravia -casi coterráneo mío: él es de la 9ª y yo de la 8ª Sección de Cerro Largo- son puntos de vista. Yo coincido con muchos de esos puntos de vista. Yo trabajo con el equipo ministerial, los diecinueve Jefes de Policía, los trece Directores Nacionales, los veintitantos mil policías y funcionarios del Ministerio, partiendo de la base de que la seguridad es un problema, aquí y en todas partes del mundo. La violencia y la criminalidad han avanzado en todos los continentes, y América Latina es el continente de mayor violencia. Pero lo que no es justo es creer que vivimos en el peor de los escenarios. Es más -creo no equivocarme-: Uruguay, en América Latina -lo dicen los datos de instituciones internacionales que hacen el seguimiento de estos problemas de la violencia y la criminalidad- está ubicado en uno de los primeros lugares en materia de seguridad. ¿Que es insuficiente? ¿Que tenemos modalidades nuevas que todo lo hacen y todo lo corrompen, como el narcotráfico o el gran contrabando? Sí, es verdad que tenemos esos grandes problemas. Ya están funcionando dos Comisiones creadas por la ley de humanización, la de reforma del Código Penal y la de reforma del Código del Proceso Penal, que le meterán el diente a estas nuevas modalidades del delito, que son fuertes también en Maldonado: el crimen organizado, la trata de personas y la prostitución de menores.

¡Claro que estamos trabajando para enfrentar el crimen organizado! ¡Claro que este Gobierno, en los pocos meses de gestión que tiene, ha logrado los mejores índices de persecución del crimen organizado! Basta citar lo que ocurrió con las drogas. Nunca, jamás, se ha operado con tanta eficacia; nunca, jamás, esta Dirección General de Drogas ha recibido este apoyo humano y material del Ministerio y la luz verde absoluta, porque lo primero que le dije al Inspector Guarteche es que él actuara, que no se parara ante nadie, porque el único que le podía dar una contraorden era yo y en la persecución del narcotráfico jamás levantaría el teléfono y lo llamaría para parar ningún procedimiento.

Ahí están los resultados de la gestión de este Gobierno. ¿Que tenemos problemas de seguridad? ¿Que la sensación de inseguridad en algunos lugares crece? Es verdad. Yo no lo puedo negar. Maldonado es un ejemplo, pero estamos trabajando en ese doble frente de la seguridad objetiva y de la seguridad subjetiva.

Cuando estamos planteando, con ayuda internacional, la creación de las mesas locales de convivencia y de seguridad ciudadana, tratando de integrar las instancias nacionales públicas con los gobiernos locales y la ciudadanía, a través de las organizaciones sociales -nosotros confiamos en ellas y no tenemos miedo a que se integren-, es porque queremos que nuestros Comisarios -por eso hacemos las reuniones con los Comisarios en todo el país- asuman responsabilidades, compromisos de seguridad, y que esa comisión integrada por la ciudadanía y por el poder local cada tanto tiempo vigile si los compromisos de seguridad se cumplen, si la seguridad mejora o empeora.

Estamos creando, también, ese instrumento para mejorar la seguridad objetiva y, sobre todo, mejorará la sensación de inseguridad que tiene la gente, en la misma medida en que la gente se integre a la común labor de crear entre todos una consigna que es de Maldonado: la seguridad ciudadana como labor de todos los uruguayos.

Finalmente, señor Presidente, respecto de ese porcentaje sobre la aceptación que registra una encuesta sobre mi labor como titular del Ministerio del Interior, quiero decir que yo soy uno más en el Gobierno, uno más en el equipo ministerial, uno más en una institución de las más viejas, porque a través del Ministerio del Interior y de su Policía se desarrolló el Estado nacional en los tiempos de la Patria Vieja.

Yo me muevo por convicciones, por principios, por conocimientos, por experiencia. Trato de asesorarme con los mejores. No le pregunto la filiación política a ninguno de ellos. Quien preside la Junta Asesora de Servicios Policiales es uno de los pocos Oficiales a los que les conozco su filiación partidaria porque él, para tomarme el pelo, me la repite dos por tres. Es un gran Oficial y con eso me basta. ¡Vaya si esa Junta Asesora me ha ayudado para cumplir las labores ministeriales!

Tengo la conciencia tranquila y seguiré trabajando con empeño, con ahínco, sin pasarme, como me pasé, para no agarrarme otra vez un estrés que me dejó cinco semanas fuera de servicio.

Yo no sé de otras encuestas. El año pasado le pedí al encargado de prensa que me las arrimara. No estaba en la situación de esa encuesta del 15%, ¡ni por asomo!, a pesar de ser el centro de una campaña del poder mediático sostenida en el tiempo contra nuestra gestión, a través de medias verdades, falsedades y mentiras de todo calibre, como aquella que me hizo tomar vacaciones durante sesenta días cuando solo había pedido vacaciones en el mes de febrero. No me importa; no me siento mal con mis compañeros ni con los blancos, ni con los colorados, ni con los independientes. Los que me conocen porque me conocen y los que no me conocen -que son muchos, y a los que veo todos los días, porque salgo a caminar sin custodia por distintas partes de la geografía montevideana y recorro el país como el que más- me hacen sentir que la gente acepta nuestro trabajo, sabe comprender las dificultades y sabe que de los Ministerios este era el más complicado para una fuerza de izquierda. Entonces, a la complicación de empezar a gobernar por primera vez se sumaba la de que este Ministerio era el que conocíamos menos y donde teníamos que asignar responsabilidades jerárquicas a más cantidad de gente. A algunos no le conocíamos ni el nombre, pero tuvimos que nombrarlos en las diecinueve Jefaturas de Policía y en las trece Direcciones Nacionales, pero no estamos arrepentidos de lo que hemos hecho. Hemos tenido que rectificar algunos nombramientos. Nadie está atornillado en ninguna Jefatura de Policía, en ninguna Dirección General ni en ningún Ministerio. Todo es falible, todo es cambiable, pero con razones. Y yo tengo muchas razones para estar conforme con la Jefatura de Policía de Maldonado. También tengo algunas disconformidades que traté, trato y seguiré tratando de superar, como con las demás Jefaturas. No es todo lineal, no es todo bueno a secas; hay debilidades, pero también hay muchas fortalezas. Yo estoy muy conforme por haber optado -no yo, sino nuestra fuerza política, nuestro Gobierno- por seleccionar Jefes de carrera policial y no compañeros de partido. Quizás con el transcurso del tiempo cambie de opinión; la historia lo dirá, pero yo creo que cuando el Gobierno y nuestra fuerza política dispuso no nombrar compañeros de partido en las Jefaturas de Policía, hizo bien, y que casi todos -a algunos hemos relevado- han estado a la altura de nuestras expectativas y algunos más allá de nuestras propias expectativas.

Muchas gracias.

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- Tiene la palabra el miembro interpelante, señor Diputado Germán Cardoso.

SEÑOR SEMPRONI.- ¿Me permite, señor Presidente?

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- Tiene la palabra el señor miembro interpelante.

(Interrupción del señor Representante Semproni)

SEÑOR CARDOSO (don Germán).- Señor Presidente: el señor Ministro ha introducido una novedad que es increíble. Parece que es el Intendente de Maldonado quien toma las decisiones en la Jefatura de Policía de ese departamento. Ahora, según lo que dijo el señor Ministro, el Intendente De los Santos resuelve quién cobra hora ciudad y quién no. ¡Realmente es insólito! ¿Es como los Gobernadores en Argentina, donde la Policía es provincial y el Gobernador es el Jefe de la Policía de la provincia? Parece que se toma ese modelo, pero le pediremos las explicaciones al señor Intendente De los Santos en ese sentido, para ver por qué él entendió que era necesario que el concubino de la Jefa, Cassou, cobrara la hora ciudad que aportaba el Municipio para intensificar el patrullaje en las diferentes seccionales del departamento, cuando nada lo justificaba.

Yo tengo acá la respuesta a un pedido de informes acerca de las donaciones, que me envió el señor Ministro en una actitud, reitero, muy poco seria, porque hace más de cien días que lo hice y recién me llegó hoy, veinticinco minutos antes -ni media hora- del comienzo de la interpelación.

La verdad es que me genera enormes dudas e incógnitas, porque del 90% está especificado el monto de las donaciones y cuantificado rubro por rubro, pero de la señora D'Aremberg, que es la que más donaciones ha hecho, no hay ni idea de los montos. Aquí dice: "Llave en mano", "Llave en mano", "Llave en mano", "Llave en mano", pero no se da la información que es imprescindible para la transparencia. Es imprescindible en aras de la administración cristalina que se pregona. No es serio. No es serio presentar, en respuesta a un pedido de informes, las cosas que se han donado sin el monto, porque entonces no tenemos idea cierta de si fue por cien, doscientos o trescientos mil; no lo sabemos. Tal vez, quien administró la ejecución de todas estas obras -casualmente, una vez más- haya sido este enigmático personaje, el Comisario administrativo Cassou. Él fue quien administró la obra de remodelación de la Comisaría de la Mujer; lo vio toda la Jefatura, todo el personal subalterno de la Jefatura; hay testigos que así lo indican. El señor Ministro perfectamente nos puede sacar de dudas. Naturalmente, lo va a negar, como negó la situación en Maldonado. Creo que el señor Ministro está aturdido. Si no oí mal, hace un rato dijo que la situación en materia de seguridad en el departamento de Maldonado no era de emergencia, que era paradisíaca con respecto a otros puntos regionales, principales destinos turísticos del país. Después que leemos una carta del "compañero" Valenti, reconoce y dice que sí, que está de acuerdo con que en Maldonado la situación de inseguridad es muy grave. Esto es como una calesita que va para adelante y para atrás. La situación es indefendible y, naturalmente, la población lo refleja a través de las encuestas, que al señor Ministro le gustarán o no, pero son las mismas que un año antes daban otra cosa. Un año después de gestión, el deterioro y la desconfianza de la población en el esclarecimiento de los delitos son tales que la gente ha dejado de denunciar. La gente nos dice que va a la Comisaría y ahí le dicen que no pueden hacer nada. Esos son relatos cotidianos de lo que sucede en absolutamente todas las seccionales policiales del país. Estamos reivindicando una eficacia policial de poco más del 20%, que no la cree nadie porque no se esclarece un 71%, un 75% de lo que se denuncia. Pero ya nadie denuncia.

Voy a relatar mi situación personal. En una semana, en mi casa de Maldonado me visitaron dos veces los chorros. La primera vez estaba durmiendo y me hicieron palanca en el garaje, escuché el ruido y salí. La segunda vez, el domingo pasado, mi señora, con mi pequeña hija, se encontraron en el fondo con el ladrón. ¿Para qué voy a llamar a la Policía? El ladrón o quien quería robar saltó el muro y se fue corriendo. ¿Qué voy a decir, si no hay semiplena prueba, porque se fue corriendo, ni fue in fraganti delito? Eso es lo que apaña el señor Ministro del Interior. Esa es la calidad de seguridad que él defiende. Esos son los derechos humanos de la población, de la gente honesta y de bien y él siente que está transitando por un camino de sensatez.

Señor Presidente: no se me ha contestado con honestidad intelectual sobre absolutamente nada de lo que he preguntado. Reitero -parece que el señor Ministro no se acuerda- que en una visita a la Comisión de Constitución, Códigos, Legislación General y Administración, hace meses, el señor Ministro se comprometió a investigar sobre esta situación. Durante dos años, en Maldonado no ha habido Comisario en la 1ª, en la 2ª ni en la 3ª; hay un estado de anarquía policial y, por eso, se han disparado los delitos en los índices que lo han hecho.

Con respecto a los derechos humanos, ¿qué cree el señor Ministro? ¿Ahora con declarar el estado de emergencia carcelaria ya está? Lleva casi dos años al frente del Ministerio, pero parece que no es responsable, que se va a tomar los tiempos. Evidentemente, los tiempos del señor Ministro y los de la gente no son los mismos. No sé cuánto tiempo más va a demorar en tomar decisiones y en remover jerarcas.

En cuanto a las espantosas declaraciones de la señora Jefa de Policía en cada homicidio, en cada hecho que sensibilizó a la familia y a las amistades, a las falsas acusaciones que hizo la señora Jefa con respecto a los muertos en los homicidios, nada me contestó. ¡Y eso es reprobable en un Jefe de Policía! Violó el Código del Proceso Penal y también violó el artículo 162 del Código Penal; y nada me contestó. Ese parece que es el modelo de Jefe de Policía que el Ministro apaña.

Aparentemente, es maravillosa la obra que ha hecho la señora Jefa de Policía en la Jefatura y, como ha construido y remodelado la Comisaría de la Mujer, tiene licencia para otorgar prebendas al concubino y definir o incidir para que se paguen viáticos; también tiene licencia para un montón de situaciones más que, en otros tiempos, a quienes la tenían se los calificaba de corruptos. Ahora no; ahora parece que está bien y se puede hacer, porque como se hacen obras y se trabaja en remodelación, se tiene licencia para esas cosas.

Muchas gracias, señor Presidente.

SEÑOR CARDOSO (don José Carlos).- ¿Me permite una interrupción?

(Murmullos.- Interrupciones.- Campana de orden)

SEÑOR SEMPRONI.- Pido la palabra para una aclaración.

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- Señores Diputados: vamos a ordenarnos. El señor Diputado Semproni ha pedido la palabra para una aclaración y también el señor Ministro del Interior para responder al miembro interpelante.

Tiene la palabra el señor Diputado Semproni.

SEÑOR SEMPRONI.- Señor Presidente: en primer lugar, quiero hacer una aclaración apuntando al buen destino de esta interpelación, es decir, a que sea un hecho positivo en materia política, que sirva para esclarecer lo que se quiere aclarar, que sirva para la seguridad del departamento y la seguridad general del país.

Si cuando se me convocó como legislador para esta interpelación se me hubiera dicho que el señor miembro interpelante y el señor Ministro se iban a poner de acuerdo, tal vez no hubiese venido. Acá, quien interpela o invita al Ministro para que dé las explicaciones necesarias del caso es el Cuerpo en su conjunto. Hasta este momento solo hemos estado visualizando un diálogo, en el que uno responde y el otro pregunta. Esto no es lo que mejor le hace al Cuerpo. Aquí hay legisladores que estamos anotados para hacer uso de la palabra, que queremos opinar, cuestionar y apoyar; hay una diversa gama. En definitiva, es el Cuerpo el que va a decidir y no el miembro interpelante, pues independientemente del énfasis que ponga -inclusive por el tono irrespetuoso en algunas de sus afirmaciones-, no será él quien demuestre que tiene más razón que el señor Ministro.

Por lo tanto, lo que solicito es salir del diálogo y que se ingrese a la lista de oradores como corresponde, sabiendo que el miembro interpelante tiene determinados privilegios, que debemos reconocer; creo que será bueno que sea todo el Cuerpo el que se exprese.

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- Para una aclaración, tiene la palabra el señor Diputado José Carlos Cardoso.

(Murmullos)

SEÑOR CARDOSO (don José Carlos).- Señor Presidente: voy a hacer algunas reflexiones porque he escuchado con mucha atención las explicaciones del señor Ministro a cada una de las preguntas del miembro interpelante y en la última, el señor Ministro hizo dos referencias, una de forma y otra de fondo, que de mi parte merecen alguna aclaración o una interpretación.

La referencia de fondo, señor Ministro, es que hoy usted vuelva a instalar -como lo ha hecho algún otro Ministro, inclusive por estas horas- la teoría de la conspiración, la teoría de que en el país hay fuerzas opositoras, que en el país hay estructuras mediáticas que parecen querer organizar algo contra el Gobierno, que parecen querer desestabilizar al Ministro y a la Cartera. Usted ha dicho esto poniéndose como ejemplo, diciendo que ha sido víctima de una ofensiva mediática que trata, por un lado, de poner en la opinión pública el aspecto de inseguridad como una sensación, y, por otro, de desestabilizar su gestión, informando cosas que no suceden.

Yo, señor Ministro, quiero decirle que rechazo eso plenamente, y quiero decírselo con toda claridad y firmeza. Rechazamos ese objetivo de la Administración de este Gobierno, que tiene mayoría parlamentaria y el 100% de la responsabilidad de lo que acontece en el Gobierno, de creer que es la minoría -que es la oposición, que no tiene ni comparte nada con el Gobierno, que no tiene ninguna posibilidad parlamentaria de impedir ni afectar en nada al Gobierno- que ha instalado una suerte de objetivo conspirativo.

En el día de hoy, en horas de la mañana, uno de sus compañeros de Gabinete, señor Ministro, se levantó hablando de conspiración por un problema gremial que hay en el país y por una decisión equivocada del Gobierno que le ha metido la mano en el bolsillo a los empresarios, ante lo cual estos reaccionan; y otra vez aparece la teoría de la conspiración.

(Murmullos.- Campana de orden)

——¡No hay conspiración, señor Ministro! Hay diferencias de tono, hay diferencias de criterio; hay libertad de prensa -es probable, y ojalá se mantenga- para opinar, para opinar sobre su gestión, sobre lo que usted hace y sobre lo que usted no hace. Sobre eso se puede opinar libremente. Rechazo esa teoría de la conspiración que hoy usted vuelve a traer acá con relación a su gestión y a su Ministerio.

Ustedes tienen mayorías para gobernar, y la teoría de la conspiración recientemente la hemos visto aplicada en otros países de América Latina. No hace mucho tiempo, con la teoría de la conspiración se ha atropellado a los medios de prensa; con la teoría de la conspiración se ha arrinconado a la oposición en otros lugares de América Latina,...

(Murmullos.- Campana de orden)

——...inclusive, llevándola a tener dificultades en las propias elecciones.

(Murmullos.- Campana de orden)

——Por lo tanto, esa teoría de la conspiración respecto a su gestión...

(Campana de orden)

——¡Déjeme hablar, señor Presidente!

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- Señor Diputado: el tema es...

SEÑOR CARDOSO (don José Carlos).- Voy a terminar mi razonamiento.

Decía que esa teoría de la conspiración la rechazamos plenamente. Estamos ante un tema muy importante y hay que cuidar mucho lo que se dice de parte del Gobierno y de los gobernantes que administran el 100% del Gobierno y que tienen el control absoluto del Parlamento y de toda la Administración. Deben cuidar mucho lo que dicen, mucho más que nosotros, que estamos en una oposición en minoría.

Por lo tanto, ese criterio de la conspiración de los medios y de la oposición queremos rechazarlo con absoluta claridad.

Muchas gracias, señor Presidente.

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- Señores Diputados: la Mesa va a hacer respetar el orden del día y, fundamentalmente, a cuidar de que no se salgan del tema. Hay veinte señores legisladores anotados para hacer uso de la palabra, y cada uno de ellos dispone de quince minutos. A su vez, la Mesa se arroga el derecho de decidir si concede interrupciones, en caso de que se altere el orden del día o el orden de la sesión.

Tiene la palabra el señor Ministro del Interior.

SEÑOR MINISTRO DEL INTERIOR.- Señor Presidente: pido excusas al Cuerpo, pues yo quería terminar este dialogado con el señor Diputado interpelante, pero de todas formas en tres minutos desearía responder.

Vuelvo a decir: quien administró la obra, llave en mano, donada por la Princesa D'Aremberg, fue su administrador, no el señor Cassou.

No considero paradisíaco nada; no creo en paraísos, pero sí en la eficiencia policial de Maldonado, porque así surge de los números. Con respecto a que nadie denuncia porque la Policía no actúa, no condice, por un lado, con la marcada eficiencia de la Policía de Maldonado y, por otro, con la existencia en Maldonado -no en otras Jefaturas- del 20% de denuncias por delitos de bagatela. Por lo tanto, eso de que no denuncian no surge de los datos estadísticos.

Yo actúo con honradez y honestidad intelectual, y lamento que así no lo entienda el señor Diputado interpelante. Y si no dije algo sobre las declaraciones de la señora Jefa de Policía frente a algunos homicidios fue simplemente porque se me escapó. Yo no conozco las palabras, no tengo por qué creer que lo que ha dicho el señor Diputado interpelante no sea cierto; lo corroboraré. No creo que cuando se está en pleno proceso de investigación los Jefes de Policía adelanten muchas cosas; al contrario, creo fundamentalmente en el carácter lacónico que debe tener la Policía para ser eficiente. Pero si hubiera cometido algún acto ilícito en esos expedientes, estoy seguro de que el Juez actuante habría adoptado alguna medida disciplinaria contra la señora Jefa de Policía de Maldonado.

En materia de conspiración, coincido con lo que dice el señor Diputado. No creo en las teorías de la conspiración. Pero también él debe entender que los que estamos en el Gobierno, muchas veces nos podemos sentir injustamente hostigados y creer que se trata de un hecho colectivo y diseñado. Pero, obviamente, trabajamos sobre la base de creer en la buena fe de la oposición y de todos los medios de comunicación.

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- Tiene la palabra el miembro interpelante, señor Diputado Germán Cardoso.

(Interrupciones.- Diálogos.- Campana de orden)

SEÑOR CARDOSO (don Germán).- Señor Presidente: lamento que moleste a algún miembro de la bancada de Gobierno que esto sea extenso. Yo esperé setenta y cinco días. Pero la verdad es que este tiempo en que esperé para que el señor Ministro Díaz viniera al Parlamento me sirvió para estudiar un montón de cosas; inclusive, para repasar algunas actividades parlamentarias del señor Ministro cuando estaba en esta Casa.

Finalizando mi primera intervención, quiero decir dos cosas.

El señor Ministro dijo que la seguridad en Maldonado es paradisíaca con respecto a las de otros principales centros de destino turístico de la región. Esto se podrá leer en la versión taquigráfica y está claro. Acá se va para un lado, se va para el otro, y, evidentemente, el acorralamiento por defender lo indefendible deriva en estas cosas.

Entre las cosas que pude ver de la actuación parlamentaria del hoy señor Ministro Díaz cuando era Diputado está la interpelación al Canciller Barrios Tassano. ¿Es así o no es así, señor Ministro? Interpeló al Canciller Barrios Tassano porque el Partido Colorado, en el Gobierno en aquellos tiempos, había nombrado al ex Intendente Elizalde para un cargo ante la FAO.

El señor Ministro Díaz no tuvo los votos suficientes para censurar ni para cuestionar a nadie, pero sí consiguió apoyos significativos en este Parlamento. Entonces, la actitud del Partido Colorado en el Gobierno fue dejar sin efecto ese nombramiento.

Espero que ahora el doctor Díaz, como Ministro, tenga la misma actitud de grandeza y generosidad que solicitó en aquella oportunidad como miembro interpelante y como Representante Nacional.

Espero que se actúe igual o mejor que antes; ¡nunca peor!

Gracias, señor Presidente.

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- Comenzaremos con la lista de Diputados anotados para hacer uso de la palabra a fin de referirse al tema.

Tiene la palabra el señor Diputado Rodríguez Servetto.

SEÑOR RODRÍGUEZ SERVETTO.- Señor Presidente: he estado escuchando atentamente tanto al miembro interpelante como al señor Ministro. Realmente, me gustaría ver que el señor Ministro se calentara un poquito más por los problemas de seguridad que viven el departamento y el país; que se calentara un poquito más por las cosas que se están haciendo desde la Jefatura de Policía de Maldonado o las que no se están haciendo, que es peor; y no porque lee la prensa durante el verano y ve que hay denuncias del cobro de hora ciudad.

Aquí me quiero detener, porque deseo saber si el señor Ministro se calentó como cuando lo hizo en ocasión de leer las denuncias del cobro indebido de horas ciudad de la señora Jefa de Policía y de su esposo; si se calentó cuando el 3 de enero de 2006 se publicó en los diarios locales y de la Argentina el robo de US$ 100.000 en diferentes locales de Punta del Este; quiero saber si la calentura fue más o menos similar. Deseo saber si la calentura fue similar el 7 de enero, cuando en los diarios argentinos y en la prensa nacional se publicaba que había entre veinte y treinta robos por día, o cuando la señora Jefa de Policía salió a decir en un medio argentino: "Ah, bueno, pero es menos de lo que esperábamos, porque nosotros estimábamos de cuarenta y cinco a cincuenta, y como son treinta, realmente está bien". Quiero saber si se calentó.

Comparto en un todo las palabras del señor miembro interpelante en cuanto a las desgraciadas e infelices declaraciones de la señora Jefa de Policía en los diferentes medios cada vez que ha ocurrido uno de estos lamentables y repudiables homicidios en el departamento de Maldonado.

Quiero saber si el estrés del señor Ministro del Interior, que lo tuvo durante cinco semanas o cinco meses, -quizás lo entendí mal- fuera del cargo de Ministro, fue el mismo que tenía el 7 de enero cuando lo llamamos a la Comisión Permanente y no pudo venir. Él está diciendo que no estaba de vacaciones, sino inaugurando cosas; sin embargo, alrededor del 15 de febrero vino el señor Ministro interino en aquel momento, doctor Faroppa.

Quiero saber si el señor Ministro se acuerda, y si no, está mintiendo, cuando dice que desconocía que había funcionarios que se trasladaban de Maldonado a Montevideo y de Montevideo a Maldonado en un vehículo policial. ¿Sabe por qué? Porque esto le fue denunciado el 17 de junio de 2005 por quien habla en la Comisión de Turismo. Allí le dije, delante de la señora Jefa de Policía, que había cinco funcionarios que estaban haciendo estos viajes. Después, tuve que bancarme al señor Ministro del Interior diciendo que ¡hasta de la Comisión de Turismo lo habían llamado y qué tendría que ver esta Comisión con el tema de seguridad del departamento de Maldonado! ¡Es insólito!

Pero más insólita es la testarudez con la que consecuente y permanentemente -diría que casi a diario; porque ya no es ni semanal ni mensual-, el señor Ministro tiene que ir a Maldonado a dar el respaldo a la señora Jefa de Policía.

Cómo será la cosa que un Diputado de Gobierno de mi departamento fue a hablar con el señor Presidente de la República para pedirle que, por favor, hablara con el señor Ministro del Interior, ya que no podía acceder a él, a fin de que cambiara la dirección de la Jefatura de Maldonado. Es más: ese señor Diputado, que es el doctor Darío Pérez Brito, hoy no vino porque no comparte la política de seguridad que está llevando adelante el Ministerio del Interior y porque ha reclamado hasta el cansancio y ha esperado respuesta tanto del señor Ministro como del señor Presidente de la República, pero no la ha obtenido.

Entonces, convengamos lo siguiente: en Maldonado, la sociedad, cuatro de los cinco Diputados, las Comisiones Vecinales, las Comisiones de Seguridad y demás actores sociales -inclusive, las Ligas de Fomento de Piriápolis y de Punta del Este- han salido a alertar sobre las dificultades que se viven a raíz de la conducción de la Jefatura de Policía de Maldonado y sobre la situación de inseguridad.

Por lo tanto, ¿hay testarudez o no hay testarudez? ¡Claro que la hay! Hay cabeza dura. El señor Ministro del Interior está faltando el respeto a este Parlamento contestando de la forma en que lo hace. Está bien, nosotros preguntamos lo que entendemos pertinente, pero él no puede contestar lo que se le antoja. Por lo menos, él tiene que hacer referencia a las preguntas concretas y claras que se le están realizando; y esto no es la primera vez que sucede.

Dijimos que mantuvimos reuniones con el señor Ministro del Interior para hablar en buenos términos sobre estos temas. Esto fue por abril o mayo de 2005 y concurrimos varios Diputados de Maldonado al Ministerio para dialogar con él. Posteriormente lo llamamos a Comisión; también mantuvimos reuniones en la Jefatura de Policía de Maldonado, donde nos dejaron encerrados en una pieza. Si no fuera que el señor Diputado Pérez Brito abrió una puerta y dijo que queríamos participar de la reunión porque para eso nos habían invitado, todavía estaríamos encerrados en esa pieza. Estábamos poco menos que detenidos, como aquí me apuntan.

Por otro lado, quiero preguntar al señor Ministro de dónde saca, en qué ley está establecido el delito bagatela. ¡Por favor! Que no se tome más el pelo a la gente. ¿Dónde está tipificado el delito bagatela? ¿Se podrá arrestar a alguien por ese delito que maneja el Ministro, diciendo: "Usted está acusado de robar bagatelas"? ¿Pero cuál es el delito bagatela? ¿El delito bagatela es el delito que se hace contra el más humilde, contra el más pobre? ¿Ese es el delito bagatela? ¿Es el delito del descuido, como decía la señora Jefa de Policía y tuvo que cambiar el repertorio que echaba las culpas a las víctimas de ser robadas? ¿Cuál es el delito bagatela? ¿Cuál es el delito que puede ser tan ínfimo, tan pequeño, que se le dice de esa manera pero aparte que lo van a denunciar? ¿Es tan bagatela que alguien se toma el trabajo de ir a denunciar que le robaron el cepillo de dientes o el chocolate o no sé qué otra cosa dijo? Digo esto para no calificar, porque no soy de calificar.

¿Qué va a decir el señor Ministro, que se lamentaba hace un rato de que debe ser la primera vez en la historia que un Ministro del Interior es interpelado por lo que pasa en un departamento? Pero, ¡claro!, ¿cómo no va a ser interpelado por lo que pasa en un departamento si desde el principio de la gestión veníamos advirtiendo que en Maldonado, día a día y exponencialmente, se iba complicando la situación de seguridad, si veníamos pidiendo cambios de rumbo, si veníamos insistiendo en que de esa manera nos iba a ir mal? Lamentablemente, el tiempo nos ha dado la razón. Lamentablemente, por la testarudez del señor Ministro de no haber apuntado, por lo menos anotado, en el filo de la hoja, en el canto de la hoja, de no mirar con más cuidado, con más detenimiento, lo que pasa en nuestro principal balneario, principal generador de ingresos, de divisas por la industria turística de nuestro país, tenemos que llegar a estas instancias. Si cada vez o alguna de las tantas veces que la ciudadanía, la sociedad de Maldonado, los legisladores y los distintos actores de ese departamento plantearon que había un problema en materia de seguridad se hubiera atendido, hoy seguramente no estaríamos en esta interpelación y, de repente, estaríamos trabajando en otra cosa más productiva para el país.

Se ha hablado hasta el infinito y hasta el cansancio de los números; se han manejado para arriba y para abajo, trescientos, seiscientos. Es más: el señor Ministro tiene tal confusión con los números que hasta los daba al revés o, por lo menos, si no los daba al revés, la situación es peor de lo que nosotros pensábamos. Cuando daba algunos números decía: "Mil delitos en el país, 24% en Montevideo, 85%" -bastante más- "en Maldonado". Además de que se manejan mal los números, se olvidan de que hay gente detrás de estos. Digo esto porque se olvidan de que detrás de esos delitos bagatela, detrás de esos números que se llevan y que se traen, porcentajes van, porcentajes vienen -que si hubo 830 denuncias, que si hubo 950 delitos en este mes o en el mes anterior-, hay personas, hay gente damnificada, que está atemorizada.

Una cosa que hoy no se ha manejado aquí pero sí lo hemos hecho en otra ocasión -si mal no recuerdo fue en la Comisión Permanente-, es acerca de la cantidad de armas que están circulando. Hay cantidad de gente que se está armando o, por lo menos, manifestando la intención de armarse para proteger su vida, su familia, sus propiedades. Eso es algo que no se ha manejado y es una situación real. Es igual que la que en el mes de junio planteábamos al señor Ministro en la Comisión de Turismo, y que nos dijo que no estaba enterado -por supuesto, la señora Jefa de Policía tampoco lo estaba, más allá de que lo escribe, como decía el señor Diputado interpelante, en la página web-, en el sentido de que las rejas y las alarmas habían aumentado hasta un 50% en pocos meses. Lamentablemente, también hay que decir que se está manejando la posibilidad de armarse por parte de la población.

El señor Ministro está enterado de que, hace poco, el Partido Nacional en unos días juntó algo más de ciento veinte mil firmas solicitando mayor seguridad y acciones del Ministerio del Interior. En esas pocas o muchas firmas -dependiendo del punto de vista con que se lo mire- hay ciento veinte mil ciudadanos que firmaron y que dicen que se sienten inseguros, que piden que se tomen acciones. Son ciento veinte mil o más ciudadanos que de repente no están siendo observados por ese Observatorio del que tanto y tanto nos ha hablado el señor Ministro, pero que parece que en lugar de estar mirando la realidad, está mirando la luna.

Gracias, señor Presidente.

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- Tiene la palabra la señora Diputada Tourné.

SEÑORA TOURNÉ.- Usted, señor Presidente, debe tener muy en claro, porque me conoce desde hace tiempo así como los colegas, la importancia que para mí revisten estas instancias, como es la de ejercer el control más absoluto al Poder Ejecutivo por parte de esta Casa y sus integrantes.

Una interpelación es un hito importantísimo en la vida del Parlamento, y es un irrestricto derecho de la minoría en las reglas de juego que todos nos hemos dado. Yo destaco esto, que se obvia en general, porque quiero subrayar la importancia que para mí tiene esta particular sesión. Y mucho más, señor Presidente, muchísimo más, si hablamos con responsabilidad de un tema que reviste la mayor importancia para los ciudadanos y las ciudadanas de la República, que es su seguridad. Quiere decir que en una instancia de tal importancia política y con un tema de tanta complejidad, profundidad y arraigo en la sensibilidad de nuestra población -que aprovecho para decir, entre paréntesis, que eso no lo ha negado nadie; ha sido una y otra vez reconocido por esta bancada y en esta sesión por el señor Ministro en todas sus intervenciones-, realmente esperábamos un fuerte alegato y enormes acusaciones que demostraran que estamos en el caos en este país; y terminamos hablando de la camioneta gris, de las declaraciones presuntamente infelices de la señora Jefa...

(Interrupción del señor Representante Germán Cardoso)

——Yo escucho por ahí murmullos de alguien que se pone nervioso, pero dejémoslo...

(Interrupción del señor Representante Germán Cardoso)

——Quiero decirle algo, señor Presidente: si los respetaré, que no los uso para hacer demagogia con la seguridad; ¡no los uso!

(¡Muy bien! Murmullos.- Campana de orden)

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- Puede continuar, señora Diputada.

SEÑORA TOURNÉ.- Algo estaré diciendo, señor Presidente, que hay un nerviosismo bárbaro en Sala.

¡Ah, perdón! Otro de los temas sustantivos del día de hoy: el a esta altura famosísimo concubino de la señora Jefa.

(Interrupción del señor Representante Casaretto)

——Creo que lo más inteligente que escuché en el transcurso de las exposiciones es la lectura del artículo de prensa del compañero Esteban Valenti, que por lo menos provocó una polémica; se mete a fondo con el tema; discrepará, pero trata de incidir en un tema político, sustantivo, al nivel del asunto. Porque algo que no se comprende y sigue sin comprenderse es que, por suerte, en esta bancada, en esta fuerza política, no tenemos miedo a discutir entre nosotros y a que se sepa; no tenemos miedo a reconocer que este es un tema difícil, a asumir las responsabilidades que tenemos que asumir y a dar la cara en donde haya que darla, porque en este Gobierno ninguno de los miembros del Poder Ejecutivo se anda escondiendo de la gente, como pasó en otras épocas. Se actúa con absoluta transparencia.

El señor Ministro contestó con lujo de detalles todas las preguntas. ¿Hubo campaña publicitaria? ¿Hubo inversión económica? No hubo. ¿Hubo manejo de la camioneta? Pero ¡por favor! ¿No estábamos diciendo que es insostenible y de una gravedad espantosa la situación de seguridad en el departamento? ¿Es como para estar discutiendo aquí horas acerca de una camioneta, del señor concubino de la Jefa de Policía y del traslado de cinco personas? ¡Por favor! ¡Por favor!

(Murmullos)

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- Señores legisladores: no dialoguen, porque a ustedes se los ha escuchado atentamente cuando hicieron uso de la palabra.

Puede continuar, señora Diputada.

SEÑORA TOURNÉ.- Señor Presidente: he escuchado al señor miembro interpelante con absoluto respeto, absoluta paciencia; no lo interrumpí en ningún momento. Pero ¿vio? Como decía mi abuelito, en la cancha se ven los pingos, y el que falta al respeto, que se haga cargo.

Yo creo, como lo he mantenido, que en este tema, en el tema de la seguridad pública, este Gobierno ha trabajado con seriedad, sin "marketing" y sin magia; no ha mentido nunca; ha reconocido las dificultades que hay y ha hecho todo lo imposible -y lo va a seguir haciendo- por mejorar esta situación. Y hay que estar a la altura política que se debe para decidir utilizar este tema como cantera de demagogia política, con irresponsabilidad. Lo he dicho varias veces; lo digo una vez más, señor Presidente: no escuché, a lo largo de esta interpelación, una sola propuesta constructiva.

Supongamos por un momento -supongámoslo, ¿por qué no?- que se pensara en remover a la señora Jefa de Policía. ¿Esas son las soluciones? ¿Arreglaríamos el problema de seguridad en nuestro país, o esa es una lógica para ver quién gana? La verdad -lo digo una vez más, señor Presidente- es que me parece que también para ser oposición, como lo fui yo, hay que estar a la altura de las cosas, hay que estar a la altura de la gravedad que uno dice que tienen las cosas y actuar en consecuencia y con responsabilidad. Si uno quiere a su departamento y sabe la importancia que tiene para nuestro país el departamento de Maldonado, está muy bien tratar de incidir para que sea el mejor departamento y esté de la mejor manera posible. Ahora, ¿sabe qué, señor Presidente? Es muy irresponsable hacer campaña una y otra vez porque, así como se nos dice a nosotros que cada palabra nuestra incide, cada palabra de la oposición también incide en los resultados que se obtendrán; cada palabra de la oposición también incide. Ser oposición no significa no tener ninguna responsabilidad; eso no es cierto; es absolutamente falso. ¿Y sabe qué? Se tendrán que hacer cargo de las consecuencias que puede traer una y otra vez el discurso irresponsable, no sustentado en hechos, que lo único que busca es deterioro político pero no real preocupación por la situación de la gente, no propuestas constructivas.

Y quiero aclarar, porque me queda muy poco tiempo y me parece que este es un debate político -que es lo que tenemos que dar- y hay que dejarlo bien claro para que nadie se llame a engaño ni nadie se equivoque: acá, esta bancada en su totalidad podrá discutir de este tema francamente con el señor Ministro y con su equipo, como lo ha hecho varias veces y lo va a seguir haciendo, pero el apoyo de esta bancada a cada uno de los miembros del Poder Ejecutivo es inquebrantable, señor Presidente, absolutamente inquebrantable, y aquí vamos a estar todos una y otra vez defendiéndolos, porque es el Gobierno nuestro, sí, pero además porque no hemos escuchado razón que sustente la más mínima sospecha hacia la actuación impecable, honesta, transparente, de nuestros compañeros del Poder Ejecutivo. Por eso se mediatiza y se hace..., pero eso demuestra también la calidad del sujeto. Se dice: "Ni siquiera estaban en Sala; por eso no lo apoyan al señor Ministro". Pero ¡por favor! Para ser pícaro hay que saber ser pícaro, señor Presidente. Nos fuimos de Sala porque quienes votaron la interpelación no tenían los Diputados en Sala, no estaban en Sala, no tenían el número, y usted, señor Presidente, lo sabe mejor que ninguno. Y no se venga a hacer maniqueas interpretaciones que no impresionan a nadie.

Sinceramente -sinceramente-, es muy poco lo que recojo como aporte constructivo para contribuir a agrandar la gestión de seguridad para mi país, para que mi gente viva mejor, para que estemos más seguros, ¡claro que sí!; para que tengamos una Policía más eficiente, ¡claro que sí! Y este Ministerio está haciendo ingentes esfuerzos para lograrlo; para mejorar el salario de los policías, que fue este Gobierno el que lo hizo; para mejorar los derechos humanos de la gente presa, que algunos Diputados descubren en el año 2005. No los habían descubierto antes y tuvo que venir este Poder Ejecutivo a hacerse cargo de la situación horrorosa en materia de derechos humanos en las cárceles; antes no se hablaba, no existían, estaban bárbaros los presos, estaban regio; pero fue llegar este Gobierno y como se empezaron a saber las cosas, ahora también somos los responsables.

Mire, señor Presidente, lo dije en una anterior ocasión y lo repito: yo no hablo de la herencia maldita, porque yo quise y quiero ser Gobierno. Se acabó; lo que pasó, pasó. Pero eso no quiere decir que lo neguemos, y de eso también hay que hacerse cargo, porque parece que algunos señores legisladores llegaron hace dos meses en helicóptero a este país; antes no existía nada.

Señor Presidente: este es un tema muy delicado; este es un tema que me gustaría discutir en profundidad, discutir con honestidad profunda, discutir con proyectos, con propuestas, mirarlo desde distintas ópticas, desde su complejidad, buscar que se respete el derecho humano a la seguridad de la gente.

¡Claro que sí! Somos los primeros que queremos hacer eso. Se habla de no negar la realidad; nunca se ha negado la realidad existente. ¡Proponer! ¡Construir!

Sinceramente, señor Presidente, no hay que dar espectáculos públicos, hacer "marketing" en materia de seguridad, porque a la gente no la conduce absolutamente a nada. No van a agradecer este gesto del día de hoy de la Cámara de Diputados; tenga por seguro que no lo van a agradecer. Estoy segura de que la gente va a agradecer la actitud pertinaz, el trabajo de todos los días, el buscar cambiar las cosas sin magia, con constancia, con preocupación, con inversión en trabajo y sin descanso por parte de cada uno de los integrantes de este Ministerio del Interior. Tenga por seguro que lo vamos a lograr, no como en otras oportunidades, no como en otro tiempo: mucho "marketing", muchas luces, poco resultado.

Estamos dispuestos, en una buena -como lo hemos estado siempre-, a sentarnos a debatir, a discutir, a encontrar las mejores soluciones, a apoyar nuestras ideas, a polemizar en este tema, a profundizar en aspectos concretos. No vamos a apoyar de ninguna manera la irresponsabilidad de lucrar con el miedo de la gente, con lo que la gente humilde sufre, para hacer campaña política; en definitiva, eso no es ni más ni menos que reírse de la gente que quieren representar.

Nada más por el momento, señor Presidente.

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- Tiene la palabra el señor Diputado Posada.

SEÑOR POSADA.- Señor Presidente: conocemos desde hace muchos años al señor Ministro del Interior, José Díaz. Lo sabemos un hombre de profundas convicciones democráticas; lo sabemos un hombre comprometido con los problemas de nuestro país, y sabemos también de sus buenas intenciones a la hora de tratar de dar una respuesta contundente frente al delito y de dar a los ciudadanos de Uruguay las garantías de la seguridad pública.

También sabemos -esto lo sabe la población- que en la última Rendición de Cuentas se han votado recursos extraordinarios para que el Ministerio del Interior cuente con mayores recursos humanos que permitan mejorar una seguridad pública deteriorada -es un dato de la realidad-, particularmente a partir de que los últimos años han tenido como un hecho singular que la complejidad de los delitos ha cambiado, en función de la incorporación de la droga como un desencadenante de situaciones delictivas.

(Ocupa la Presidencia el señor Representante Martínez Huelmo)

——Creo que negar estos hechos sería ciertamente una actitud pueril; creo que no reconocer en el Ministerio del Interior la preocupación por realizar estos cambios no sería justo. Pero también, con esa misma convicción, queremos señalar que gran parte de las preocupaciones y de los planteos que ha hecho el señor Diputado interpelante responden al estado de ánimo que existe en la población del departamento de Maldonado; es el estado de ánimo que nos trasmiten nuestros compañeros del Partido Independiente cuando nos señalan una serie de hechos vinculados a la gestión de la Jefa de Policía, que de alguna manera han generado en el ámbito del departamento una situación de divorcio entre la conducción ni más ni menos que de la gestión policial y la propia población.

El señor Ministro compartirá conmigo que un aspecto sustancial en el tema de la seguridad pública es la confianza. Cuando se mella la confianza en quien está al frente de una institución como la policial, muy difícilmente se puede tener éxito en la lucha contra el delito. Los ciudadanos desconfían de quien tiene que llevar adelante la gestión de esa institución, descreen de sus resultados y, además -como bien se ha señalado-, esto se abona con declaraciones por lo menos impropias para un jerarca ante determinados delitos; eso es lo que el señor Ministro debería llevarse como una reflexión, porque es representativo del sentir de la población del departamento.

El Instituto Policial tiene que cambiar. Soy de los convencidos de que esta estructura de la Policía generada en épocas en que fundamentalmente los grandes objetivos eran de represión, y de represión de la actividad política, tiene que pensarse de distinta manera. Hay que recordar que la Policía tiene una Ley Orgánica que data de 1970, que fue estructurada en una Comisión donde los participantes fueron representantes del Ejército y donde la idea que se plasmó a nivel del Instituto Policial fue copiar la estructura orgánica del Ejército en la Policía. Por cierto que allí hay un desafío grande que debería tomarse por parte del Ministerio en cuanto a tratar de cambiar una estructura policial absolutamente inconveniente para la lucha contra el delito. El Ejército está preparado para el combate; la Policía debe tener una función integradora en la sociedad y, lamentablemente, ese rol hoy no se está cumpliendo por quien está al frente de la Jefatura de Policía de Maldonado.

Esas son las referencias que deberíamos tener; me gustaría sentir el compromiso del señor Ministro en cuanto a mirar este tema, no con la cabeza de quien viene a defender una posición, sino con la cabeza del pago chico -como él mismo dijo antes-, que es una cabeza de humildad, para tratar de entender los problemas y, sobre todo, prestar atención a lo que está pasando. Lo que está pasando en Maldonado es un hecho particular que está generalizado y uno siente la preocupación de la población, que se trasmite a cada paso y respecto a múltiples hechos que, sin duda, generan un panorama de inseguridad.

Por cierto, ese paso solo lo puede dar el señor Ministro. Quisiera que hoy el señor Ministro nos diera una vez más prueba de su vocación en el sentido de generar pasos constructivos. Y los pasos constructivos, señor Ministro, son escuchar a la gente; en ese sentido, usted tiene una larga tradición y sabe que escuchando a la gente es como se puede realmente dar pasos para solucionar los problemas.

La sustitución de la señora Jefa de Policía de Maldonado es un reclamo público generalizado en Maldonado y no responde a un movimiento político de ninguna naturaleza; es lo que la gente siente, y creo que cuando la gente trasmite con tanta fuerza esa voluntad, lo que corresponde al señor Ministro, como autoridad de la Policía en todo el país, es escuchar y actuar en consecuencia.

Como estoy convencido de que el señor Ministro sigue siendo, con el paso del tiempo, la misma persona de arraigadas costumbres democráticas, siento y creo que dará ese paso.

Muchas gracias.

SEÑOR PRESIDENTE (Martínez Huelmo).- Tiene la palabra el señor Diputado García Pintos.

SEÑOR GARCÍA PINTOS.- Señor Presidente: todos tenemos confianza en que esta interpelación, lógicamente, sirva para cambiar el rumbo, pues ese cambio no admite demasiadas dilaciones.

El señor Ministro puso como ejemplo al departamento de Maldonado en materia de seguridad. Llegó a utilizar, como se dijo, la palabra "paradisíaco" -yo respeto todo-, habló de Maldonado en comparación con Mar del Plata, y tiene razón: en comparación con Mar del Plata, sí. También habló de Río de Janeiro, y también tiene razón, pero en Argentina son más de treinta y cinco millones de habitantes y en Brasil muchos más, y acá somos poco más de tres millones. Por supuesto, podríamos poner el ejemplo de Cancún, que también vive una situación terrible, y de Miami, pero ¿sabe qué pasa, señor Presidente? Que lo bueno es que tenemos que convencernos nosotros mismos, no comparándonos con los malos de la región ni con quienes ofrecen destinos turísticos paradisíacos en materia de bondades naturales pero con una inseguridad que verdaderamente asusta.

El problema es que quienes no debemos acostumbrarnos al cambio de mayor inseguridad, por el crecimiento monstruoso de la cifra de delitos, somos nosotros, los uruguayos, en este caso -que es lo que motiva esta interpelación- la gente que vive en Maldonado y quienes a veces vamos a Maldonado, unos más y otros menos. Somos nosotros quienes nos tenemos que asustar y comparar con el Maldonado de hace dos, cuatro o diez años, porque no sirve demasiado compararse con Mar del Plata o Río de Janeiro; serviría para el "marketing" internacional, que lo debemos hacer, y ahí sí estamos mejor que ellos, pero con respecto al Maldonado de hace dos, cuatro o diez años atrás, estamos peor, y nosotros estamos muy jugados a Maldonado.

El señor Diputado Germán Cardoso decía que el 70% de lo que vuelca el sector turístico de servicios -que en los años buenos puede llegar a ser US$ 700:000.000; después de las exportaciones tradicionales, la actividad turística es la más rentable- proviene del departamento de Maldonado. Por lo tanto, tendríamos que estar poniendo toda la carne en el asador en materia de seguridad pública, y de repente no lo estamos haciendo. Hoy se han dado razones al respecto.

La realidad sobre la inseguridad tiene bases firmes. En primer lugar, el discurso. Siempre hemos sostenido que la izquierda ha hecho un discurso muy afín con la gente que cometió delitos. La preocupación por los presos es mucho más firme que la preocupación por las víctimas. La situación de las cárceles -está bien, entiendo que los derechos humanos deben ser cuidados horizontalmente, en todos- es otra preocupación, pero ese discurso de la oposición pensé que lo iban a cambiar cuando llegaran al Gobierno, como sucedió en el caso del agua, de la reforma constitucional, del TLC -aunque después le doblaron el brazo al Presidente-, del Comando Sur de Estados Unidos de América y con el Fondo Monetario Internacional. Pensé que iban a cambiar el discurso, pero ¡maldición! No lo cambiaron, y estamos pagando las consecuencias.

Antes de asumir el Gobierno, en enero, el señor Ministro del Interior propuesto -todavía no había sido designado para el cargo- afirmó que habría una ley de humanización de cárceles, que en principio no se había llamado de esa manera. Entonces, eso actuó como viento en las velas de la delincuencia, porque los muchachos que se dedican a vivir del trabajo de los demás dijeron: "Esta es la nuestra", y muchos de ellos se sintieron con impunidad para enfrentar la situación. Por supuesto, después la realidad los terminó dando de cara contra la Justicia, procedimiento policial mediante, pero el discurso es algo verdaderamente complicado.

Otro problema de la inseguridad: existe una aprensión en la izquierda respecto del Instituto Policial, un estado de sospecha permanente de la Policía, por las razones lógicas que hubo que enfrentar en la década del sesenta y del setenta, y no se lo supo aquilatar debidamente, aunque había posibilidades de hacerlo. Hay quienes dicen que la Policía, en lo que a sus cuadros superiores respecta, ha sido decapitada.

Hablamos con el señor Ministro ya desde el año pasado y este año logramos hacer una buena reunión en la Comisión de Constitución, Códigos, Legislación General y Administración para considerar algunos temas. Por ejemplo, le preguntamos si tiene que ver o no con la inseguridad que la Policía profesional haya perdido aceleradamente, en cuestión de un año y medio, una cantidad impresionante de Oficiales Superiores -llámense Grados 12 y 13-, de Oficiales Generales y también de Oficiales Jefes, es decir, Comisarios Inspectores y Comisarios. ¿Sabe por qué, señor Presidente? Porque se fue por retiro voluntario una cantidad impresionante de gente, y esa sangría del Instituto Policial el Ministerio no la supo enfrentar y parar a tiempo. Gente que estaba a tres, cuatro, cinco y más años de pasar a retiro obligatorio, pasaba a retiro. Se fue una cantidad impresionante de gente, muchos más de cien. Se trataba de gente que fue formada en el Instituto Profesional Policial, primero, y en la Escuela Nacional de Policía después -los más nuevos; de los primeros creo que no queda ninguno en actividad-, y se fueron porque no se les supo explicar la reforma de la previsión social policial. La gente teme que le quiten derechos adquiridos. Yo le dije esto personalmente al señor Ministro y lo dije en la Comisión; hay que hablar. La sociedad no puede desprenderse de los policías más antiguos, de quienes tienen más madurez profesional, porque están en el mejor momento de su carrera; cuando más saben y pueden trasmitir hacia adentro y hacia afuera, se los deja ir.

También hay quienes afirman -y argumentos sobran- que se dejó que muchos se fueran a propósito, porque se fueron contra la profesionalidad de la Policía, a pesar de que se dijo que cuando el Gobierno asumiera -esto fue dicho antes del 1º de marzo del año pasado- se respetaría la profesionalidad, pero la primera muestra de profesionalidad -grave error, que pagaron al poco tiempo- fue haber nombrado al Inspector Principal más nuevo, con unos pocos días en el cargo, Director de la Policía Nacional, cargo que es el faro para la Policía. No es asemejable a un Comandante en Jefe de una de las Fuerzas, pero tiene su importancia en la Policía. Se tendría que haber elegido más arriba en la cadena de mandos, a alguien que estaba en actividad para pasar a retiro o ya retirado, pero se eligió al que estaba más a la izquierda, es decir, al que estaba más abajo en la cadena de ascensos, recién ascendido. La prueba está en que al poco tiempo tuvo problemas y sucedió lo que sucedió.

Hay otra cuestión que tiene que ver con la Policía decapitada, con el tema de la bolsa. ¿Por qué hay Oficiales Grado 13, y algún Grado 14 -si no me equivoco hay uno- que están en la casa? ¿Por qué no se les da un destino? ¿Hay alguna razón especial para ello? Si la hubiera, podría haber habido tribunales de honor. ¿Es por razones políticas? ¿Es una purga desde el punto de vista ideológico?

¿Sabe una cosa, señor Presidente? Si no estoy equivocado, al frente de la Dirección Nacional de Asistencia Social Policial está una distinguida Oficial Jefe Comisaria Inspectora médica nefróloga. El cargo de Comisario Inspector es Grado 11. ¿Y sabe quién está como Subdirectora? Una Inspectora Mayor administrativa que tiene un grado más. Eso es destruir la disciplina en un instituto armado sometido a verticalidad. Ese es un mal mensaje para el resto de la oficialidad. ¿Cuáles son las razones para que esto suceda? Además, posiblemente sepa más de administración una persona, como en este caso -no vamos a dar nombres, porque no es la intención-, que es del subescalafón administrativo frente a otra que es médica. Hay varios ejemplos como este en la carrera.

Otra de las bases firmes para la inseguridad es la ley de humanización de cárceles. Hay una cosa buena de esta ley, y es que va a ser la única; no va a haber otra. Cuando el año pasado se trató el proyecto de ley en el Parlamento, en la Comisión, el señor Ministro -que yo sé que nos está escuchando en este momento-, ante una pregunta nuestra, dijo que no iba a haber una ley de humanización II. El Ministro nos lo dijo y yo creo en su palabra, porque ¡pobres de nosotros -de todos, pero especialmente del Gobierno- si llegara a haber una ley de humanización II! Digo esto porque el hacinamiento, señor Ministro, no ha variado en nada. Yo no tengo las últimas cifras, pero sin duda la población carcelaria es la misma que hace un año, o de repente ha bajado un poco la cantidad de presos, pero solo un poco. ¿Qué le hace una raya más al tigre, con la situación que se está viviendo? ¡Pero es que no ha cambiado nada! Recién se dio abundante información con respecto al establecimiento Las Rosas de Maldonado, pero si vamos al COMPEN o a Libertad, advertiremos que prácticamente nada ha cambiado en ese sentido y la reincidencia sigue siendo la que fue en términos históricos.

Volvemos a decir con el mayor de los respetos, pero también con toda convicción: hay que impedir que siga adelante el vaciamiento del Instituto Policial; hay que frenarlo. Hay que explicar a los Oficiales, que están a punto de retirarse pero que todavía están a varios años del retiro obligatorio, que no hay razón para que se vayan, que prácticamente nada les va a cambiar. Porque ¿saben una cosa? Es muy humano que la gente piense en su jubilación, en el retiro, pero el modelo es el equivocado.

Señor Presidente: se nos agota el tiempo, pero trajimos un informe que nos proporcionó el Ministerio, a pedido nuestro, respecto de los montos de lo robado, de lo rapiñado, porque también debemos mirar la economía. A los colorados, a los batllistas, siempre nos gusta hablar de la redistribución del ingreso, pero esta es una mala redistribución del ingreso, porque se hace por un grupo de sinvergüenzas en desmedro y desde el bolsillo y la economía familiar de la inmensa mayoría de la gente que es robada, rapiñada, arrebatada, etcétera. Se trata de cantidades importantes, pero esto es solo lo denunciado, cosa que sabe el señor Ministro. Por ejemplo, del total de hurtos -modalidad arrebato-, rapiñas, copamientos y otros delitos contra la propiedad, tengo un total -creo que esta es la cifra, por la aclaración que nos hace el Ministerio en la respuesta al pedido de informes- de $ 186:000.000. Lo recuperado es apenas el 10% y en el conjunto, en la masa, prácticamente es nada. La cosa no está funcionando bien.

¿Y sabe otra cosa, señor Presidente?, y con esto vamos a terminar: quedan de por medio lo que se llaman las cifras negras de la criminalidad; aproximadamente el 40% de los delitos que se cometen no son denunciados, por muchas razones. Todo el mundo que sufre un hurto, una rapiña, un arrebato, un copamiento, no solo tiene el derecho sino que tiene la obligación de hacer la denuncia, porque no hacerla es atar las manos a la Policía como auxiliar de la Justicia, y también a la propia Justicia. Y el ejemplo se da desde arriba. Se pusieron algunos ejemplos que se dieron al más alto nivel: se habló de la clínica del señor Presidente de la República. Nosotros recomendamos al señor Ministro que hablara, y aunque tarde, igual se hiciera la denuncia, porque es bueno que el ejemplo empiece desde arriba; pero sucedió lo contrario.

Finalizo mencionando una realidad en el Uruguay, en Maldonado -que es lo que motivó la interpelación-, realidad que se hace extensiva a Montevideo y a Canelones: en nuestro país se ha instalado canilla libre de rapiñas, canilla libre de hurtos, canilla libre de arrebatos, canilla libre de copamientos, y por eso la gente siente miedo; eso es malo para todos. Definitivamente, hay que buscar una solución para la cual todos somos contestes en cooperar, pero a veces el Gobierno no escucha, a pesar de que se le hacen llegar observaciones al respecto.

Muchas gracias.

SEÑOR PRESIDENTE (Martínez Huelmo).- Tiene la palabra el señor Diputado Orrico.

SEÑOR ORRICO.- Señor Presidente: en primer lugar, y sin que quede duda alguna, esta bancada en forma unánime está encolumnada detrás de su Ministro del Interior, de cuya gestión se siente particularmente orgullosa.

En segundo término, voy a aclarar algunas cosas. Aquí se empleó el término presumario y, refiriéndose a él, se lo calificó de secreto. Una pequeña corrección: el presumario no es secreto, es reservado, sobre todo desde la Legislatura anterior, cuando a través de un proyecto que tuve el honor de patrocinar, se modificó el artículo 113 del Código del Proceso Penal, estableciéndose que todo involucrado en la causa tiene derecho a saber lo que en ella pasa desde el momento en que se presenta la denuncia en el Juzgado en adelante. De todas maneras, si el asunto fuera -que no lo es- que el presumario penal fuese secreto, habría que preguntarse de dónde salen estas informaciones, si es que hay un funcionario infiel, lo que arroja como consecuencia que se puedan saber hasta los títulos de las carátulas; pero queda aclarado.

Está bien que se ignoren algunas cosas. Naturalmente, yo ignoro mucho más de lo que sé, pero de ahí a hacer ostentación de la ignorancia, me parece que hay un abismo.

El delito de bagatela es un concepto absolutamente corriente en el ambiente del derecho penal uruguayo. Este delito lo manejan los Jueces, los abogados, los actuarios, los funcionarios judiciales, los periodistas y tantas otras personas cuando, referido fundamentalmente al delito de hurto -y no quiero decir los nombres de los Diputados que están afirmando con la cabeza mientras yo digo esto- se trata de cuestiones muy menores, que no ameritan una acción penal.

Si se persiguiera la totalidad de los delitos de bagatela, esto sería una locura, porque la clásica pillería que hace cualquier hijo nuestro de ir a un supermercado y robar una naranja de la frutería o lo que fuera, objetivamente sería un delito, porque, después de todo, según la definición, quien hurta es aquel que se apropia de cosa ajena mueble para hacer uso de ella o para que otro haga uso de ella, y por ello será castigado. Ahí hay objetivamente un delito, pero a nadie se le ocurre perseguirlo. De manera que la expresión "delito de bagatela" existe, y cuando a alguien se le roba, por ejemplo, un "Ricardito" -le estamos haciendo la promoción porque este es el país del "Ricardito"-, se configura un delito de bagatela, vale decir, un delito sin importancia, que no amerita que se muevan Fiscales, Jueces, defensores, etcétera, a los efectos de terminar castigando vaya a saber uno cómo porque robó un "Ricardito". Reitero: eso es delito de bagatela.

Acá se habló de una campaña mediática en favor de la señora Jefa de Policía. El señor Ministro del Interior oficialmente ha dicho: "Acá no ha habido campaña mediática alguna". Si se insiste en decir que hubo una campaña mediática, eso implica una denuncia y habrá que demostrarlo. Porque cuando yo acuso a alguien, me puede decir: "No tengo que demostrar que yo no fui" y entonces es el otro el que debe comprobar que realmente fue como lo dijo. Y el señor Ministro ha dicho oficialmente una y mil veces -ya nos lo había advertido a nosotros-: "Acá no hay campaña mediática de ninguna especie".

También se habló de eficacia policial y se emplearon algunos otros términos. Vamos a ver. En las Administraciones anteriores, ¿cómo se ingresaba a la Policía? ¿Se ingresaba por concurso? ¿Se ingresaba por sorteo o de alguna otra forma? La respuesta correcta a este acertijo es: se ingresaba por alguna otra forma. ¿Cuál era esa "alguna otra forma"? Se llevaba una tarjetita de alguien vinculado al partido y así se ingresaba. Así eran los ingresos a la Policía hasta que llegó el señor Ministro del Interior. Hasta una oficina especialmente habilitada para eso había.

Ahora, resulta que se denunció corrupción, amiguismo y mala fe. Resulta que corrupción es un auto gris que va y viene. Recuerdo que cuando era niño estaba Karadagián y su "troupe", y entre otros estaba el Hombre de la Barra de Hielo, que aparecía y desaparecía. Esto es un poco así, el auto gris que va y viene.

Pido disculpas a mis queridos compañeros de bancada, pero voy a hablar desde mi origen batllista, que lo tengo, y a mucha honra. Me molesta enormemente que el término "concubino" se utilice de la misma forma que en la peor crónica roja de los años cincuenta, porque si hubo gente que defendió ese tipo de unión fue el Batllismo de los primeros años del siglo XX.

(Apoyados)

——Este país está lleno de grandes concubinos, como José Artigas y Batlle y Ordóñez. Voy a decir una cosa más: tengo muchos amigos y amigas de bancada que viven en concubinato; tengo parientes que viven en concubinato; yo mismo viví en concubinato alguna parte de mi vida, y a mucha honra. Y no estoy de acuerdo con esto de empezar a hablar del concubino tal como se hacía en otros tiempos, como diciendo: "¡Qué cosa horrible!", al estilo de la oligarquía porteña de los años veinte. Así que hablemos correctamente, porque las cosas son lo que significan y lo que el contexto en el que están dichas las hacen significar. Yo he sentido una actitud despreciativa hacia el término "concubino" que rechazo de plano.

También se ha hablado de que en períodos anteriores se cuestionaba a la Policía por parte de nuestro Partido, de nuestra organización política. No quiero aburrir con cifras, pero entre 1990 y 1995, de cada cien hurtos que se denunciaban en Montevideo, la Policía no llegaba a aclarar nueve. En los períodos siguientes la aclaración de hurtos rondaba en el 10% en Montevideo; son cifras oficiales, de acuerdo con respuestas a pedidos de informes realizados por este legislador. En este momento las cifras de aclaración de delitos están muy por encima de eso. Y ni qué hablar de la relación entre detenidos y procesados, que es mucho más alta.

De manera que hemos contribuido a la eficacia policial.

Cuando se pinta a Maldonado como si fuera quién sabe qué -reconozco que soy vecino de Maldonado y dejo la puerta abierta cuando salgo, pero capaz que estoy equivocado-, a veces es bueno saber qué se dice de afuera o qué dice la gente que está afuera del sistema con respecto a esto. Me voy a referir a dos cosas. El suplemento "Qué Pasa" del diario "El País" -insospechable de estar de nuestra parte- publicó unas declaraciones del director cinematográfico que vino al Uruguay -entre otros lugares, a Punta del Este- a filmar "Vicio en Miami". Dijo que todos ellos querían comprar propiedades en el Uruguay porque el clima de seguridad que se respiraba en nuestro país no se respiraba en ningún otro lugar de América. Es bueno tener una opinión de alguien que, evidentemente, no es el más capaz para decirlo, ni nada por el estilo, pero es la opinión de alguien que viene de afuera.

Del mismo modo, hace dos días, en el diario "El Observador" salió un estudio donde los agentes inmobiliarios se referían a un mercado en crecimiento en Uruguay -deberíamos decir un submercado-, que es el de los alquileres altos, muy altos, de US$ 8.000 o US$ 10.000 mensuales. ¿Por qué se da eso? Aparecen declaraciones de algunos agentes inmobiliarios, y uno de ellos dice que las condiciones de seguridad que ofrece el país traen como consecuencia que las empresas multinacionales elijan venir al Uruguay porque lo consideran mucho más seguro que otros lugares. Estos no son datos que da el Frente Amplio ni el Ministro del Interior; son opiniones de gente que está afuera y que trabaja con estos elementos. Entonces, hay que tener cuidado con lo que se dice.

Además, durante todos estos años, antes de asumir este Gobierno, se han hecho gárgaras con la situación de los policías, pero nunca se les dio nada. Se los condenó a salarios de hambre, se los hizo trabajar con los zapatos rotos, se les compraron chalecos antibalas que, como eran coreanos, no respondían a los tamaños -por suerte- robustos de nuestros policías, tenían armamento en deficiente estado, y puedo seguir con un etcétera larguísimo.

Ahora se habla de la cifra negra de la criminalidad, pero les voy a decir -lo dije en la Comisión de Constitución, Códigos, Legislación General y Administración y lo voy a reiterar acá- que, hoy, los Representantes de la oposición tienen los mismos datos que manejo yo con respecto al Ministerio del Interior. Porque el dato de que el 40% de los delitos no se denunciaba tiene muchos años, pero yo me enteré recién este año. Nunca nadie lo dijo acá, y ahora apareció el porcentaje, que es del 40%. Muy bien; tiene muchos años, y se mantiene bastante constante.

Acá, reitero, se han hecho gárgaras por la situación de la Policía, pero el primer Gobierno que le mejora realmente el salario en los últimos cincuenta años es el Gobierno del Frente Amplio. Este Gobierno hizo un primer Presupuesto en el que se establece que, en cinco años, el mejoramiento en términos reales del salario policial será del 20%.

En cuanto a la Rendición de Cuentas, se vio que se produjeron $ 760 mensuales para cada policía, por resolución del Ministro, quien sobre la partida decidió que esta era la forma de incentivo, incrementando los salarios más bajos. Otros beneficios fueron: asistencia médica a hijos de policías mayores de veintiún años; creación del Fondo de Vivienda Policial; creación de 483 cargos en la Dirección Nacional de Cárceles; de 358 cargos ejecutivos; de 46 cargos técnicos; de 54 cargos especializados y de 25 administrativos. Asimismo, se produjo la creación de 15 cargos médicos en Sanidad Policial, y puedo seguir.

Entonces, esto se traduce en una expresión: el Frente Amplio tiene un profundo respeto por la labor policial, y como tiene un profundo respeto por la labor policial ni mete gente a dedo con tarjetazos de políticos, ni los hambrea permanentemente, sino que los dignifica en su cargo desde el momento en que ingresan por concurso o por sorteo y, además, se les mejora sustantivamente sus ingresos.

Hoy nos hemos sentido realmente defraudados, porque se nos prometió episodios de corrupción enormes y alteraciones en la regularidad del ejercicio de la Jefatura de Policía de Maldonado y no ha pasado nada de esto. La montaña parió un ratón. En consecuencia, vuelvo al principio. Esta bancada está encolumnada en forma unánime detrás del señor Ministro.

Redondeo haciendo referencia a los últimos treinta años, que es el plazo en el que hay que medir el manejo de la seguridad y de la inseguridad. Si fuera cierto que la inseguridad es una relación entre los delitos y la gente -lo que sociológicamente es un disparate, pero lo acepto hipotéticamente como correcto-, en el año 1985 se denunciaron 600 rapiñas en Montevideo, y 5.913 en el año 2000. No sigo avanzando hacia años posteriores. ¿Alguien en su sano juicio puede decir que en un año y medio se es capaz de detener tanta deserción social como la que existe en este país? Por otra parte, en 2000 había seis asentamientos en Maldonado, y en el año 2004 eran veinte.

Ahora bien: el Uruguay ha perdido toda su estructura e interrelación social, ¿y el Frente Amplio es responsable, en dieciocho meses, de un proceso que lleva cincuenta años? En ese lapso no solo nunca hubo un aumento del salario real, sino que sí hubo un permanente descenso, desde 1956 hasta 2005. No fue así en los años 2005 y 2006.

Maldonado tiene particularidades que lo hacen distinto al resto del país. Cuando en Montevideo la desocupación es del 9%, en Maldonado es del 18%. Entonces, hay que tener cuidado con lo que se dice. Cuando se habla de homicidios, no se pueden medir en meses o en semanas, sino en lapsos de veinte años. Esta Administración está muy por debajo del límite más alto que ha habido en los últimos veinte años en materia de homicidios. Además, los homicidios tienen una razón distinta a la que puedan tener rapiñas y hurtos, los que se cometen por la droga y tantos otros. Sin embargo, aquí se ha metido en un balde un conjunto de cosas, y sumamos bancas, sillas, panfletos y cuadros de Figari. No es así.

Señor Presidente: diría que hemos perdido el tiempo, si no fuera porque de una vez por todas lo que se insinuaba quedó en eso: en insinuaciones sin sustento alguno. Por lo tanto, con mucho calor le damos nuestro total apoyo a nuestro querido Ministro del Interior.

SEÑOR PRESIDENTE (Martínez Huelmo).- Tiene la palabra el señor Diputado Casaretto.

SEÑOR CASARETTO.- Señor Presidente: por respeto, voy a pedir que el señor Ministro vuelva a Sala. Espero que no se haya ido anticipadamente, porque creo que cuando un Ministro es interpelado debe escuchar los cuestionamientos que hacemos los legisladores. Si necesita tiempo para comer o para hacer alguna otra tarea, con muchísimo gusto le votamos un intermedio, pero creo que por respeto a este Cuerpo corresponde que esté presente cuando hacemos uso de la palabra.

SEÑOR PEREYRA.- ¿Me permite una interrupción?

SEÑOR CASARETTO.- No voy a conceder interrupciones. Lo que estoy pidiendo es que el señor Ministro esté en Sala.

Agradezco la presencia del señor Ministro, que está ingresando a Sala.

Esta no es la primera vez que en el tema de la inseguridad surge la problemática del departamento de Maldonado. Lo primero que quiero comentar es la fuerza que tiene la oposición si en un Gobierno que por primera vez después de cuarenta años tiene mayorías parlamentarias igual puede instalar los temas que ella quiere. ¡Qué fuerza tiene esta oposición para montar operativos en los cuales también involucramos a la prensa! Repito: en un Gobierno que después de cuarenta años tiene mayorías parlamentarias la prensa responde a la oposición. ¡Es incomprensible!

Con respecto al tema que nos ocupa, he sido de los que han sostenido que este parte de una concepción ideológica, ortodoxa y dogmática de quien hoy tiene la responsabilidad de conducir los destinos de la política de seguridad. Esto es muy respetable, porque en la vida política está muy bien tener ideología, dogmatismo y ortodoxia en los ideales, pero creo que esa forma de proceder es lo que ha causado tantas dificultades al país y a mi departamento.

Cuando digo esto me baso en reiteradas expresiones del señor Ministro Díaz -que hoy también se han dicho- respecto a su concepción acerca de los presos, de los delincuentes y del sector que nos ocupa: las cárceles y su problemática.

Cuando el señor Ministro envió el proyecto de ley de humanización del sistema carcelario, en una parte de la exposición de motivos se decía que los presos en el Uruguay son el sector más oprimido por las clases fuertes, reivindicando una lucha de clases que perimió hace mucho tiempo en el mundo. Según esta concepción, el débil es el preso y el fuerte el ciudadano que cumple con las normas. Entonces, cuando nos encontramos con que la cabeza de quien está en la punta de la pirámide y debe enviar lineamientos claros y claves para una política de seguridad comienza con esas dificultades, es prácticamente imposible pretender que las conclusiones sean otras que las que estamos viviendo.

El señor miembro interpelante decía hoy que no solo la oposición ha reclamado el cambio de la señora Jefa de Policía de Maldonado, y hablaba de todo el comité de base del barrio Hipódromo. Ahí le tengo que hacer una pequeña corrección, porque ya no es todo ese comité de base, porque su Presidente, el comisario retirado Nerbis Suárez Barrios, anunció hoy de mañana en la prensa que se iba del Frente Amplio porque no comparte más sus ideales, entre otras cosas por la lucha que ha llevado en defensa de la seguridad en Maldonado.

Aquí, una legisladora que pertenece al sector del señor Ministro, sinceramente me defraudó. La reconozco como una legisladora de barricada pero con profundos convencimientos ideológicos como para defender esta política; sin embargo, hizo una exposición totalmente panfletaria y desequilibrada. No sé qué nervios le ha causado a la señora Diputada preopinante todo este tema, si no es la sensación térmica de que algo va a tener que cambiar. No sé si será el señor Ministro, la señora Jefa de Policía o ambos, pero la sociedad está esperando que empiecen los cambios. Coincido con los señores Diputados del Gobierno en que no pueden ser solo cambios de cabezas y de personas, sino que tiene que haber cambios en las normas, a fin de lograr lo que la gente nos pide en la calle a quienes no identifican si somos del Gobierno o de la oposición. Nos dicen que hagamos algo, que cambiemos las leyes o el Código de la Niñez y la Adolescencia, porque no pueden seguir como están.

Aquí se pidieron propuestas. El nuestro es un partido de oposición, pero no de la oposición a la que estuvimos acostumbrados en los últimos veinte años. Días pasados alguien decía que el quid de este relacionamiento político está en que el Gobierno tiene que aprender a ser Gobierno, y la oposición aprender a ser oposición. Pero si hay un partido al cual no le pueden pedir que aprenda a ser oposición es al Partido Nacional, que en sus ciento setenta años de vida, ciento treinta años fue oposición. Ahora bien: ¿cuál es la oposición, señor Ministro, señor Presidente? ¡La que hace propuestas! Y eso es lo que hemos hecho los nacionalistas durante estos últimos dos meses: pedir firmas para que se aprueben nuestras propuestas, porque aquí se reclaman soluciones, se dice que es un debate árido, que no surge ninguna propuesta, pero en este Parlamento duermen el sueño de los tristes seis proyectos que tienden a mejorar la situación de seguridad. Se incluyen la figura del arrepentido -quien denuncia bocas de salida de drogas verá reducida su pena-; la separación de los menores del INAU en situación de abandono de los que están hoy recluidos por ser infractores, y la seguridad rural en el departamento de Maldonado, porque hace tres meses, en José Ignacio, a la hora 23, un camión cargó veintidós novillos y dieciocho vaquillonas. ¡Eso no es matar una vaca para comer, señor Ministro! ¡Eso ya es delito organizado! Necesitamos actualizar las normas.

Se incluye también un proyecto por el que se exige a los padres, a través de la patria potestad, que se hagan responsables de los delitos de sus hijos con penas de prisión o acciones comunitarias. Además, está presente el tema de la tentativa del delito. ¿Sabía, señor Ministro, que desde mayo del año pasado existe en esta Cámara un proyecto que duerme en la Comisión de Constitución, Códigos, Legislación General y Administración que permite penar la tentativa del delito, pero el Gobierno no permitió que fuera tratado? Ahora va a tratarlo, porque viene del Poder Ejecutivo, como si las únicas ideas iluminadas fuesen las que parten del Poder Ejecutivo, como si a ningún legislador, sector o partido se le pudiera ocurrir alguna solución.

Como no tenemos la fuerza para que estas propuestas -¡y vaya si he nombrado muchas!- sean tratadas, ¿qué hicimos? Ejercimos el derecho de petición previsto en la Constitución de la República. Bastaba que solo un ciudadano firmara; con solo una firma se podía exigir o, por lo menos, pretender conducir a este Parlamento a que tratara algunos proyectos. Sin embargo, firmaron 120.000 ciudadanos en sesenta días; el promedio fue de 2.000 personas firmando por día. ¿Eso es sensación térmica? ¡No, señor Presidente! Eso es un problema instalado en la sociedad, que no pueden instalar los partidos de la oposición desde el lugar en el que hoy nos ha tocado estar.

Se habla de propuestas. ¿Quieren propuestas? En esta misma Cámara solicitamos la creación de una Comisión Especial que estudiase el Código de la Niñez y la Adolescencia. Hoy se hacen críticas de todo tipo. El propio Parlamento, cuando lo votó por unanimidad, se comprometió a ponerlo en práctica y a reestudiarlo si surgían dificultades. Los votos del partido de Gobierno impidieron la creación de esa Comisión.

¿Quieren propuestas? La primera audiencia que con el señor Diputado Rodríguez Servetto solicitamos a un Ministro cuando fuimos electos Diputados se la pedimos a usted, señor Ministro Díaz. Y no fuimos a hacerle críticas porque hacía muy poco que había comenzado; fuimos a llevarle propuestas.

(Campana de orden)

SEÑOR PRESIDENTE (Martínez Huelmo).- Señor Diputado Casaretto: todos los legisladores saben que el orador debe dirigirse a la Mesa.

Puede continuar el señor Diputado.

SEÑOR CASARETTO.- Le agradezco, señor Presidente; lástima que no se le exigió a todos los demás.

Vuelvo a lo mismo: fui con propuestas. El señor Ministro nos recibió y en una libretita anotó todas las propuestas. Nos fuimos esperanzados de que algo podía suceder, pero nada ocurrió.

¿Cómo se puede pedir a la ciudadanía que sienta más seguridad cuando se liberan presos? ¡Es imposible! ¡Es imposible pedir a la gente que se sienta más segura cuando se liberan presos! ¡Totalmente imposible! Ahora, si me dijeran que el tema es la humanización, bueno, bienvenido sea, pero hoy tenemos el mismo o mayor número de presos en las cárceles que antes. Además, le digo otra cosa, señor Ministro: yo doblo la apuesta del señor Diputado Germán Cardoso; yo le digo que usted no tiene que dar la autorización para que legisladores vayan a recorrer la cárcel de Las Rosas, sino que usted tiene que ir a la cabeza de la delegación de legisladores a recorrerla. Pero tiene que entrar adonde entré yo, a los módulos en los que hay sesenta, setenta u ochenta presos juntos y sueltos. Seguramente, va a tener que ir con la guardia pretoriana del Presidente de la República, pero tendrá que ir; usted tiene que verlo, porque es digno de ser visto. Yo soy médico y le confieso que la experiencia más dura que me tocó vivir en mi vida fue ir al Hospital Musto en la época en la que simplemente era un hospital psiquiátrico. Es de esas cosas que marcan para toda la vida y que uno tiene presentes. Pero conocer hace un par de meses el establecimiento carcelario de Las Rosas lo superó con creces. No le digo que quedé sin dormir, pero varias veces ronda en mi cabeza la situación que están viviendo; cuando llueve, cuando hace frío, pienso en eso, porque la situación es calamitosa, señor Ministro, y usted tiene que conocerla. Yo me ofrezco a acompañarlo y estoy seguro de que los demás Diputados por Maldonado también lo harán.

En ese penal no solo se van los presos que juegan al fútbol; los presos apagan la luz. Un preso con conocimiento de electrónica apagó la luz del penal y se fueron; usted lo recordará. El propio Comisionado Parlamentario, en el informe que hace del confuso episodio del último motín, dice que hay cables puenteados; precisamente estaba el Comisionado recorriendo la cárcel cuando se cortó la luz, porque cada tanto se corta la luz. Hay cuarenta focos alrededor de la cárcel; como todo establecimiento de seguridad, necesita iluminación. Pero ¿sabe cuántos funcionan? Siete, y no es que se hayan quemado ahora; fui hace dos meses a conocer la cárcel y solo funcionaban esos, quizás ahora sirvan cuatro. Resulta que como el camión de los bomberos, que es el que tiene la escalera acorde con la altura, no pasa, y como el camión de la Intendencia no llega, no se reponen los focos. No hay forma de hacerlo, el Ministerio del Interior no tiene forma de reponer la iluminación del establecimiento carcelario.

Señor Presidente, sinceramente le digo que en la situación que hoy está viviendo la población de Maldonado hay que tener coraje para ir a decir que se van a clasificar los delitos, que alguien va a catalogar la importancia del delito que cada ser humano sufre en su propiedad privada, según se haya robado una caja fuerte o un par de championes que estaba colgado. ¡Pucha, hay que tener coraje para ir a decir que uno es importante y el otro no! ¿Y sabe qué, señor Ministro? Lo que mayor inseguridad genera no son los asesinatos ni las rapiñas, sino, precisamente, esa sensación de la gente que sabe que no puede dejar abierta una puerta o una ventana, que no puede dejar la ropa colgada, ni una tortera cuando una mujer cocina, porque se la llevan. Pasa esto porque por $ 20 compran las lágrimas de pasta base; entonces, cualquier cosa sirve.

¿Sabe qué? Aquí se solicitan propuestas y se traen ejemplos de otros lados. Yo traigo propuestas porque me gusta ser un hombre positivo y porque el turismo y la inseguridad están relacionados. He hablado con el señor Ministro de Turismo y Deporte, con el Canciller de la República, con el Vicepresidente y mañana a la hora 9 -si logro salir de aquí- me reuniré con el Presidente de la República, quien ha tenido la sensibilidad que no han tenido otros para escuchar nuestro planteo. No voy a criticar, voy a hacer propuestas, porque quien pueda pensar que podemos beneficiarnos con una mala temporada es un extraviado. Propuestas, sí, señor Ministro; tolerancia cero en materia de faltas. Así acabó el Alcalde Giuliani, en la ciudad de Nueva York -una de las más peligrosas del mundo-, con la acción delictiva en los sectores más peligrosos que había, como el subterráneo. Está comprobado. Se colocaron dos autos: uno en el Bronx y otro en Palo Alto, California. El que estaba en el Bronx en una semana quedó deshecho: se llevaron las gomas y lo incendiaron. El de Palo Alto se mantuvo sano hasta que quien estaba haciendo la prueba rompió uno de los vidrios; después, duró una semana, como el otro. ¿Qué quiere decir esto? Que los delitos mayores nacen de los delitos menores, que hay que atacar las faltas, que hay que ser inflexible con respecto a ellas. Pero es precisamente en esto en lo que esta sociedad ha encontrado flexibilidad y por eso los delincuentes han ido sistemáticamente ganando terreno.

Se me termina el tiempo, señor Presidente. ¡Tendría tantas cosas para decir! Simplemente, voy a referirme a lo siguiente: si el señor Ministro no sabe los montos de las donaciones; si el señor Ministro no conoce cómo se transportan los funcionarios -en la primera reunión que tuvimos con él y con el señor Diputado Rodríguez Servetto también le dijimos que la Jefa no estaba y que había funcionarios trasladados-; si en la Cartera del señor Ministro Díaz interviene el Intendente de Maldonado para decir a quién se le paga determinado monto; si el señor Ministro no conoce las páginas web oficiales de sus jerarquías; si para tomar medidas solo se necesita que el Juez dé determinadas indicaciones; si al sacar el Decreto Nº 690/80 se eliminan las posibilidades de dar determinados instrumentos a la Policía; si se liberan presos, creo que hoy no tenemos un Ministro del Interior. Y es por esto que, con muchísimo respeto porque lo conozco desde hace muchos años -tal vez él a mí no tanto- y reivindico su calidad de político nato, de legislador y de estadista, digo que acá le erró. Sinceramente, señor Ministro, le erró, y creo que si usted no tiene altura para poder pedir la renuncia a la señora Jefa de Policía de Maldonado, ella debería tener la grandeza de renunciar después de esta sesión. Tengo pocas expectativas.

Solo faltó que en la página web que mencionó el señor Diputado Germán Cardoso se dijera: "Si se le cruza por la cabeza el grave error de ir a Punta del Este, haga tal, tal y tal cosa".

Aquí han sido denunciados problemas administrativos, problemas de mal manejo y problemas de carencia de comunicación con la sociedad, algo que es fundamental a la hora de implementar políticas de seguridad. Por lo tanto, con el mayor de los respetos -y mañana se lo voy a decir al señor Presidente de la República- creo que tiene que poder más la sensación de la gente de que usted ya no puede conducir la política de seguridad, que los acuerdos políticos milimétricos que hoy hacen que todos los Ministros sean los referentes políticos de los sectores frenteamplistas y que, por eso, no se pueda tocar absolutamente nada. Tengo la esperanza de que el Presidente me escuche.

Muchas gracias.

SEÑOR PRESIDENTE (Martínez Huelmo).- Tiene la palabra el señor Diputado Pérez González.

SEÑOR PÉREZ GONZÁLEZ.- Señor Presidente: los Diputados de mi departamento que han hecho uso de la palabra en tan poco tiempo han cambiado mucho, porque hace apenas un año, en la campaña preelectoral, nos pintaban que Maldonado era un paraíso terrenal al que querían seguir gobernando, porque no les bastaron los quince años de gobierno del Partido Nacional para dejarnos un departamento en las condiciones en que lo hicieron. Ahora son todos expertos en cárceles y parece que hay una teoría de que hay que reprimir duramente a los que cometen faltas pequeñas. Yo creo que esa es la mentalidad conservadora, aristocrática, excluyente, de querer reprimir siempre a los sectores más desposeídos; eso no me llama la atención.

Por eso sostengo con firmeza y con convicción que el móvil de esta interpelación es eminentemente político, que los partidos de oposición están coincidiendo desde hace mucho tiempo para entorpecer los cambios que se están logrando en el departamento de Maldonado. Es una acción coordinada de los partidos de la oposición; es así. No surge espontáneamente.

(Interrupción del señor Representante Borsari Brenna.- Respuesta del orador.- Campana de orden)

——Solicito al señor Presidente que me ampare en el uso de la palabra.

En el año 2000...

(Interrupciones.- Campana de orden)

SEÑOR PRESIDENTE (Martínez Huelmo).- Solicitamos a los señores legisladores que mantengan el mismo nivel que hasta ahora.

Puede continuar el señor Diputado Pérez González.

SEÑOR PÉREZ GONZÁLEZ.- Gracias, señor Presidente.

El 10 de abril del año 2000, el diario "El Observador" publicó declaraciones del hoy Senador Julio María Sanguinetti, que quiero compartir con el Cuerpo. Él decía que un gobierno frenteamplista en Maldonado era aislarlo del país, del capital nacional y extranjero. Eso dijo el doctor Sanguinetti en la campaña electoral. Ahora, el defensor de la legalidad nacional y el que se espanta por las inconstitucionalidades de este Gobierno, se reúne en secreto con militares...

(Interrupciones.- Campana de orden)

SEÑOR PRESIDENTE (Martínez Huelmo).- Señores legisladores: hasta ahora todos nos hemos escuchado. Dejemos proseguir al señor Diputado Pérez González.

SEÑOR PÉREZ GONZÁLEZ.- Se reúne con militares sin autorización del Presidente de la República...

(Interrupciones.- Campana de orden)

——Se suspende la sesión por diez minutos.

(Es la hora 18 y 45)

(Ocupa la Presidencia el señor Representante Cardozo Ferreira)

——Continúa la sesión.

(Es la hora 18 y 59)

——Reiteramos que la Mesa será inflexible en la aplicación del Reglamento en cuanto a la necesidad de ceñirse al tema y mantener el orden de acuerdo con lo establecido por el Reglamento.

Puede continuar el señor Diputado Pérez González, a quien le restan trece minutos.

SEÑOR PÉREZ GONZÁLEZ.- Señor Presidente: hace pocos días -muy pocos- otro ex Presidente, el doctor Luis Alberto Lacalle, le dijo al diario argentino "La Nación" que anda armado por la inseguridad que hay en el país y en Maldonado y que está dispuesto a matar delincuentes, si corre riesgo de vida.

En ambos casos, señor Presidente, existe la intencionalidad política de aislar a Maldonado creando un clima de desconfianza que jamás esperábamos -jamás- de dos personalidades de los partidos tradicionales como los dos ex Presidentes que mencioné.

Que tenga este convencimiento de que hay un operativo político no me lleva a ignorar que vecinos de Maldonado han sufrido en carne propia la violencia, la violación de sus propiedades y hasta en algún caso la muerte, como le ocurrió al entrañable periodista carolino Mateo Kutalec. Por eso compartimos que el Parlamento debata sobre este tópico, pero reclamamos que se haga con el compromiso de construir en conjunto y no de sacar provecho para ver si, por ahí, se rescata algún voto perdido en las últimas elecciones nacionales y departamentales.

La inseguridad no comenzó ayer. Tampoco es un tema que se pueda analizar desde un solo ángulo, porque es un fenómeno que presenta muchas caras. Detrás de la violencia está la fractura social, que se agravó durante la crisis de 2002, bajo el gobierno del Partido Colorado; pero también está la irrupción y la generalización de la pasta base, que vino en ancas de la globalización del delito y del crimen.

Como ha quedado claro en estos días, el país está siendo agredido por el narcotráfico, pero este Ministro del Interior que hoy está acá ha ganado una gran batalla contra el crimen, como nunca antes había ocurrido. La situación social de Maldonado es muy dura y compleja. Por cierto que esta triste realidad no comenzó hace dieciocho meses. Decir otra cosa es faltar el respeto a la razón. Esto comenzó antes.

En el período intercensal 1995-2004, el departamento de Maldonado experimentó un 28,5 por mil de crecimiento anual, el más alto del país. Según los datos del Instituto Nacional de Estadística, nuestro departamento cuenta con 140.192 residentes permanentes y se triplica su población en los meses de verano y cuando se produce en él alguna actividad de atracción masiva en cualquier estación del año. Además de Montevideo -como ya han dicho otros compañeros-, es uno de los lugares que tiene un núcleo de la población muy importante en asentamientos informales, que representa más de un 5%, es decir, 7.700 vecinos.

La tercera parte de esta población -escúchese bien- son jóvenes entre quince y treinta y cuatro años de edad que se encuentran en condiciones de exclusión social. La situación de indigencia y de pobreza por la que atraviesan estos ciudadanos de nuestro departamento y la exclusión social que padecen hace que tengan una especial vulnerabilidad, como señalamos recién. Para ser más exactos, recibimos una sociedad desheredada, fragmentada, golpeada, sin oportunidades. Revertir esto nos llevará mucho más de dieciocho meses y quiero decir a mis compañeros del Parlamento y de Maldonado -que aparentemente han perdido la memoria- lo siguiente: nosotros, los vecinos de mi departamento, tenemos esa apuesta y aceptamos el desafío.

¿Cuál es la situación social que dejaron?

En Maldonado la situación en el año 2005 era la siguiente: el 50% de los nacimientos se producían en hogares por debajo de la línea de pobreza; el 25% de los jóvenes -atiéndase bien al porcentaje que dije de jóvenes en la población de mi departamento- no estudian ni trabajan; el índice de deserción escolar es muy alto. En el año 2005 el 50% de los estudiantes de educación media de las zonas pobres perdió el año lectivo; el 20% de la población estaba en una situación de desempleo; el 39% en situación de pobreza; el 43% es población infantil, y 7.500 personas viven en asentamientos informales. ¡Esa es la realidad! Y el 33% de la población de mi departamento tiene entre cero y diecinueve años. ¡Es joven, y no es la media del país! Hay muchos jóvenes; muchos viven en situación vulnerable. Eso no lo dicen. ¿Por qué no lo dicen? Se habla mucho de medidas. Ahora se quiere penar las faltas y que todos los jóvenes y los pobres vayan presos.

Nuestro Intendente, el compañero Óscar de los Santos, dijo reiteradas veces durante la campaña electoral: "No podemos permitir que Punta del Este se convierta ni en Río de Janeiro ni en Acapulco, dos balnearios de amplias bellezas, pero rodeados de verdaderas poblaciones de excluidos". Para revertir esta crisis social, estamos impulsando, con éxito, el Plan de Emergencia a nivel nacional. Las políticas sociales también se están impulsando desde el Municipio de Maldonado. Hace pocos días la Junta Departamental votó por unanimidad la creación de un parque industrial. En políticas de capacitación y de inserción social se vienen ejecutando programas específicos, como la formación laboral en el mantenimiento de áreas verdes para jóvenes de quince a diecisiete años. Hay cursos de albañilería en UTU en convenio con la Intendencia. Se hacen prácticas en infraestructura de uso comunitario, donde se toma al núcleo de jóvenes que están en situación de vulnerabilidad, en crisis, por un convenio entre el Municipio y la UTU para darles una formación profesional a fin de que puedan abordar, con nueva capacitación, la realidad social. Como dijo Tabaré Vázquez, estamos trabajando muy duro en el combate al delito, pero estamos trabajando mucho más duro y profundamente convencidos, tratando de combatir las causas de la exclusión social que motivan y que hacen mucho más vulnerable a ese sector de la población, para evitar que caigan en conductas delictivas.

Los menores de quince a diecisiete años, las jefas y jefes de hogar y los mayores de cincuenta años, son parte de ese núcleo al que se están destinando las políticas sociales, pero también la mitad de los jornales solidarios -estamos hablando de cuatrocientos jornales- está destinada a sectores de jóvenes y mayores, para tratar de incluirlos socialmente.

También hay un programa de prevención y de tratamiento de adicciones. Acá se habla mucho de la pasta base, pero el problema no se soluciona solo con la represión, tarea que está llevando también con éxito este Ministro, que ha dado muestras en ese sentido, así como la Jefa de Policía de Maldonado. Se muestra en números cuál ha sido el combate al narcotráfico en mi departamento y en todo el país. Pero en el Municipio de Maldonado también estamos trabajando en el combate a la adicción, porque tenemos que recuperar a esos jóvenes a fin de que puedan incorporarse a la sociedad. Para eso hay convenios. Hay policlínicas por un convenio entre el Municipio y el Ministerio de Salud Pública; hay personal especializado. En un local del Ministerio de Transporte y Obras Públicas, por convenio, se va a instalar una clínica. Hay instituciones de asistencia médica departamental que se han plegado en convenio.

No me da el tiempo para plantear todas las líneas de trabajo que se están desarrollando. Estas son algunas de las acciones concretas que estamos llevando adelante, como decía, para atacar las causas de la exclusión. Pero no vamos a transformar el balneario de Punta del Este en una zona militarizada. No vamos a criminalizar la pobreza. Además, lo único que hace eso es alejar al turismo y potenciar la sensación de inseguridad. Estamos convencidos de que, en forma irresponsable, se está fomentando el miedo, a partir de algunas situaciones que causan miedo. No es que nosotros no estemos enfrentando al miedo porque no queramos. Nos estamos enfrentando al miedo porque no queremos que la sociedad se vuelva "miedo-dependiente" y que todo el mundo tenga miedo.

Desde el Gobierno Nacional, a través del Ministerio del Interior y la Jefatura de Policía, se ha desatado una batería de acciones para erradicar el sucio negocio de la pasta base, como dije, combatiendo ese tipo de flagelos sociales. Y en el 2005, año en el que asumimos el Gobierno, se confiscó la mayor cantidad de drogas de los últimos años. Así lo consigna la prensa nacional y es la noticia que tenemos desde la Junta Nacional de Drogas en Maldonado. No voy a repetir todas las acciones porque han sido publicadas en la prensa y mencionadas por el señor Ministro unos momentos antes. Lo que sí voy a decir es que este año se están realizando cursos de capacitación y estableciendo convenios entre el Municipio y todas las organizaciones educacionales; citemos al CODICEN, al CERP, al liceo de Punta del Este, al de Pan de Azúcar, al de Piriápolis, a las Escuelas Nos. 104, 95, 93, 36 y 27 y a todos los liceos de Maldonado: el Nº 1, el Nº 2, el Nº 3, el Nº 4 y el Nº 5. Estos son hechos, estas son las cosas que combaten la exclusión social y las causas profundas que motivan las conductas delictivas. Reprimimos, pero también combatimos lo otro. Eso es lo que heredamos, es el país que heredamos, es el departamento que tenemos, ese departamento tan rico del que hablaban recién, que recibía hasta US$ 700:000.000. Pero por todo, por las conductas que se desarrollaron desde los Gobiernos Nacionales, se provocó esa exclusión social.

Quiero terminar diciendo que decenas de miles de uruguayos se vuelcan a las calles en distintas actividades como en la "Noche de la nostalgia", en un festival de rock o en los grandes acontecimientos culturales. ¿Y qué pasa con la seguridad? ¿Qué pasa en Maldonado? ¿Por qué esas manifestaciones públicas? ¿Qué han sentido? ¿No hubo un fin de semana largo con motivo del 12 de octubre? ¿Cuál es el escándalo?

Se dieron cuenta de que realmente estaban contribuyendo a la inseguridad y a generar condiciones desfavorables para nuestro departamento en la ciudad de Buenos Aires, cuando aquí estábamos haciendo todos los esfuerzos. Tengan la seguridad de que vamos a trabajar incansablemente para combatir todo eso.

SEÑOR PEREYRA.- ¿Me permite una interrupción?

SEÑOR PÉREZ GONZÁLEZ.- Sí, señor Diputado.

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- Puede interrumpir el señor Diputado.

SEÑOR PEREYRA.- Señor Presidente: por la vía de la interrupción queremos hacer dos breves precisiones.

En primer lugar, asistimos a esta interpelación pensando que nos iban a anunciar graves elementos de inseguridad.

(Suena el timbre indicador de tiempo)

——Uno de ellos fue la página web que la Policía de Maldonado había colgado en Internet anunciando las previsiones que un turista debía tener. Quiero alertar que esa página web, eso gravísimo que se dijo acá, existe desde el 6 de enero de 2003, cuando la policía turística anunciaba -esto lo dice "Mundo Uruguayo" en la página 6; solicito a los señores Diputados, sobre todo de la oposición, hacer memoria- cómo se debían prevenir los turistas que pensaran venir a nuestro país.

Si acá hubo preguntas y dudas, yo quiero dejar otras. A todos nos preocupa la situación de gravedad, pero la oposición, que tanto ha planteado dudas sobre el accionar de este Ministro, ¿cómo reaccionó cuando se enteró -hasta ahora no hemos escuchado nada de esto- que un ex asesor del Ministro anterior, que iba a los departamentos del interior de la República a hablar en su nombre, es uno de los procesados por una de las grandes acciones que llevó adelante este Ministerio del Interior? Me refiero al señor Óscar Bolla, que está procesado con prisión, y era asesor adjunto del ex Ministro del Interior. Sobre eso, ¿no hay acusaciones graves? Las acusaciones graves son por una camioneta y por amaestrar perros. ¿En qué país estamos viviendo, señor Presidente?

Gracias, señor Presidente.

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- Ha finalizado el término de que disponía el señor Diputado Pérez González.

Tiene la palabra el miembro interpelante, señor Diputado Germán González.

SEÑOR CARDOSO (don Germán).- Señor Presidente: lo que se ha dicho es increíble. Pensaba contestar las expresiones del señor Diputado Pérez González, pero voy a comenzar por las del señor Diputado Pereyra, que está muy preocupado por la red de narcotraficantes que ha caído presa.

¡Qué bueno que el señor Diputado Pereyra haya ingresado a este tema, y sobre las cuentas que hay que rendir a la población respecto a algunos hechos!

Yo desprecio al narcotráfico, condeno a cualquier persona votante de cualquier credo que esté vinculada con algún hecho de narcotráfico, pero quiero dejar claro que aquello con lo que ha querido enlodar el señor Diputado Pereyra a la Administración del entonces Ministro Stirling es absolutamente falso. Ese señor nunca fue funcionario del Ministerio del Interior, nunca tuvo relación de dependencia con el ex Ministro Stirling y lo que hizo fue colaborar a través de una de las cientos de miles comisiones de seguridad barriales y ciudadanas que hubo en todo el país. Y usted lo sabe muy bien porque es de su departamento; ese empresario es de su departamento.

A la hora de pedir cuentas a la oposición sobre los temas de narcotráfico, señor Diputado Pereyra, creo que el Gobierno Departamental de Maldonado debe una explicación a toda la población -asumo la total y entera responsabilidad por lo que digo-, porque lo que aquí no se ha dicho, lo que el Gobierno no dice y el señor Diputado Pereyra tampoco, es que uno de los hoteles incautados a la red de narcotraficantes era propiedad del principal operador de esa red y que se lo había prestado al Intendente De los Santos para la transición. ¡Eso tiene que explicar! Tienen que explicar a qué se comprometió el Gobierno Departamental de Maldonado con la red de narcotráfico. ¡Eso tienen que explicar! ¡Empecemos a hablar de los temas de los que usted quiere hablar, si es que desea desvirtuar la interpelación! ¡Vamos arriba! ¡Vamos arriba que aguantamos, que tenemos mucho para decir!

Si el interés es desvirtuar, ¡si tendremos cosas para decir! Acá no se salva nadie. Si quieren enlodar, que expliquen.

(Interrupción del señor Representante Pérez González)

——Si quiere explicar, que explique. A través de la prensa de Maldonado escuché que al Gobierno Departamental de transición le habían prestado el Hotel El Campanario. ¿Saben qué? Que es una de las propiedades confiscadas a la red de narcotráfico. En su momento, el principal cabecilla de la red lo tenía arrendado, y lo compró en diciembre; era arrendatario, lo regenteaba. ¡Lo sabe todo Maldonado! Hay empleados del hotel que recibían órdenes de este señor. ¡Por favor!

Señor Presidente: vamos a hablar en serio.

Muchas gracias.

10.- Licencias.

Integración de la Cámara.

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- Dese cuenta del informe de la Comisión de Asuntos Internos relativo a la integración del Cuerpo.

(Se lee:)

"La Comisión de Asuntos Internos aconseja a la Cámara aprobar las siguientes solicitudes de licencia:

Del señor Representante Tabaré Hackenbruch, por motivos personales, inciso tercero del artículo primero de la Ley Nº 17.827, por el día 23 de octubre de 2006, convocándose al suplente siguiente, señor Julio Mario Musetti.

Del señor Representante Juan C. Souza, por motivos personales, inciso tercero del artículo primero de la Ley Nº 17.827, por el día 23 de octubre de 2006, convocándose al suplente correspondiente siguiente, señor Pablo Naya".

——En discusión.

Si no se hace uso de la palabra, se va a votar.

(Se vota)

——Sesenta y seis en sesenta y ocho: AFIRMATIVA.

Quedan convocados los suplentes correspondientes y se les invita a pasar a Sala.

(ANTECEDENTES:)

"Montevideo, 23 de octubre de 2006.

Señor Presidente de la
Cámara de Representantes,
Julio Cardozo.

Presente.
De mi mayor consideración:

Al amparo de lo previsto por la Ley Nº 17.827, solicito al Cuerpo que tan dignamente preside, se sirva concederme el uso de licencia por motivos personales por el día 23 de octubre del año en curso.

Sin otro particular, le saluda muy atentamente.

TABARÉ HACKENBRUCH LEGNANI
Representante por Canelones".

 

"Montevideo, 23 de octubre de 2006.

Señor Presidente de la
Cámara de Representantes,
Julio Cardozo.

Presente.
De mi mayor consideración:

Por la presente comunico a usted que por esta única vez, no he de aceptar la convocatoria a integrar el Cuerpo de la cual he sido objeto.

Sin otro particular, le saluda muy atentamente.

Heber Duque".

 

"Comisión de Asuntos Internos

VISTO: La solicitud de licencia por motivos personales del señor Representante por el departamento de Canelones, Tabaré Hackenbruch.

CONSIDERANDO: I) Que solicita se le conceda licencia por el día 23 de octubre de 2006.

II) Que, por esta vez, no acepta la convocatoria el suplente siguiente, señor Heber Duque.

ATENTO: A lo dispuesto en el artículo 116 de la Constitución de la República, en la Ley Nº 10.618, de 24 de mayo de 1945, en la modificación dada en su artículo primero por la Ley Nº 17.827, de 14 de setiembre de 2004 y el inciso tercero del artículo primero de esta.

La Cámara de Representantes,

R E S U E L V E :

1) Concédese licencia por motivos personales por el día 23 de octubre de 2006, al señor Representante por el departamento de Canelones, Tabaré Hackenbruch.

2) Acéptase por esta vez la negativa presentada por el suplente siguiente, señor Heber Duque.

3) Convóquese por Secretaría para integrar la referida representación, por el día 23 de octubre de 2006, al suplente correspondiente siguiente de la Hoja de Votación Nº 2005 del Lema Partido Colorado, señor Julio Mario Musetti.

Sala de la Comisión, 23 de octubre de 2006.

VÍCTOR SEMPRONI, NORA GAUTHIER, RAÚL CASÁS".

 

"Montevideo, 23 de octubre de 2006.

Señor Presidente de la
Cámara de Representantes
Julio Cardozo.

Presente.
De mi consideración:

Solicito al Cuerpo que tan dignamente preside, se sirva concederme el uso de licencia por el día de la fecha por motivos personales.

Sin más, le saluda atentamente,

JUAN C.SOUZA
Representante por Canelones".

 

"Montevideo, 23 de octubre de 2006.

Señor Presidente de la
Cámara de Representantes
Julio Cardozo.

Presente.
De mi mayor consideración:

En virtud de la licencia solicitada por el Sr. Representante titular, comunico a usted mi renuncia por esta única vez, a ocupar la Banca en mi carácter de suplente.

Sin más, saluda atentamente.

Yamandú Orsi".

 

"Montevideo, 23 de octubre de 2006.

Señor Presidente de la
Cámara de Representantes
Julio Cardozo.

Presente.
De mi mayor consideración:

En virtud de la licencia solicitada por el Sr. Representante titular, comunico a usted mi renuncia por esta única vez, a ocupar la Banca en mi carácter de suplente.

Sin más, saluda atentamente.

Matías Carámbula".

 

"Montevideo, 23 de octubre de 2006.

Señor Presidente de la
Cámara de Representantes
Julio Cardozo.

Presente.
De mi mayor consideración:

En virtud de la licencia solicitada por el Sr. Representante titular, comunico a usted mi renuncia por esta única vez, a ocupar la Banca en mi carácter de suplente.

Sin más, saluda atentamente.

Antonio Vadell".

 

"Comisión de Asuntos Internos

VISTO: La solicitud de licencia por motivos personales del señor Representante por el departamento de Canelones, Juan C. Souza.

CONSIDERANDO: I) Que solicita se le conceda licencia por el día 23 de octubre de 2006.

II) Que, por esta vez, no aceptan la convocatoria de que han sido objeto los suplentes siguientes, señores Yamandú Orsi, Matías Carámbula y Antonio Vadell.

ATENTO: A lo dispuesto en el artículo 116 de la Constitución de la República, en la Ley Nº 10.618, de 24 de mayo de 1945, en la modificación dada en su artículo primero por la Ley Nº 17.827, de 14 de setiembre de 2004 y el inciso tercero del artículo primero de esta.

La Cámara de Representantes,

R E S U E L V E :

1) Concédese licencia por motivos personales por el día 23 de octubre de 2006, al señor Representante por el departamento de Canelones, Juan C. Souza.

2) Acéptase por esta única vez, las renuncias presentadas por los suplentes siguientes, señores Yamandú Orsi, Matías Carámbula y Antonio Vadell.

3) Convóquese por Secretaría para integrar la referida representación, por el día 23 de octubre de 2006, al suplente correspondiente siguiente de la Hoja de Votación Nº 609 del Lema Partido Encuentro Progresista - Frente Amplio - Nueva Mayoría, señor Pablo Naya.

Sala de la Comisión, 23 de octubre de 2006.

VÍCTOR SEMPRONI, NORA GAUTHIER, RAÚL CASÁS".

11.-      Situación de la Jefatura de Policía de Maldonado. (Llamado a Sala al señor Ministro del Interior).

——Continúa la consideración del asunto en debate.

SEÑOR CARDOSO (don José Carlos).- Pido la palabra para contestar una alusión.

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- Tiene la palabra el señor Diputado.

SEÑOR CARDOSO (don José Carlos).- Señor Presidente: el Diputado preopinante -quien hizo la intervención anterior al miembro interpelante-, insiste con un tema del que me ocupé hace algunas horas en esta Cámara; me refiero a esta suerte de conspiración. Vuelve a hablar de eso y a adjudicar intenciones respecto a que los partidos están organizados, que hay una suerte de complot organizado contra el Gobierno, contra el partido que gobierna; además, en esta última intervención el Diputado hace referencia a un ex Presidente de la República, mencionando que en una entrevista el doctor Lacalle manifestó que usaba armas. ¿De qué se sorprende el Diputado preopinante? ¿Quién ha patrocinado el uso de armas en Uruguay en este período? ¿No ha sido un Senador de su Partido, que dijo que había que formar a los jóvenes en el uso de las armas, que había que instalar el uso de las armas en los liceos, que había que entrenar a los jóvenes para las armas? ¿Ese no fue un Senador de su Partido? ¿De qué se asombra usted? ¿Usted no sabe que acá hay algún legislador de su Partido que está armado? ¿No lo sabe? Yo se lo voy a decir. ¿De qué se asombra usted sobre el uso de las armas en Uruguay? Cuando están autorizadas, las armas son legales. ¿Cuál es el efecto que usted quiere provocar con las declaraciones del doctor Lacalle? ¿Que está organizando algo contra su departamento?

¡Es absolutamente rechazable ese planteo! Esa teoría conspirativa es la misma que se instaló hoy de mañana en el Uruguay, es la misma que hemos escuchado de parte de los Ministros de Estado, es la misma que se ha señalado en horas de la tarde en un comunicado de prensa convocando a un paro nacional para mañana. Aquí hay quienes quieren instalar en el país una suerte de confrontación, donde todo el mundo conspira contra ustedes, y eso no es cierto. Mi Partido no participa de conspiraciones; nunca lo hemos hecho. En el Uruguay los que conspiraron a espaldas del pueblo son otros; no ha sido mi Partido. Nosotros peleamos de frente siempre. Y cuando hicimos revoluciones, las hicimos poniendo la cara; los que conspiraron son otros. A ellos pídanles cuentas, y no nos acusen más de conspiraciones.

(Interrupciones)

——Nosotros no participamos de conspiraciones; participamos, sí, del trabajo político y lo hacemos poniendo la cara. Eso es lo que estamos haciendo en el Parlamento; eso es lo que vamos a hacer en la calle si fuera necesario. Pero no nos acusen de conspiraciones. No se inventen un enemigo; el enemigo lo tienen adentro, son ustedes mismos. No somos nosotros; nosotros somos adversarios.

La tesis de la señora Ministra de Defensa Nacional acerca de que en el país hay enemigos no cuenta con nuestro apoyo. Nosotros no somos enemigos de nadie; somos adversarios políticos. Tenemos formas distintas de ver la realidad nacional y las políticas de Estado, pero no somos enemigos de nadie, ni conspiramos. Los conspiradores han estado en otro lado.

Gracias, señor Presidente.

(Apoyados)

SEÑOR PEREYRA.- Pido la palabra para contestar una alusión.

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- Tiene la palabra el señor Diputado.

SEÑOR PEREYRA.- Señor Presidente: en nuestra intervención, lo que nosotros realizamos fue una consulta; lanzamos una duda en el seno de esta Cámara.

Si vamos al fondo de las cuestiones graves que se argumentaron para interpelar al señor Ministro, fundamentalmente, vemos que se trataba de dos.

Una de ellas tenía que ver con la hora ciudad. Este tema no se tocó más en Sala; será porque quedó claramente demostrado cómo en esta Administración la hora ciudad se repartió en forma equitativa entre los diferentes mandos superiores y subalternos, lo que no era así en períodos anteriores, cuando los mandos superiores se llevaban una gran parte de esa hora ciudad. Eso quedó claramente demostrado por el señor Ministro. Esa era una de las grandes irregularidades por las cuales se llegó a esta interpelación.

La otra cuestión, expresada por varios Diputados, está referida a la gravedad de una página web de la Jefatura de Policía de Maldonado en la que se alertaba a los turistas sobre determinadas situaciones en la zona. Y repito: invito a los señores Diputados a que vayan a "Mundo Uruguayo", del 6 de enero de 2003, en su página 6, donde claramente se establece la página que había instalado la policía turística ese verano, asesorando y alertando a quienes venían a visitarnos a nuestros principales lugares turísticos.

Y la duda que al final de nuestra intervención nosotros planteamos era comparando situaciones, y aún la seguimos planteando. ¿O acaso no es grave? Y no estoy hablando de simples votantes. Estoy hablando de hechos demostrados que se dieron en algunos lugares del interior de la República, como es el caso de mi departamento. El señor que hoy está procesado por esa situación grave, que el actual Ministerio del Interior investigó y aclaró procesando con prisión a muchos integrantes de la red de narcotráfico, es uno de los que están procesados con prisión, y no estuvo uno ni dos días, sino muchísimos más al lado del Ministro, en un despacho contiguo al de él. No era funcionario del Ministerio del Interior, pero es fácilmente demostrable -e invito a los Diputados a que vean los documentos que existen- que en muchos lugares del interior iba en nombre del Ministro del Interior a dar respuesta. Esa persona hoy está procesada con prisión.

Entonces, lo que estábamos haciendo era comparar las situaciones graves por las cuales se interpela hoy al Ministro y esa situación que efectivamente sucedió, sobre la que nadie puede demostrar lo contrario porque los hechos cantan por si solos.

SEÑOR PÉREZ GONZÁLEZ.- Pido la palabra para contestar una alusión.

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- Tiene la palabra el señor Diputado.

SEÑOR PÉREZ GONZÁLEZ.- Señor Presidente: voy a ser muy breve.

En primer lugar, no sé si el señor Diputado Germán Cardoso, del Partido Colorado, de mi departamento, está insinuando que existe una vinculación entre el narcotráfico y el Gobierno Departamental. Si lo está insinuando, que se calle la boca, porque las medias verdades son la mejor forma de engañar y de mentir a la gente. Y si hace esa afirmación y tiene los elementos, como funcionario público, como Diputado, tiene que ir a la Justicia y denunciar esa vinculación. No puede venir acá y decir ligeramente que existe una vinculación entre el Gobierno Departamental y el narcotráfico, porque lo que está diciendo es criminal. Entonces, si tiene las pruebas, que lo haga, pero no que venga a bocinar acá.

(Interrupciones.- Respuesta del orador)

——En segundo término, quiero aclarar que yo también tengo adversarios políticos como todos los compañeros Diputados que están presentes en este Cuerpo, pero lo primero para mí es la defensa de la institución democrática que es este Parlamento y voy a defender a cualquier compañero para que pueda expresarse, para que podamos estar y permanecer en este ámbito de debate. Lo que no puedo desconocer es que hay gente absolutamente contraria a mi proyecto político y que está haciendo lo imposible para que ese proyecto fracase; y eso no lo puedo negar.

Gracias.

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- No había notado que el señor Diputado Casaretto me había pedido la palabra para contestar una alusión. Por lo tanto, salvando un error de la Mesa, antes de dar la palabra al señor miembro interpelante, se la daremos al señor Diputado Casaretto.

SEÑOR CASARETTO.- Señor Presidente: voy a hacer una referencia muy breve porque se habló en general de los Diputados del departamento.

Yo espero que el señor Diputado Pérez González incluya al señor Diputado Pérez Brito, porque sería muy bueno -ya que hoy no nos acompaña- que leyera toda la exposición que ha hecho el señor Diputado Pérez González. No es por casualidad que el señor Diputado Pérez Brito no está acá. ¡Qué va a ser casualidad! Si no solo se limitó a ir a hablar con el señor Presidente de la República, sino que a cuarenta y ocho horas del día fijado en primera instancia para la interpelación, vino a esta bancada del Frente Amplio y transmitió que no había sensación térmica, y trajo firmas. No trajo firmas de blancos; trajo firmas de frenteamplistas para respaldar lo que pasaba en la ciudad de San Carlos, y ahí el Ministro se estresó. Yo no voy a adjudicar que sea por eso, pero hasta ese momento, cuarenta y ocho horas antes, él venía. Cuando en su propia bancada le generan dificultades, ahí demoró. Entonces, digamos las cosas como son. El señor Diputado Pérez González tiene una gran dificultad y es que no puede convencer ni a sus propios compañeros de partido. Esa es la dificultad que tiene y pretende trasladar aquí su situación.

Yo no quiero aludir porque no se puede hacer alusión sobre alusión. Simplemente, digo que no somos los integrantes de la oposición los que tenemos un operativo; es el propio Gobierno. ¿O acaso alguien duda de que Maldonado se cae a pedazos? Pero no es ya por la inseguridad, sino porque la propia Intendencia se cae a pedazos, y esa es la dificultad que tiene hoy el señor Diputado Pérez González.

(Interrupciones)

——¡Qué va a estar fuera de tema! ¡Está muy dentro del tema!

(Interrupciones)

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- No dialoguen, señores Diputados.

Puede continuar el señor Diputado Casaretto.

SEÑOR CASARETTO.- Porque lo que ha dicho el señor Diputado Germán Cardoso es muy cierto.

Y yo pertenezco a un sector que le hizo un pedido de informes al Intendente por ese tema; no hemos salido a hablar sin tener respuesta. Pero si tiene las cosas tan claras, que el Gobierno Departamental conteste por qué el actual empresario José Luis Suárez regaló las instalaciones del Hotel El Campanario, y hay declaraciones del Intendente De los Santos que dice que lo único que pagaba era la luz y el agua. Que lo aclare para dar cristalinidad a esta situación.

Señor Presidente: me llama la atención que el señor Diputado Pérez González pida que se vaya a la Justicia y que no se salga a boquillar cuando ha sido el titular de la principal corneta en mi departamento, agitando acusaciones de todo tipo, hasta de tráfico de armas, y no va a la Justicia. No, a la Justicia no va porque sabe que no tiene pruebas. Entonces, para exigir corrección y comportamiento en esta Sala hay que predicar con el ejemplo. ¡Oh, casualidad! Nuevamente, cuando interviene el señor Diputado Pérez González, mire lo que se arma.

Gracias, señor Presidente.

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- Señores legisladores: ya hemos aclarado que no vamos a tolerar que se salgan del tema. Vamos a terminar las alusiones sobre las alusiones y vamos a seguir el trámite de la interpelación, dándole la palabra al señor miembro interpelante.

Tiene la palabra el miembro interpelante, señor Diputado Germán Cardoso.

SEÑOR CARDOSO (don Germán).- Señor Presidente: para reencauzar el debate, quiero hacer dos o tres puntualizaciones.

En primer lugar, no se vistan con ropa ajena; acá se viene a reivindicar el procedimiento de drogas y la orden de este procedimiento, que como dice el señor Diputado Pereyra, terminó con un procesado, que aparentemente era conocido o tenía algún vínculo con el ex Ministro Stirling; fue en setiembre de 2004. La orden de la investigación para esta red de narcotraficantes se la dio a la Dirección Nacional de Narcóticos el ex Ministro Alejo Fernández Chaves. No le dolieron prendas y no impuso a la Dirección Nacional de Narcóticos: "Investiguen a unos sí y a otros no". Les dijo: "Vayan a fondo". Si el procedimiento arrojó resultados ahora, saludamos y felicitamos a la Brigada Nacional de Drogas de este país. Se puede decir: "Somos los paladines, luchamos contra la droga, nosotros investigamos y ahora se aclaran las cosas", pero fue el doctor Fernández Chaves quien indicó la investigación; que quede claro. El Ministro Díaz lo sabe perfectamente y el Subsecretario Faroppa lo sabe más aún. Fue en setiembre de 2004; que quede claro. Digo esto para ubicarnos un poco en lo que estamos hablando.

En otro orden de cosas, digo que si esa persona era o no conocida del escribano Stirling y si se tenía algún vínculo, no lo sé. ¿Ahora se quiere decir que entonces el escribano Stirling tiene que ver con esta red? Bueno, que el Diputado denuncie al escribano Stirling. No se trata de enlodar o de ensuciar la cancha. Nosotros nos vemos en la obligación de decir que si eso es grave -el señor Diputado hizo la consulta creyendo que eso era grave-, mucho más grave aún es que un Gobierno Departamental entero, con un Intendente electo y con un gabinete pronto para ocupar el gobierno por cinco años, haga su transición en un hotel cedido por el principal responsable de la banda de narcotraficantes. ¿Sabe qué, señor Presidente? Yo fui a ese hotel del narcotráfico. A mí me citó en la transición el Intendente De los Santos, como Diputado del Partido Colorado, en el Hotel El Campanario. Y vaya sorpresa que me llevo cuando veo en la prensa que era uno de los bienes confiscados porque era propiedad del principal referente de la banda de narcotraficantes. Este es un dato objetivo que denuncio y comento en el plenario. Si es grave lo que dice el señor Diputado Pereyra, mucho más grave es esto otro.

Yo no soy de bocinar; nunca lo fui. Cuando denuncio, lo hago con nombre y apellido. Cuando se dice que lo de la hora ciudad quedó claro, no es así, y hay corrupción en la Jefatura de Policía de Maldonado en el pago de la hora ciudad. Hay mala fe en la administración de los fondos del Estado cuando un jerarca dispone el pago de viáticos o de hora ciudad -o como se llame- a su cónyuge sin que le pertenezca y sin que tenga ningún tipo de dependencia ni de relación con la Jefatura de Policía de Maldonado. ¿Quedó claro? No quedó claro ni contestado.

Gracias, señor Presidente.

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- Tiene la palabra el señor Diputado Lorenzo.

SEÑOR LORENZO.- Señor Presidente:...

SEÑORA PEÑA HERNÁNDEZ.- ¿Me permite una interrupción?

SEÑOR LORENZO.- Sí, señora Diputada.

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- Puede interrumpir la señora Diputada.

SEÑORA PEÑA HERNÁNDEZ.- Señor Presidente: en el mismo sentido del señor Diputado Germán Cardoso, quiero decir -en primera instancia doy por muy lejano todo lo que voy a expresar- que creo en la bonhomía del señor Ministro. Es bueno que uno reconozca si se equivoca; cuando a uno le toca ocupar un cargo de Gobierno, es importante y muy bueno que reconozca si se equivocó en el nombramiento de alguna persona y camina hacia atrás sobre sus pasos. El hecho de que se estén utilizando vehículos oficiales manejados por el novio, el amante, el amigo, el esposo o el concubino, o como el señor Diputado Orrico quiera llamarlo, es corrupción y muy profunda. Eso lleva a demostrar la forma de pensar de la persona que hace uso de los bienes de todos nosotros, que pagamos con los impuestos absolutamente todos nosotros, desde los más pobres hasta los más ricos. Además, tiene el tupé de dejar al chofer en su casa, con toda seguridad disfrutando de su familia, pero con un sueldo pago y tener al esposo, novio, amante, o como se quiera llamar, manejando el vehículo oficial y paseando, porque en ese caso una pareja pasea, puesto que no están trabajando. El señor Diputado Germán Cardoso me acota que anda solo; peor aún.

Con esto, demostramos la fundamentación y la forma de pensar de la Jefa de Policía que, si se presta para este tipo de cosas, bien se puede prestar para dar viáticos cuando no corresponde y para muchas cosas más, en una actividad en la que lo primero que hay que tener son las manos limpias.

Aquí se habla y se ha hablado mucho de la corrupción, y debo decir que corrupción ha habido siempre en todos los partidos; nadie dice que no haya existido. Estamos analizando este tema y lo tratamos en especial porque los que se llenaron la boca diciendo que corruptos son los otros, tienen casos de corrupción muy profunda; de repente, de los peores casos de corrupción moral, porque esto es una corrupción moral. En este caso, las equivocaciones se pueden subsanar. Es muy factible que el señor Ministro no esté en conocimiento de este tipo de cosas, pero cuando hablamos de que los pobres son ladrones, como se ha dicho aquí y nos quieren achacar que nosotros pensamos eso, están muy equivocados. La pobreza es digna; la pobreza es muy digna. Hay gente que entra en este ambiente equivocadamente, pero también por el problema social que se puede arrastrar o por equivocaciones que este Ministerio ha cometido. Hablo de muy graves equivocaciones.

Voy a recordar la fecha del jueves 6 de julio de este año, y a una señora de cincuenta y cuatro años, llamada Brenda Gómez, con familia, y cuyo único pecado fue preocuparse por que su hija se preparara mejor en la vida. ¿Se acuerdan del caso de una señora que levantó un préstamo del Banco de la República, de 18 de Julio y Minas, y salió rumbo a su casa en un taxímetro, seguida por dos ladrones en una moto? La policía tuvo el buen ojo de saber que algo estaba sucediendo y de seguirla pero, desgraciadamente, por la grave equivocación de haber dejado sin efecto el Decreto Nº 690/80, no pudo detener la moto que iba siguiendo al taxi, y el caso terminó con la muerte de la señora Brenda Gómez. Se cometen equivocaciones y fuertes. Esta equivocación de mantener a una Jefa de Policía que no tiene la capacidad suficiente para dirigir la Policía de un departamento, se puede echar para atrás, y el señor Ministro la puede subsanar muy bien.

Pido lo siguiente. La gente grande e inteligente se da cuenta de las equivocaciones y lo que hace es subsanarlas.

Gracias.

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- Puede continuar el señor Diputado Lorenzo.

SEÑOR LORENZO.- Señor Presidente: cuando el señor Ministro realizó su primera intervención en respuesta al planteo del señor Diputado Germán Cardoso, hizo una referencia muy similar a la del 22 de noviembre del año pasado, cuando lo interpelé en esta Cámara. Denunciando una especie de hostigamiento, manifestó que problemas hubo siempre, y en aquella ocasión era: "Siempre hubo fugas"; -ahora: problemas hubo siempre- "y, sin embargo, a mí se me tiene permanentemente en interpelaciones y en cuestionamientos en las Comisiones".

Quiero arrancar por este punto porque creo que ése es el problema. El problema no es que haya problemas; es natural que los haya y más en un Ministerio como el del Interior, con su complejidad, su diversidad, y con un tema tan importante en sus manos como la seguridad pública. El problema es el Ministro, y no se trata de que el Ministro se haya equivocado al adoptar decisiones, al hacer propuestas, al elaborar proyectos de ley, en la forma de ejecutar las políticas que lleva adelante o en el desarrollo de su gestión, lo que ya ha sido cuestionado en el día de hoy -me correspondió a mí hacerlo hace ya once meses-, sino que la cuestión está en que no hay una actitud del Ministro para encarar la solución de los problemas. No me refiero a actitud en el sentido de posición política o en cuanto a dar determinada respuesta con la cual eventualmente podemos no estar de acuerdo; hablo de una actitud que esté más allá de eso.

Uno de los cuestionamientos que hice al Ministro en aquella ocasión es que no había cumplido con el compromiso asumido en su comparecencia ante la Comisión de Constitución, Códigos, Legislación General y Administración el día 7 de abril de 2005 -esto lo señalé el 22 de noviembre del año pasado-, en el sentido de llevar adelante un diálogo y un trabajo conjuntos con la oposición. El señor Ministro decía: "Buscaremos la forma de conversar con los liderazgos partidarios respectivos sobre la mejor manera de integrar una Comisión de este tipo". Se refería a un ámbito multipartidario con actores sociales para conformar una política de seguridad.

El 22 de noviembre se disculpó y manifestó que durante este año -hoy es 23 de octubre- llevaría adelante esa acción que había comprometido y que no había cumplido. Hoy, once meses después, seguimos con la misma omisión; veinte meses de Gobierno -ya que livianamente se dice un año y medio y, en realidad, ha transcurrido un año y tres cuartos- y seguimos. Uno de los elementos centrales de la gestión del Ministro que consideramos inapropiado es esa cadencia absolutamente incompatible con los problemas que están a su cargo.

Otro de los elementos que, en mi opinión, han actuado en contra de que el Ministro se ocupe de estas cuestiones, más allá de su propia actitud, son sus ausencias. En el día de hoy, en dos ocasiones hizo referencia a alguna expresión vertida en esta Cámara en el sentido de que se había tomado dos meses de licencia en un período muy especial, durante la temporada turística de este año. Esa referencia -que no fue a dos meses, sino a dos tercios del tiempo transcurrido entre el 22 de noviembre y el 22 de marzo, que fue la fecha en que esta Cámara discutió la censura del Ministro, propuesta por el Partido Nacional- la hice yo, y me equivoqué. El señor Diputado Blasina hizo una intervención y yo me rectifiqué. A veces, al Ministro le pueden trasmitir aspectos parciales de la cuestión. En aquella oportunidad me rectifiqué y dije: "El señor Diputado Blasina hizo referencia a un punto de mi intervención relacionado con la duración de la licencia del señor Ministro. En tal sentido, me rectifico acerca de la extensión de la licencia por él gozada entre el 22 de noviembre y la fecha de hoy" -22 de marzo- "-hablé de los dos tercios de ese período-, y justifico mi intervención en mi percepción -lo digo en serio-," -y hoy lo repito acá- "que no es exclusiva, de la ausencia del señor Ministro".

Hago esta cita porque el señor Ministro hoy se refirió a este punto y también para reafirmar que realmente hay una percepción -y esto tampoco es sensación térmica- de que el Ministro no ejerce el cargo. Yo lamento -y lo digo en serio- si el señor Ministro tiene circunstancias personales propias, o familiares, que hacen imposible su desempeño, pero en ese caso tendrá que dar el paso al costado, como obviamente no da. Lo paradójico es que cuanto más lo cuestionamos desde la oposición, más se empeñan en mantenerlo el Presidente y su fuerza política.

En cuanto a aspectos de su gestión que todavía estamos esperando, en la eufemísticamente llamada ley de humanización y modernización del sistema carcelario, cuyos efectos negativos rompen los ojos, estamos aguardando el funcionamiento apropiado del Centro de Atención a las Víctimas de la Violencia y el Delito. Este es un gran avance de esa ley -no lo demás-, que votamos a favor, pero que sigue ahí.

En la interpelación del 22 de noviembre criticamos el presupuesto asignado al Ministerio del Interior y el Ministro contestó que se enorgullecía de ese presupuesto. En la Rendición de Cuentas pasada hemos aumentado sustantivamente los recursos para esa Cartera, creando 1.500 cargos. Ni qué hablar de las medidas comprometidas en momentos en que, siendo cuestionado el Ministro, rápidamente anuncia en los medios, pero no concreta en este Parlamento, el envío de proyectos de ley, uno referido al Código de la Niñez y la Adolescencia, que acaba de entrar en el Senado el 17 de octubre, hace seis días, y otro que todavía estamos esperando, referido al Código de Procedimiento Policial, cuya urgencia es patente, un proyecto de ley necesario, a la vista de la derogación del Decreto Nº 690/80.

Con respecto al departamento de Maldonado, desde el inicio de la gestión el Ministro tuvo una posición claramente en contra de las Comisiones Barriales de Seguridad, y en ese departamento esto ha actuado muy en contra de una gestión apropiada.

Quiero terminar refiriéndome sintéticamente a la situación de la Jefa de Policía del departamento. En esta situación planteada se notan varios de los problemas que el Ministro tiene en su gestión. En primer lugar, el preconcepto; el Ministro tiene a priori una opinión positiva acerca de la Jefa de Policía, porque es una persona que tiene antecedentes académicos y de gestión apropiados, y la sostiene aun cuando la realidad le marca que no sirve para el cargo.

(Suena el timbre indicador de tiempo)

——Ya termino, señor Presidente.

En cuanto a la realidad del departamento de Maldonado, aquí se ha tomado a broma lo que planteó el señor Diputado Germán Cardoso acerca de la página web. El Ministro viene a una interpelación referida a los problemas de seguridad en el departamento de Maldonado y a la gestión de la Jefatura de Policía, pero no conoce el contenido de la página web de dicha Jefatura.

Por último, otro elemento que tiene que ver con su gestión es el de las irregularidades. Se ha tratado de minimizar el hecho de que la Jefa de Policía use para beneficio personal bienes públicos, que no otra cosa es que lo use alguien relacionado a ella y que no tenga un cargo que lo amerite. Esto me recuerda una cita que hice al finalizar la interpelación, referida al señor Ralph Dahrendorf, a quien el Ministro no conocía. El día 22 el señor Ministro señaló: "[...] terminó haciendo una larga referencia a responsabilidad y honor, sobre lo que en su momento voy a reflexionar, porque se trata de la reflexión o la transmisión de una reflexión de una persona, aparentemente de gran nivel". Esta persona, aparentemente de gran nivel, que el Ministro no conocía -mostrando su "desactualidad"-, fue citada en una conferencia que dio el propio señor Presidente de la República; se refería al tren que pasaba. Y si lo cita el doctor Tabaré Vázquez, que sabemos que no es alguien demasiado versado en este tipo de pensadores -sociólogo y filósofo, decía el Presidente-, ¡cuán desactualizado estará el señor Ministro para no conocerlo él tampoco!

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- Señor Diputado, está pasado dos minutos de su tiempo.

SEÑOR LORENZO.- Señor Presidente: esas irregularidades a las que se refería el señor Diputado Germán Cardoso no son menores. Repito la cita de Ralph Dahrendorf, que leí el 22 de noviembre: "Queda la inquietante duda sobre si a su escritorio llegaron instrucciones o informes con datos relevantes. Pero, de cualquier manera, el Ministro es el responsable único y definitivo por lo que sucedió bajo su mando. No puede eludir esa responsabilidad ni siquiera si se identifica y enjuicia a los culpables. Aquí es donde entra el segundo concepto ético" -referido a la responsabilidad-, "el honor, que puede parecer un término anticuado [...]".

Yo creo que, a esta altura, ya no estamos hablando de responsabilidad o de honor, sino de desempeñar el cargo de una manera digna; lamento si el señor Ministro no lo puede hacer, pero en todo caso, se tiene que ir.

Gracias, señor Presidente.

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- Tiene la palabra el señor Diputado Washington Abdala.

SEÑOR ABDALA (don Washington).- Señor Presidente: una interpelación de estas características no la piden los parlamentarios, no la pide el señor Diputado Germán Cardoso; es una interpelación que pide la ciudadanía, el país y, específicamente, la población del departamento de Maldonado. Quiero rescatar esto porque a veces al sistema político se lo pretende ver divorciado de lo que la gente piensa, plantea, desea, y la verdad es que acá es el pueblo el que está hablando.

Es cierto que los temas de seguridad pública son de carácter central; es verdad. Y es extraño que un Gobierno como este, que ha llevado adelante convocatorias de rango asambleístico en dos áreas, en lo educativo y en la defensa nacional, haya evitado -yo tengo que interpretar que se evitó- hacer una convocatoria específica en torno a la seguridad. Me llama poderosamente la atención porque el Gobierno sabe -definitivamente sabe- que este es su talón de Aquiles.

Un hombre muy inteligente como el señor Valenti, cuando escribe lo que escribe, sabe lo que le está diciendo al Gobierno; y lo que le está diciendo al Gobierno es: "Pongamos las barbas en remojo porque por acá se nos viene la noche". Ese es el mensaje del artículo "Sensación térmica", del señor Valenti.

Yo digo: la verdad es que lo que está pasando aquí es que el Gobierno tiene un prejuicio en este tema; el Gobierno mira los temas de seguridad pública desde una perspectiva de otra época. Desde que arrancó su período, hace diecinueve meses, el Gobierno no ha hecho sentir a la Policía que está por detrás de ella. Insto al Gobierno a que realice una investigación cualitativa, un estudio de mercado, una encuesta de opinión en la Policía y pregunte si la Policía se siente a gusto con esta gestión ministerial; que pregunte al sindicato si efectivamente está conteste con la gestión ministerial; que hable con el Círculo Policial y le pregunte si está conteste con esta gestión ministerial, porque ellos son los actores verdaderos de la política de seguridad pública, y la verdad es que disienten frontalmente.

Cuando el señor Diputado Germán Cardoso tuvo la entrevista con el señor Presidente de la República -quizá él no lo dijo por caballero, pero yo, como amigo, lo puedo decir-, el Presidente le planteó la preocupación por la seguridad de Maldonado y le habló especialmente de la viuda de Santa Cruz. Le dijo que, emocionado, mirando la televisión, cuando vio ese episodio sintió que algo grave estaba pasando. Y tiene razón el señor Presidente de la República.

Saliendo un poco de esta lógica en la que los Gobiernos se defienden y las oposiciones atacan -prescindamos de esa lógica por un momento-, salgamos del recinto y preguntemos a la gente qué cree en materia de seguridad pública: ¿el Gobierno está bien o el Gobierno está mal? ¿La gestión es buena o la gestión es mala? Basta atender los noticieros para ver noche a noche tragedias cotidianas de todo tipo y calibre. ¡Claro! ¡Debe ser que los medios opositores ahora están en contra del Gobierno! No; no es así, definitivamente no son así las cosas. El Presidente de la República, tan inquieto en este tema ha estado que ha llegado a excesos.

Un documento excepcional del Partido Nacional, absolutamente excepcional, vinculado con el Estado de derecho -felicito al Partido Nacional por ese documento-, expresa en el punto VII, con relación al cierre del río San Juan: "Mencionemos la sorprendente e ilegal prohibición de navegar por el Río San Juan (Colonia) en la procura de proteger la Estancia Anchorena, residencia afectada a la Presidencia de la República. La referida prohibición" -puedo olfatear que fue el doctor García Costa uno de los talentosos redactores de este documento- "es específicamente violatoria de los artículos 478 y 479 del Código Civil y 163 del Código de Aguas". ¡Se cierra un río por razones de seguridad! O sea, el Presidente no está inventando estos temas; son claros y concretos, están ahí, a la evidencia de todos.

Yo pregunto: ¿es que el Gobierno no advierte que la gente tiene miedo, que la gente tiene pánico? Abriré un paréntesis; uno no debe hablar de su vida personal, pero me pasó la situación surrealista más increíble: presenciar cómo robaban mi casa desde la distancia de dos cuadras y ver cómo entraba la policía, sin que nada se pudiera hacer. Ese es el Uruguay de hoy.

Se es muy crítico con la Jefa de Policía; es verdad. Ahora, ¿no tendremos razón? ¿No será que tendremos razón, que esta señora no nos interpreta, así como tampoco el Frente, al Gobierno, que tiene ese perfil tan popular? Tengo una foto de la revista "Para Ti". Espléndida. Está la Jefa de Policía con los deditos de la playa Brava, espléndida. Esto es exquisito. Con mucho respeto, quiero leerles esto de "Para Ti" porque es memorable. Allí dice: "'No me gustan los despachos', responde -amable- la Inspectora General Graciela López [...], Jefa de Policía del Departamento de Maldonado, Uruguay, cuando Para Ti le pregunta dónde quiere hacer la entrevista. Dice que los despachos son ambientes cerrados donde el jefe -ella, en este caso- queda 'atrapado' en cuatro paredes, cuando lo importante es andar por las calles, hacer una recorrida diaria para observar atentamente que los turistas no tengan problemas en su estadía de vacaciones.- Prolijamente maquillada y con una camisa blanca impecable, López, que también es abogada y profesora de derecho, acepta el diálogo con la revista con esa cordialidad tan característica de los uruguayos," -¡qué lindo "Para Ti"!- "que hace que uno se sienta especialmente bienvenido en un lugar tan internacional como Punta del Este".

Más adelante, hablando de los esfuerzos que ha tenido que hacer -yo soy un claro defensor de la mujer, integro la Comisión Especial de Género y Equidad; me podrán acusar de lo que quieran, menos de no defender los derechos de las mujeres-, expresa: "Todo eso llevó mucho esfuerzo y hoy mantenemos nuestro perfil femenino, pero somos firmes y exigentes. Las mujeres somos tremendamente observadoras. ¿Tú viste que la mujer parece que no mira, pero pasa y pregunta por qué ese cuadro está movido, por qué la cortina está con tierra, por qué ese policía tiene la gorra torcida?...".

¡Esta es nuestra Jefa de Policía de Maldonado! Esta es la que la que los representa a ustedes; a nosotros ya hace un rato largo que no nos representa. Lo digo con mucha vergüenza, ¿eh?. Esto es frivolidad, es un estilo de fotonovela venezolana. Esto es una cachetada a la gente que sufre estos fenómenos de criminalidad, que vive en el departamento las cosas más dramáticas y luego tiene que leer en "Para Ti" cómo la señora hace este reportaje "ultra fashion".

Parece terrible, digo la verdad; y para el Frente me parece aún más terrible, porque han hecho gala de una postura popular, vinculada a los sentimientos de la inmensa mayoría de los uruguayos. Y esto no es lo que la inmensa mayoría de los integrantes de ese bendito departamento quiere. Eso no lo es.

Yo digo: ¡cómo se invierten los roles! Yo formé parte de la Comisión de Seguridad Pública muchos años en este departamento, y convocábamos a la gente para que viniera hablar. Y algunos cuantos legisladores presentes saben que, inclusive, implementamos un mecanismo que la prensa criticó en su momento, que era el anonimato, para poder recibir las críticas de la gente y saber lo que estaba pasando. ¿Y qué ocurre en esta bipolaridad loca en la que entramos, donde la gente del Gobierno, de un día para el otro, dogmáticamente defiende absolutamente a capa y espada todo lo que se está haciendo? ¿Pero es que no ven que hay errores, situaciones graves que conviene remediar?

Nadie está desmereciendo el aspecto marital, conyugal, vincular de la Jefa de Policía y su compañero. Lo que estamos diciendo es que hay un claro conflicto de interés en las funciones de ambos; lo que estamos diciendo es que eso no es correcto; lo que estamos diciendo es que eso es lo que ustedes durante muchos años criticaron como fenómenos prebendarios; lo que estamos diciendo es que eso no es ético; lo que estamos diciendo es que eso se debe remediar. ¡Eso estamos diciendo! Y eso es lo que el Ministro tendría que emitirnos hoy, como señal, y dejarnos tranquilos, cuando termine esta sesión; o que la Jefa de Policía -como bien decía el señor Diputado Casaretto- mandara una comunicación y dijera, por dignidad: "Terminé; no le hago pasar más el papelón a una fuerza política". Porque, cuando tenga que salir a la calle, por Maldonado, ¿cómo la van a mirar a ella y al señor Cassou? ¿Cómo la va a mirar el departamento? ¿Cómo la va a mirar Darío? ¿Cómo la va a mirar el señor ese, integrante del Comité al que se hacía referencia? ¿Cómo la van a mirar los frenteamplistas, que han hecho gala históricamente de una postura ética en estos temas? ¿Cómo la van a mirar? ¿Cómo la van a sostener? ¿Hasta dónde la van a sostener, hasta qué tipo de costo? Es innecesario, absolutamente innecesario. Yo creo que si lo hacen, es un gran error.

Decía bien el señor Diputado Lorenzo que estas lógicas parlamentarias al final terminan enredando más, porque ahora el Gobierno se radicaliza, se amotina, se cierra, se abroquela, y la va a tratar de sostener. Por eso, insisto: en la vida, la ética personal y la dignidad hacen que uno en algún momento tenga que decir las cosas como son.

Acá hubo un gran legislador, el ex Diputado Chifflet, que en un momento sintió que las cosas estaban mal, que no se sentía bien en la posición en la que estaba y se fue. Pegó un portazo. ¡Ojalá esta señora hiciera eso! ¡Ojalá tenga esa sensibilidad! Me temo que no; me temo que está agarrada.

Y yo digo, señor Presidente, volviendo al tema central, que nadie está inventando nada. Hoy esta sociedad tiene negocios fantásticos en materia de empresas de seguridad. ¿No lo ve el Gobierno? Hoy esta sociedad tiene un negocio fantástico en cercos eléctricos. ¡Y me gustaría saber si la norma es legal! Hay que mirar algunos barrios finos, ricos: tienen cercas eléctricas y si alguno salta, queda poco menos que como una mosca en aquellas viejas panaderías. ¡Eso no lo ve el Gobierno! Y claro, lo dramático del asunto, ¿saben qué es? Que los pobres no pueden pagar seguridad, cerco eléctrico ni nada, y que hay gente que no puede ni salir de sus casas. Esa es la realidad. ¡Los más humildes, en los barrios más pobres, son los que sufren más el castigo de la inseguridad! Y eso el Gobierno no lo ve. El Gobierno cree que estamos inventando estos temas. No, no estamos inventando; estamos diciendo las cosas exactamente como las percibe buena parte de la ciudadanía.

Y digo algo con mucha dignidad. Los Gobiernos tienden a abroquelarse, a oírse entre sí, a que un pequeño grupo de asesores les diga: "Vamos bien. No pasa nada; insistamos en esto". Y eso no es así.

Me voy a meter en un tema bien delicado, pero en política ¡las cosas como son! Circuló en más de una oportunidad la versión periodística -conjetura, aproximación- de que el señor Ministro no quería continuar en el cargo. Circuló -lo sabemos todos, la prensa lo sabe- que hubo un diálogo con el Presidente, quien le insistió en que se quedara. ¿Sabe una cosa, señor Presidente de la Cámara de Diputados? Es imposible mantener la autoridad del Ministerio más trascendente del Gabinete, el Ministro político, cuando una conjetura de esa naturaleza está recorriendo la sociedad. ¡No hay manera de mantener la verticalidad! ¡No hay manera de ejercer la autoridad! ¡No hay manera de que la Policía responda! Y si a eso agregamos la triste y penosa circunstancia -nadie la ha deseado- de este largo período de interregno de sesenta o setenta días, no me acuerdo cuántos fueron... Me acota el miembro interpelante que fueron setenta y cinco los días durante los cuales el Ministro -lo digo respetuosamente- no estuvo en el ejercicio de su Cartera: entonces, no sabemos. Algunos dicen: "No, no. Quizás Faroppa sea el próximo Ministro".

(Suena el timbre indicador de tiempo)

——Ha habido conjeturas de todo tipo. ¡No es posible mantener la seguridad en un tema trascendente para la vida de la República, cuando estamos todos los días en los medios con ese tipo de conjeturas! No es posible; le hace daño al Gobierno. Pero por encima de que le hace daño al Gobierno, nos hace daño a los ciudadanos.

En consecuencia, creo que hay que ayudar a Maldonado y hay que ayudar al Uruguay. Tenemos demasiados problemas. Como algún Diputado dijo, ahí no se lo llevo. Acá lo que queremos es que al país le vaya bien. Yo tengo a mis hijos acá en Uruguay, ¿eh?, y quiero que le vaya bien al país, que la inversión ande, quiero terminar de una vez por todas con los líos con la Argentina y que estos departamentos turísticos reciban fuertes inversiones. Así que no me vengan con esa teoría conspirativa, bien de gente alienada, que cree que la oposición está poco menos que pensando en la destrucción de todo. Hoy mismo el PIT-CNT nos hacía la gracia de regalarnos una infeliz declaratoria en torno al tema. Están totalmente equivocados. ¡Ojalá le vaya bien al país! ¡Ojalá que la competencia electoral sea por lo alto, por la grandeza, por políticas de Estado!

Ahora, eso sí: llegó la hora de actos de grandeza, de actos magnánimos. Y yo que no lo conozco tanto al señor Ministro, que todo el mundo dice que es una bellísima persona, digo que es el gran momento de demostrarlo. Tanto él como la Jefa de Policía de Maldonado harían realmente muy bien en dejar de estar vinculados a la Cartera.

Muchas gracias.

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- Tiene la palabra el señor Diputado Salsamendi.

SEÑOR MARTÍNEZ HUELMO.- ¿Me permite una interrupción?

SEÑOR SALSAMENDI.- En seguida, señor Diputado.

Como inicio, señor Presidente, quiero decir que estamos tratando problemas claramente complejos, problemas estructurales, problemas de muy larga data, problemas que no se resuelven fácil ni sencillamente. En realidad, uno aspiraba, y sigue aspirando, a que ese fuera efectivamente el debate. Yo intentaría ingresar muy rápidamente en ello, en el tiempo de que dispongo y después de todo lo que se ha dicho en ese aspecto, pero previamente voy a conceder una interrupción al señor Diputado Martínez Huelmo.

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- Puede interrumpir el señor Diputado Martínez Huelmo.

SEÑOR MARTÍNEZ HUELMO.- Señor Presidente: vamos a ser muy escuetos, porque sabemos que el señor Diputado Salsamendi dispone de quince minutos y no queremos usar su tiempo en demasía.

Nosotros creemos que este asunto siempre retorna. Previamente, vamos a decir que en una sociedad organizada, como seguramente creemos todos que -para bien- es nuestro país, el combate contra el delito no finaliza nunca. Se sabe que cuando una Administración finaliza y le entrega el mando a la que viene, hay una cosa segura: las cárceles no se entregan vacías.

Este es un problema muy complejo que, a mi modo de ver, no se soluciona con el mero reproche a un Ministro, sea del partido que sea, en un asunto tan subjetivo como el éxito o el fracaso de la lucha contra el delito. Creemos que en la historia de los últimos veinte años este tema permanentemente ha estado teñido por la política y eso ha desvirtuado soluciones nacionales. Muchas veces hablamos de debates nacionales; bueno, este es un tema que siempre ameritó un debate nacional.

Yo no voy a ser muy original, porque la intervención del señor Diputado interpelante ha sido, en muchos de sus pasajes, en base a artículos periodísticos. Nosotros también tenemos una buena hemeroteca y podemos decir que en el pasado reciente, desde el año 1992, en que hemos arrancado a hacer un examen sobre la situación, la historia se repite, los titulares son recurrentes y las situaciones y la lucha contra el delito siempre tienen -yo diría- un handicap que da la sociedad organizada.

Por ejemplo, en el año 1993 gobernaba el Partido Nacional, y un Diputado del mismo grupo político del miembro interpelante decía: "Inseguridad pública en nivel demasiado peligroso". Luego, ya en plena campaña electoral de 1994, el líder del miembro interpelante, el doctor Julio María Sanguinetti, que ha sido por dos veces Presidente de la República, el 28 de octubre, manifestaba en "La Mañana": "El país tocó fondo en materia de seguridad pública". Y bueno; él salió electo Presidente. Entonces, vamos a ver si en el período posterior y desde su Presidencia pudo detener en algo el delito y la situación que siempre plantea el delito a la sociedad organizada, porque eso es lo que somos todos los que estamos acá: parte de una sociedad organizada.

El 13 de marzo, a pocos días de asumir la Presidencia, el diario "La República" titulaba: "La delincuencia se apoderó de la zona de Delta del Tigre.- Los vecinos se aprestan a tomar medidas". A su vez, el 30 de mayo del año 1995, decía: "Fugaron anoche tres peligrosos reclusos de Santiago Vázquez", porque también se fugaban los delincuentes en aquella época.

"Los uruguayos tienen miedo", decía Alfonso Lessa en "El Observador" del 7 de abril del año 1996. Un poco antes, el 17 de enero del mismo año, en un editorial de "La República" se hablaba de "La inseguridad cotidiana", refiriéndose al crecimiento de las actividades delictivas de los punguistas en los ómnibus de la capital. Esta situación de inseguridad afectó a la coalición de Gobierno que se había conformado básicamente entre el ex Presidente de la República, doctor Sanguinetti, y el ex Presidente del Directorio del Partido Nacional, doctor Volonté.

Allá por abril de 1996 hay una profusa presencia en la prensa de todos esos problemas: "Récord histórico de denuncias delictivas". El 14 de abril de 1996, Alfonso Lessa titula: "Un ministerio desgastante", porque evidentemente no era tarea fácil para el actual Secretario General de la ALADI, doctor Didier Opertti, manejar el Ministerio. "La inseguridad reina en Canelones", se decía el 18 de abril del año 1996. Ni hablar de los números relativos a la situación en Maldonado que se dan en ese mismo ejemplar de la prensa.

Otros titulares: "Inseguridad ciudadana.- Los vecinos montevideanos del barrio La Blanqueda se reunieron ayer", etcétera, revelaban verdaderos problemas de la sociedad, y se hablaba de las irregularidades detectadas por el Ministerio del doctor Opertti en la faz administrativa. Otro titular rezaba: "Denuncian inseguridad en balnearios.- Vecinos de Parque del Plata y Las Toscas afirman que no se toman medidas preventivas". Apareció la modalidad de la rapiña.

"La 'inseguridad' es responsabilidad 'exclusiva' del Partido Colorado", decía un titular en el año 1997, fundamentando la creencia de una agrupación política del Partido Nacional. Y así podríamos seguir, pero no queremos quitarle todo el tiempo al señor Diputado Salsamendi.

Queríamos dejar esta constancia. Nosotros pensamos que el tema del delito sobrepasa, entonces, a las Administraciones y a los Gobiernos. A este respecto es recomendable leer en el diario "O Globo" de Brasil, en su Editorial Segundo Cuaderno, RECOSUR, una entrevista que se le hace a "Marcola", Marcos Camacho, el jefe de la banda carcelaria de San Pablo denominada Primer Comando de la Capital.

Señor Presidente: yo creo que este tema es una señal de los tiempos y que estas interpelaciones, a mi modo de ver, no le agregan nada nuevo a la solución de fondo que se necesita.

Es cuanto tenía que decir.

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- Puede continuar el señor Diputado Salsamendi.

SEÑOR SALSAMENDI.- Señor Presidente: intentaremos ir lo más velozmente que se pueda. Reitero: a partir de lo que manifestaba el señor Diputado Martínez Huelmo es absolutamente obvio que este no es un problema que pueda ser planteado en función de hechos que están ocurriendo hoy, que ocurrieron ayer o el año pasado, sino que definitivamente estamos asistiendo a un clarísimo problema estructural que se ha ido agravando a través del tiempo.

Se solicita: demos un debate serio, demos un debate entre todos, etcétera. Sí, estamos de acuerdo, absolutamente de acuerdo, si no se utiliza el tema como elemento de campaña y, lamentablemente, en esto -si bien es probable, es altamente probable que estemos equivocados- lo que tenemos que decir es que sentimos que permanentemente se está utilizando este tema como un elemento casi exclusivo, en algún caso, de permanente campaña electoral. Y es difícil discutir cuando se realizan algunas afirmaciones que obligan necesariamente a contestar.

Se habló de profesionalización de la Policía. Pose San Martín en Minas, con el grado que tenía, ¿es ejemplo de profesionalización de la Policía? El Círculo Policial acaba de enviar una nota diciendo que agradece profundamente la primera oportunidad que le dieron en la historia de participar de la discusión de una Ley Orgánica Policial. Y de esas cosas, cuando se discute, cuando se debate, cuando se acusa, ¡no se reconoce nada! ¡Todo está mal!

A su vez, antes no hubo ningún problema. No hay nada que se traiga, que se arrastre y que se diga: "Es verdad, no pudimos, no supimos solucionarlo y hoy, humildemente, pretendemos aportar". Correcto, ese sería un tipo de debate; no este. Sinceramente, quiero decir que no este.

Hoy se dijo al pasar que Maldonado parecía Irak. ¿Irak? ¡Irak! ¡Y se señala que eso no tiene ninguna incidencia en el tema del turismo! ¡Ah!, es probable que no se quiera que tenga incidencia, pero, objetivamente, ¡por favor!, es absolutamente obvio que ese tipo de cosas tienen incidencia cuando se las plantea así y, por lo tanto, se desnaturaliza el debate. Inevitablemente se desnaturaliza el debate y también obliga, claro que sí, a que nos pertrechemos. Sí, ocurre; obviamente ocurre.

¿Y que uno piense, a veces, que existen intereses políticos menores puestos en juego en esta discusión cuando escucha ese tipo de cosas? Sí; no le queda más remedio que pensarlo; se pertrecha y debate de otro modo. ¿Que no es la mejor forma de discutir este tema? No, no es la mejor forma de discutir este tema. ¿Que no todos los legisladores de la oposición plantean de la misma forma los temas? ¿Que hay gente con un estilo, otra con otro y que no se puede igualar a todos? No; estoy de acuerdo, no estamos pretendiendo igualar a todos, pero creemos que este debate no lo estamos dando de la mejor forma posible. Se podrá o no entender esto; se podrá hasta escuchar o no escuchar, pero, necesariamente, nos parece que hay que señalarlo.

Se señalan propuestas alternativas como la relativa a seguridad rural. ¡Seis años estuvo el proyecto en el Parlamento! Ahora lo está tratando esta Legislatura, esta bancada, junto con todo el Parlamento. Seis años durmió el sueño de los justos sin que nadie lo tratara, y no se necesitaron 120.000 firmas. En cuanto al Código de la Niñez y la Adolescencia, hay múltiples proyectos en el Senado que se están discutiendo, y así podría seguir con varios de los planteos.

Podría decir que elaborar un Código de Procedimiento Policial es tan complejo -y es verdad que se demora tanto- que en toda la historia independiente de este país nunca pudieron presentarlo. Por supuesto que es complejo, porque no voy a creer que quienes hoy exigen que esa norma exista en este país, antes no pensaron que debía estar. Supongo que, obviamente, no es así. Supongo que estaban absolutamente convencidos de su necesidad, pero no pudieron elaborarlo porque es complejo y no se resuelve tan fácilmente.

Entonces, a veces es muy difícil mantener el debate del modo en que, francamente y de verdad, me gustaría darlo. El señor Diputado Orrico citaba hoy un artículo del diario "El País". Yo voy a citar otro del mismo órgano de prensa, porque es totalmente insospechado que forme parte de una prensa afín a este Gobierno. En ese artículo se citaban como mínimo dos trabajos de dos economistas que incursionaban en temas en los que habitualmente los economistas no incursionan. Señalaban la relación entre la situación de desestructuración social y el crecimiento de los delitos en este país. Uno de ellos estaba vinculado a una Universidad que nadie va a acusar jamás de estar siquiera remotamente cercana a los postulados del Frente Amplio. El otro pertenecía al Ministerio de Desarrollo Social, pero ambos llegaban casi a las mismas conclusiones, las mismas a las que se llegó en Santiago de Chile después de estudiar durante diez años la incidencia del aumento del desempleo y de la desestructuración de una sociedad en los problemas que acarreaban las cuestiones vinculadas al delito.

Además, acá se señaló expresamente qué cosas están tratando de llevar adelante en materia de operativa específicamente policial. Se podrá estar de acuerdo, o no, pero sinceramente es muy difícil discutir cuando luego de decir eso se nos dice: "Ustedes desprecian a la Policía, ustedes consideran que es corrupta, etcétera".

Pero ¿qué se hizo durante esta interpelación? ¿Fuimos nosotros los que pusimos en duda toda la actuación de la Policía? No. Entonces, ¡por favor! Entendemos que para debatir de verdad cuando se plantean cosas hay que tener una coherencia determinada. Reitero, con el mayor de los respetos, porque en ello nos va la vida como sociedad, que debemos resolver lo mejor posible este tema.

Culmino diciendo que entendemos que no han surgido de esta interpelación elementos que verdaderamente puedan activar un mecanismo parlamentario que determine que el Ministro José Díaz no deba mantenerse donde está.

Muchas gracias, señor Presidente.

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- Tiene la palabra el miembro interpelante, señor Diputado Germán Cardoso.

SEÑOR CARDOSO (don Germán).- Señor Presidente: me veo en la obligación de decir que con mucha habilidad se intenta torcer en forma totalmente malintencionada el espíritu de esta interpelación.

En primer lugar, creo que tanto el Ministro como otros actores del Gobierno -hoy no le pude contestar al señor Diputado Pérez González porque no estaba en Sala- deben asumir el rol que compete al Ministerio del Interior. Las causas, el deterioro social, la cantidad de pobres que hay en Uruguay, en qué franja etaria se encuentran y todas esas cosas son aspectos que no le competen al Ministerio del Interior, sino al Ministerio de Desarrollo Social. Hay otras áreas del Gobierno que específicamente...

(Interrupciones)

——No me río de la pobreza, señora Diputada. No se ría, porque yo no me estoy riendo de la pobreza.

Evidentemente, en el enfoque hay un error de concepto brutal. La función del Ministro del Interior y de un Jefe de Policía es hacer cumplir y respetar la ley en todas sus expresiones a lo largo y ancho de toda la República y velar por la seguridad de la población. Se trata de una población que hoy se siente insegura, y nadie puede dudar de ese concepto, que no admite la más mínima discusión. Hay otras áreas del Gobierno que están abocadas a ese aspecto en forma específica, pero no se puede abarcar todo desde el Ministerio del Interior. Ese es un error de concepto, porque el punto de partida, la forma cómo se mira el problema de la seguridad nacional, es equivocado. Se mencionan los problemas sociales, se habla de la franja etaria, de los menores que están comprometidos en el delito, y por un montón de situaciones no hacemos nada y dejamos todo como está. Ese es el concepto que han vertido varios legisladores del Gobierno: "Total, acá la cosa viene de antes y entonces vamos a dejarla entreverada y no tomamos medidas".

Creo que es el camino equivocado. Cuando hablé de Irak y lo comparé con Maldonado, pido que no se me malinterprete con mala intención. No voy a pecar de soberbio; no me creo vivo, pero tonto tampoco. Entonces, vamos a poner las cosas en su lugar. Cuando hablé de Irak y de Maldonado me horroricé por las escandalosas advertencias de su Jefa de Policía -puesta por su Gobierno y bancada a muerte, cueste lo que cueste, en esta interpelación- y de las recomendaciones que puso a disposición de los ciudadanos en el portal cibernético de la Jefatura de Policía de Maldonado. Claro que no estoy de acuerdo y claro que creo que Maldonado no es Irak. Me horrorizo por la actitud que ha asumido, porque quien no conoce Punta del Este y Maldonado y lee esa información, es lo que se imagina. Y no es la oposición la que lo inventa; es la Jefa de Policía del actual Gobierno que, inclusive, anunció las recomendaciones en una conferencia para la prensa de Brasil y de Argentina al inicio de la temporada anterior. Y cuando aquí se dice que venimos a decir que la Policía es corrupta, se miente y se falta a la verdad, porque la relación de esta colectividad política con el Instituto Policial históricamente ha sido la mejor, de diálogo, de consulta, de intercambio de opiniones. Es lo que nos ha caracterizado. Lo que venimos a denunciar puntualmente es que hay una desviación en la conducta, en la moral, en la ética y en la legalidad de la Jefa de Policía de Maldonado, de su Jefa de Policía de su Gobierno, no de toda la Policía nacional. No es lo que hemos dicho aquí. Que no se falte a la verdad, porque no son los conceptos que he vertido.

En cuanto a lo que plantea el señor Diputado con respecto a la honestidad en el debate, le doblo la apuesta porque eso es mala intención, es querer desvirtuar la naturaleza del debate. En ningún momento ningún Diputado de este Partido, y creo que tampoco del Partido Nacional, habló de corrupción generalizada en la Policía. ¿Sabe una cosa, señor Presidente? El que reconoció después de horas de debate que había corruptela en la Policía en la actual Administración fue el Ministro del Interior, doctor José Díaz. Él sí habló de corruptelas; las admitió, pero no las especificó. Entonces, vamos a poner las cosas en su lugar.

SEÑOR ABDALA (don Washington).- ¿Me permite una interrupción?

SEÑOR CARDOSO (don Germán).- Sí, señor Diputado.

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- Puede interrumpir el señor Diputado.

SEÑOR ABDALA (don Washington).- Señor Presidente: el señor Diputado preopinante, con habilidad dialéctica entreveró alguna píldora. Voy a convocar a los miembros de este Parlamento que tienen formación jurídica y les pido que revisen el proyecto del Código de la Niñez y la Adolescencia que remite el Poder Ejecutivo y verán cómo hay un cambio de clima absoluto, porque las sugerencias que se hacen son de severidad. Hablaban de inflación penal; basta ver ahora el incremento de la penalidad que plantea el Poder Ejecutivo en el sistema penal juvenil. Las normas y las medidas cautelares están allí, como el Código de la Niñez y la Adolescencia y el Código de Procedimiento Policial. Todos hemos visto con estupor cómo se llega ahora hasta el exceso de ambientar medidas como el allanamiento, en las que el Gobierno ha estado tirando la piola para atrás.

El Código Civil, en materia de discapacidades, habla de "intervalos lúcidos". Bueno, el Gobierno tiene algún intervalo lúcido en este tema, que le permite entender que, inevitablemente, en el plano legislativo algunas cosas hay que modificar. Eso va lento, despacio, y no lo hace con la convocatoria que corresponde, ni en el ambiente respectivo. He participado en algún debate con el señor Subsecretario Faroppa, y lo pintoresco del asunto es que hemos llegado a lo inconcebible de que algunos legisladores del Gobierno, Senadores y Diputados, tienen una mirada propia sobre estos temas, y la mirada del Poder Ejecutivo no siempre es coincidente.

La fuerza de Gobierno aquí presente, siempre es afecta a tener sintonía con los organismos internacionales -lo que me parece bien-, pero unos cuantos de esos organismos vinculados a estos temas les están diciendo: "por ahí no; por ahí se están equivocando". Me refiero a la UNICEF y otros organismos internacionales, que les están diciendo que esas modificaciones legislativas están mal.

El señor Diputado preopinante fue habilidoso, pero quiero plantear que el Gobierno es muy errático en estos temas y está empezando a tomar conciencia lentamente. Eso es malo para la sociedad y para la gente.

Era cuanto quería decir.

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- Puede continuar el señor Diputado Germán Cardoso.

SEÑOR CARDOSO (don Germán).- Señor Presidente...

SEÑOR CARDOSO (don José Carlos).- ¿Me permite una interrupción?

SEÑOR CARDOSO (don Germán).- Sí, señor Diputado.

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- Puede interrumpir el señor Diputado.

SEÑOR CARDOSO (don José Carlos).- Señor Presidente: el señor Diputado preopinante deja entrever una vez más en la tarde de hoy ese efecto corporativo en contra, de tratar de destruir todo lo que hay y de atacar al Gobierno y a quienes este instala en los cargos. Voy a hacer una brevísima referencia que el señor Ministro conoce muy bien porque lo vivió, e inclusive nos encontramos en una Comisión del Parlamento donde le hice saber mi opinión. Este Gobierno nombró en el departamento de Rocha a un Jefe de Policía que no solo defendimos, sino que públicamente, durante todo el período en que estuvo al frente de la Jefatura, apoyamos su gestión.

(Apoyados)

——Además, puso como Subjefe a un brillante policía de Maldonado, el Inspector Luis Maldonado, a quien también defendimos hasta el final, tanto nosotros como las organizaciones sociales del departamento por ser buen Jefe. Sin embargo, el Gobierno lo sacó por un entredicho y puso a un nuevo Jefe a quien yo no conocía. Charlé dos horas con él en mi casa sobre temas de seguridad. Nos invitó, junto con el otro Diputado por el departamento de Rocha, a una reunión con los Fiscales y los Jueces. Siempre fuimos positivos y no le hicimos ni una sola crítica. Siempre le dije algo que voy a hacer público ahora y que él sabe muy bien. Yo soy muy leal con la Policía y no va a encontrar críticas de mi parte. Tampoco le voy a decir lo que tiene que hacer, porque no soy policía. Esa es su profesión. Por supuesto que lo voy a medir por sus resultados, porque represento a los ciudadanos y él cumple una función. Entonces, no se piense que todo es negativo. Hemos sido muy positivos y estoy poniendo un ejemplo concreto. Todo Rocha sabe lo que defendimos al Jefe anterior, que puso este Gobierno. No lo nombré yo, ni me consultaron para hacerlo, pero lo defendimos porque creíamos que era un buen Jefe y porque la gente estaba contenta con él y hablaba muy bien de él públicamente y en los medios de comunicación. Sin embargo, lo sacaron de golpe y porrazo y pusieron a otro. Yo estoy apostando al nuevo Jefe con todas mis energías. Por eso digo que no se crea que todo es negativo y que estamos en una embestida. Embestidas eran las de antes.

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- Puede continuar el señor Diputado Germán Cardoso.

SEÑOR CARDOSO (don Germán).- Señor Presidente...

SEÑOR PINTADO.- ¿Me permite una interrupción?

SEÑOR CARDOSO (don Germán).- Sí, señor Diputado.

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- Puede interrumpir el señor Diputado.

SEÑOR PINTADO.- Señor Presidente: desde mi punto de vista, hace largo rato que esta interpelación está jugando los descuentos. Hace una hora que podríamos haberla terminado. Ya estamos en la etapa de que repetimos cosas en las que, obviamente, no estamos de acuerdo, y no por mucho repetir o levantar la voz se tiene razón.

Estos excesos de tiempo me llevan a descubrir nuevas profesiones en algunos colegas, como la de jurado de lucidez. Hay algún colega que, además de ser Diputado, abogado y tener otras profesiones, es jurado de lucidez. Esta es una nueva profesión que advierte que hay cambios que no los hacemos porque no los hacemos, y si los hacemos -en un proceso parlamentario que tendrá su discusión- es porque tenemos, según sus expresiones, algunos ratos de lucidez. Esta es una profesión nueva e interesante que habrá que ver.

Fuera de broma, siento que aquí se está repitiendo un concepto que no comparto. Me refiero al concepto de que todos somos iguales. En realidad, la lógica de razonamiento es que les pasó a ellos y ahora nos pasa a nosotros. Entonces, dicen: "Antes nos acusaban a nosotros y ahora les pasa a ustedes. ¿Vieron? Somos todos lo mismo". Yo quiero ser muy claro. No somos todos lo mismo, pero tampoco considero que unos sean los malos y otros los buenos.

También se ha insistido en la lógica de la conspiración. Recuerdo que en el pasado recibimos algunos conceptos acerca de nuestra actuación en la oposición tales como "la máquina de impedir", "los palos en la rueda", "no dejan gobernar". En ese análisis de la labor de la oposición que, obviamente, no compartíamos, no se nos ocurría pensar que era una conspiración. Lo que hay es una descripción de fenómenos coincidentes que podemos debatir otro día, acerca de ciertos climas. Digo esto para que nadie se sienta aludido.

Si bien no creemos en la lógica de la conspiración, tampoco nos hacemos los distraídos sobre ciertas cosas que ocurren, y no solo por algunos errores que nadie está libre de cometer. No tenemos esa soberbia que se tuvo antes. Es cierto que nos abroquelamos como siempre lo hace todo Gobierno -lo viví desde la oposición durante mucho tiempo- respecto a lo que se considera ataques infundados de la oposición. Me alegra que recién en estos momentos se reconozca que por lo menos algunas cosas hacemos bien. Con esto estamos avanzando y para mí es muy positivo. Pero si realmente queremos solucionar un problema endémico, con muchas causas, no se puede decir alegremente que nos desembarazamos del tema social porque no es una cuestión de determinado Ministerio. Aquí hemos tenido discrepancias acerca de usar o no el palo, y cómo usarlo. Respeto ciertas concepciones, aunque no las comparto, que dicen que algunas cosas se evitarían dando palo o metiendo a toda la gente presa, por las dudas. Eso no ha solucionado absolutamente nada, y los números lo demuestran. Por este camino hemos avanzado. ¿Lo suficiente? De ninguna manera. Entonces, creo que necesitamos del concurso de todos para solucionar este problema, que es muy importante.

Según mi lectura política -y con esto termino-, a veces en algunos sectores del pensamiento la lógica caos-orden es el mejor escenario para llegar a determinadas competencias electorales. Yo no lo comparto, pero esto ocurre y ocurrió en el país. No compartimos esa lógica porque, obviamente, en esa disputa se nos va a ubicar en un lugar que no es el orden, y el orden de por sí no asegura nada. Una verdadera política de seguridad tiene que atacar muchas cosas, y nosotros estamos trabajando para eso; tiene que ver con las políticas sociales, con el desarrollo de la educación, con una política económica que genere empleo y también con una utilización racional del monopolio de la fuerza, que es el que tiene el Estado a través de la Policía y de otros instrumentos.

Gracias, señor Presidente; gracias, señor Diputado.

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- Puede continuar el señor miembro interpelante.

SEÑOR CARDOSO (don Germán).- Señor Presidente...

SEÑOR ABDALA (don Washington).- ¿Me permite una interrupción?

SEÑOR CARDOSO (don Germán).- Sí, señor Diputado.

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- Hace rato que el señor Diputado Salsamendi está pidiendo la palabra para contestar una alusión. Luego de que el miembro interpelante termine de conceder interrupciones le cederé la palabra, aunque previamente le corresponderá hablar al señor Diputado Lorenzo, que quería hacer una aclaración. De modo que dejaré al señor Diputado Salsamendi para el final, a fin de que redondee lo que dicen todos los demás.

Puede interrumpir el señor Diputado Washington Abdala.

SEÑOR ABDALA (don Washington).- Señor Presidente: el último razonamiento al que hace referencia el señor Diputado preopinante, referido a la utilización de la fuerza, al monopolio legítimo del uso de la fuerza, es de nuestro amigo Max Weber, nada menos. Tengo la impresión de que en este punto, filosóficamente, el Gobierno interpreta mal este tema. Por ejemplo, la ley vinculada con el capítulo policial establece -estoy haciendo memoria- los principios de proporcionalidad, progresividad y racionalidad. Son principios básicos que siento que la Policía no siente que puede utilizar. La Policía no siente que puede utilizarlos y que esos principios están vigentes porque siente lo que se malinterpretó hoy: una fenomenal desmotivación; repito: una fenomenal desmotivación. Y no me crean a mí; cualquier parlamentario de esta Casa puede ir vestido de civil, conversar con cualquier miembro del Instituto Policial y preguntarle si definitivamente se siente con vocación como para llevar adelante actos de prevención. Pero creo que acá, en el fondo, lo que hay es un tema filosófico. Hace un tiempo, un gran periodista dijo que el Gobierno tenía cierto prejuicio en este tema, porque venía con la lectura de los años dictatoriales y, entonces, miraba a la Policía, en alguna medida, con un enclave de esos años. Y yo creo que eso es lo que definitivamente tiene que revisar; se debe revisar eso, la Policía debe sentir que la autoridad está allí para conducirlos a actuar en el plano de la prevención y en el de la represión. Yo siento que ustedes, hoy, eso no lo están implementando.

Estuvo interesantísimo el debate que se generó en torno a lo que dijo el señor Diputado Orrico. Él y yo sabemos bien qué es la bagatela, que es un concepto jurídico. Pero yo no le voy a decir a mis chiquilines que la semana que viene vayan a robar "Ricarditos" al supermercado, que no va a pasar absolutamente nada. Eso sería un descalabro, porque empezamos por los "Ricarditos", seguimos por el "Nevex", pasamos por el kilo de papas, después por la cajera y terminamos con la Colt 44. ¿Cómo termina este asunto? No es así. El concepto de bagatela -vamos a decir cómo son las cosas jurídicamente y en el plano penal- abarca a quien está en estado de desesperación, a quien no tiene más opciones ante la vida. Es el caso de "Los miserables", de Víctor Hugo; esa es la imagen de Jean Valjean, cuando el tipo roba el pedazo de pan y se arma toda esa tragedia. Esa es la bagatela. Ahora, que la sociedad sea permisiva en cuanto al robo no es la bagatela. ¡Cuidado!, hay un límite.

En esto tenemos una diferencia filosófica con el Gobierno, porque la mirada que tenemos en torno al Estado de derecho es distinta. Los límites en los que nosotros sentimos que hay que tener protección son distintos. Y vuelvo al documento del Partido Nacional en torno al Estado de derecho, que es absolutamente elocuente y marca diez o quince puntos en los que, en efecto, estamos interpretando la realidad de manera muy distinta.

Lo central es el tema policial. Aquí se quiere pasar el tema policial como si estuviéramos criticando a la Policía; muy por el contrario. ¡Ojalá la Policía se sintiera identificada con este Gobierno! Sería una gran cosa, como lo sería que se identificara con cualquier Gobierno.

Ha sido muy gentil, señor Diputado.

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- Puede continuar el señor miembro interpelante.

SEÑOR CARDOSO (don Germán).- Señor Presidente...

SEÑOR GARCÍA PINTOS.- ¿Me permite una interrupción?

SEÑOR CARDOSO (don Germán).- Sí, señor Diputado.

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- Puede interrumpir el señor Diputado.

SEÑOR GARCÍA PINTOS.- Señor Presidente: vamos a ser muy breves; solo queremos hacer un par de aclaraciones.

En primer lugar, yo no recuerdo el nombre del Diputado que hoy hizo una referencia a que históricamente los partidos fundacionales nos habíamos olvidado o no habíamos tenido en cuenta a la Policía en cuestiones en las que ahora le reclamamos al actual Gobierno, por ejemplo en materia salarial. Creo que el tema venía por los $ 130 de aumento que se dio a los funcionarios policiales el año pasado en el Presupuesto, y que se hicieron efectivos a partir del 1º de enero de este año. Hablamos de $ 130. Pero, claro, en esta Rendición de Cuentas viene una diferencia; ahora es más: se acerca al 10% o al 15%. Pero no importa el porcentaje; lo menciono solo para decir que en 1995, cuando se trató la ley de seguridad pública, hubo una previsión del 40% de recuperación del poder adquisitivo del salario real del funcionario policial, que se instrumentó a razón de 10% por año. Es decir que en el quinquenio, en definitiva, se concretó el 40%.

Está bien, nosotros podríamos decir que a la Policía no la inventó el actual Gobierno y que, cuando se acuerdan de darle un aumento -aunque no sea sustantivo-, se lo critica. Pero no es así; esto viene desde los tiempos de la historia. No olvidemos que al comienzo de su carrera el Prócer cumplía determinadas tareas que tenían que ver con la seguridad de los vecinos. Así que la Policía viene de los tiempos más remotos. Y a la Policía tenemos que cuidarla todos, absolutamente todos.

Mi hermano fue funcionario policial desde los dieciocho años; fue policía hasta el día en que falleció, hace ya nueve años. Recuerdo que, entre las cosas sabias que me decía, señalaba que era una profesión que tenía mucho de gratificante y también mucho de ingrato. Y me ponía el siguiente ejemplo: cuando a alguien le tocan a la puerta de la casa para llevarle una notificación de la Comisaría porque tiene que presentarse a responder por una denuncia o porque debe ser conducido al Juzgado, se piensa en el policía de una manera; pero cuando lo están golpeando, robando o tratando de hacerle un daño físico o moral muy importante, automáticamente piensa y grita por la presencia del policía. Es inherente a la condición humana. Y nosotros tenemos que pensar eso: cuando hablamos de nuestra Policía, estamos hablando de la gente que nos protege; por lo tanto, tenemos que hacer todo lo que esté a nuestro alcance para dignificarla y para ayudarla, porque dependemos mucho de ella.

Señor Presidente, otra de las cosas que quería decir -y con esto culmino- está basada en un razonamiento que hoy hizo algún Diputado del Gobierno y al cual aludimos nosotros también cuando hablamos del discurso de la izquierda cuando estaba en la oposición, que pensé que cambiarían al llegar al Gobierno, pero, lamentablemente, no lo hicieron. Ese Diputado del Gobierno, hablando de determinadas zonas del departamento de Maldonado -si no me equivoco-, se refería a las condiciones sociales y de miseria humana que muchas veces afectan a grupos de compatriotas. Y está muy bien que nosotros nos preocupemos por toda la gente y que vayamos también a la prevención social, porque es evidente que en la pobreza y en la marginación hay una cantera de delincuentes. Pero mientras avanzamos hacia lo ideal, mientras avanzamos para instalar el paraíso en la Tierra en esta latitud, tenemos que hacer que la gente honesta, trabajadora -la inmensa mayoría de la gente, también de esos barrios tremendamente carenciados- esté protegida.

(Suena el timbre indicador de tiempo)

——Digo esto porque, en definitiva, cuando se trata de jóvenes y aun de menores infractores, no hay que permitirles hacer el daño, porque terminan dañando a sus propios padres y a sus propios hermanos, pues cuando se tira abajo una industria, cuando se conspira contra una actividad como la del turismo, cuando se la hace insegura, se la hace inviable, y si queda inviable, queda desarticulada como fuente de trabajo para su familia, para su propia y humilde familia.

Gracias, señor Presidente.

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- Puede continuar el señor miembro interpelante.

SEÑOR CARDOSO (don Germán).- He terminado, señor Presidente.

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- Para una aclaración, tiene la palabra el señor Diputado Lorenzo.

SEÑOR LORENZO.- Señor Presidente: al inicio de este Período legislativo, el Partido Nacional propuso la creación en esta Cámara de una Comisión Especial para trabajar sobre el tema de seguridad. Lo propuso en el ámbito de la coordinación y fue rechazado de plano por la bancada oficialista, supongo que porque no quería generar un ámbito en el que fuera acosado el Ministro en un tema tan delicado como este, viendo una propuesta de trabajo como una ocasión de ataque. Aquí es donde se ven las formas de pensar acerca de las propuestas que hace cada uno.

Esta oposición, en particular el Partido Nacional, por la fuerza cuantitativa que tiene en esta Cámara, no necesitaría crear una Comisión Especial si quisiera acosar al Ministro. Lo trae todos los meses acá; tiene los votos suficientes para interpelarlo todas las veces que quiera. Era una propuesta de trabajo y fue rechazada. Hago esta aclaración porque se hizo referencia a que no había planteos, a que no había propuestas y a que no se habían generado los ámbitos para discutir estos temas.

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- Para contestar una alusión, tiene la palabra el señor Diputado Salsamendi.

SEÑOR SALSAMENDI.- Señor Presidente: en primer lugar, entiendo que es difícil que nos oigamos a esta hora y que, además, nos escuchemos. Voy a reiterar lo siguiente: dije que cuando hablaba no igualaba a todos ni en todos los casos. Simplemente, lo dejo aclarado por una alusión que existió.

En segundo término, me alegro profundamente de que mi intervención haya servido para que se aclararan algunas cosas, que no solo a mí no me habían quedado claras. Me alegro por este debate, me alegro por este país, me alegro por este Parlamento. Yo no adjetivé en ningún momento de mi intervención. Trato de no hacerlo; trato de discutir con argumentos. Francamente, lamento que frente a eso no encuentre siempre la misma actitud, pero, bueno, cada uno se maneja como entiende pertinente.

Habría muchas cosas para aclarar y simplemente dejaré planteada una última. En un momento se dijo que habíamos hecho algo así como vaciar las cárceles. No voy a hablar de la ley de humanización ahora; hay otros compañeros anotados para hacer uso de la palabra que estoy seguro de que hablarán del tema. Inmediatamente después se nos dijo que ahora están todas llenas de nuevo; o sea que uno debería pensar que, en realidad, los niveles de procesamiento y de actividad policial son los mismos que existían antes, porque si están llenas al mismo nivel es porque existe la misma cantidad de gente, con lo cual una vez más uno diría que a veces recibe palos porque hace y palos porque no hace. Creo que eran cuestiones que había que aclarar.

Finalmente, con respecto a la discusión sobre delitos de bagatela y sobre quién manda a comprar y a vender, etcétera, me alegro de que esta sociedad, que tiene que buscar solución a estos problemas, no utilice permanentemente el recurso de la prisión para quienes sacan fotocopias de los libros, para quienes a veces agarran algún CD para escuchar que no compraron, para quienes se llevan una lapicera de su trabajo público, etcétera, todos delitos previstos en el Código Penal y que en su conjunto las más de las veces son para este país un problema económico infinitamente mayor que muchos de los delitos que efectivamente se denuncian. Así que si hablamos de bagatelas y de cifras negras, en realidad, una vez más uno quisiera decir que no trivialicemos las discusiones y que ingresemos a fondo y de verdad en ellas.

Gracias, señor Presidente.

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- Tiene la palabra el señor Diputado Borsari Brenna.

SEÑOR BORSARI BRENNA.- Señor Presidente: creo que el tema en esta discusión y en Maldonado es la impunidad con que cuentan quienes están fuera de la ley o actúan fuera de ella, ya que no se actúa para prevenir y luego para reprimirlos. Parecería que Maldonado es tierra de nadie, en la cual la Jefa de Policía no utiliza los instrumentos que le dan la Constitución y la ley a efectos de prevenir primero y de reprimir si es violada la ley, después.

Pero esto no lo digo yo, señor Presidente y señor Ministro. No lo dice la oposición, como se ha pretendido por aquí, en una operación política o en un operativo político de la oposición como una conspiración. No; no. Esto, con otras palabras, quizás mucho más brutales que las que estoy empleando yo, fue dicho por un Diputado del Frente Amplio. Las ha dicho un compañero de bancada de quien hace un rato manifestó que esto era una conspiración, que tiene el mismo apellido: señor Pérez Brito, Darío, y las voy a leer. No lo dijo la oposición. Dijo el señor Diputado Darío Pérez Brito a sus compañeros del Frente Amplio: "Si ustedes quieren yo vengo acá y miento. Pero no voy a mentir, en Maldonado la seguridad es un desastre y la jefa de Policía no da pie con bola". Esto sostuvo el legislador en versiones que nunca jamás desmintió y que son absolutamente veraces. Quiere decir que el señor Diputado Pérez González -el que está acá- está profundamente equivocado, por no decir que miente.

(Interrupciones)

——Sí, señor: por no decir que miente, porque atribuir esto a una operación política de conspiración es por lo menos mentir. Cuando sus propios compañeros del Frente Amplio de Maldonado vengan acá y digan que la política de seguridad pública del departamento está bien, pues ahí entraremos a ver si hay o no segundas intenciones de la oposición.

Acá puedo hablar con autoridad, porque siempre he respetado al señor Ministro del Interior. Acá hay testigos de la Comisión de Constitución, Códigos, Legislación General y Administración de que en todas las asistencias del señor Ministro del Interior a la Comisión y en las interpelaciones a que ha venido hemos respetado su calidad como persona y su honestidad intelectual. Y lo seguimos haciendo; y lo seguimos haciendo. Nos parece que el Ministro es una persona de bien, lo que no es óbice para creer que está equivocado. Él creerá que nosotros estamos equivocados, pero, bueno, de eso se trata la actividad pública, no de descalificar al adversario, y digo "adversario", porque no considero a ningún legislador del Frente Amplio un enemigo, ya que antes que todo es un compatriota, es un uruguayo igual que yo y presumo -presumo- que quiere el bien del país y, en este caso, para Maldonado, como yo. Entonces, señor Presidente, no podemos presumir intenciones que, además, están muy alejadas de lo que por lo menos es la filosofía de nuestro Partido.

No voy a cometer el agravio de creer que el señor Ministro es un incompetente. El señor Ministro -lo conozco desde hace mucho tiempo y quienes lo han tratado también lo conocen desde hace mucho tiempo- es una persona inteligente y competente. Lo que sucede, señor Presidente, es otra cosa, es que el señor Ministro piensa, por ejemplo, que las ocupaciones en los lugares de trabajo son una extensión del derecho de huelga. ¡Bueno! Yo pienso que está equivocado, que las ocupaciones no son una extensión del derecho de huelga, sino una violación del derecho de propiedad y del derecho al trabajo.

(Interrupción del señor Representante Orrico)

——El señor Ministro piensa que soltando presos hace que se humanicen las cárceles. Yo pienso que ni se humanizaron ni mejoró la seguridad pública.

Señor Presidente: el señor Ministro piensa que derogando el Decreto Nº 690 va a mejorar la seguridad pública en Maldonado o en el país. ¡Bueno! Nosotros pensábamos y pensamos -y se ha demostrado- que derogar el Decreto Nº 690 actuaba contra la seguridad pública. Y nos van a decir que era inconstitucional. Bueno, si era inconstitucional, ¡deróguenlo y planteen una alternativa, legal o por decreto, pero pongan algo para que la Policía pueda actuar!

Entonces, esas son las cosas que nos separan de la política de seguridad pública del Gobierno y del señor Ministro del Interior.

Le voy a decir algo, señor Presidente, para que lo escuche el señor Ministro: ha tomado estado parlamentario el proyecto de ley de seguridad rural y hace dos o tres días lo tratamos. Ese proyecto de ley es de la autoría, también, del Ministerio del Interior, del de Ganadería, Agricultura y Pesca, de asesores del Gobierno, de la Federación Rural, de INAC y de DICOSE, como me acota el señor Diputado Casas. Después de meses de haber sido presentado, con firmas de legisladores del Partido Nacional, del Partido Colorado y del Frente Amplio, los legisladores del Frente Amplio, con todo derecho -por supuesto- pero en una clara dicotomía con el pensamiento del Ministerio del Interior, del de Ganadería, Agricultura y Pesca y de los demás organismos, establecieron una modificación muy importante al artículo 1º de ese proyecto de ley, por cuya aprobación está clamando el Uruguay rural. Y no estoy hablando de un proyecto nuestro; estoy hablando de un proyecto compartido que hoy el señor Ministro sabe que hace falta y que hace tiempo es necesario que se vote, pero hemos encontrado en la bancada del Frente Amplio un escollo casi insalvable para poder aprobarlo.

Yo tengo acá la versión taquigráfica de esa sesión de hace tres o cuatro días y no la voy a leer, pero está a disposición del señor Ministro, para que vea cómo sus legisladores, lamentablemente, están demorando la aprobación de este proyecto que daría a la Policía, a los Jefes de Policía y al Ministerio del Interior un instrumento idóneo a los efectos de terminar -como se ha dicho- con el abigeato, que es un flagelo, y de terminar -o de mejorar la situación- con la inseguridad de aquel paisano que está en el medio del campo y que muchas veces se ve atacado por delincuentes profesionales.

Bueno, aquí estamos proponiendo al señor Ministro nuestros votos, los de todo el Partido Nacional, para aprobar esta semana el proyecto de ley de seguridad rural. Le estamos diciendo que todos, absolutamente todos nuestros votos están. Y no lo estamos diciendo en forma irónica; se lo estamos diciendo para darle un instrumento, repito, idóneo para combatir un mal que está aquejando a nuestra sociedad rural.

Con relación a lo que ha dicho el señor Diputado interpelante respecto del portal de la Jefatura de Policía de Maldonado, señor Presidente, si no se la hace renunciar -ojalá que así sea-, señor Ministro, yo la llamaría después de aquí y le diría: "bórrela, señora Jefa, porque lo que usted está diciendo al turista que lee esa página es: 'por favor, mire por su seguridad, no venga a Maldonado, quédese en Mar del Plata'". Con todas esas advertencias lo que se hace, lamentablemente, es conspirar contra la buena política que sabemos que el señor Ministro de Turismo y Deporte, con sus grandes esfuerzos está haciendo para que pueda venir la gente del exterior.

Pero, señor Presidente, ¿cómo se va a hablar de conspiración, cómo se va a hablar de operativo, cuando en la página web de la Jefatura de Policía de Maldonado se dice que en Maldonado hay un 100% más de copamientos desde el 1º de enero hasta julio de 2006, que hay un 60% más de homicidios, un 37,5% más de rapiñas y un 14% más de hurtos? No, esta no es ninguna conspiración, señor Presidente y señor Ministro. Esto habla de que la Jefa de Policía de Maldonado -a quien no conocemos ni con quien nos separa ninguna diferencia personal, política ni de ningún tipo; lo más que la vi fue a diez metros, en alguna reunión social- ha fracasado; ha fracasado y admitirlo es de inteligentes.

Yo creo que lo mejor para nuestro país y para Maldonado sería que después de las críticas que se han hecho de parte de muchos legisladores -no solamente en esta oportunidad, sino en otras- la Jefa de Policía renunciara, se fuera de su cargo, que dejara libre, expedito el camino para que el Poder Ejecutivo pudiese nombrar a alguien con autoridad. Ya ahora su autoridad va a ser absolutamente mellada por las denuncias que se han hecho.

Yo creo, señor Presidente, que lo de la señora Jefa de Policía de Maldonado es de una ineptitud inigualable; ineptitud en su acción e ineptitud en su forma de relacionarse, porque su frivolidad -que ha demostrado el señor Diputado Washington Abdala hace un rato- no solamente figura en esa revista que se ha leído. Yo entiendo que su frivolidad también queda demostrada en múltiples actitudes que conozco y que atentan contra la credibilidad de la Jefa de Policía de Maldonado. Yo creo, señor Presidente, que su acción es indefendible; que por el bien de todos, del sistema democrático, del sistema de partidos, esta señora debe ser destituida y para eso es que estamos acá: para decir nuestras verdades, para oponernos -por supuesto-, pero para colaborar también con el Gobierno del país. Para eso hemos sido puestos los legisladores acá, no para oponernos en forma desmesurada y desmelenada, pero sí para oponernos en forma responsable.

Muchas gracias.

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- Tiene la palabra el señor Diputado Ortuño.

SEÑOR ORTUÑO.- Señor Presidente: a esta altura del debate, se han dicho muchas cosas. Ha quedado demostrado claramente que esta interpelación no solo no tiene mérito de fondo, sino que está movida -creo yo- por móviles políticos, si no, francamente, se me hace muy difícil comprenderla.

Es importante reafirmar algunos conceptos, porque a veces parece que no nos escucháramos aquí dentro del recinto y, lo que es peor, parece que hay quienes no quieren oír y repiten determinadas ideas, una y otra vez, al comunicarse con la población.

Hoy, en esta interpelación, ha venido el Gobierno a defender una gestión por sobre todas las cosas y a asumir uno de los temas más delicados en la labor del Estado, no de ahora, por lo menos desde la apertura democrática, es decir, de los últimos veinte años en el Uruguay. Y ha venido a asumirlo de frente, con argumentos, con seriedad y diciendo que reconoce que existe un problema.

En particular, yo he recorrido distintos lugares del país hablando sobre estos temas y he dicho que lo primero que hay que evitar es caer en la encerrona o en las falsas dicotomías o disquisiciones entre las sensaciones térmicas, las temperaturas y otras cuestiones. El problema existe. Hay situaciones de inseguridad planteadas en el Uruguay, como decía recién, que desde hace veinte años están siendo registradas en todas las mediciones y encuestas de opinión como un problema grave o muy grave por la ciudadanía del Uruguay.

Pero el tema sobre el que queremos discutir y sobre el que esperábamos poder intercambiar ideas hoy -a partir de la exposición del miembro interpelante, que ha generado cierta expectativa que lamentablemente no se ha colmado- es el de las soluciones y las respuestas que se están encarando por primera vez, por este Gobierno, para enfrentar y superar -como se está superando paulatinamente- la cuestión de la inseguridad, atendiendo la seguridad ciudadana. De eso es de lo que hay que hablar; no hacer discursos grandilocuentes sobre diagnósticos que todos compartimos. Queremos debatir soluciones. Y soluciones y líneas de trabajo -compártase o no- se han presentado aquí con mucha seriedad.

Sobre un problema que existe, queremos un manejo responsable y apegado a una ética. Soy de los que sostienen radicalmente que la política sin ética es politiquería. Y la ética hay que aplicarla precisamente cuando se abordan temas sensibles, complicados y problemas que afectan, sobre todo, a la sensibilidad y a la vida de la gente. No se puede hacer caudal político de estos temas y asumirlos a la ligera. No se puede hacer demagogia con estos temas.

En las interpelaciones pasadas se hacía referencia a la actitud del Frente Amplio cuando era oposición. Y saben bien quienes ocuparon sucesivamente las responsabilidades de los Ministerios del Interior, que esta fuerza política, cuando encontró problemas, fue a presentárselos al Ministro. Nunca hizo caudal político ni campañas demagógicas con los problemas de seguridad. ¡Y vaya si hubo problemas de seguridad! ¡Y vaya si enfrentaron problemas graves -mucho más graves que los que enfrentamos nosotros- Ministerios del Interior e, inclusive, Presidentes, en relación con la seguridad y con la Policía! Y siempre encontraron en la izquierda una actitud responsable y leal con las instituciones. Eso es lo que reclamamos, señor Presidente, y es lo que esperamos que aparezca en estas interpelaciones: lealtad con las instituciones y con los intereses del país.

No voy a ingresar -porque no soy afecto a hacerlo- a recorrer el camino de las tesis y de las teorías conspirativas, que varios legisladores de la oposición refirieron con cierta vehemencia. Ahora bien; sí digo que hay planteos y actitudes que conspiran contra los intereses del país; lo reitero: conspiran contra los intereses del país. Esta interpelación y estas acusaciones exageran y generan alarma sobre una situación de inseguridad en Maldonado, sin estar apegados a datos ni a argumentos sólidos que las sustancien, y atentan contra los intereses del país, particularmente en momentos en que estamos lanzando una campaña de temporada turística en la que no le va la vida al partido de Gobierno; le va mucho la vida al país. A veces uno siente -y más en estos últimos tiempos- que algunos dirigentes de la oposición no diferencian entre los intereses partidarios y los del país y no dudan en llevar adelante estas campañas mediáticas que afectan mucho nuestro prestigio. Desde ese punto de vista, esta interpelación aparece como a medida de la asamblea ambientalista de Gualeguaychú, porque pega en el corazón de la credibilidad que tiene y va a seguir teniendo -a pesar de estas interpelaciones- el departamento de Maldonado y el balneario Punta del Este. No vamos a ser nosotros quienes generemos problemas mediáticos que puedan lesionar los flujos turísticos; esos sí lesionan a los habitantes de Maldonado, de Punta del Este y a todos aquellos que se trasladen allí en la temporada buscando una oportunidad laboral. ¡Allá ellos, los que a pesar de poder afectar ese tipo de intereses, llevan adelante actitudes irresponsables en estos temas!

Decía que estos temas existen, lo que hay que hacer es discutir y, sobre todo, encarar -como se están encarando- soluciones de fondo, no operativos mediáticos, como vimos muchos mientras en el país aumentaba la inseguridad, aumentaban las rejas en las casas, aumentaba el encierro, aumentaban los presos en las cárceles y no disminuían para nada los índices alarmantes de inseguridad que vimos en el pasado y que, por suerte, empiezan a encararse. Pero para encarar estos temas también se necesita humildad.

Confieso que no salgo de mi asombro cuando escucho a dirigentes de partidos que han estado en el poder los últimos ciento setenta años, que han sido responsables de los Ministerios del Interior en las anteriores Administraciones, rasgarse las vestiduras y hablar de estos temas como si no tuvieran nada que ver con su gestación y conducción. ¡Humildad, señor Presidente, humildad! Hay quienes deberían reflexionar mucho y llamarse a silencio por muchos años en este país, antes de hacer cuestionamientos a una Administración joven, que tiene apenas un año y medio de llegada al Gobierno, y que tanto ha hecho en tan poco tiempo.

Cuando hablamos de soluciones, nos referimos a política en serio. Y este Gobierno, al que le faltan muchas cosas por hacer en esta materia -lo admitimos; no podría ser de otra manera en un tema que hunde sus raíces tan profundo y que tiene una naturaleza multicausal como sucede con las cuestiones de seguridad-, tiene para ofrecer hechos, realizaciones, lineamientos y un programa hacia donde está caminando.

Ese programa también fue a aterrizar en la gestión de Maldonado. Los problemas de fondo requieren fortalecer las políticas y medidas de prevención y represión del delito. Eso supone, en primer lugar, más policías en la calle. Este Gobierno, no los anteriores, dispuso el traslado de personal ejecutivo -que estaba en las oficinas detrás de escritorios- hacia las calles para patrullar y cuidar la seguridad de nuestra gente. Esto no alcanza, porque aún se necesitan más policías. Este Gobierno ha dado señales claras de eso desde que ingresó al Ministerio del Interior.

Recientemente, hace pocas horas, en este recinto -gracias a la voluntad política de este Gobierno-, como bien se ha dicho, en el Presupuesto -es decir, en la inversión de los dineros de todos- se priorizaron las políticas de seguridad, pues acabamos de votar la creación de 1.700 cargos más de policías, que se sumarán al patrullaje y al trabajo por la seguridad de la gente. Me refiero a hechos y no palabras, hechos que no se hicieron en las últimas Administraciones y que ahora no se reconocen.

(Murmullos.- Campana de orden)

——Una política de fondo en materia de seguridad también requiere el profesionalismo, la profesionalización, la jerarquización y la dignificación del Instituto Policial.

En ese sentido, aquí se informa y no se quiere oír que recibimos una Jefatura de Policía de Maldonado en condiciones lamentables, absolutamente inadecuadas para cumplir con una función clave en un departamento que, como se ha dicho, ha tenido una evolución económica, social y demográfica que requería la atención de las autoridades públicas, y esta Administración tomó la Jefatura de Policía de Maldonado del siglo XIX y la llevó al siglo XXI, incorporando tecnología. No teníamos capacidad de comunicación con nuestros patrulleros. ¡Es increíble! Es de Ripley lo que pasaba en la Jefatura de Policía de Maldonado. Y esas cosas se están corrigiendo.

Ya se habló sobre la inyección de personal policial, que se estará concretando en los próximos días.

Entonces, prevención y represión del delito, más profesionalización y dignificación del Instituto Policial; carrera, concursos, designaciones de Jefes profesionales -no a dedo-, es lo que está haciendo este Gobierno. Cuando se anuncia que también en Maldonado habrá ascensos y provisión de cargos por concurso, estamos hablando de esa línea, que es la correcta. ¡Por supuesto que hay cosas para mejorar!

Algún señor Diputado preopinante con cierta ironía decía: "Pregúntenle a los policías para ver si están de acuerdo con esta gestión". ¡Asumo el desafío! Asumo el desafío de preguntar a los policías que no reciben aumentos desde hace mil años si están disconformes con una gestión que acaba de votar una recuperación, no de $ 130, sino de $ 800, que se incorporarán a sus bolsillos dentro de muy poco. Y asumo el desafío de preguntar a los Círculos Policiales, que nunca fueron consultados pero que ahora, por primera vez, esta Administración los consulta para elaborar los proyectos de ley y las políticas en materia de seguridad. Y ni qué hablar que asumo el desafío de conversar con el sindicato, que este Gobierno, con su fe democrática, ha permitido que se organice y funcione.

(Murmullos.- Campana de orden)

——Se me acaba el tiempo, señor Presidente.

Quiero terminar diciendo que hay algo muy caro a esta gestión: la honestidad y la transparencia. No admitimos cuestionamientos en esa área porque hemos dados pruebas fehacientes de un compromiso a rajatabla con la ética. En ese sentido, el señor Ministro que aquí tenemos sentado a nuestro lado es una referencia ética; ojalá que todos tengamos la estatura moral para conducirnos con la misma jerarquía y compromiso ético en responsabilidades como las que a él le toca desempeñar.

(Suena el timbre indicador de tiempo)

——Queda mucho por decir, queda mucho por hablar.

Se hizo referencia a la legislación que nuestra fuerza política está impulsando, a las reformas a nivel legal para atender estos temas. Se ha hablado de las cárceles, se ha hablado -si no, a nosotros nos gusta referirlo- del ataque integral de los problemas de inseguridad con políticas sociales que no solo ataquen el delito, sino sus causas. Mucho más deberemos seguir hablando.

Si de algo sirve esta interpelación -hacemos votos para que termine por esos carriles- es para hablar de estos temas, para informar a la población de lo que se está haciendo, levantar la mira y poner los intereses del país por delante de los intereses partidarios.

Muchas gracias, señor Presidente.

SEÑORA PEÑA HERNÁNDEZ.- Pido la palabra para contestar una alusión.

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- Tiene la palabra la señora Diputada.

SEÑORA PEÑA HERNÁNDEZ.- Señor Presidente: de ninguna manera voy a aceptar que el Diputado preopinante nos diga que esto es una campaña mediática. Ofende nuestra inteligencia y ofende la inteligencia de todos los ciudadanos de este país; ofende la inteligencia, el discernimiento de más de 120.000 personas que en menos de dos meses firmaron para decir que acá hay inseguridad. ¿Y dice que esto es un circo que nosotros hemos montado?

¡De ninguna manera lo acepto! No se lo acepto a él ni a nadie. Creo que sería muy bueno que pudieran tener la humildad de decir: "A veces nos equivocamos". La humildad se debe tener en todos lados, y todos nos equivocamos. Se equivocaron al nombrar a la Jefa de Policía; de repente pensaron que hacía las cosas bien, pero no resultó. Si no resultó, lo que hay que hacer es decir: "Me equivoqué, y voy a retomar los pasos. Voy a poner a alguien que sirva para el cargo, o simplemente en una primera instancia dar la oportunidad" -como realmente se debe hacer en un organismo público- "de que las cosas se encaminen por el camino que deben ir". Si no se encaminan...

(Interrupciones)

——Sí, hay que ser humilde, y hay que saber decir: "Me equivoqué".

12.-     Licencias.

Integración de la Cámara.

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- Dese cuenta del informe de la Comisión de Asuntos Internos relativo a la integración del Cuerpo.

(Se lee:)

"La Comisión de Asuntos Internos aconseja a la Cámara aprobar la solicitud de licencia del señor Representante Álvaro Delgado por motivos personales, inciso tercero del artículo primero de la Ley Nº 17.827, por el día 24 de octubre de 2006, convocándose al suplente siguiente, señor Martín Fernández".

——En discusión.

Si no se hace uso de la palabra, se va a votar.

(Se vota)

——Sesenta y siete en setenta: AFIRMATIVA.

Queda convocado el suplente correspondiente, quien se incorporará a la Cámara en la fecha indicada.

(ANTECEDENTES:)

"Montevideo, 23 de octubre de 2006.

Señor Presidente de la
Cámara de Representantes,
Julio Cardozo.

Presente.
De mi consideración:

Por la presente solicito licencia por motivos personales por el día martes 24 de octubre, y se convoque a mi suplente respectivo.

Sin otro particular, saluda atentamente.

ÁLVARO DELGADO
Representante por Montevideo".

 

"Comisión de Asuntos Internos

VISTO: La solicitud de licencia por motivos personales del señor Representante por el departamento de Montevideo, Álvaro Delgado.

CONSIDERANDO: Que solicita se le conceda licencia por el día 24 de octubre de 2006.

ATENTO: A lo dispuesto en el artículo 116 de la Constitución de la República, en la Ley Nº 10.618 de 24 de mayo de 1945, en la modificación dada en su artículo primero por la Ley Nº 17.827, de 14 de setiembre de 2004 y en el inciso tercero del artículo primero de esta.

La Cámara de Representantes,

R E S U E L V E :

1) Concédese licencia por motivos personales por el día 24 de octubre de 2006, al señor Representante por el departamento de Montevideo, Álvaro Delgado.

2) Convóquese por Secretaría para integrar la referida representación por el día 24 de octubre de 2006, al suplente correspondiente siguiente de la Hoja de Votación Nº 33 del Lema Partido Nacional, señor Martín Fernández.

Sala de la Comisión, 23 de octubre de 2006.

VÍCTOR SEMPRONI, NORA GAUTHIER, RAÚL CASÁS".

13.-     Situación de la Jefatura de Policía de Maldonado. (Llamado a Sala al señor Ministro del Interior).

——Prosigue la consideración del asunto en debate.

Continuando con la lista de oradores, tiene la palabra el señor Diputado Machado.

SEÑOR MACHADO.- Señor Presidente: un Diputado preopinante, a eso de la hora 20, decía que hacía una hora que esto estaba liquidado. Yo creo que desde mucho antes, porque a la hora 18 y 6 la bancada de Gobierno presentó una moción, firmada por todos sus integrantes, declarando satisfactorias las afirmaciones del señor Ministro.

Uno siente una gran impotencia frente a situaciones políticas como esta, en las que las minorías sienten que son avasalladas por una mayoría irracional, que no atiende razones, que no atiende argumentos y que discute algo que ya nadie discute en la República: el creciente clima de inseguridad.

Lo dicen los mismos integrantes de la fuerza política que hoy gobierna el país; lo dice el señor Diputado por Maldonado Darío Pérez Brito; dice en Rivera el señor Senador Saravia que se da un clima de creciente inseguridad; lo decía en forma encendida en una media hora previa el Diputado que hoy ha tenido una llamativa actitud silenciosa, suplente del doctor Darío Pérez Brito, el señor Diputado Bonilla, hablando de la terrible inseguridad que se vivía en Maldonado y solicitando la remoción de la Jefa de Policía. Sin embargo, firma esta moción en la que declara que las afirmaciones del señor Ministro han sido absolutamente de su agrado.

Realmente, uno siente que hace tres horas que estamos golpeando sobre un fierro frío. Se han denunciado irregularidades e ilegalidades, corruptelas, como ha dicho el señor Ministro; actos que están absolutamente reñidos con la normativa y el orden jurídico de nuestro país en cuanto a lo que es el manejo de las donaciones. Todo esto está en este informe que, lamentablemente, llegó quince minutos antes de que comenzara esta interpelación, en un acto, no de agravio al Diputado interpelante, sino al Parlamento.

Contestando la pregunta 11, este informe dice que todas las donaciones fueron incluidas en la memoria anual, pasaron por el control contable y son altas en los inventarios de las respectivas unidades.

Pregunto: ¿qué control contable se pudo hacer cuando la inmensa mayoría de estas donaciones no tienen valor y figuran como llave en mano? Aquí hay muchos contadores que, sin duda, se llamarán a reflexión sobre esta grave irregularidad en un manejo de la cosa pública.

Efectivamente, se trata de donaciones, pero quienes están a cargo de la administración tienen la responsabilidad de la tasación y del asiento contable correspondiente; de lo contrario, se está violando la ley y, entonces, aquí hay graves irregularidades.

Hay actos de corrupción como los denunciados por el miembro interpelante. Antes era amiguismo o clientelismo político y corrupción; cobrar viáticos especiales y horas ciudad cuando no le corresponde, simplemente por ser el concubino de la Jefa de Policía -lo digo con todo respeto para enmarcar la situación legal en la que se encuentra esa pareja; no lo digo con otro ánimo, sino con absoluto respeto, porque además está en nuestro orden jurídico-, todo esto nos da la sensación de que estamos viviendo una impotencia terrible en este momento en nuestro país.

Me pregunto: ¿qué sensación de impotencia se estará viviendo con este Gobierno que prometió cambiar sustancialmente la condición de los presos en las cárceles? Lamentablemente, esa situación se viene agravando día a día. No lo digo yo.

He estado con el Comisionado Parlamentario, doctor Álvaro Garcé, visitando cárceles que están dentro del segmento más peligroso y viviendo las peores condiciones del país. Los presos dicen que viven cada vez peor. Entonces, el enunciado de defender los derechos humanos, ese rótulo de "soy defensor de los derechos humanos", está solamente en los papeles. Cuando la ciudadanía les da las potestades para defender los derechos humanos en la cancha y mejorar las condiciones de vida de quienes están cumpliendo pena, no lo hacen. Esta situación se vive en las dos cárceles que tienen mayores problemas: la de Maldonado -Las Rosas- y la de Rivera. Ambas están absolutamente fuera del control de las autoridades. En ellas manda una organización interna. Eso lo debe saber el señor Ministro del Interior.

Creo que acá se han dicho muchísimas cosas y no voy a ser reiterativo, pero quiero decir que nuestra actitud siempre ha sido constructiva, tratando de buscar soluciones a los grandes problemas que tenemos en este país. Y el problema más grande de todos, sin lugar a dudas -porque así lo dice la ciudadanía-, es el de la seguridad pública. Aquí no hay dos opiniones: es el de la seguridad pública.

Con respecto al tema carcelario, cuando votamos la Rendición de Cuentas muchos Diputados me miraron atentamente cuando hicimos el planteo para votar los recursos que les permitan a los presos hacer la redención de sus delitos con dignidad, trabajando o estudiando; sin embargo, no estuvieron los votos del oficialismo. Era un planteo hecho en conjunto con el Comisionado Parlamentario. ¡Así que no me hablen de buenas intenciones! ¡No me hablen de humanismo! ¡No me hablen de derechos humanos cuando esas cosas se han negado a quienes están viviendo esa dolorosa situación!

Yo lo digo con convicción. Este Gobierno se ha encaminado en forma equivocada. Lamentablemente, ha errado el rumbo de este querido país. Pero, fundamentalmente, estos temas que nos ocupan, a los que se ha hecho referencia durante toda la interpelación, en especial la situación de inseguridad absoluta y total que se vive en Maldonado, reflejan el deterioro de un patrimonio nacional que sin duda vamos a vivir en la próxima temporada turística, lo que es lamentable para el país. Lo decimos con profundo pesar.

Aquí se ha tenido la energía y la autoridad -como decía el señor Diputado José Carlos Cardoso, del Partido Nacional- para echar a un Jefe de Policía como el de Rocha, que tenía más de cuarenta años de actuación impecable y ni una tacha en su foja de servicios, y eso fue hecho sin ninguna explicación. Sin embargo, frente a la andanada de denuncias desde todos los ángulos del espectro político nacional -porque a la Jefa de Policía de Maldonado la han denunciado colorados, blancos, frenteamplistas e independientes-, realmente no entendemos esta actitud tozuda de mantenerla en el cargo.

Sentimos que el señor Ministro del Interior -lo digo con absoluta convicción- es un hombre de bien. A mi criterio, está profundamente equivocado desde el punto de vista político; pero ese es otro tema. La realidad dirá quién tiene razón.

Apelando a su condición de hombre de bien, como la minoría no tiene los votos suficientes para remover al señor Ministro de su cargo, en función de ello le solicito que tenga un acto de grandeza, pensando en la República y en la gente y dé un paso al costado para que venga otra persona con verdadera vocación de Ministro del Interior, no solo para dirigir las fuerzas policiales, sino para articular esa difícil tarea junto a todo el espectro político, como debe hacerlo un verdadero Ministro del Interior.

Gracias, señor Presidente.

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- Tiene la palabra el señor Diputado Casás.

SEÑOR CASÁS.- Señor Presidente: ya han pasado más de diez horas desde el comienzo de este debate y, por ende, los primeros pensamientos que formamos ante el planteo del señor Diputado interpelante y la respuesta del señor Ministro se hayan ido borrando debido al sinnúmero de cosas que se han puesto sobre la mesa, a veces por error, con buena fe y, otras, con la intención de mezclar y sacar provecho para su propio espacio.

Trataremos de separar las cosas, aunque algunos Diputados que me precedieron en el uso de la palabra, intentando separar, terminaron juntándolas más de lo que ya estaban.

Yo no creo que haya -estoy convencido de eso- una campaña orquestada contra el Ministro y contra el Gobierno, y que las fuerzas de oposición sean los móviles que llevan adelante esta campaña. Creo que la oposición a veces comete el error de atacar al Gobierno marcándole sus contradicciones respecto a su pasado, y lo reconocemos; comete un error cuando así lo hace porque a la gente no le importa si el Frente cambió en cuanto a lo que hacía hace diez o treinta años. Creo que la gente está convencida de que si el Frente cambió, lo hizo para bien, porque aprendió de una buena vez, a través de la acción de Gobierno, que ser oposición radical solo conduce a la destrucción del país. Me parece bueno que así sea y espero que algunos de los compañeros que están presentes en Sala, si es que salen electos en el período que viene -a algunos les va a costar un rato-, recuerden este momento y lo que aprendieron cuando fueron Gobierno y hagan una oposición un poco más profunda, más seria y responsable que lo que les ha tocado hacer en períodos anteriores. Creo que no viene por ahí, que no se trata de comparar las contradicciones del Gobierno, ¡que vaya si las tiene! Por suerte, está aprendiendo y esas contradicciones son para crecer. Pero sigue cometiendo errores, seguramente producto de su falta de experiencia en el Gobierno. Que no se aprende de un día para el otro, es verdad; que el país no puede esperar dos períodos de Gobierno, como alguno alegremente dejó pasar por ahí, para una reelección que el país espera no se produzca, también es verdad.

Vinimos a escuchar a un Ministro que pensábamos que iba a plantear que, en el acierto o en el error, estaba convencido de cuál era el proyecto a llevar adelante; pensábamos que, seguramente, podíamos llegar a no coincidir con ese proyecto que iba a llevar adelante en pos de la seguridad de los ciudadanos del país. Pero, como dije, pensábamos que íbamos a encontrar a un Ministro convencido, informado de cuáles eran las medidas para que el país saliera adelante, y que nos iba a ganar en la cancha con tozudez, demostrando que tenía razón y que el país no soporta más políticas diferentes a las que él quiere plantear. Pero nos encontramos con una sorpresa; nos encontramos con un Ministro que plantea que no estaba informado, que desconocía algunas situaciones que se volcaron en esta Sala, que termina atacando al interpelante y a la oposición en algunos de sus planteos. Obviamente, no convence, porque no puede convencer, como no ha convencido -y creo que ese es el problema de fondo- a la gran mayoría de los ciudadanos, que hoy tienen miedo de salir a la calle. Y esto no es una campaña contra el Gobierno ni una desestabilización planteando que los turistas no vengan a Maldonado, a Canelones o a Rocha, porque no es solo Maldonado el departamento que se ve afectado con este tipo de cosas. Hay otros departamentos que también reciben turismo y se ven afectados si estas cosas ocurren. Pero no se puede tapar el sol con un dedo. Nadie le va a achacar a este Gobierno -nadie con seriedad, por lo menos- que es el culpable del deterioro de las condiciones en el país y del aumento de la delincuencia. Es verdad; el Gobierno no es el culpable, no es el único culpable, porque en la historia reciente del país somos culpables todos: Gobierno y oposición. Cada uno ha tenido su parte en esta historia, y ahora le toca a esta fuerza política, que hoy es mayoría en esta Cámara, estar en el Gobierno. No vamos a insultar a nadie diciendo que la pobreza trae la delincuencia, lo cual no es necesariamente verdad. No todos los delincuentes son pobres, como alguien pretendió decir, ni tampoco jóvenes, como un Diputado del partido de Gobierno acusó a la oposición de pretender plantear. Pero también es verdad que llevamos casi veinte meses de Gobierno. El período de Gobierno abarca sesenta meses, llevamos un tercio, y seguimos esperando que los motores arranquen. Ese es el problema. No hay tiempo para esperar.

De alguna manera, este Gobierno se equivocó en su política referente a la seguridad del país y, seguramente, este Ministro -a quien no conozco mucho, que era Diputado cuando yo era joven, militaba en "Por la Patria", leía la prensa y conocía sus buenas actuaciones, aunque discrepara muchas veces con sus planteos- es un hombre de bien, como ha dicho la mayoría de la Cámara. Pero a veces no alcanza con ser buena gente; a veces no alcanza con ser un hombre de bien y tener buenas intenciones. Hay momentos en que las investiduras no nos quedan bien. Yo creo que lo que este país está sufriendo, y está sufriendo el Ministro en carne propia -que ha planteado que parte de sus enfermedades tienen que ver con el estrés que ha vivido en el cumplimiento de su labor-, es que le dieron la función equivocada, porque creo que de pronto no ha logrado trasmitir su bonhomía -que sin duda la tiene- a algunos de sus funcionarios, que no le cuentan las cosas que pasan en sus Comisarías, de acuerdo con la verticalidad en el mando, ya que el Ministro manda. Y el país tiene que cambiar en esto.

Voy a reconocerle algo positivo al Ministro: nombró a un excelente Jefe de Policía para el departamento de Canelones. Esto corre por mi cuenta, aunque seguramente algún compañero del departamento lo avale y lo confirme. Designó al Inspector Sergio Guarteche, hermano de Julio Guarteche, Inspector a cargo de la lucha contra el tráfico de estupefacientes. Es un excelente policía, hombre de bien, trabajador y responsable. No ha surgido ni va a surgir de la bancada del Partido Nacional una sola afrenta al cuerpo policial, porque sabemos que no está ahí el problema, más allá de que los cuerpos, como todos los que hay en la sociedad, tienen individuos buenos e individuos malos. Pero el Cuerpo como tal ha salido a pelear con escarbadientes.

Me he reunido muchas veces con el Inspector Guarteche en mi condición de Diputado y él de Jefe de Policía; he ido a la Jefatura de Canelones a conocer su opinión. Hoy el señor Diputado Trobo nos robó el chiste; dijo que iban a echar al Jefe de Policía de otro departamento porque se reunía con la oposición, haciendo alusión a hechos de pública notoriedad de hace pocos días. Esperemos que al Jefe de Policía no lo toquen y mañana se lo lleven a otro departamento para tapar un agujero, porque Canelones lo necesita. Esto lo voy a decir, porque lo ha dicho él públicamente. Cuando se piden explicaciones en buenos términos al Jefe de Policía de Canelones acerca de por qué falla la gestión policial, permanentemente dice que no tiene respaldo del Ministerio; explica que hay respaldo político, pero que no se le brindan los insumos suficientes ni el personal necesario para poder llevar adelante la gestión policial que requiere el departamento de Canelones. El Jefe de Policía de Canelones, el Inspector Guarteche, ha pedido mil funcionarios policiales para el departamento, y estoy seguro de que son los que necesita.

Hace más de un año participamos en el debate del Presupuesto Nacional, y en algún momento dijimos algo de las monedas para la educación, que a algún Diputado del Gobierno no le gustó mucho. También dijimos que el Gobierno se equivocaba en ese Presupuesto Nacional porque no incluía partidas para mejorar la acción policial. Otra vez la Policía quedaba relegada. Demoramos un año en darnos cuenta de eso. No tenemos tiempo para eso. Ha sido público que en la actual Rendición de Cuentas se han planteado mejoras para la Policía y para el año 2007 está prevista la creación de cargos para los diferentes cuerpos policiales del país. Tuvimos que esperar que el Gobierno se decidiera y se diera cuenta de que teníamos razón, que no era una oposición destructiva, que había verdad cuando decíamos que era necesario aumentar el personal policial y los ingresos de la Policía en todo el país. Este Presupuesto entra en vigencia el 1º de enero de 2007; hasta esa fecha seguimos con un cuerpo raleado, que no tiene mecanismos para defenderse.

Voy a plantear ejemplos muy concretos en mi departamento. Por varios hechos delictivos sucedidos en la ciudad de Las Piedras y en las villas linderas, sobre todo en la villa 18 de Mayo -donde los vecinos nos convocaron-, hablamos con uno de los dos Comisarios de Las Piedras, de la Seccional 21ª, que se encarga básicamente de las villas cercanas al centro. Hay kilómetros de extensión en la zona para trabajar con vigilancia policial. En el turno de la noche había tres policías y debían cubrir kilómetros con un solo patrullero. En esa extensión enorme a cubrir había violencia social, abigeato; en fin, el tipo de violencia que se nos ocurra. En ese caso no hubo una respuesta del Jefe de Policía.

Pasó lo mismo en Pando, donde nosotros vivimos, que está a treinta kilómetros de Montevideo, con una conocida vida nocturna, que no viene al caso comentar ahora. Pando ha sido famosa por su vida nocturna, y si bien la crisis social le ha llegado, la sigue manteniendo. Hay dos policías en la noche. Alcanza con que un borracho en algún prostíbulo de Pando -que todavía queda alguno- arme un lío para que lo vayan a sacar, quedando uno o dos policías para el resto de la ciudad; por lo tanto, la seguridad ahí no existe. Eso hace que la gente tenga miedo. Este no es miedo que nace de la oposición ni del Parlamento, porque como bien se dijo hoy, no tenemos la fuerza para eso. El miedo nace de la gente que ve que la delincuencia aumenta, no solamente por culpa de este Gobierno. Es verdad que ya había problemas sociales anteriores, pero esperaba de este Gobierno que prometió cambios un cambio de verdad. Y en la política de seguridad el Gobierno no solo no ha cambiado para bien, sino que ha cambiado para mal. Hoy la gente siente inseguridad ante un Ministro que no da respuestas porque no puede o no sabe darlas. Yo no creo que sea por intencionalidad política; no voy a agraviar al Ministro con eso, pero que él ha fracasado en su gestión, ha fracasado. El país vive una crisis de seguridad que no es una sensación térmica. Mañana no va a salir el señor Vázquez Melo con una bufanda puesta a decir que el país tiene una sensación térmica de inseguridad. Esta existe, porque los robos existen. Según las cifras planteadas por el cuerpo policial de Canelones, el 40% de los delitos no se denuncia y no son todas bagatelas, como se decía hoy con una liviandad que sorprende. Además, las bagatelas, que podrán ser los "Ricarditos" que aparentemente robaban los hijos de un Diputado -espero que los míos no lo hagan, porque no son los valores que les trasmito-....

SEÑOR ORRICO.- ¿Me permite una interrupción?

SEÑOR CASÁS.- Después, con mucho gusto.

Yo no lo dije, lo dijo usted.

Decía que no son esas las bagatelas. Hoy es bagatela que una patota -que no son solo muchachos menores de edad, como se pretendía decir por ahí- roba la ropa a un pobre desgraciado que anda por ahí, quizás la única que tiene, o el sueldo que cobró hace unos días. A veces, esto no se denuncia. Hoy es bagatela que alguien rompa el vidrio de un automóvil para robar lo que hay en el interior y ante el problema del seguro, de que uno pasa mucho tiempo en la Comisaría, no se denuncia.

Hace poco tiempo los compañeros de Paso Carrasco me contaron que a su casa había entrado una persona a robar y me pidieron ayuda porque tenían miedo de que los expusieran frente al delincuente. También está el miedo a la denuncia, porque "total no pasa nada"; esto es lo que la gente siente ante la sensación de inseguridad: "Total no pasa nada, pero el chorro sabe donde vivís y viene a pegártela". Hay que decirlo, porque la gente también tiene miedo de esto; la gente no sale de la casa por eso. Estas personas estuvieron seis horas retenidas en una Seccional, mientras el delincuente se escapó de la policía que lo custodiaba. Entonces, salió a enfrentar a la denunciante y le dijo: "Cuando salga te la doy". Esto lo denuncié en la Seccional de Ciudad de la Costa, donde el hecho ocurrió hace poco.

Entonces, es claro que hay inseguridad y no es culpa del Ministro que aumenten los delitos; eso es real. Lo que sí es su culpa es que la gente sienta que la respuesta no fue la adecuada, y ahí es donde tenemos que atacar.

La verdad es que me alegro de tener a Guarteche en Canelones. Estoy seguro de que jamás vería al Inspector Sergio Guarteche con una remera de cuellito y unas bermudas, sentado frente al águila de Atlántida haciendo declaraciones livianas para la revista "Para Ti". Me parece que quien tiene a su mando la fuerza policial, no debe tener tiempo ni actitudes para este tipo de salida en la prensa, en "Para Ti", en "Siete Días" o en esas revistas "cholulas" o en el programa "Indomables" de la televisión.

No hay que bajar el tono de la discusión. Acá hay desbordes y cuando uno los plantea -como lo ha hecho el señor miembro interpelante y el Gobierno deberá demostrar si son falsos o no-, el Gobierno se los toma a la ligera, y se dice: "Pensábamos que se iba a incendiar el país con la ola de inseguridad". En otras épocas, por cuestiones menores que esta han renunciado Ministros. Eran otros Ministros; no eran los mismos que tenemos ahora.

Acá hay un falso concepto de bloque pretoriano, de que en el Gobierno somos todos uno solo y nadie puede transar. ¿Sabe qué, señor Presidente? Acá se va a votar con cincuenta y dos votos -si están todos en Sala- que las explicaciones del Ministro fueron satisfactorias, aun cuando todos sabemos que no lo fueron. Y cada uno va a volver a su casa y a su departamento a enfrentar al verdadero juez de toda esta acción: la población, que no en vano asigna un 15% de popularidad al Ministro, bajando, cuando el Gobierno arrancó con el 50%. Esta es una señal que tenemos que notar, no la de la oposición en el Parlamento interpelando a un Ministro; la de la población que se da cuenta que el camino no es por acá y que con estas autoridades no llega. Al Gobierno le quedan menos de tres años; todavía le quedan cuarenta meses y en este tipo de políticas no vemos dónde está el cambio.

La verdad es que el señor Ministro tendrá el apoyo de la bancada del Gobierno, pero no el de la población; el señor Ministro no ocupa un sillón ministerial, sino una butaca, una banqueta; recuerden que la banqueta no tiene respaldo, y nos parece que ya ni banqueta ocupa, sino un taburete de tres patas, porque esa soltura del Ministro de a poco se ha ido perdiendo.

Quiero dejar algo para el final. Hemos tenido ocasión de encontrarnos y desencontrarnos con el señor Ministro del Interior. Cuando el año pasado robaron el Liceo Nº 2 de Pando, y se llevaron las computadoras y los instrumentos musicales -elementos que los jóvenes usan para estudiar y que tienen que ver con parte de ese discurso de la emergencia social y de cambiar de estatus a partir del aprendizaje-, llamamos al Ministro. Por supuesto, él nos atendió telefónicamente, por lo cual estamos agradecidos. Esperábamos, quizás con ingenuidad, que nos dijera que nos contactáramos con el Comisario de Pando, Inspector Marteluna, para coordinar las acciones pertinentes. Sin embargo, el Ministro nos dijo que lo que debía hacer dicho liceo, a través de la APAL, era contratar el Servicio 222. Esa era la solución que el Ministro nos daba para los robos en la ciudad de Pando.

Cuando se realizó el Consejo de Ministros en Pando, cuando se llevó a cabo ese acto político en el Urupan, fue el único día que la ciudad durmió tranquila, a pesar de que el señor Ministro siempre dice que hay una ola de seguridad, que acá no pasa nada y que es solo una sensación térmica. Ese día estuvimos saturados de policías porque iban el Presidente y los Ministros. Es decir que cuando ellos no están, la Policía cuenta con tres funcionarios para cubrir toda la ciudad; cuando vienen los Ministros y el Presidente de la República hay que contar con una guardia policial por la seguridad del Presidente.

Varias veces hemos solicitado que el Consejo de Ministros vuelva a reunirse en Pando, o en alguna otra ciudad de Canelones, para por lo menos durante un día volver a tener la sensación de tranquilidad que se necesita.

Hay Comisiones trabajando en el departamento, porque robos ha habido en todo Canelones. Traigo el ejemplo de Canelones porque el Ministro trajo a colación las cifras de ese departamento, en un cuadro comparativo que hizo.

Lamentablemente, todos vivimos la misma experiencia que Maldonado, más allá del esfuerzo del Jefe de Policía, que no tiene recursos para trabajar. Cuando se forman comisiones de seguridad, como en esta oportunidad, y no hay ciudadanos de filiación gubernamental que las integren en la cantidad necesaria, se desconocen. Al Ministro se lo invitó dos veces por nota a participar de la asamblea sobre seguridad en Pando, pero no fue. A una de ellas envió delegados para que lo representaran, con los cuales ya habíamos hablado -el Jefe de zona y el Subcomisario-, y fue una manera de escuchar algo distinto. Comprometimos con el Comisario y con el...

(Suena el timbre indicador de tiempo)

——Ya redondeo, señor Presidente.

Decía que nos comprometimos con el Comisario a presentar un proyecto sobre seguridad, ante la Rendición de Cuentas, que permitiera que los funcionarios que cumplen tareas administrativas salieran a patrullar, a cambio de que funcionarios de otras reparticiones hicieran las tareas administrativas en la Policía. Cumplimos y presentamos el proyecto, pero duerme en un cajón de las Comisiones, como siempre, y después los Diputados del Gobierno dicen que acá no se trabaja en oposición responsable.

Muchas gracias, señor Presidente.

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- Tiene la palabra el señor Diputado Cánepa.

SEÑOR CÁNEPA.- Señor Presidente: todo esto es difícil; después de todas estas horas, se quedó Mariano, que es un amigo; el clima está mucho más tranquilo, bajó la efervescencia, se apagaron las cámaras, la trasmisión en directo terminó y ahora todos podemos hablar con tranquilidad; por lo menos, podemos intercambiar ideas, analizar si hay alguna posibilidad, aunque sea mínima, de debatir ideas contrapuestas. No hay ninguna duda de que tenemos ideas distintas sobre la seguridad ciudadana; no hay ninguna duda de que tenemos ideas distintas con respecto a muchos aspectos, sobre cómo debe ser la sociedad uruguaya. Es de Perogrullo; recordarlo aquí todo el tiempo es poco menos que ofendernos a todos nosotros, porque representamos ideas distintas, y está bien que así sea. No solo está bien, sino que la función de este Parlamento en particular es trasmitir y ser la caja de resonancia de lo que pasa en la sociedad y de los diversos intereses de todos los uruguayos y todas las uruguayas. Y está bien que se plantee.

Algún Diputado se pone nervioso porque no está el Ministro; yo no me creo tan importante. El miembro interpelante debe estar escuchando; no necesito que entre a Sala porque ha estado todo el tiempo aquí, y está muy bien. Yo estoy hablando; si me escucha o no, lo valoraría, pero debe estar escuchando. No me pongo nervioso y pido que entre a Sala. Tranquilidad; mesura y tranquilidad. En este debate, no nos vamos a convencer entre nosotros, porque representamos fielmente a quienes nos eligieron, porque pensamos y actuamos de determinada manera. Yo respeto a todas las legisladoras y a todos los legisladores, a los noventa y ocho que están sentados en estas bancas. Digo esto porque el que es coherente, es coherente con lo que piensa y con lo que siente que hay que hacer en determinado momento, de acuerdo con su pensamiento, que no es siempre decir lo mismo. La coherencia no es siempre decir lo mismo, no es siempre hablar de la misma manera, no es siempre pensar exactamente igual, porque las cosas cambian, el mundo cambia mucho, y uno, de acuerdo con los principios y valores que sí son siempre los mismos, puede aprender y adecuarse; todos pueden hacerlo, sin excepción. A veces la inteligencia es de aquel que puede adecuarse mejor a los tiempos.

Cuando se dice que hay razones políticas y de motivación, creo que así es, y está muy bien. Voy a hacer una valoración positiva porque estoy cansado de que se diga que hablar de motivaciones políticas sea algo negativo. Yo soy un hombre político; todos somos hombres y mujeres políticos. Todo es una motivación política. Hay política menor y hay política de la otra. Nunca hasta ahora en este Parlamento he encontrado motivaciones menores y menos cuando se está haciendo una interpelación. Todos creemos que estamos cumpliendo con esa función de determinada manera, por lo menos para quienes representamos.

Ahora, ¿qué es lo que se busca con esto? Este es el primer Gobierno de izquierda en el país, pero no voy a hablar de izquierda y de derecha, porque algún Diputado se va a sentir aludido. Acá, en este país, ser de derecha es vergonzoso; de izquierda, no. Pero de derecha no hay nadie, no existe, no hay en este país derecha; en la dicotomía, no hay. Y si no, algunos la trascienden y dicen: "Ya no se puede hablar de izquierda y de derecha, es algo perimido".

En 1995, en Europa este tema estaba en plena discusión porque había caído el muro, pero a nosotros la discusión nos llega quince años después. Norberto Bobbio -ya fallecido, pero paradigma en esto- escribió un libro sobre la izquierda y la derecha, y decía que quienes hablan de que no existe izquierda y derecha, en general son de derecha. Y es así.

Lo más importante de esta interpelación es que apenas arrancamos en el Gobierno se dio un choque sobre concepciones y paradigmas distintos con respecto al derecho penal, que es la expresión del derecho con respecto al control social, no la única, pero sí la más importante, porque establece la regla por la cual se puede conculcar legítimamente derechos a las personas, como el de la libertad. Es el único derecho que se conculca con las penas que tienen prisión en determinado momento -no otros derechos-, pero nadie deja de ser persona con derechos en nuestro país, en nuestra República.

Desde ese momento, tuvimos un debate de fondo. A este Ministro se le hace una segunda interpelación; recuerdo que aquella fue con un pedido de censura sin la comparecencia del señor Ministro, utilizando el artículo correspondiente de la Constitución, quitándole el respaldo de un sector de la oposición.

Siempre repetimos lo mismo: no nos vamos a convencer. Lo que sí quiero dejar claro es que quien habla, y estoy convencido de que ninguno de los legisladores de mi Gobierno ni del Poder Ejecutivo, tiene la verdad encerrada en un puño; no somos dueños de la verdad. No somos dueños de todas las soluciones, pero venir aquí continuamente a darnos clase de gobierno, a darnos clase de lo que hay que hacer, a decirnos: "Muchachos, vienen mal"... Miremos hacia atrás ¿eh?, porque la humildad es muy bueno aprenderla, es muy bueno que se nos recuerde. Hay que mirar adentro, compañeras y compañeros, porque acá hay cincuenta y dos Diputados sentados y no es casualidad, ¿eh?, porque la gente no es tonta. Acá se nos dice todo el tiempo que se está representando a la gente. ¿Y nosotros qué somos? ¡No entendimos nada de esto!, ¿eh? Juntamos cincuenta y dos Diputados, mayoría absoluta después de cincuenta años de la historia de nuestro país, porque no entendimos nada de esto, porque no conectamos con la gente, porque nunca entendimos a la gente de Uruguay. ¡Ojo! Estamos dispuestos a no tener la verdad encerrada en un puño y a escuchar, a entender cuando nos equivocamos y a aceptar cuando cometemos errores. ¡Vaya si hemos cometido errores! Pero hay una cosa muy clara en el relacionamiento. Desde que en febrero del año pasado se entró en la XLVI Legislatura, nos oprimieron, no nos dieron ni un respiro. Creamos el Ministerio de Desarrollo Social y al otro día nos estaban diciendo: "¿Qué? ¿No tienen el Plan de Emergencia? ¿No funciona?". Al día siguiente nos preguntaban lo mismo, al otro día y al otro día, y nos decían: "Viene muy mal", "Viene muy mal". El 8 de mayo de 2005 paró un poquito el "Viene muy mal". Ya no se hablaba de que este Gobierno había fracasado. Y consta todo en las versiones taquigráficas de marzo de 2005. El 8 de mayo hubo sorpresa de vuelta. Éramos los soberbios que parece que, de vuelta, conectamos con la gente y tuvimos mucha suerte.

Hay una oportunidad para hablar de costos políticos. Ya vamos a tener elecciones; ya este Gobierno va a tener que rendir cuentas frente a la ciudadanía, por suerte, y allí veremos qué pasará en ese lugar con quienes se reivindican todo el tiempo y con la oposición que nos da clase, que escuchamos con atención. Tienen derecho a decir todo el tiempo qué está bien y qué está mal, y muchas veces creo que lo hacen con muy buena intención, pero hay que dejar de subestimar a esta bancada de Gobierno. No dudo que haya gente mucho más inteligente fuera de esta bancada de Gobierno, pero tampoco es un conjunto de gente que no entiende nada, ¿eh? Tienen que darnos un poquitito de crédito, porque sentarse acá no es fácil para nadie. La gente no es tonta en este país; es muy inteligente.

La política también es el impacto, lo mediático; yo no lo menosprecio porque es parte de la trasmisión y de la comunicación. Cuando yo hablo de algo mediático, no estoy haciendo una evaluación negativa; creo que está bien. Se habla de montar un show, de algo histriónico. Es parte del juego; está bien, son las reglas de juego. Así se llega, así se trasmite, la gente corta grueso, la gente capta el mensaje rápidamente. Se quiere hacer creer que hay banderas, que este Frente Amplio, que este Gobierno ha caído en la corrupción por temas que podrán ser discutibles o no y que el señor Ministro explicó muy claramente; se le creerá o no. Yo soy de los que le creen al señor Ministro del Interior y de los que lo apoyan. Los Diputados de la oposición tienen todo el derecho a decir que no le creen ni lo apoyan; no hay ningún problema. Pero va a ser la gente la que va a juzgar. A pesar de todo esto que se expresa y toda esta maraña al decir: "Acá, señores, ¡se viene!", "Los grandes casos de corrupción", "Los problemas", la gente sabe dónde hubo corrupción, la gente sabe quiénes fueron procesados en este país, la gente sabe quiénes pueden caminar o no por las calles de este país. No basta con que lo recordemos y nos tiremos cosas entre nosotros, porque no es acá donde se definen esos temas. Lo que aquí sí se define es colateral a la interpelación.

Voy a hacer un reconocimiento al miembro interpelante. Vamos a hablar claro. Algunos se preguntaban si cabía interpelar al señor Ministro solo por lo de Maldonado y, al final, el miembro interpelante habló del tema de Maldonado, y fue muy claro. Creo que hubo más espectacularidad que hechos concretos y que después del humo, no hay sustancia. Se puede pensar otra cosa. Yo no voy a agraviar tirándonos cosas todo el tiempo y diciendo qué hiciste, qué dejaste de hacer, quién es el corrupto, quién no es corrupto. La gente sabe; la gente de este país sabe; no por suerte, sino porque la formación de este país así lo ha determinado. A veces, uno no necesariamente debe compartir lo que piensa la mayoría de este país. Miren que las verdades tampoco se definen por mayorías; aun las mayorías se equivocan, las mayorías políticas y las mayorías sociales. No tengo problema en reconocer eso.

Cuando se cita a un Ministro y responde las preguntas -no voy a comparar con otras épocas-, lo que basta es la palabra, porque es una palabra contra la otra. Se dice "Esto es ilegal", "Esto no es ilegal". Se demostró, hubo una fiscalía, hubo datos, y no voy a repetir toda la argumentación. A veces la letanía de la cantidad de horas de interpelación hace que no escuchemos los argumentos; no se viene a escuchar los argumentos, sino a otra cosa distinta.

No quiero dejar pasar otro tema central, que no es el más importante para algunos, pero para nosotros sí lo es. Uno tiene el derecho a opinar lo que quiere sobre ciertos hechos. Mientras escuchaba al miembro interpelante y a otros Diputados, recordaba el artículo 112 de la Constitución, y agradezco la sabiduría que demuestra, porque es una garantía para todos los parlamentarios. Dice así: "Los Senadores y los Representantes jamás serán responsables por los votos y opiniones que emitan durante el desempeño de sus funciones". ¡Vaya si nos da cierta libertad y privilegio! Podemos decir casi cualquier cosa, y se han dicho muchas cosas que no tienen el menor asidero, pero está bien porque es el derecho que se tiene.

No conozco tanto a la Policía, y debo reconocer que no tengo tanta relación, que no hablo tanto, que no tengo esa cercanía como para saber tanto de ella; he ido a algunas actividades invitado como legislador, como fueron otros, y conozco porque mi función como Diputado del Gobierno en la Comisión de Constitución, Códigos, Legislación General y Administración ha sido interiorizarme algo, pero muy poco; seguramente muchos legisladores de mi bancada y de la oposición la conozcan mejor.

Ahora, acá hay hechos. ¿Decirnos que la Policía no está respaldada? Señores: desde la vuelta a la democracia -que se refute esto; puedo estar equivocado-, ¿cuándo hubo una recuperación salarial como la que dio este Gobierno? ¿Cuándo se intentó reordenar a la institución policial que durante más de ciento setenta años no tuvo la transparencia en las designaciones como tiene ahora, no solo en el escalafón de Oficiales, sino fundamentalmente en el ingreso de subalternos, que bien dijo hoy el señor Diputado Orrico cómo entraban a la Policía en otras épocas? ¿Eso no vale nada? Eso lo valoran; tampoco se puede subestimar al personal policial en este país.

Se citó la Ley Orgánica Policial, y se dijo que debe tener progresividad, racionalidad, proporcionalidad, cómo debe actuar con el monopolio del uso legítimo de la fuerza -también se citó a Weber correctamente-; después de ciento setenta y cuatro años nos dicen: "Bueno, pero ese Código de Procedimiento Policial lo cambiaron".

Eso vamos a discutirlo en el Parlamento, y es una propuesta del Poder Ejecutivo, pero ¡vaya si será un avance de respaldo enorme -no solo de los ciudadanos, porque ahora habrá un protocolo detallado, como en las mejores policías del mundo y de cómo debe actuar en sus operativos- que en vez de depender del apoyo de un Ministro, de un Subsecretario, de cualquier parlamentario o político, habrá un apoyo legal, porque habrá una norma que establecerá como deberán actuar los policías ante cada paso y acción! Esta norma establecerá las funciones y el protocolo de funcionamiento que no existió en este país durante veinte años, cuando había mayoría parlamentaria -no olvidemos que los Gobiernos anteriores gozaron de estas mayorías en la mayor parte de las Legislaturas-, y a pesar de que apoyaban tanto a la Policía, esto no lo hicieron.

Lo más importante es que vamos a salir de acá y no se habrá convencido a nadie, y cada uno hará su discurso; seguiremos diciendo lo que pensamos. En la página 32 del prestigioso diario de nuestro país "El Observador" -que hoy cumple quince años; pasemos el aviso- se titula: "Aunque los delitos descendieron, reina una 'sensación térmica' de inseguridad.- En los últimos años, las cifras de delitos se mantuvieron estables y en algunos casos descendieron, pero la población siente que la delincuencia está en aumento". ¿Esto se publicó por la interpelación de hoy? No; esto fue publicado el 14 de octubre de 1994. Esto suena conocido; parece que este Gobierno inventó toda esta discusión.

No voy a citar todo lo que publicó la prensa sobre la inseguridad. En las encuestas que se realizaron en este país desde la vuelta a la democracia -las más confiables fueron de 1987 en adelante- siempre apareció la seguridad ciudadana como un tema importante para la ciudadanía, y también para nosotros.

(Suena el timbre indicador de tiempo)

——Ya culmino, señor Presidente.

Podremos decir que hoy el gran debe -y levanto el guante- es que en el Poder Ejecutivo, inclusive en el Parlamento, no hemos encontrado los canales, no para sacar este tema de la frontera del debate político permanente -que está muy bien que se haga- ni de la visión distinta que tenemos, sino para trascender la discusión y lograr definitivamente, más allá de las diferencias, encontrar algunos puntos comunes, no solo en los diagnósticos, que ya existen y muy buenos, sino en las acciones a llevar adelante.

No creo en la despolitización de los temas, sino en la profunda politización de los temas, porque creo en la valoración positiva y en la reivindicación de la política. Sin embargo, si algo nos falta en este Parlamento -y termino mi intervención para demostrar que acá no hay una verdad encerrada en un puño; lo digo como miembro de la Comisión de Constitución, Códigos, Legislación General y Administración- es hacer el intento, pero debe hacerse entre dos, porque no es cuestión de que solo el Gobierno extienda la mano y la oposición diga lo que hay que hacer. Hay que buscarlo.

Para terminar: cuando la Policía actúa bien, acorde a derecho, vaya todo el respaldo de quien habla, de esta bancada de Gobierno y del Poder Ejecutivo. Cuando el señor Ministro contesta todas las preguntas con meridiana claridad, no es un tema de seis y cinco, de seis y diez, no es la capacidad de abroquelarse, sino de confiar en lo que dice y respaldarlo enormemente.

Muchas gracias.

SEÑOR DOTI GENTA.- Pido la palabra para una aclaración.

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- Tiene la palabra el señor Diputado.

SEÑOR DOTI GENTA.- Señor Presidente: he escuchado atentamente al señor Diputado preopinante y, por supuesto, no le voy a permitir -por lo menos personalmente; creo que mis compañeros tampoco lo deben aceptar- que diga que nosotros venimos a dictar clases.

Acá venimos a representar a una parte de la población que democráticamente -como a ellos- nos eligió, con la diferencia de que a ellos los votó el 50% más uno de la población y a nosotros menos. Pero resulta que al final el señor Diputado preopinante nos dictó, no clase, sino cátedra, y creo que tendría que empezar a mirar un poco hacia adentro y ser más humilde. Se habló mucho de la humildad, y creo que es lo que nos está faltando a todos.

Elevar el tono de voz, hablar de que algunos dictan clase y que el señor Diputado preopinante termine dictando, no clase, sino cátedra de cómo se debe actuar en este Parlamento, personalmente no se lo permito. Quiero dejar bien claro esto, porque acá yo vengo a trabajar por y para la gente, no me interesa de qué color político, y no hay tal clase, porque para dictar clase, por suerte, lo hice solo un año en Enseñanza Secundaria y dejé porque era un mal profesor. Hay lugares para dictar clase, y acá no se dictan clases.

Muchas gracias.

SEÑOR CÁNEPA.- Pido la palabra para contestar una alusión.

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- Tiene la palabra el señor Diputado.

SEÑOR CÁNEPA.- Señor Presidente: seré breve porque respeto enormemente al señor Diputado preopinante; sé de su valía y de su contracción al trabajo, no solo en su departamento sino también en la Comisión en que actúa como miembro titular y yo como delegado de sector.

No sé si la cuestión, cuando uno dice lo que piensa, sea si usa un tono más o menos fuerte. Me habré expresado muy mal -no voy a decir que me entendió mal-, porque no quiero dictar clase ni cátedra. Me habré expresado muy mal, porque lo que entendió el señor Diputado no fue lo que quise trasmitir. Precisamente, trasmití lo que a mí me parece, diciendo que no es bueno que nos dicten clase de cómo gobernar o dejar de gobernar -habrá que revisar la versión taquigráfica-, y que es legítimo que desde la oposición se diga lo que uno cree que está bien o mal.

Naturalmente, como creo en la buena intención de las señoras legisladoras y los señores legisladores -también lo dije, pero quizás el señor Diputado no lo escuchó o yo no me expresé bien- es que dije que lo que algunos creen que está mal, no todos necesariamente debemos sentirlo igual, y lo que algunos creemos que está bien, no todos sienten que está bien.

Simplemente quería aclarar esto, porque no me gusta dejar cosas colgadas, o en el tintero.

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- Tiene la palabra el señor Diputado Ibarra.

SEÑOR IBARRA.- Señor Presidente: estamos en una larga y por momentos tediosa jornada. No obstante, me voy a referir a algunos temas específicos que tienen que ver con la interpelación y directamente con la gestión del Ministerio del Interior.

Por supuesto, adelanto que hemos presentado una moción, firmada por los cincuenta y dos legisladores de nuestra fuerza política, en la que declaramos nuestro pleno respaldo al señor Ministro del Interior, doctor José Díaz, y consideramos enteramente satisfactorias las explicaciones brindadas en Sala. Creo que el contenido de esta moción es absolutamente categórico.

En estas diez u once horas de sesión he escuchado de todo. Se han considerado distintos temas, y en algunos momentos, en algunas intervenciones, sobre todo cuando se comienza a adjetivar contra el señor Ministro invitado -tengo anotados todos los adjetivos-, he constatado un nivel de discusión no adecuado para esta Cámara de Representantes, lo que, por supuesto, no hace bien al buen relacionamiento que debe existir en esta Cámara, especialmente en un llamado a Sala para dialogar acerca de determinado tema.

También se ha hablado aquí de la grandeza que todos debemos tener, y yo estoy absolutamente de acuerdo con que así debe ser. Es más; hace muy pocos días recordábamos algunas actitudes que ha tenido esta fuerza política cuando era oposición, en oportunidad en que el doctor Juan Andrés Ramírez ocupara la titularidad del Ministerio del Interior, en el período 1990-1995. Esta fuerza política aportó su esfuerzo para encontrar soluciones ante situaciones delicadas que existían a nivel del Ministerio, como lo fue una huelga muy importante que hubo en el Penal de Libertad. En esa instancia, una Comisión de personalidades, así como la Comisión de Constitución, Códigos, Legislación General y Administración de la Cámara de Diputados, integrada por los doctores Díaz Maynard y José Díaz, entre otros connotados Representantes de esta Casa, intervinieron para lograr el levantamiento del conflicto y superar esa delicada situación.

Por otra parte, también tuvimos oportunidad de participar cuando ocurriera la huelga policial. En esa ocasión, tanto la Cámara de Senadores como la de Diputados encontraron una solución que fue aprobada por unanimidad. Ese conflicto preocupaba al Gobierno, a todo el sistema político y a la ciudadanía en tanto se produjeron situaciones realmente peligrosas desde el punto de vista de amenazas a las instituciones.

En la tarde y en la noche de hoy se ha hablado de distintos temas, pero me da la sensación de que existieron muy pocos aportes, muy pocas ideas en cuanto al asunto central que estamos tratando.

Por lo tanto, vamos a votar la moción a la que hice referencia al principio. Yo considero que la exposición del señor Ministro ha sido absolutamente clara y contundente, con la solvencia que acostumbra demostrarnos, tal como lo hizo en la interpelación anterior. Sigo entendiendo que el actual Ministro del Interior, conjuntamente con el Subsecretario y todo su equipo, son una verdadera garantía para el funcionamiento de ese Ministerio y para lograr los cambios que se están impulsando, más allá de que también estoy convencido de que ejerce el cargo como corresponde. Sin ningún tipo de dudas reivindicamos esa honestidad que lo ha caracterizado durante toda su existencia.

Otro tema al que quería referirme es el nuevo enfoque que el Ministerio del Interior y el Poder Ejecutivo tienen respecto a la interna de esta Cartera. Estoy hablando del tema de la profesionalidad, que es defendida por el Ministro, por el Poder Ejecutivo, por el Presidente de la República. En ese sentido, el nombramiento de Jefes de Policía de carrera es una demostración absoluta de la intención que tienen el Gobierno y este Ministerio de posibilitar una participación activa de los propios funcionarios policiales que realizan su carrera pasando por los distintos escalafones, más allá de la inevitable selección que se debe realizar considerando la opinión del jerarca. Esto cambia una situación que se venía dando desde hace mucho tiempo, cuando se designaba para las Jefaturas de Policía de los distintos departamentos del país a hombres que provenían de los partidos políticos, muchas veces a aquellos candidatos a legisladores que no habían logrado ser elegidos, o a personal policial retirado.

Este cambio es fundamental y demuestra en un cien por ciento la voluntad de profesionalizar al Ministerio del Interior, teniendo en cuenta la carrera policial.

Además -se dijo un poco al pasar; voy a ser un poco más preciso-, más allá de que han venido distintos proyectos sobre reforma de la Ley Orgánica Policial, este es el primer Gobierno que discute con total amplitud, con el cien por ciento de la Policía, esta reforma que, a esta altura, es verdaderamente imprescindible y que dentro de muy pocos meses va a estar en el Poder Legislativo para ser tratada. Inclusive, tenemos información de que el propio Círculo Policial ha enviado una nota al señor Ministro reconociendo la actitud de este Gobierno y de esta Cartera al permitirles participar activamente en el debate de una propuesta modificativa de la Ley Orgánica Policial. Creemos que esto es importante y demuestra que se está cambiando la forma de trabajar, que son tiempos nuevos para el país y que los cambios, sí o sí, se van a concretar.

Hay otro asunto del que no se ha hablado en profundidad, y creo que los distintos integrantes del Ministerio del Interior deben estar pendientes en ese sentido, porque tiene que ver con cada uno de ellos, fundamentalmente con los policías ejecutivos. Tanto en el Presupuesto quinquenal, votado en diciembre del año 2005, como en esta Rendición de Cuentas, se han adoptado resoluciones muy importantes en lo que tiene que ver con la recuperación salarial, pero también con posibilitar una reestructura profunda del Ministerio del Interior e, inclusive, de las Jefaturas de Policía, como es el caso del departamento de Maldonado. En ese sentido, es bueno dirigirse a los policías, porque a esta altura se pueden estar preguntando: "¿Y de nosotros qué? ¿Qué información recibimos directamente del Poder Legislativo?" Porque la Policía también quiere saber cuáles son sus beneficios o qué se piensa con referencia a su estructura, a sus remuneraciones, etcétera. Vemos que se ha fijado una meta de recuperación del salario real del 20% en el quinquenio, y esto no es por casualidad; significa que en los últimos años, a través de los Gobiernos del Partido Colorado, en conjunto con el Partido Nacional, hubo una pérdida de poder adquisitivo del 20%. En ese sentido, se está planteando la recuperación, más allá de lo que se dijo aquí de que a partir del 1º de enero próximo habrá un aumento superior a $ 800 para la policía ejecutiva, más el aumento del IPC y el porcentaje de recuperación.

Tengo en mi poder una serie de documentos muy importantes -que no voy a utilizar-, que contienen las cifras del Presupuesto quinquenal para el Ministerio del Interior y los números de la Rendición de Cuentas del año 2005. Por ejemplo, una vez más, dentro de las cuatro áreas a las que el Poder Ejecutivo da prioridad está la seguridad pública, conjuntamente con la salud, la educación y la infraestructura.

En la Rendición de Cuentas se plantea una disponibilidad de US$ 20:000.000 y en el Presupuesto quinquenal, de US$ 30:000.000, con una variación, entre 2005 y 2009, del 16% para gastos de funcionamiento.

Otro de los temas que quería mencionar es el avance en esta Rendición de Cuentas en cuanto a la disposición de asistencia médica a hijos de policías mayores de 21 años, que hasta entonces quedaban desprotegidos al cumplir esa edad. Podemos destacar, asimismo, la creación del Fondo de Vivienda Policial; la creación de determinados cargos en la Dirección Nacional de Cárceles, Penitenciarías y Centros de Recuperación y un total de 1.700 cargos, entre los cuales, como se ha dicho acá, 170 le corresponden a Maldonado; el incremento de créditos para inversiones en obras en la Escuela Nacional de Policía; el cobro de servicios especiales permanentes en la Dirección Nacional de Bomberos en el caso de puertos, aeropuertos, depósitos de combustible; transformación de cargos en educadores, aumentando el número de maestros en los establecimientos carcelarios; y en lo que tiene que ver con el Servicio 222 y demás compensaciones, se los tendrá en cuenta gradualmente para su haber jubilatorio. Estos son temas de entidad que es bueno que se conozcan.

En cuanto a la Ley de Humanización y Modernización del Sistema Carcelario, aprobada el 14 de setiembre del año pasado, tengo la información de que se liberaron setecientas setenta y tres personas, de las cuales solo reincidió un 21%. Esto está demostrando que dicha ley fue acertada y que, sin duda, está dando resultado. Asimismo, ya se encuentra vigente la reglamentación del Instituto de Redención de Pena por Trabajo y Estudio, creado por el artículo 13 de la mencionada ley, en todos los establecimientos penitenciarios del país, y se ha comenzado su implementación. También fue puesto en funcionamiento, en forma inmediata, el Centro de Atención a Víctimas de la Violencia y el Delito, creado por el artículo 19 de esa ley, que en este momento está cumpliendo una función sumamente importante.

Entonces, estamos absolutamente convencidos de que el Ministerio del Interior está cumpliendo una función sumamente eficiente y adecuada, y así ha sido expresado por distintos legisladores de mi Partido político, el Frente Amplio. En ese sentido, vamos a votar favorablemente la moción que anuncié, apoyando lo actuado por el señor Ministro del Interior y declarando absolutamente suficientes las explicaciones brindadas en Sala, porque es una persona que tiene antecedentes académicos y de gestión apropiados

SEÑOR ABDALA (don Washington).- Pido la palabra para una aclaración.

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- Tiene la palabra el señor Diputado.

SEÑOR ABDALA (don Washington).- Señor Presidente: yo no sé si el Parlamento está delicuescente a esta hora, pero el señor Diputado preopinante acaba de hacer tres reflexiones que, con franqueza, merecen ser revisadas.

Primero, habló de la Carta Orgánica Policial y no es Carta; lo que existe hoy es la Ley Orgánica Policial. Y el proyecto al que hace referencia, el del Código de Procedimiento Policial -están presentes el doctor Faroppa y el señor Ministro actuante- es una iniciativa original del área de seguridad ciudadana que se trabajó con intensidad y varios Jefes de Policía de las Administraciones anteriores colaboraron para elaborar el boceto. Digo esto para ilustrar al señor Diputado preopinante, porque el documento jurídico al que está haciendo referencia -respecto al cual ahora saca pecho y dice que es fantástico- viene de atrás.

Segundo, las cosas como son: hay un fenomenal malestar en el Instituto Policial en torno a la reforma jubilatoria que está planteando el actual Gobierno.

(Murmullos.- Campana de orden)

——Pero no solo un fenomenal malestar; hay una resistencia absolutamente descomunal, y, de efectivizarse, lo que va a lograr el proyecto será una enorme emigración de funcionarios policiales que al ver que, inevitablemente, sus recursos van a ser acotados, no van a tener más remedio que irse a tiempo, antes de que esa reforma jubilatoria les cercene luego recursos que hoy tendrían con un proyecto de continuidad. Este es el segundo dato.

Hoy todo el mundo hacía alguna referencia al Círculo Policial. Vayan y pregunten a los Oficiales, porque la reforma jubilatoria que está planteando este Gobierno que, además -que, además- viene bastante en consonancia con algunos planteos de organismos internacionales de crédito, que son los que exigen -la información que tenemos es que el Fondo Monetario Internacional ha sido exigente en esto-, es realmente inconcebible.

No estoy planteando yo estos temas; no eran los temas de la noche; los planteó el señor Diputado preopinante y le estoy contestando porque ingresó en algo insólito diciendo que está todo fantástico, y no es así. El tema jubilatorio va mal, va pésimo para la Policía, y habrá que explicarle cómo es que está mejor ganando menos.

Tercer tema: este Gobierno tiene un espíritu refundacional. Siente que como ellos llegaron, el mundo aparece ahora. ¡Los focos luminosos! ¡Broadway! "Llegamos nosotros y, entonces, ahora se produce toda la parafernalia". Pero, ¿tengo que recordarle al Partido Nacional la recuperación salarial de la Policía que se produjo en el Gobierno del doctor Lacalle, que fue enorme? ¿Tengo que recordar la recuperación salarial de 1985, que fue harto significativa en comparación con lo que había hecho la dictadura? ¡No, no, por favor: digamos las cosas como son! Está bien que haya una recuperación salarial de $ 200, $ 300, $ 400 y hasta $ 800. Está bien que se ponga calor a ese tema, bienvenido sea, pero que también se diga que en el pasado se realizaron esfuerzos significativos. ¿Que todos tenemos que hacer más en este tema? Sí, tenemos que hacer más. Tercera contestación al señor Diputado preopinante.

En cuanto a los temas centrales a los que el señor miembro interpelante hizo referencia -corrupción policial, la señora y el señor, los pagos, las donaciones-, de eso, mutis por el foro. O sea que jugamos en los laterales, en las líneas transversales, pero en lo central de esa denuncia de corrupción que estamos haciendo, yo no veo que nadie nos conteste nada. Veo que nos hablan sobre temas laterales. Insisto: vamos a seguir esperando. Esperaremos toda la noche a que nos contesten sobre esos temas que son centrales; hablo de gente que se decía que eran los dueños de la probidad moral, los Catones de la República, los censores de la Nación; sin embargo, parece que se les colaron algunas ovejitas negras.

SEÑOR IBARRA.- Pido la palabra para contestar una alusión.

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- Tiene la palabra el señor Diputado.

SEÑOR IBARRA.- Señor Presidente: nosotros intentamos incursionar -y así lo hicimos- en temas que no habían sido tratados y que tienen que ver no solamente con la Jefatura de Policía de Maldonado sino con el conjunto del Instituto Policial. Entendíamos que era importante que quedara establecido en la versión taquigráfica lo referente a los distintos beneficios que se están otorgando al Ministerio del Interior, con gran esfuerzo y enfrentando grandes inconvenientes desde el punto de vista de los recursos.

Digo esto porque transitar por la creación de mil setecientos cargos de policías me parece sumamente importante y tiene que quedar registrado. Asimismo, consideramos sumamente importante el hecho de otorgar un aumento de más de $ 800, cifra que, sin duda, va a ser superada ampliamente a partir del 1º de enero.

Ahora bien; en los temas de si los perros viajan en camioneta o en ómnibus, o del concubinato, yo no entro. Pero, además, hubo una absolutamente clara explicación del señor Ministro del Interior, doctor José Díaz, y no es mi costumbre repetir intervenciones. Para ello, me hubiera borrado, como, de repente, muchos de nosotros -inclusive, el señor Diputado preopinante- debíamos haber hecho para posibilitar el término de esta sesión.

Entonces, no entro en pequeñeces ni en aspectos que para mí están encuadrados en ese bajo nivel que se ha dado en algunas intervenciones en la tarde y en la noche de hoy en la Cámara de Representantes, pero sobre todo porque hubo respuestas contundentes, nada menos que del señor Ministro.

14.-      Licencias.

Integración de la Cámara.

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- Dese cuenta del informe de la Comisión de Asuntos Internos relativo a la integración del Cuerpo.

(Se lee:)

"La Comisión de Asuntos Internos aconseja a la Cámara aprobar las siguientes solicitudes de licencia:

Del señor Representante Jorge Gandini, por motivos personales, inciso tercero del artículo primero de la Ley Nº 17.827, por el período comprendido entre los días 23 y 24 de octubre de 2006, convocándose a la suplente correspondiente siguiente señora Irene Caballero.

De la señora Representante Sandra Etcheverry, por motivos personales, inciso tercero del artículo primero de la Ley Nº 17.827, por el día 24 de octubre de 2006, convocándose al suplente correspondiente siguiente, señor Ariel Barrios.

Del señor Representante Alberto Perdomo, por motivos personales, inciso tercero del artículo primero de la Ley Nº 17.827, por el día 24 de octubre de 2006, convocándose al suplente siguiente, señor Raúl Casás".

¾ ¾ En discusión.

Si no se hace uso de la palabra, se va a votar.

(Se vota)

¾ ¾ Cincuenta y cuatro en cincuenta y seis. AFIRMATIVA.

Quedan convocados los suplentes correspondientes, a quienes se invita a pasar a Sala.

(ANTECEDENTES:)

"Montevideo, 23 de octubre de 2006.

Señor Presidente de la
Cámara de Representantes,
Julio Cardozo

Presente
De mi mayor consideración:

De acuerdo a lo dispuesto por el artículo 1º de la Ley Nº 17.827, solicito se me conceda el uso de licencia por motivos personales por los días 23 y 24 de octubre de 2006.

Sin otro particular, saluda a usted con la seguridad de su consideración más distinguida.

JORGE GANDINI
Representante por Montevideo".

 

"Montevideo, 23 de octubre de 2006.

Señor Presidente de la
Cámara de Representantes,
Julio Cardozo

Presente
De mi mayor consideración:

Por la presente comunico a usted que, por esta única vez, no he de aceptar la convocatoria de la cual he sido objeto, en virtud de la licencia solicitada por el señor Representante Jorge Gandini.

Sin otro particular, saluda a usted con la seguridad de su consideración más distinguida.

Álvaro Viviano".

 

"Comisión de Asuntos Internos

VISTO: La solicitud de licencia por motivos personales del señor Representante por el departamento de Montevideo, Jorge Gandini.

CONSIDERANDO: I) Que solicita se le conceda licencia por el período comprendido entre los días 23 y 24 de octubre de 2006.

II) Que, por esta vez, no acepta la convocatoria de que ha sido objeto el suplente correspondiente siguiente, señor Álvaro Viviano.

ATENTO: A lo dispuesto en el artículo 116 de la Constitución de la República, en la Ley Nº 10.618, de 24 de mayo de 1945, en la modificación dada en su artículo primero por la Ley Nº 17.827, de 14 de setiembre de 2004 y el inciso tercero del artículo primero de esta.

La Cámara de Representantes,

R E S U E L V E :

1) Concédese licencia por motivos personales por el período comprendido entre los días 23 y 24 de octubre de 2006, al señor Representante por el departamento de Montevideo, Jorge Gandini.

2) Acéptase la negativa que, por esta vez, ha presentado el suplente correspondiente siguiente, señor Álvaro Viviano.

3) Convóquese por Secretaría, por el mencionado lapso, a la suplente correspondiente siguiente de la Hoja de Votación Nº 2004 del Lema Partido Nacional, señora Irene Caballero.

Sala de la Comisión, 23 de octubre de 2006.

VÍCTOR SEMPRONI, NORA GAUTHIER, RAÚL CASÁS".

 

"Montevideo, 23 de octubre de 2006.

Señor Presidente de la
Cámara de Representantes,
Julio Cardozo.

Presente.
De mi mayor consideración:

Por la presente solicito licencia por motivos personales por el día 24 de octubre.

Sin otro particular, lo saluda muy atentamente,

SANDRA ETCHEVERRY
Representante por Montevideo".

 

"Comisión de Asuntos Internos

VISTO: La solicitud de licencia por motivos personales de la señora Representante por el departamento de Montevideo, Sandra Etcheverry.

CONSIDERANDO: Que solicita se le conceda licencia por el día 24 de octubre de 2006.

ATENTO: A lo dispuesto en el artículo 116 de la Constitución de la República, en la Ley Nº 10.618, de 24 de mayo de 1945, en la modificación dada en su artículo primero por la Ley Nº 17.827, de 14 de setiembre de 2004 y el inciso tercero del artículo primero de esta.

La Cámara de Representantes,

R E S U E L V E :

1) Concédese licencia por motivos personales por el día 24 de octubre de 2006, a la señora Representante por el departamento de Montevideo, Sandra Etcheverry.

2) Convóquese por Secretaría, por el día 24 de octubre de 2006, al suplente correspondiente siguiente de la Hoja de Votación Nº 2004 del Lema Partido Nacional, señor Ariel Barrios.

Sala de la Comisión, 23 de octubre de 2006.

VÍCTOR SEMPRONI, NORA GAUTHIER, RAÚL CASÁS".

 

"Montevideo, 24 de octubre de 2006.

Señor Presidente de la
Cámara de Representantes,
Julio Cardozo.

Presente.
De mi mayor consideración:

Por medio de la presente, me dirijo a usted a los efectos de hacer uso de licencia por el día de hoy, por motivos personales.

Al saludarlo muy atentamente le ruego se sirva convocar a mi suplente respectivo.

ALBERTO PERDOMO
Representante por Canelones".

 

"Comisión de Asuntos Internos

VISTO: La solicitud de licencia por motivos personales del señor Representante por el departamento de Canelones, Alberto Perdomo.

CONSIDERANDO: Que solicita se le conceda licencia por el día 24 de octubre de 2006.

ATENTO: A lo dispuesto en el artículo 116 de la Constitución de la República, en la Ley Nº 10.618 de 24 de mayo de 1945, en la modificación dada en su artículo primero por la Ley Nº 17.827, de 14 de setiembre de 2004 y en el inciso tercero de artículo primero de esta.

La Cámara de Representantes,

R E S U E L V E :

1) Concédese licencia por motivos personales por el día 24 de octubre de 2006, al señor Representante por el departamento de Canelones, Alberto Perdomo.

2) Convóquese por Secretaría, por el día 24 de octubre de 2006, al suplente correspondiente siguiente de la Hoja de Votación Nº 20004 del Lema Partido Nacional, señor Raúl Casás.

Sala de la Comisión, 23 de octubre de 2006.

VÍCTOR SEMPRONI, NORA GAUTHIER".

15.-     Situación de la Jefatura de Policía de Maldonado. (Llamado a Sala al señor Ministro del Interior).

¾ ¾ Continúa la consideración del tema en debate.

Tiene la palabra el señor Diputado Trobo.

SEÑOR TROBO.- Señor Presidente: en primer lugar, quiero felicitar al señor Diputado interpelante porque fue muy claro en algunos planteos que aún están oscuros en esta tarde, en esta noche, y sobre los cuales ni el señor Ministro ni el señor Subsecretario -que intervino apenas para hacer una puntualización- han esclarecido la situación.

Por supuesto que el análisis que podemos hacer de la seguridad pública es desde distintos perfiles, y yo tenía la tentación de ir hacia generalidades o hacia aspectos de la gestión del Ministerio que, por lo pronto, recuerdo que no nos satisfacen, al punto que planteamos a la Cámara la censura del señor Ministro. Lo hicimos con un análisis detallado de cada una de las actuaciones que, a cargo del Ministerio, había desarrollado el doctor Díaz. Me refiero al incumplimiento de los compromisos que había asumido, el primero de los cuales estaba referido inclusive a la concepción de su propia gestión como Ministro del Interior, como el Ministro político, como el Ministro que iba a llevar adelante una gestión de diálogo con todo el país, pero especialmente el diálogo con la oposición. A ese diálogo no le dedicó ni una hora de su gestión de un año y medio a esta parte.

Obviamente, esta es una interpelación, y le voy a hacer algunas preguntas para que me diga en qué oportunidades, con qué interlocutores y en qué lugar habló con la oposición en su calidad de Ministro político. En realidad, lo que el señor Ministro señaló sobre la oposición, o por lo menos sobre parte de la oposición, fue lo siguiente: "¿Qué ha pasado del 14 de febrero al 1º de marzo para que salga planteando una de las fuerzas políticas la censura parlamentaria? Han hecho de los llamados a Comisión, de los pedidos de informes, de las interpelaciones y los llamados a Comisión General una especie de rito para tratar de erosionar no tanto a mi persona que no tiene la más mínima ambición política, sino fundamentalmente erosionar por la vía del Ministerio del Interior, de la seguridad pública, al Gobierno Nacional, que tiene poco más de un año de gestión, cuando encontramos el país inmerso en una tremenda crisis económica y en un caos de gestión y administración difícil de sanar en poco tiempo".

Esa cuestión no nos corresponde a nosotros, pero el señor Ministro acusaba al Partido Nacional -me hago cargo de lo que dice sobre mi Partido- de la responsabilidad de desestabilizarlo y querer afectar a través suyo al Gobierno. El Partido Nacional ha sido -y a propósito recojo algunos de los estudios que se han hecho sobre la actividad parlamentaria en los últimos tiempos- en la Legislatura pasada y en esta el que mayor cantidad de iniciativas ha presentado. Y las iniciativas en los temas de la seguridad pública o seguridad ciudadana -como se le quiera llamar- han sido una preocupación permanente de nuestro Partido. Es más: hace pocos días, el Partido Nacional presentó 120.000 firmas en la Presidencia de la Asamblea General. ¿Qué es lo que pretendían? ¿Derogar leyes? ¿Interrumpir procesos? ¿Detener actuaciones del Gobierno, como el señor Ministro acusa al Partido Nacional de haber tenido como actitud permanente durante el primer año y algo de gestión? No, señor Ministro; se pretendía pedirle a su bancada que prestara atención a los temas que también nosotros planteamos como iniciativas, en un asunto que nos es de interés absolutamente a todos, como el de la seguridad pública. ¿Cuál fue la reacción del Ministerio? Todavía, desde la presentación de estas firmas, absolutamente ninguna. Pero le digo cuál fue la anterior, cuarenta y ocho horas antes de que lanzáramos la campaña para recoger firmas de apoyo a seis proyectos de ley que están en el Parlamento, presentados por el Partido Nacional. Fue una conferencia de prensa del señor Subsecretario, quien lo ha sustituido y es corresponsable de buena parte de su gestión, donde se desdijo de lo que él le decía al Parlamento cuando venía a hablar de la reforma del Código de la Niñez y la Adolescencia, y señalaba que quería medidas más severas para con determinado tipo de delitos de los menores infractores. Esa fue la reacción del Gobierno, seguramente aconsejada por quienes dirigen el "marketing" de la saturación, que dicen que cuando hay un tema inconveniente para el Gobierno hay que presentar otro y generar un debate lejos de aquel. El Gobierno resolvió que a ese Partido Nacional que vivía poniendo obstáculos y quería vincular la desastrosa gestión del Ministerio del Interior con la gestión general del Gobierno, había que presentarle una movida en esa prensa de la que tanto se quejan pero que tantas veces toma las señales que el Gobierno manda sobre distintos asuntos y los hace titulares y temas del día. De esa forma, cuando el Partido Nacional presentara una posición, una imagen o una propuesta positiva, el Gobierno aparecería diciendo que su propuesta era mucho mejor.

Ni siquiera para llenar la fórmula de hablar y dialogar con la oposición el Gobierno tuvo buena disposición en esos momentos. Y en la jornada de hoy el señor Ministro del Interior, el Ministro político, el Ministro del diálogo, el Ministro del intercambio en los grandes temas del país, a mi juicio, francamente no ha dado respuesta a cuestiones que pueden parecer pequeñas o simples, que tienen que ver con la gestión de un Jefe de Policía y con la utilización de un vehículo oficial. La cuestión no es decir, señor Ministro: "Me comprometo hacia el futuro a seguir haciendo lo que hice siempre, que es luchar contra quienes usan mal los vehículos oficiales"; tiene que decir: "No se justifica que se utilice mal un vehículo oficial", y usted sabe cuál es la medida que tiene que tomar. Si de la voluntad de diálogo y de intercambio con la oposición que el señor Ministro Díaz nos dijo desde el primer día que iba a llevar adelante, el único resultado que obtenemos es tener que venir al Parlamento a denunciar las cosas que ocurren dentro del Ministerio del Interior, y eso genera la diabólica secuencia de la que hablaba hace un rato nuestro compañero, al señalar que cuando se pide la renuncia de un Jefe de Policía lo afirmamos más, y ni el Ministro dialoga ni nosotros somos escuchados, los que sufren más son el Instituto Policial, el Ministerio del Interior y la gestión de seguridad del Gobierno.

Voy a preguntarle al señor Ministro sobre alguna otra cosa que ha pasado en estos meses. ¿Qué ha pasado con el Jefe de Policía de Flores? Yo le pediría -quizás no esté preparado, quizás no haya traído papeles- que me dijera, en uso de su tiempo -por supuesto, tengo apenas unos minutos-, cómo fue el operativo de Flores -el famoso operativo de la muerte del "Chuleta"-, quién dirigió ese operativo...

(Interrupción del señor Representante Yanes)

——...quién dio las órdenes para que se tomaran las medidas que se tomaron, quién...

(Interrupciones)

——Señor Presidente, le pido que me ampare en el uso de la palabra.

(Interrupciones.- Campana de orden)

——El señor Ministro tiene todo el tiempo del mundo, señor Presidente, para decirme lo que la vocinglería me quiere decir, y seguramente lo hará, porque cuando yo termine de hablar el señor Ministro va a pedir la palabra y dirá, en uso de su tiempo, que yo estoy fuera de tema.

(Interrupciones.- Campana de orden)

——Pero eso me lo dirá el Ministro, señor Presidente; yo quiero que me diga el señor Ministro si estoy o no fuera de tema.

(Interrupciones.- Campana de orden)

——Esta es una interpelación y yo estoy preguntando, señor Presidente, qué pasó con el Jefe de Policía de Flores,...

(Interrupciones.- Campana de orden)

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- Señor Diputado...

SEÑOR TROBO.- ...quién tomó la decisión de que toda la Policía del departamento de Flores fuera al restaurante que fue destruido en una decisión policial absolutamente fuera de lugar,...

(Interrupciones.- Campana de orden)

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- Señor Diputado...

SEÑOR TROBO.- ...cuánto se le va a pagar al dueño del edificio que la Policía de Flores...

(Interrupciones.- Campana de orden)

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- Señor Diputado: estamos...

(Interrupciones.- Campana de orden)

——Con la campana de orden le estoy amparando en el uso de la palabra.

El tema que estamos tratando refiere a las anomalías en la Jefatura de Policía de Maldonado; el señor Diputado se está refiriendo a otro tema.

Puede continuar el señor Diputado Trobo.

SEÑOR TROBO.- Señor Presidente: creo que si el señor Ministro tiene claro qué es lo que pasó en Flores...

(Interrupciones)

——...creo que si el señor Ministro tiene clara la decisión que se tomó para establecer...

(Interrupciones.- Campana de orden)

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- Si usted insiste con tocar ese tema, van a seguir insistiendo también y no lo van a dejar hablar.

SEÑOR TROBO.- Lo que le digo, señor Presidente, es que quiero que el señor Ministro me lo diga; si no lo hace, interpretaré su silencio como la aceptación de que en el departamento de Flores se cometió un gravísimo error.

(Interrupciones.- Campana de orden)

——Pero, además, volviendo al departamento de Maldonado...

(Interrupciones.- Campana de orden)

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- Señor Diputado Trobo: ya le reiteré lo que está pasando; usted está fuera de tema.

(Interrupciones)

SEÑOR TROBO.- Después de haber pasado por Flores, volviendo a Maldonado, debo decir que tampoco me quedó claro de las respuestas del Ministro por qué la Jefa de Policía de Maldonado estuvo en Buenos Aires tomando contacto con la prensa. La cuestión no es si estuvo viviendo en la casa de la hija o en la casa de un amigo; la cuestión es a qué fue a la ciudad de Buenos Aires; la cuestión es con quién tomó contacto en la ciudad de Buenos Aires. Digo esto porque lo que se dijo aquí no fue que le habían pagado los pasajes; lo que se dijo aquí fue que la Jefa de Policía de Maldonado fue a Buenos Aires a realizar una campaña de mejoramiento de su imagen o de la imagen de la seguridad del departamento de Maldonado. Yo no creo que sea algo pecaminoso que un funcionario del Estado vaya a realizar una campaña de mejoramiento de la imagen de seguridad del departamento de Maldonado -¡mucho menos si se trata de Maldonado!-; lo que me parece incoherente es que se diga que esa señora estuvo allí, en la casa de su hija, y que no gastó un peso, como única respuesta a la pregunta que se hizo.

Por eso digo que fue bien planteada la interpelación. Fueron hechas algunas preguntas muy precisas que el señor Ministro no respondió. Puede haber ocurrido que no las haya respondido porque se tiene reservada una respuesta, que es la respuesta política, clara, a este tema, que consistirá en que en el término de algunas horas -cuando comience la Cumbre de Presidentes y los temas de la seguridad pasen a un segundo plano porque lo más importante será la visita de más de veinte mandatarios- le diga a la señora Jefa de Policía que se vuelva a Montevideo porque tiene un destino mejor para ella. Eso es lo que tiene que hacer el señor Ministro, señor Presidente, señores Diputados, pero no por su bien sino por el bien de Maldonado y por el bien del Ministerio del Interior, que tampoco es el bien del señor Ministro sino que es el bien de una institución que tiene una responsabilidad: nada más y nada menos que ser la garantía del Estado de derecho y del ejercicio de la libertad, y de la conducción de la fuerza pública. Estos tres conceptos entrañan la amplitud que esperábamos que el señor Ministro tuviera -cuando escuchamos que iba a ser amplio-, pero que nunca tuvo. Además, está el celo parlamentario, que no puede medirse en términos de ganar o perder una interpelación, sino en términos de ganar o perder en materia de seguridad para la gente.

Hemos sido, señor Presidente, positivos en nuestras propuestas. Tenemos la satisfacción de decir que el Partido Nacional lleva el reconocimiento de la estadística en cuanto a haber sido el partido político que en Legislaturas anteriores y en esta ha presentado mayor cantidad de proyectos de ley. Es lo que podemos hacer, porque nuestra tarea está aquí, en el Parlamento. Y el señor Ministro tiene, en la contribución que el Partido Nacional ha hecho en el Senado y en la Cámara de Representantes en los temas de seguridad pública, nuestro tributo a la voluntad de cooperar, la que no ha sido correspondida, y nos agraviamos de que no lo haya sido, porque no corresponder la voluntad de cooperar de un partido de oposición es no corresponder la necesidad de que un tema como el de la seguridad pública se trate con la grandeza que corresponde.

Espero la respuesta, señor Ministro, de lo de Flores y de lo de Maldonado.

SEÑOR PEREYRA.- Pido la palabra para una aclaración.

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- Tiene la palabra el señor Diputado.

SEÑOR PEREYRA.- Señor Presidente: solicito que se lea una moción presentada a la Mesa.

(Interrupciones)

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- Está pidiendo que se lea y así se hará; no se puede votar porque existe una lista de oradores.

Léase la moción presentada por las señoras Diputadas Cocco Soto, Charlone, Gauthier, Payssé, Tourné, Travieso, Ana Cardozo, Costa y Catalogne, y por los señores Diputados Arregui, Asti, Bentancor, Bernini, Blasina, Brenta, Cánepa, Clavijo, Domínguez, Fernández, Gallo Imperiale, Gamou, Hernández, Ibarra, Longo Fonsalías, Martínez Huelmo, Maseda, Menéndez, Mujica, Orrico, Ortuño, Patrone, Pereyra, Pérez, Pérez González, Pintado, Pozzi, Roballo, Rosadilla, Salsamendi, Semproni, Souza, Tajam, Toledo Antúnez, Vega Llanes, Viera, Yanes, Groba, Arambillete, Medeiros, Gallo Cantera, Bonilla y Piñeyrúa.

(Se lee:)

"Mocionamos para que la Cámara de Representantes, reunida en la fecha, declare su pleno respaldo al señor Ministro del Interior, doctor José Díaz, y considere enteramente satisfactorias las explicaciones brindadas en Sala".

SEÑOR ABDALA (don Washington).- Pido la palabra para una aclaración.

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- Tiene la palabra el señor Diputado.

SEÑOR ABDALA (don Washington).- Señor Presidente: si el espíritu es cerrar la lista de oradores, hay otra moción en la Mesa a la que solicitamos se dé lectura. Si el espíritu es que estas mociones naveguen en el éter y el debate continúe, el debate continúa.

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- Dese cuenta de una moción presentada por los señores Diputados Germán Cardoso, Bianchi, Machado, Falero, Barreiro, García Pintos, Texeira, Amorín Batlle, Washington Abdala y Musetti.

(Se lee:)

"Escuchadas las explicaciones del señor Ministro del Interior, la Cámara de Representantes declara que las mismas son absolutamente insatisfactorias y solicita la urgente remoción de la señora Jefa de Policía de Maldonado. Solicita del señor Ministro un gesto de grandeza pensando en los altos intereses de la República y por ello dé un paso al costado, presentando su renuncia".

SEÑOR PEREYRA.- Pido la palabra para una cuestión de orden.

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- Tiene la palabra el señor Diputado.

SEÑOR PEREYRA.- Señor Presidente: solicito que se dé lectura a otra moción que se encuentra en la Mesa.

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- Dese cuenta de una moción presentada por el señor Diputado Pereyra.

(Se lee:)

"Mociono para que se prorrogue el término de finalización de la sesión".

——Se va a votar.

(Se vota)

——Ochenta en ochenta y dos: AFIRMATIVA.

SEÑOR CASÁS.- Pido la palabra para una aclaración.

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- Tiene la palabra el señor Diputado.

SEÑOR CASÁS.- Señor Presidente: quiero recordar a la Cámara que a la hora 13 y 30, cuando terminó de hablar el señor miembro interpelante, la discusión corría en torno a la gestión de la señora Jefa de Policía de Maldonado y al apoyo ministerial. Quien interpuso en la Cámara elementos de otros departamentos y, por lo tanto, desplegó el mapa del país y permitió que presentaciones como la realizada por el señor Diputado Trobo fueran válidas, fue el propio señor Ministro.

Entonces, no me parece válido que se cuestione y se pretenda coartar la palabra de un miembro de la Cámara porque opina de otro departamento que está vinculado a la gestión del Ministro, cuando el señor Ministro fue quien expuso aquí índices relativos a la delincuencia en todo el país y habló permanentemente de otras Jefaturas y de la gestión que hizo en todo el país. Entonces, hay que ser ecuánimes en esto.

Muchas gracias, señor Presidente.

SEÑOR PINTADO.- Pido la palabra para una aclaración.

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- Tiene la palabra el señor Diputado.

SEÑOR PINTADO.- Señor Presidente: quiero preguntar si el señor legislador preopinante está cuestionando a la Mesa; si es así, que se plantee la moción. Nosotros respaldamos lo que ha hecho el señor Presidente de la Cámara.

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- El señor Diputado Casás hizo una aclaración, nada más.

SEÑOR PÉREZ GONZÁLEZ.- Pido la palabra para una aclaración.

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- Tiene la palabra el señor Diputado.

SEÑOR PÉREZ GONZÁLEZ.- Señor Presidente: solicito que se quiten de la versión taquigráfica las expresiones del señor Diputado Trobo que hacen mención a un tema que está fuera de la situación planteada. El señor Diputado planteó un tema que está fuera de lugar.

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- El Reglamento no permite en este caso quitar las palabras del señor Diputado Trobo.

Tiene la palabra la señora Diputada Payssé.

SEÑORA PAYSSÉ.- Señor Presidente: esto me hace acordar a mis épocas de maestra de preescolares, cuando era muy difícil mantener el orden. Esto es casi igual o peor.

El día de hoy fuimos convocados por el señor miembro interpelante para llevar adelante el llamado a Sala al señor Ministro del Interior sobre el tema "Situación de la Jefatura de Policía de Maldonado". Este tema, que estamos tratando hoy pero que tuvo, como todos sabemos, un "impasse" en su tratamiento, me llevó a reflexionar que también provocó un "impasse" en la sensación general o en la importancia que los actores involucrados daban al tema seguridad. Hubo un pico en el momento en que se votó la interpelación, en que el tema seguridad en Maldonado estaba a flor de piel, y después bajó, no se habló más hasta que volvimos a tocarlo ahora y volvemos a esta efervescencia; me llama la atención.

Más me llama la atención cuando venimos de un fin de semana largo en el que a través de la televisión y otros medios de comunicación fueron entrevistados turistas en el departamento de Maldonado: hombres, mujeres, jóvenes, inclusive niños. Fueron entrevistados accidentalmente, en esas entrevistas que se hacen para conocer un poco la opinión de los visitantes, y unánimemente -así lo sentí yo y lo vi, no es una percepción sino una constatación- la gente demostraba su gran alegría y tranquilidad por estar en Punta del Este ese fin de semana, seguramente buscando alojamiento para la temporada estival.

Yo no creo en las casualidades, pero sí quiero decir que algunas de las cosas que se dijeron en esta Sala no ayudan, por lo menos, a generar las mejores condiciones para que esta temporada estival sea la que todos queremos. Y me voy a remitir a algunas de las frases o de las cuestiones que mencionó el señor Diputado interpelante. No solo habló de Irak, sino también de que "Maldonado está siendo jaqueado", de que "determinados delitos llegaron para instalarse" -llegaron para instalarse-, de que "esto puede suceder en el verano".

Algunos otros intervinientes en el debate plantearon que esta bancada -que ya consideró satisfactorias las explicaciones del Ministro cuando vino por primera vez, que también le dio su apoyo cuando lo censuraron en ausencia y hoy se lo va a volver a dar- está constituida por una mayoría irracional.

También se dijo que "en Maldonado la inseguridad es absoluta y total", que "esto es un deterioro del patrimonio que vamos a sufrir la próxima temporada". Yo pregunto: ¿estos términos, esta forma de hablar de este tema son constructivos? ¿Es por la positiva? ¿Es para ayudar? A mí me quedan dudas, señor Presidente. No atribuyo intenciones; simplemente razono en voz alta.

En esta interpelación sobre la situación de la Jefatura de Policía de Maldonado escuchamos hablar de muchas cosas, por ejemplo, de los prostíbulos de Pando y de la Ley de Humanización y Modernización del Sistema Carcelario, tema que hemos debatido largamente acá y del cual tenemos, inclusive, informes favorables del Comisionado Parlamentario del Sistema Carcelario, en cuanto a lo que significó ese proyecto que es ley actualmente.

Escuchamos reiteradamente hablar de 120.000 firmas; escuchamos hablar del papel de la oposición; escuchamos hablar a algún partido de que están acostumbrados a ser oposición. Sería bueno debatir en otro momento, no ahora, qué significa ser oposición, si significa integrar un gobierno de entonación nacional, uno de gobernabilidad, o si significa acordar, como el 9 de noviembre de 1999, la coparticipación en un gobierno. Pero, en fin, lo dejo para otro momento, porque ese no es el tema de hoy y quiero ceñirme a lo que he escuchado en esta sesión.

Escuchamos hablar en reiteradas ocasiones, hoy más que nunca -seguramente más que el día en que tratemos la unión concubinaria-, del concubinato. También escuchamos hablar de las bagatelas, y cada uno hizo su interpretación al respecto. Escuchamos ahora, sorprendentemente, que hay otro miembro interpelante que apareció a últimas horas de la noche pidiendo explicaciones sobre un operativo en el departamento de Flores, lo que realmente me llama muchísimo la atención.

Yo no voy a distraer mucho más el tiempo de esta Cámara. Quiero decir que acá hemos escuchado conceptos y adjetivos bastante fuertes. Se habló de que la señora Jefa de Policía es inepta, mentirosa, irresponsable, que hace un manejo poco claro de los dineros, que ha cometido hechos fuera de la ética, la moral y la ley, que ha imprimido la filosofía del miedo y el pánico en la población a través de una página web. Y acá quiero hacer una aclaración, señor Presidente. Esa información está colgada en la página web desde julio de 2002. El error de la señora Jefa tal vez haya sido no actualizar esa página, pero sus contenidos, según se me informó, datan de julio del año 2002.

Se habló de que la Jefa no detuvo a un solo delincuente, de que la Jefa miente, de que miente sobre los asesinatos, de que hizo declaraciones antes de lo que debería haberlo hecho, de que es ineficaz e incapaz, de que difama y miente a las víctimas, y que participa en actividades poco claras en el manejo de los dineros públicos.

Señor Presidente: yo voy a terminar diciendo que comparto lo que planteó mi colega, la señora Diputada Tourné, en ocasión de votarse la interpelación en esta Cámara y que reiteró hoy, de una manera excelente, a mi juicio, lo que me evita a mí volver a incursionar en ese tema. Nosotros no le tenemos miedo a las interpelaciones, pero vemos realmente con mucha preocupación la falta de responsabilidad con que se maneja este instrumento desde la oposición.

SEÑOR BLASINA.- ¿Me permite una interrupción?

SEÑORA PAYSSÉ.- Sí, señor Diputado.

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- Puede interrumpir el señor Diputado.

SEÑOR BLASINA.- Señor Presidente: voy a abundar en un tema al cual aludieron algunos compañeros y algunas compañeras de bancada, aclarando de antemano que no atribuyo a lo que voy a decir ningún tipo de intencionalidad.

Algunas de las cosas que recordaba la señora Diputada Payssé -dichas en el curso de este debate por el señor miembro interpelante y otros integrantes de esta Cámara- dan la impresión -insisto: no estoy hablando de intencionalidad- de que, más allá de la voluntad de los individuos, esos dichos han configurado que la interpelación fuera adquiriendo un carácter no estrictamente contra la fuerza política -a lo cual tiene total y absoluto derecho la oposición, contra el Gobierno y contra el Ministro- sino que, desde el punto de vista objetivo -ese es el gran riesgo de las cosas que se han dicho y de las consecuencias de las cosas que se han dicho-, se ha ido convirtiendo en algo que va a afectar al país. Yo no sé si para emitir algunas de las opiniones que se han escuchado en Sala se ha reparado en esto. Hay una sensibilidad muy especial que todos conocemos perfectamente bien en los habitantes de la República Argentina, no solo por el tema de Maldonado sino por otros temas que todos conocemos. Y eso habría que haberlo manejado con extrema delicadeza para evitar que haya consecuencias no queridas por nadie de los que han hablado, insisto, pero que objetivamente se podrían dar como consecuencia de los dichos vertidos en Sala. Esa extralimitación me parece que desde el punto de vista político no ha sido medida, y creo que esa ha sido una de las carencias o de las fallas de esta interpelación. Por lo demás, el señor Ministro ha dicho una cosa diáfanamente clara. Yo lo conozco desde hace mucho tiempo, tiempo suficiente como para acreditar muchas de las cosas que se han reconocido aquí en Sala.

Si el señor Ministro se ha responsabilizado aquí, durante la interpelación, de realizar algunas indagatorias sobre hechos que él no conocía, es lo que va a hacer el señor Ministro del Interior. Eso es lo que va a hacer, ¡tengan la plena seguridad! No va a haber una respuesta en el día de hoy sobre alguna de esas cosas, pero quiero decir con toda franqueza que yo me voy a ir de esta interpelación con la sensación de que, en definitiva -no quiero hacer alusiones-, la montaña parió un ratón, y con la sensación, además, de esto: yo no voy a hablar de confabulaciones ni de nada de eso, pero sistemáticamente, desde que el señor José Díaz asumió el cargo en el Ministerio del Interior, por distintas vías y distintos medios, algunos parlamentarios y otros no parlamentarios, ha habido un hostigamiento pertinaz, sin solución de continuidad. Ese es un dato de la realidad y, adicionalmente a esto, otro error. Nosotros admitimos que cometemos errores, pero otro error de la oposición es no reconocer absolutamente nada de las cosas muy importantes que se han hecho desde el Ministerio del Interior; absolutamente nada. ¡Nada! Y yo seguí con mucha atención -no me fui de Sala- las intervenciones. No ha habido un solo reconocimiento a cosas muy importantes.

Quería señalar esto, señor Presidente, naturalmente sin ánimo de aludir a nadie, con el mayor espíritu constructivo, pero, insisto, me parece que son cosas que no se han medido y que debían haberse medido para que esta interpelación, independientemente de su resultado, en definitiva tenga consecuencias favorables para el país, que no perjudiquen al país. Y yo creo que desde ese punto de vista no se midió adecuadamente, insisto, y se extralimitaron algunos parámetros que no debían haberse extralimitado.

Muchas gracias.

SEÑOR CASÁS.- Pido la palabra para contestar una alusión.

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- A la señora Diputada Payssé le quedaba un minuto de su tiempo.

SEÑORA PAYSSÉ.- He terminado, señor Presidente.

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- Previamente tengo anotado para contestar una alusión al señor Diputado Basanta.

SEÑOR BASANTA.- Señor Presidente: verdaderamente tengo que decir que coincido básicamente con el análisis que ha hecho el señor Diputado Blasina, aunque no con sus conclusiones, porque desde que se inició este nuevo período de Gobierno, el Partido Nacional ha llevado por todos los caminos la intención de tener un diálogo con este Gobierno y ha encontrado, básicamente, la negativa a todo diálogo y el ejercicio de una política de confrontación, una política que durante treinta años desarrolló esta fuerza de Gobierno.

No es necesario recordar acá que antes de que asumiera el Gobierno se realizaron reuniones sobre distintos temas, que luego no se concretaron por actitudes que tomó el propio Gobierno. También debo recordar que a poco de iniciado este período de Gobierno, cuando se suscitaron los hechos de la Colonia Berro, una Ministra dijo a la prensa que había ido a proteger a sus gurises. ¿A protegerlos de quién? ¿De la misma Policía que dirigía el señor Ministro Díaz?

Con posterioridad hubo hechos dignos de película: la fuga del narcotraficante israelí, del "Cotorra Loca". Hubo hechos de todo tipo y especie.

(Interrupción de varios señores Representantes)

——Cuando el Partido Nacional se propuso juntar las firmas para establecer que se estudiaran los seis proyectos de ley a que hizo referencia el señor Diputado Trobo, el Gobierno, con bombos y platillos, propuso un nuevo reglamento policial, con disposiciones que fueron comentadas, inclusive, por profesores de la Facultad de Derecho como francamente inconstitucionales. Es un proyecto de ley que no ha llegado a la prensa, lo que deja en evidencia que fue simplemente una maniobra política para intentar desactivar la medida que había tomado el Partido Nacional.

Lo que hay acá -coincido con el señor Diputado Blasina- es una incapacidad de diálogo político del Gobierno. Cada tanto tiempo están diciendo lo mismo: que tienen la mayoría de los Diputados, que tienen la mayoría de los votos. Lo comprendemos perfectamente. En forma transitoria nuestro país les ha confiado el timón del barco de la nación en el que estamos todos subidos, pero si no hay intención de dialogar, el daño que se hace no es porque la oposición tenga que venir al Parlamento a plantear lo que sucede en este país. El daño que se hace es porque se continúa con el mismo Ministro que viene siendo impugnado desde hace veinte meses; y lo mismo ocurre con la Jefa de Policía de Maldonado.

Entonces, no nos echen a nosotros la culpa de las decisiones que ustedes no toman. Nosotros estamos dispuestos a dialogar, estamos dispuestos a buscar soluciones, estamos dispuestos a concordar en proyectos de ley y en todas las soluciones que haya para que todos los que habitamos este país podamos vivir mejor. Pero eso se logra sin dogmatismo ni reticencia a todo cambio; creen que eso supone una debilidad, pero no es así. Transar y buscar soluciones para que todos los uruguayos vivamos mejor no es un signo de debilidad, sino un signo de fortaleza. Esa actitud es la que ha impedido que tengamos mejores noticias para nuestros visitantes, para los turistas que vienen a este país.

Así que le digo al señor Diputado Blasina que no nos echen la culpa por las decisiones que ustedes no han tomado.

Muchas gracias.

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- Para contestar una alusión, tiene la palabra el señor Diputado Casás.

SEÑOR CASÁS.- Señor Presidente: respecto a las alusiones de los señores Diputados preopinantes, cabe señalar que las interpelaciones no son buenas o malas, correctas o incorrectas; son interpelaciones, llamados a Sala a un Ministro para que dé explicaciones. Es un mecanismo reglamentado y aceptado como regla de juego dentro de la Cámara de Diputados y del Senado. Es de las pocas ventanas que nos quedan para ejercer el control de este Gobierno, que no tiene control. Entonces está bueno que se use este mecanismo. No me parece mal que se utilice, y creo que es un error tratar de tirarla abajo como herramienta de trabajo, porque está reglamentada y es de orden efectuarla.

Respecto a un comentario de un señor Diputado preopinante en el sentido de que no había habido ni un reconocimiento a favor de la gestión del Ministerio, por más que haya estado en Sala se ve que no escuchó, porque cuando nos tocó hablar, en su momento reconocimos la excelencia del nombramiento del Jefe de Policía de Canelones, Sergio Guarteche. Lo digo como elemento al pasar, simplemente, para que vea que no todo es negativo y que cuando uno critica lo hace con la autoridad de quien también señala los puntos a favor.

Respecto de los prostíbulos de Pando, convocaremos cuando quieran a una sesión parlamentaria para ver cuál es la postura de cada uno, y espero que no haya diferencias de clase con la gente que se dedica a la prostitución en el país.

Muchas gracias, señor Presidente.

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- Tiene la palabra el señor Diputado Alonso.

SEÑOR ALONSO.- Señor Presidente: llevamos más de doce horas de sesión. Capaz que me hubiera gustado hablar un poco más temprano, pero a veces me toca hablar al final, lo que no quiere decir que lo dicho por mí sea más o menos importante de lo que haya dicho la gente que habló con anterioridad. Lo que sí nos da el hecho de hablar al final es la posibilidad de tomar en cuenta las cosas que se dijeron antes.

Quiero empezar por el principio, y sé que tengo una limitante de tiempo. Quiero felicitar al señor miembro interpelante, en primer lugar por la iniciativa y, en segundo término, por la forma en que llevó adelante la interpelación.

En esto quiero hacer una disquisición, especialmente en lo que hace a la evaluación de los índices de seguridad en el departamento de Maldonado, más allá de lo que puntualmente ingresó en el debate, referido a la gestión de la Jefatura de Policía; aunque, por supuesto, esta también merece nuestros reparos, entiendo que el otro tema es el sustancial: la inseguridad y su evolución en su departamento.

También quiero reconocer la forma en que han participado los señores Representantes del departamento de todos los partidos -los que han hablado-, incluido el del Frente Amplio. Coincidamos o no, hagamos la misma lectura o no, de una parte o de la otra, lo que sí podemos identificar es que se reconoce que hay alguna dificultad, que hay algún problema en materia de seguridad en su departamento. En algunos casos se entiende que se magnifica y, en otros, que se disimula, pero la inseguridad está instalada. Será porque son los Representantes del departamento, que después tienen que volver, quizás hoy mismo, y mañana tienen que dar la cara a sus vecinos, a sus familiares, a sus votantes, a los que no lo son, a los que le reclaman que tomen una posición en un sentido o en el otro.

Se me ocurre que esto contrasta, lamentablemente, con lo que han sido las explicaciones del señor Ministro del Interior, que eligió, una vez más, el camino equivocado.

Señor Presidente: creo que como la inmensa mayoría de los que están acá, yo siento un profundo respeto por el señor Ministro como persona y como agente político, y eso me habilita a decir, entre otras cosas, que equivoca el camino. Se equivoca al ponerse a la defensiva en un tema en que tendría que ponerse adelante. En vez de venir a decir que no está todo tan mal como se nos dice que está, debería decir que en realidad está todo menos mal y, por lo tanto, empezó a ensayar todo tipo de interpretaciones de la realidad que lo alejan de ella.

Acá se manejó por parte del señor miembro interpelante -entiendo que adecuadamente- la evaluación de las series cortas, es decir, qué es lo que pasa en este año 2006 respecto a 2005. ¿Frente a qué situación estamos? El señor Ministro elige el camino equivocado. Elige las series largas, y arrancamos con veinticinco o veinte años. Puede servir para algo tener la tendencia, la evolución de lo que ha pasado en los últimos veinte años, pero la situación en la que se tiene que mover el Ministerio del Interior tiene que ver con lo que está pasando hoy. ¡Tiene que saber qué tipo de delitos hay hoy y cómo han ido evolucionando esos delitos! Y lo más importante, qué tiene que hacer para corregir la situación. Ahora bien: si no tengo la capacidad, o no quiero tener la capacidad, de hacer una correcta evaluación de la situación, mal voy a poder tomar decisiones adecuadas para corregirlas.

Es más: se utilizó un triste argumento, de pequeñez interpretativa, al comparar Punta del Este con otros centros turísticos de la región. Creo que a esta altura de la evolución de la especie humana y de las sociedades, no merece el menor crédito. ¡No quiero compararme con cómo está Río de Janeiro o Mar el Plata, que creo es el otro que se mencionó! ¡Quiero compararme con el Punta del Este o el Maldonado que quiero tener! No me interesa ver si los diez turistas que encontraron en Gorlero a los que le hacen la entrevista por televisión accidentalmente no les pasó nada y dicen que está todo fantástico. Lo que yo quiero es tener una adecuada interpretación de la realidad para actuar. Ahí es donde encuentro el peor de los errores del señor Ministro.

Además, esto va de arriba para abajo y de abajo para arriba. Si el Ministro se equivoca con ese grosor de calibre, ¿cómo podemos pretender que la Jefa de Maldonado tome decisiones adecuadas? ¡De ninguna manera! Si a ella le dicen: "Mire que Punta del Este es fantástico porque la seguridad que hay allí, comparada con la de Mar del Plata, es muy superior" o "Acá la gente está más tranquila que en Florianópolis". ¡No es así! De lo que hay que hablar es de dónde estamos parados, qué está pasando y cómo tomamos medidas para corregir las cosas que nos parece que están mal. Esto lo tengo que decir sin magnificar, sin exagerar para un lado ni para el otro.

No solo en este caso sino en muchos otros, se maneja el argumento vinculado a la lealtad institucional y a la lealtad política. Una vez más se manejó la actuación del Frente Amplio en oportunidad de realizarse la huelga policial cuando el doctor Juan Andrés Ramírez era Ministro del Interior. En ese momento, yo era Senador por mi Partido y actuaba como Presidente de la Comisión Permanente; el episodio detonó al final del período y, por lo tanto, debió actuar la Comisión Permanente con una serie de agentes políticos y no políticos. Tengo que decir -lo digo aquí y públicamente cuando sea necesario y cuantas veces se requiera- que en esa ocasión, por parte del Frente Amplio existió lealtad institucional y política, sin ningún lugar a dudas, porque no se hizo caudal político de una circunstancia particular por la que, evidentemente, toda la sociedad podía perder mucho. Pero eso no tiene nada que ver con lo que está pasando hoy; reconozco el gesto, pero eso no tiene nada que ver con lo que hoy está pasando. ¿Acaso nuestra lealtad desde el punto de vista institucional se mide en función de que nos callemos la boca y no digamos las cosas que vemos que están mal? Es distinto; el ángulo es completamente diferente. Nosotros -nosotros y los Diputados del departamento cuya seguridad puntualmente está en debate en el día de hoy- tenemos la responsabilidad de hacer los reclamos y las convocatorias, de exigir a las autoridades que tomen las medidas necesarias para que las cosas se corrijan y de no callarnos. El Gobierno no necesita complicidades en los problemas que tiene, sino que lo ayuden a resolverlos. Para ayudar a resolverlos no precisa claques; el Gobierno precisa que una oposición seria y responsable le diga dónde están las cosas que pretende que cambie.

Nosotros mantuvimos con el señor Ministro un intercambio de opiniones en oportunidad de su comparecencia en la Comisión de Constitución, Códigos, Legislación General y Administración, porque de acuerdo con lo publicado en la prensa -y a requisitoria de uno de los integrantes de la Comisión-, él manejó que estaría dispuesto a renunciar siempre y cuando se lo reclamase su partido o fuerza política, o alguna de las organizaciones civiles con las que se siente consustanciado. Yo le dije: "Aquí hay un partido político que se lo ha pedido". La reacción no se dio, y aquí nuevamente se da la misma circunstancia. Indudablemente, los partidos de la oposición entendemos que tiene que haber algún relevo.

¿Estamos frente una situación de persecución personal? De ninguna manera. ¿Estamos frente a una caza de brujas? De ninguna manera. ¿Pretendemos tener el trofeo de la cabeza de la Jefa de Policía de Maldonado? Personalmente, ni la conozco. ¿Acaso la de un actor político con una trayectoria como la del señor Ministro Díaz? De ninguna manera. Yo estaría dispuesto a cambiar mi posición si el señor Ministro me dijese: "Estamos comprometidos a resolver la inseguridad en Maldonado porque asumimos que este problema existe, y que para eso, entre otras cosas, vamos a convocar a todos los partidos para que nos den una mano, especialmente a los actores políticos del departamento en cuestión, para escucharlos".

Hay una instancia prevista al mayor nivel para los próximos días; esperemos que prospere. Además, si esto camina, mucho mejor; ese es el éxito. El éxito no consiste en voltear a un Ministro, porque ese no es el juego, ahí no está la cosa; la cosa está en colaborar para abrir los ojos de los que parece que no quieren ver, que vienen aquí a acusarnos a nosotros.

Se ha dicho de todo; nuevamente se han vuelto a blandir los fantasmas de la herencia. ¡Qué pobre argumento, si todo lo que se tiene que decir es que quienes están ahora son un poco menos malos que los que estaban antes y que hubo ciento setenta años en los que el país vivió sumergido y recién ahora está floreciente! Creo que es un argumento de una pobreza absoluta, que no merece la más mínima atención. Aquí se trata de reconocer que tenemos una situación, no diría descontrolada -¡por supuesto que no!- sino comprometida, de crecimiento de la inseguridad a nivel nacional, presentando síntomas distintos, pero focalizada en el departamento de Maldonado, con indicadores que preocupan. Si en esto estamos de acuerdo, veamos cómo resolvemos las cosas: planifiquemos, elaboremos programas, desarrollemos objetivos, establezcamos metas, determinemos formas de evaluación de nuestras medidas, pero no digamos que está todo bien, que con el aumento que le vamos a dar a los policías las cosas funcionarán mucho mejor, ni supongamos que si no cambiamos nada, las cosas van a funcionar tan bien como están funcionando.

Creo que un mínimo gesto de asunción de problemas sería procesar algún relevo -está en la tapa del libro, siempre se ha hecho así, las sociedades funcionan así-, y no necesariamente tendría por qué ser la cabeza del Ministro. Es evidente que un relevo en la Jefatura de Policía de Maldonado descomprimiría la situación, ayudaría a abonar la tesis de que se está encaminando la decisión política hacia una orientación que es la que se le reclama, pero no por la oposición exclusivamente, sino por las fuerzas vivas, por los vecinos. Es notorio que el Ministerio del Interior y el Gobierno tienen un problema en la inseguridad y en la sensación de inseguridad que experimentan los vecinos de Maldonado.

Por aquí me voy quedando, señor Presidente. Entiendo que, lamentablemente, no hemos sido perceptivos de que la actitud de las autoridades del Ministerio del Interior haya sido lo suficientemente amplia hacia la crítica como para poder crecer en función de ello.

Muchas gracias.

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- Tiene la palabra el señor Diputado Bernini.

SEÑOR BERNINI.- Señor Presidente: voy a comenzar mi exposición como lo hizo nuestro colega Alonso. A esta altura de la noche, y después de tantas horas de sesión, será un tanto difícil no caer en la reiteración; vamos a tratar de hacer un esfuerzo en ese sentido.

Quizás un elemento que hasta ahora no ha ingresado en la discusión, que de acuerdo con mi punto de vista es muy importante, es asumir, en primer lugar, que ninguno de los que hemos hablado desde la bancada de Gobierno, ni el propio señor Ministro, ha negado el problema de la inseguridad. En algunas de las intervenciones se plantea que esto se está negando, pero en absoluto es así; se plantea como una realidad.

¿Por dónde voy? Esta realidad no es patrimonio de nuestro país, sino patrimonio de todo el continente y de todo el mundo.

Voy a hacer referencia a uno de los tantos seminarios realizados en materia de seguridad ciudadana y cómo atacar la inseguridad, a partir de la participación de especialistas internacionales. Voy a leer algunos aspectos referidos a esto: "Una sociedad dominada por el miedo es una sociedad que termina por legitimar la violencia". Esta es una de las conclusiones a las que arriba la publicación "La Seguridad Ciudadana como Política de Estado", que recoge los aportes del Seminario Internacional ProSur, realizado en Santiago de Chile en agosto de 2004.

Más adelante se agrega: "Técnicos en la materia de seguridad sostienen en la publicación antes mencionada que se ha comenzado a conceptualizar la seguridad de un modo integral y hablan de una Seguridad Humana y de un Desarrollo Humano. Este Desarrollo Humano 'implica para la población adecuados niveles de educación, salubridad, distribución del ingreso, desarrollo infraestructural y tecnológico, calidad ambiental, paz social, libertad [...]'".

En otra parte, y concretamente bajo el título "Un nuevo enfoque para la seguridad ciudadana", dice: "los discursos políticos aparecen dominados por el síndrome del temor y del corto plazo, con un predominio de soluciones que privilegian el uso de la fuerza y las restricciones de libertad, como mecanismos aptos para delinear las soluciones".

Más adelante, agrega: "las dinámicas de violencia y criminalidad son meros subproductos de patrones de desigualdad y exclusión social, cuya superación sería suficiente para revertirlos o hacerlos desaparecer".

Luego, dice: "la seguridad es un bien que apunta a la calidad integral de vida de los ciudadanos, y no solo a la ausencia de delitos o amenazas contra la integridad física o moral de las personas".

Finalmente, agrega: "Una sociedad que vive el miedo cotidiano de la violencia, se hace más temerosa mientras más desinformada está. La incertidumbre, factor fundamental de la llamada dimensión subjetiva de la seguridad ciudadana, puede ser tan aterradora como la violencia misma. Y, una sociedad dominada por el miedo es una sociedad que termina por legitimar la violencia".

¿A dónde apunto con esto? Seguramente, si cualquiera de nosotros participara en un seminario parecido -algunos lo hemos hecho, con UNICEF, etcétera-, quizás en nuestra intervención haríamos un análisis muy similar al que estamos haciendo ahora. No podemos desvincular el problema de la seguridad o inseguridad de la realidad y el contexto social en el que estas se generan. Para ello, adecuadamente, tendríamos que analizar cuál es el comportamiento internacional en este sentido.

No es novedoso ni original que hoy se ataque a este Gobierno de izquierda precisamente con el tema de la inseguridad. Todos los Gobiernos de izquierda en el mundo son atacados, principalmente, por el problema de la inseguridad. ¡Claro!, dependiendo del lugar o de las condiciones de vida que se tenga. En Europa, donde las necesidades básicas están resueltas, los Gobiernos de izquierda son atacados por los problemas de la inmigración, cayendo en la xenofobia y el racismo como mecanismos de ataque a Gobiernos que tienen una visión humanista respecto al tema. En América Latina, donde la exclusión social es un componente cotidiano que se ha agravado de manera sustancial en las últimas dos décadas, obviamente, el caldo de cultivo de la inseguridad pasa por dicha exclusión social, que sobre todo está agravada, no solo porque hablamos de pobreza -alguien decía que la pobreza no tiene por qué ser indigna; lo comparto- sino también por la marginación. Estamos hablando de generaciones enteras, varias generaciones de uruguayos que han nacido excluidos y marginados; los valores que cada uno de nosotros pudo haber mamado en la escuela pública o en nuestras familias se han visto subvertidos porque ya no existen en esos sectores de la sociedad. Esa es la realidad; ese es el caldo de cultivo donde radica el problema de la inseguridad.

¿Qué quiere decir esto? ¿Que este Gobierno va a renunciar a la potestad exclusiva del Estado de aplicar la represión del delito? ¡De ninguna manera! Creo que largamente se ha desarrollado una serie de políticas en este sentido. Pero atacar la inseguridad no solo pasa por las políticas de represión, sino fundamentalmente por las políticas sociales que estamos tratando de desarrollar. Es muy difícil establecerlo en estadísticas; son imposibles de cuantificar, pero ¿cuántos delitos hemos logrado que no se llevaran a cabo a partir de asumir que esto es una emergencia social, teniendo en cuenta la herencia que hemos recibido y el proceso de descomposición de un modelo económico? Tenemos un millón de pobres y más de trescientos cuarenta mil excluidos indigentes. Entonces, cuando asumimos que esto era una emergencia social, empezamos a trabajar a partir de planes de atención a esa emergencia social, que no puedo desarrollar ahora porque no tengo tiempo; pero la cuestión, objetivamente, no solo pasa por la represión sino, fundamentalmente, por atacar las causas. La concepción de nuestro Gobierno incluye ambas cosas. Los énfasis y la armonía en el desarrollo de ambas políticas es lo que nos va a permitir en el corto plazo, pero fundamentalmente en el mediano y largo plazo, avanzar hacia niveles de seguridad mucho más apropiados para el conjunto de la población.

El propio Ministerio del Interior y el propio Gobierno han demostrado jerarquización de lo que deben ser las políticas de seguridad a aplicar por esa Cartera. No voy a reiterar lo que ha significado el esfuerzo en el Presupuesto Nacional y en la propia Rendición de Cuentas, lo que ha significado la aplicación de una nueva concepción a partir de la instalación de las mesas de convivencia ciudadana, que se vienen desarrollando en todo el país, como bien lo decía nuestro Ministro.

El tema de la humanización del sistema carcelario fue muy criticado. Yo quiero decir, colegas, que como participante en la Comisión de Derechos Humanos tengo una amplia relación con el Comisionado Parlamentario, y está claro que las dificultades de infraestructura son terribles. No hubo políticas en ese sentido por parte de los Gobiernos anteriores. Es más: se desalojaron cárceles; se hacinaron presos en cárceles enteras; se compraron módulos por cifras multimillonarias que no sirvieron para su objetivo; en fin, tengo un largo rosario para demostrar que no hubo políticas al respecto. Ahora, a partir de una concepción y de una aplicación realista del concepto de la humanización del sistema carcelario, bueno, estamos avanzando, no con la celeridad que quisiéramos, pero no se pueden resolver las carencias locativas en un año y medio o poco más de Gobierno. En todo caso, tenemos que atender el día a día de la mejor manera posible, para poder encarar el mediano plazo con la mayor solidez.

Ni qué hablar de lo que es la relación -que también se ha cuestionado- de este Gobierno y del propio Ministro con el Instituto Policial. No solo se ha aplicado a nivel del Presupuesto y la Rendición de Cuentas; también se ha amplificado la escucha. Hay innumerables ámbitos de participación, no solo de los Oficiales y los jerarcas sino del personal subalterno, discutiendo sobre las políticas de seguridad y participando de lo que es el debate sobre el tema de defensa. Sin lugar a dudas, esto también implica un reconocimiento de derechos, sin perder la escala de mando y la jerarquía, pero con la escucha bien abierta y humanizando las relaciones con la Policía.

No me puedo extender mucho más dado que me he comprometido con un compañero a concederle una interrupción.

Quiero culminar mis palabras diciendo que tendríamos que hacer un esfuerzo para dar un debate con toda la dimensión que el problema de la seguridad tiene, y que debemos contextualizarlo en la región, en el continente, en el mundo. Veamos que es un proceso que preocupa y que es grave en el mundo y tengamos, pues, la capacidad para contribuir en ese sentido.

Desde mi punto de vista, todas las respuestas que ha dado el señor Ministro han sido lo suficientemente contundentes como para que lo apoyemos. Es más; estoy convencido de que tenemos un gran Ministro, con señas de identidad que, a mi juicio, le dan la calidad y el perfil apropiado para seguir al frente del Ministerio: la lealtad, la coherencia, el trabajo y la sensibilidad. Sin duda que esos valores fundamentales son los que permiten que confiemos en él y le demos todo nuestro respaldo.

SEÑOR GAMOU.- ¿Me permite una interrupción?

SEÑOR BERNINI.- Sí, señor Diputado.

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- Puede interrumpir el señor Diputado.

SEÑOR GAMOU.- Gracias, señor Presidente. Gracias, señor Diputado, por concederme la interrupción.

Voy a tratar de bajar el tono de las cosas, si bien en estos pasados días me trataron de cínico. Es curioso que una corriente filosófica se haya transformado en un insulto cuando, en realidad, fueron los sofistas los que más daño hicieron en cuanto a la corrupción de la democracia. Sin embargo, nadie se ofende si le dicen sofista. Es curioso, muy curioso.

Señor Presidente: usted es un fumador empedernido, igual que yo. Si nos encontramos en la puerta del Palacio y yo le grito a usted: "¡dame fuego!", usted se acercará, me dará fuego, prenderé el cigarrillo y todo fenómeno. Ahora, si estamos en la puerta de un teatro y yo le digo a usted: "dame ¡fuego!", provocamos una tragedia impresionante.

¿Qué quiere decir esto? Que las palabras, las reflexiones, tienen mucho que ver con el momento y las circunstancias en las cuales se dicen.

Objetivamente dije -y lo sostengo- que, aun sin quererlo, se estaba haciendo daño a la temporada turística en el departamento de Maldonado y Punta del Este. Dije objetivamente, porque yo cumplo el Reglamento y no se pueden atribuir intenciones.

¿Sabía usted, señor Presidente -yo lo sé, y me parecería bueno que lo sepan todos- quién pidió para trasmitir en directo esta interpelación hace ya un tiempo? Crónica TV. ¡Crónica TV! Imagínese usted los titulares, con la musiquita característica, ¡pam parabam parabam pamparam!: "Último momento: Punta del Este es como Irak", ¡pam parabam pamparam! "Es el Lejano Oeste", ¡pam parabaram! "No podés salir a la calle". Objetivamente, aun sin quererlo, se hace un daño.

Yo sé que, a veces, en lo mediático uno se pasa de rosca. Uno se pasa de rosca, pero en momentos en que Uruguay luchaba contra cuatro columnas importantes: la de La Haya, la del Banco Mundial, la de los piqueteros y la de las presiones frente al Gobierno de España, bueno, acá, en Uruguay, sin quererlo, se estaba haciendo un quinta columna.

Yo no atribuyo intenciones, pero objetivamente se estaba favoreciendo a los sectores que quieren sabotear el turismo en Uruguay; se estaba favoreciendo a los sectores que quieren sabotear el turismo en Uruguay, ya sea Gualeguaychú, los intereses empresarios de Mar del Plata o vaya a saber de dónde. Yo no digo que hay intencionalidad política, pero Weber, ese gran maltratado en esta Cámara, de quien se dijo cualquier cosa, habla precisamente de conexión de sentido. Y sí me animo a decir que esa campaña mediática diciendo que Punta del Este es el "Far West" tiene conexión de sentido con los piquetes de Gualeguaychú y con la campaña en contra del turismo en Uruguay, procurando generar una corrida turística.

Hablando de Weber, y ya que se habló tanto de ética en el día de hoy, tengamos un poquito de ética de la responsabilidad sobre las cosas que decimos. No gritemos "¡fuego!" delante de un teatro, cuando están en juego los intereses del país, como la temporada turística en Maldonado y Punta del Este.

Muchas gracias.

16.-     Licencias.

Integración de la Cámara.

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- Dese cuenta del informe de la Comisión de Asuntos Internos relativo a la integración del Cuerpo.

(Se lee:)

"La Comisión de Asuntos Internos aconseja a la Cámara aprobar las siguientes solicitudes de licencia:

Del señor Representante Jorge Romero Cabrera, por motivos personales, inciso tercero del artículo primero de la Ley Nº 17.827, por el día 24 de octubre de 2006, convocándose al suplente correspondiente siguiente señor Eduardo Guadalupe.

Del señor Representante Carlos Signorelli, por motivos personales, inciso tercero del artículo primero de la Ley Nº 17.827, por el día 24 de octubre de 2006, convocándose al suplente siguiente, señor Gonzalo Texeira Gallardo".

——En discusión.

Si no se hace uso de la palabra, se va a votar.

(Se vota)

——Cuarenta y nueve en cincuenta y uno: AFIRMATIVA.

Quedan convocados los suplentes correspondientes, y se les invita a pasar a Sala.

(ANTECEDENTES:)

"Montevideo, 19 de octubre de 2006.

Señor Presidente de la
Cámara de Representantes
Dr. Julio Cardozo.

Presente.
De mi mayor consideración:

Por la presente solicito a usted licencia por el día 24 del corriente por motivos de índole personal, solicitando se convoque a mi suplente respectivo.

Le saluda a usted muy atentamente.

JORGE ROMERO CABRERA
Representante por Rivera".

 

"Comisión de Asuntos Internos

VISTO: La solicitud de licencia por motivos personales del señor Representante por el departamento de Rivera, Jorge Romero Cabrera.

CONSIDERANDO: Que solicita se le conceda licencia por el día 24 de octubre de 2006.

ATENTO: A lo dispuesto en el artículo 116 de la Constitución de la República, en la Ley Nº 10.618, de 24 de mayo de 1945, en la modificación dada en su artículo primero por la Ley Nº 17.827, de 14 de setiembre de 2004 y el inciso tercero del artículo primero de esta.

La Cámara de Representantes,

R E S U E L V E :

1) Concédese licencia por motivos personales por el día 24 de octubre de 2006, al señor Representante por el departamento de Rivera, Jorge Romero Cabrera.

2) Convóquese por Secretaría, por el día 24 de octubre de 2006, al suplente correspondiente siguiente de la Hoja de Votación Nº 2 del Lema Partido Nacional, señor Eduardo Guadalupe.

Sala de la Comisión, 23 de octubre de 2006.

VÍCTOR SEMPRONI, NORA GAUTHIER, RAÚL CASÁS".

"Montevideo, 23 de octubre de 2006.

Señor Presidente de la
Cámara de Representantes,
Julio Cardozo.

Presente.
De mi mayor consideración:

Al amparo de lo previsto por la Ley Nº 17.827, solicito al Cuerpo que tan dignamente preside se sirva concederme el uso de licencia por motivos personales por el día 24 de octubre del año en curso.

Sin otro particular, le saluda muy atentamente,

CARLOS SIGNORELLI
Representante por Artigas".

 

"Comisión de Asuntos Internos

VISTO: La solicitud de licencia por motivos personales del señor Representante por el departamento de Artigas, Carlos Signorelli.

CONSIDERANDO: Que solicita se le conceda licencia por el día 24 de octubre de 2006.

ATENTO: A lo dispuesto en el artículo 116 de la Constitución de la República, en la Ley Nº 10.618, de 24 de mayo de 1945, en la modificación dada en su artículo primero por la Ley Nº 17.827, de 14 de setiembre de 2004 y el inciso tercero del artículo primero de esta.

La Cámara de Representantes,

R E S U E L V E :

1) Concédese licencia por motivos personales por el día 24 de octubre de 2006, al señor Representante por el departamento de Artigas, Carlos Signorelli.

2) Convóquese por Secretaría para integrar la referida representación, por el día 24 de octubre de 2006, al suplente correspondiente siguiente de la Hoja de Votación Nº 2000, del Lema Partido Colorado, señor Gonzalo Texeira Gallardo.

Sala de la Comisión, 23 de octubre de 2006.

VÍCTOR SEMPRONI, NORA GAUTHIER, RAÚL CASÁS".

17.-      Situación de la Jefatura de Policía de Maldonado. (Llamado a Sala al señor Ministro del Interior).

——Continúa la consideración del asunto en debate.

Tiene la palabra el señor miembro interpelante.

SEÑOR CARDOSO (don Germán).- Señor Presidente: nos vemos en la obligación de contestar. Precisamente, lo que queríamos evitar era esa musiquita que tarareó el señor Diputado Gamou, que como cantante desafina bastante, no es bueno. Nuestro ánimo y nuestra motivación es que no pasen esas cosas; no queremos que la situación llegue al extremo, que se haga incontenible y que esto se vuelva un camino sin retorno. Ese fue el ánimo, desde siempre.

Advierta, señor Presidente, que nosotros planteamos la interpelación la primera semana de agosto, cuando en Punta del Este y en Maldonado hace un frío que cala los huesos y turistas la verdad es que hay muy pocos. Si se demoró y si se dejó llegar al mes de octubre fue responsabilidad del Gobierno, pura y exclusivamente. Nosotros dijimos de manera sistemática en estos setenta y cinco días que no era nuestro interés específico, si el señor Ministro Díaz tenía un quebranto de salud, esperar quién sabe cuánto tiempo. Estábamos dispuestos a dar el debate en materia de seguridad con el señor Ministro interino Faroppa, y fue el Gobierno el que decidió que no viniera el Subsecretario y esperar a que el doctor Díaz se restableciera, por lo que llegamos hasta esta fecha.

Cuando se nos hacen advertencias, creo que en la vida hay que tener un orden de las cosas y autoridad moral para decirlas. Hoy se nos quiere hablar de responsabilidad, de la imagen del país y hay quienes se ponen nerviosos por los piquetes, si no escuché mal, cuando al primer individuo en este país que yo escuché hablar de piquetes y de que sentía simpatía por ellos fue, precisamente, el señor Ministro doctor José Díaz. Lo dijo cuando había un piquete instalado aquí, detrás del Palacio Legislativo, ¿se acuerdan? En esa situación, el señor Ministro Díaz dijo a toda la prensa que sentía simpatía por los piquetes, que provenía de una fuerza política en la que estas cosas eran normales y que se había hecho en base a la cultura de la reivindicación. Claro, después el Presidente de la República lo obligó a desalojar el piquete y ya no le simpatizó más, y al tiempo fue otra la historia. Pero bueno, digo esto a modo de llamarnos un poquito a la reflexión cuando se nos quiere advertir a nosotros.

Mire, señor Presidente: quienes hoy hablan de responsabilidad, de cuidar la temporada y a Punta del Este y de evitar los malos titulares -lo he dicho en varios medios de prensa y lo voy a decir una vez más- son los mismos que hoy están en el Gobierno y que en el año 2002 estaban en la oposición y propiciaron, en pleno enero, una marcha del PIT-CNT hacia Punta del Este. En esa oportunidad nadie quiso desconocer el derecho y la libertad del PIT-CNT de reivindicar públicamente sus planteos, pero la verdad es que lo que nadie entendió fue por qué se produjo esto en Maldonado y en Punta del Este la semana más abarrotada, con más cantidad de turistas. Esa situación tuvo una reacción airada, en contra, de absolutamente todos los operadores turísticos, yo diría que de prácticamente el 90% de la población de Maldonado e, inclusive, de sindicatos y de agremiaciones de diferentes comercios y ámbitos del turismo, seguramente simpatizantes del Frente Amplio, que se oponían públicamente a esa marcha.

A estos señores, que aparentemente hoy se han contagiado de una sobredosis de responsabilidad, en aquel tiempo nada les importó: propiciaron la marcha, fueron, "tropearon" ómnibus de todo el país en pleno enero y trancaron Punta del Este.

Reflexiono en voz alta. No voy a discutir porque no quiero ir para atrás en el tiempo para hablar de responsabilidad. No voy a hablar del verano caliente ni del robo a mano armada al Casino San Rafael en plena temporada; no quiero acordarme de eso. Simplemente, cito lo que pasó en 2002. Hay que tener autoridad moral para hablar de determinadas cosas y para hacer determinados planteos.

Muchas gracias, señor Presidente.

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- Tiene la palabra el señor Ministro del Interior.

SEÑOR MINISTRO DEL INTERIOR.- Señor Presidente: he pedido el uso de la palabra no tanto para contestar preguntas, que se formularon muy pocas, sobre actos de administración y de Gobierno, sino para reflexionar sobre algunos temas y contestar algunas apreciaciones sobre hechos o sobre posiciones que estimo necesario hacer.

Antes que nada, quiero aclarar el tema de los setenta y cinco días que demoró esta interpelación. Fue votada en los primeros días de agosto y habíamos concertado con la Presidencia realizarla en seguida de mitad de mes. Se me llamó para prorrogarla al 31 de agosto porque el señor Diputado interpelante viajaba a Chile -como efectivamente lo hizo- en misión parlamentaria; o sea que no se me sumen a mí las demoras en hacer esta interpelación. Luego, cuando me recuperé, ajustamos la fecha con el señor Presidente. También ahí hubo un pequeño alargue concertado, ya que él quería participar como Presidente en la interpelación. Las cosas en su lugar y como son.

En segundo lugar, agradezco a varios señores Diputados de la oposición el respeto hacia mi persona, hacia mis aptitudes y mi trayectoria. No es la primera vez que muchos de ellos lo han hecho, pero lo cortés no quita lo valiente. Les agradezco con la misma firmeza con que rechazo todas las adjetivaciones, calificativos y agravios que otros señores legisladores hicieron en Sala contra quien habla y la señora Jefa de Policía de Maldonado.

Voy a empezar dando una respuesta -creo que volvió a Sala- a mi muy querido amigo, el señor Diputado Iván Posada, del Partido Independiente, que no por ser un pequeño partido deja de tener sus grandes verdades y una actitud de honradez -por lo menos, es lo que me consta como Ministro-, arrimando ideas y sugerencias, algunas de las cuales no hemos podido llevar adelante más allá de nuestra voluntad de diálogo.

Realmente me impresiona el señor Diputado Posada cuando dice que, según sus informaciones, entiende que el estado de ánimo del pueblo de Maldonado, de la ciudadanía, han hecho perder la confianza en la señora Jefa de Policía. Más adelante voy a señalar razones que nosotros hemos manejado a nivel del equipo ministerial para sostener a la señora Jefa de Policía del departamento, pero no dejo de reconocer la profunda convicción que me trasmitió el señor Diputado Posada al hacer esa referencia.

También queremos señalar nuestra total coincidencia con la necesidad de ir cambiando, como venimos haciendo, al Ministerio del Interior y su columna vertebral, el Instituto Policial y, cómo no, poner a punto una Ley Orgánica Policial que sustituya la que nos rige, con resabios castrenses que seguramente todos los que estamos aquí rechazamos.

Desde el inicio de nuestra gestión, es más, antes de asumir el Ministerio, ya habíamos empezado a trabajar con Oficiales de policía -debidamente autorizados por el Ministro de aquel momento- y con compañeros nuestros, no solo en una nueva Ley Orgánica Policial -que, naturalmente, es medular- sino también en otras leyes, algunas de las cuales ya tienen sanción legislativa y fueron promulgadas por el Poder Ejecutivo, como la ley de seguridad en el deporte, que fue pensada en una Comisión que creamos al comienzo de nuestra gestión para uno de los puntos neurálgicos de la seguridad del mundo de hoy que es la seguridad en los espectáculos deportivos. Y no tenemos que ir muy lejos para ver cómo funcionan en otros países.

Se está discutiendo un proyecto de ley, también elaborado en una comisión constituida por el Ministerio del Interior, otras instancias públicas vinculadas al Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca y organizaciones sociales representativas de los productores rurales: la ley sobre seguridad rural, que ahora está siendo discutida en la Comisión correspondiente de esta Cámara.

En esa ley se introducen los artículos relacionados con el abigeato organizado. Quien habla presentó un proyecto de ley en la primera Administración del doctor Sanguinetti, es decir en los comienzos de la actual andadura democrática de nuestro país. Esa iniciativa se aprobó y se promulgó en la Administración siguiente, en la del doctor Lacalle. Pero cuando asumimos el Ministerio nos enteramos de que dicha ley sobre el abigeato organizado -una modificación, un agregado a un artículo del viejo Código Rural- había sido derogada. No sé si ello se hizo en la segunda Administración del doctor Sanguinetti o en la del doctor Batlle. Pero en esa ley sobre seguridad rural se incluyen los artículos de aquella otra ley que nosotros proyectamos y se aprobó en la segunda Legislatura pos dictadura.

Hemos presentado un proyecto de ley sobre procedimiento policial que empezamos a trabajar antes de asumir el Gobierno. Al asumir el Ministerio integramos esa comisión con distinguidos profesionales de nuestra Policía porque sabíamos que hacía mucho tiempo que desde los círculos policiales -no en ninguna comisión de seguridad ciudadana sino en los círculos policiales- se estaba reclamando esta ley, el Código de Procedimiento Policial. Y fruto de ese trabajo y de la consulta que hicimos a todas las organizaciones vinculadas con la Policía y el quehacer policial, surgió este proyecto de ley.

Lo mismo ocurrió con la iniciativa que presentamos respecto a algunas reformas del Código de la Niñez y la Adolescencia. No fue producto del "marketing" que aquí se ha señalado, sino de una inquietud que nosotros recogimos de la Policía con respecto a problemas vinculados con el procedimiento policial y ese nuevo código que todos los sectores parlamentarios habían votado en la Legislatura anterior.

Quiere decir, entonces, que este, nuestro Gobierno, el Gobierno de todos los uruguayos, está trabajando en serio en la elaboración de instrumentos legales para mejorar la seguridad pública, pues no nos preocupaba únicamente la imprescindible humanización de nuestras cárceles.

Siguiendo esta línea de razonamiento, se me ha reclamado, interpelado o interrogado sobre la situación de Maldonado. Tanto mis compañeros como yo, cuando hablé, reconocimos, inclusive cuando los números nos daban en algún aspecto un resultado negativo, como en este caso, que efectivamente en los tres primeros trimestres de este año la tasa delictiva había subido un 15% en Maldonado respecto de 2005, a pesar de todo lo que se había hecho en ese año por mejorar la gestión y la calidad de los servicios policiales, tanto humanos como tecnológicos, en el departamento de Maldonado, como no lo habíamos logrado en ningún otro lugar del país.

Pero no estamos conformes con la situación de Maldonado ni con la situación de la seguridad en general. Queremos seguir trabajando porque queremos ir a más.

Creo haber dicho -lo tengo aquí, en mi esquema expositivo- que pretendemos reforzar los comandos en Maldonado, tanto jefaturiales como de Comisarías; la muy conflictiva situación delictiva, la peor del departamento, la tenemos situada en la 1a. Sección. Tenemos el edificio pronto y recursos para que esa Seccional se divida en dos. Crearemos una Seccional policial para Nuevo Maldonado. Estamos por poner en práctica, luego de pasar todo el trámite legal -Ministerio de Economía y Finanzas incluido y Parlamento incluido, al que ya le vencieron los cuarenta y cinco días de aprobación ficta-, la reestructura de la Policía en el departamento de Maldonado para mejorar su eficacia y eficiencia, a pesar de que, repito, la eficacia y la eficiencia, medida objetivamente, tanto en el año 2005 como en el 2006 mejoraron en Maldonado. Y en el año 2006 Maldonado es uno de los departamentos con mayor eficiencia relativa en materia de seguridad, de acuerdo con la relación entre denuncias y delitos aclarados, entre personas detenidas y personas procesadas.

Digo más: en ese incremento de personal policial -el incremento de US$ 20:000.000 en nuestro presupuesto para el año 2007 fue permitido por el Ministerio de Economía y Finanzas-, Maldonado, Montevideo y Canelones son los tres departamentos que resultan más beneficiados. A Maldonado le tocarán ciento setenta nuevos efectivos; ahora tiene poco más de mil. O sea que tendrá un incremento apreciable; no es el que nosotros queríamos, no es el que pedía la señora Jefa de Policía de Maldonado o el señor Jefe de Policía de Canelones, pero en mis largos años de militante social y político no conozco que de un año para el otro se haya acrecentado tanto el personal policial. Eso es porque reconocemos las necesidades de mejorar la cantidad, pero sobre todo la calidad, la formación, el ingreso por concurso, la carrera por concurso y mérito en el Instituto Policial. Eso también lo vamos a mejorar y a sellar definitivamente con la nueva Ley Orgánica Policial.

También se beneficiarán los policías de Maldonado con los incrementos de sueldo, que no solamente consistirá en la compensación de $ 800 a partir del 1º de enero. No; nuestro Presupuesto quinquenal incorpora un incremento porcentual para todos, de acuerdo con el IPC, y un porcentaje de recuperación de aproximadamente un 5% -no estoy muy seguro del porcentaje- para el año 2007. No solo es la compensación de $ 130 del año pasado o de $ 800 para el año 2007, como se ha querido minimizar. Nuestra ley de Presupuesto quinquenal estableció el año pasado -al ser votada sin las premuras del reloj como antaño- que en cada año presupuestal, en todos los Incisos de la Administración Pública, se incrementarán los sueldos por el porcentaje del IPC más un porcentaje de recuperación salarial, lo que está haciendo que la curva descendente que se estaba produciendo desde hace mucho tiempo del sueldo real de la Policía se convierta -como ya se convirtió- en una significativa curva ascendente.

¿Que en el quinquenio no terminaremos con los sueldos que se merece nuestra Policía? Ni hablar; ni nos aproximaremos a las metas que nosotros tenemos, a lo que se merece nuestra sacrificada Policía y el resto del personal de los subescalafones del Ministerio del Interior como de otros Ministerios. Pero en la campaña electoral dijimos que no teníamos varitas mágicas y que si creían que de un día para otro íbamos a cambiar el país, no nos votaran.

Quiere decir que nosotros, frente a la realidad de Maldonado, no solo nos preocupamos, sino que también como en pocas otras Jefaturas nos ocupamos en 2005, nos estamos ocupando en 2006 y nos seguiremos ocupando de la misma forma por la seguridad pública en el conjunto del país.

Ahora voy a entrar en un tema un tanto ideológico, pero que aquí se planteó. Yo no rehúyo el debate ideológico; no me duelen prendas. Me siento orgulloso de haber hecho la opción, cuando niño, por los pobres, por los trabajadores de mi país y de América Latina. No me avergüenzo de haber sido uno de los que firmó los documentos fundacionales del Frente Amplio como Secretario General de uno de los sectores fundadores, ni me avergüenzo de ser socialista y marxista. No está escrito en la Constitución ni en ninguna ley uruguaya que no se pueda ser Ministro del Interior con las ideas que yo sustento. Por consiguiente, no puedo admitir que se diga que por mi manera de pensar estoy inhabilitado para ser Ministro del Interior.

No he entendido alguna de las manifestaciones que se han hecho respecto de cierto reportaje que se realizó a la señora Jefa de Policía; no he comprendido la significación que tuvo ese reportaje en la revista argentina "Para Ti" que, por lo menos cuando la leía mi madre, era de tono femenino. No entiendo el sentido que eso tiene. Tampoco entiendo cuando se utiliza la discrepancia dentro de nuestras filas, que un organismo o que un compañero objete la gestión del Gobierno o de este Ministerio o algún acto de administración y de Gobierno de uno u otro Ministerio. Estamos acostumbrados en nuestra izquierda a convivir en la unidad y en la diversidad; ese ha sido el gran hallazgo desde sus orígenes, desde 1910, cuando se eligió al primer Diputado de izquierda en nuestro país, el doctor Emilio Frugoni. Allí se llegó, producto de una "coalición liberal-socialista", a elegir al doctor Pedro Díaz -no era mi pariente, sino el de Daniel, su abuelo- y al doctor Emilio Frugoni. Nacimos en la unidad y seguimos en la unidad en la diversidad, y buscamos los puntos de equilibrio.

Podría decir aquí cuántos dirigentes colorados y blancos, algunos parlamentarios e Intendentes, me han hecho llegar palabras de elogio y de apoyo a mi gestión; no lo quiero utilizar, ya que no empleo esas armas, y no me hiere que se usen ideas contrarias de mis compañeros a algunos actos de administración o de Gobierno de nuestra fuerza política.

Que se considere, como lo han hecho muchos Diputados, que estoy equivocado, que la política de seguridad pública de nuestro Gobierno es equivocada, lo tenemos que admitir: expresamos ideas distintas, representamos a sectores sociales diferentes, tenemos diferencias, pero tenemos necesidad de dialogar y de hacer acuerdos.

Se me ha reprochado que haya sido poco Ministro político; quizás eso sea una limitación de mi gestión, y no tengo por qué ocultarlo, pero los gobernantes también somos hijos de las circunstancias, de cómo se concibe la gestión de Gobierno. Estamos recién empezando. Creo que hemos hecho muchas cosas.

He dialogado mucho con la oposición. El año pasado, en el segundo mes de gestión, ya fui citado a la Comisión de Constitución, Códigos, Legislación General y Administración, integrada con la de Derechos Humanos, por el borrador de un proyecto. No fue cualquier reunión conjunta de dos Comisiones, sino una verdadera sesión de la Cámara de Diputados, por la cantidad de legisladores que asistieron. Allí tuve oportunidad de explicar los lineamientos generales de la política de seguridad ciudadana de nuestro Gobierno. Imagínense por algún momento que alguien me vaya a sustituir -sin duda, no he pedido el relevo al señor Presidente en ningún momento, pero no lo excluyo en absoluto-; cualquier compañero que ocupe el Ministerio del Interior lo hará siguiendo estos lineamientos sobre seguridad pública, política criminal, política penitenciaria, etcétera, porque no son patrimonio de quien habla, sino parte del programa en proceso de ejecución de la fuerza política mayoritaria del país.

Yo he dicho no solo que me voy si me lo pide mi fuerza política o un sector significativo del Frente Amplio; en la Comisión y en alguna comparecencia pública en Maldonado, donde he ido muchas veces, he dicho que también me iría si se cuestionara mi gestión, por ejemplo, por ser un Ministro represor de las manifestaciones populares, si alguna de las organizaciones históricas del país -el PIT-CNT, la FEUU, FUCVAM u otras similares- pidieran mi dimisión, y naturalmente si las mayorías parlamentarias así lo dispusieran.

He participado como Diputado en interpelaciones en las que la mayoría rechazó las explicaciones de los Ministros y los Ministros no se fueron. He dicho que si cualquier mayoría de cualquier Cámara vota que mis explicaciones no son satisfactorias, no necesito el trámite de la censura parlamentaria para irme; salgo de este Cuerpo con la renuncia en el bolsillo, como lo hacían los viejos Ministros de otros tiempos.

Yo valoro mucho las iniciativas que se han presentado en el Parlamento en torno a temas de seguridad; inclusive estamos tomando en cuenta el proyecto de Ley Orgánica Policial presentado por la bancada del Partido Colorado, pero los ritmos parlamentarios de las iniciativas parlamentarias no los resolvemos desde los Ministerios, ya que hay independencia del Poder Legislativo para determinarlo. Mal haríamos si fijáramos a nuestros compañeros parlamentarios el ritmo de su trabajo. Y si al Partido Nacional o al Partido Colorado les duele que algunas de sus iniciativas aún no se hayan tratado, se debe recordar ¿cuántos centenares de iniciativas parlamentarias de la izquierda uruguaya jamás fueron consideradas en Comisión parlamentaria alguna a lo largo de la historia? Eso no quiere decir que nosotros repitamos el pasado, sino que tenemos la obligación, el deber, de saber comprender las iniciativas y las sugerencias positivas que se presentaron. Por ejemplo, recuerdo que en el trámite de la ley presupuestal se planteó un incremento, creo que de $ 500, para el personal policial. En aquel momento dijimos que acompañábamos esa iniciativa pero que no teníamos recursos. Ahora, en la Rendición de Cuentas, tuvimos recursos y fuimos a más de esa propuesta. Como los aumentos al personal policial, que sí preocuparon a parlamentarios el año pasado, no los pudimos resolver como se proponía, en esta Rendición de Cuentas aumentamos, entre personal policial y penitenciario, en casi 1.700 los cargos para el Ministerio del Interior.

¿Cómo que no escuchamos a la oposición? ¿Cómo al Gobierno se le puede acusar de no ser dialogante, cuando antes y luego de asumir, en más de una circunstancia ha llamado a las distintas fuerzas políticas para explicarle los problemas importantes y graves que tenía el país en busca de amplios consensos a nivel nacional?

Cuando yo le respondí al señor Diputado interpelante no adopté, como se me ha atribuido, creo que con error, una actitud de carácter defensiva de lo que se hace en Maldonado, de cómo actúa el comando jefaturial o las distintas unidades básicas de ese departamento. Yo sé que todavía tenemos debilidades; ya lo dije. He dicho qué estamos pensando para superar esas debilidades, pero los que ahora nos exigen cortoplacismo tuvieron muchos años en el Gobierno y en coaliciones de Gobierno, y en cuanto a las fuerzas reales de la Policía de Maldonado, a pesar de que se incrementaba la población en un desarrollo económico, social y demográfico muy complicado, como el que ahora tenemos en Río Negro, no se tomaron en esos años las medidas que acompasaran esos cambios con más y mejor Policía para el departamento de Maldonado. Y ahora nos exigen el rigor del cortoplacismo, cuando tuvieron ellos muchos años para mejorar y acompasar los cambios de Maldonado con más y mejor Policía para dicho departamento.

En materia de construcción de la seguridad ciudadana somos sinceros creyentes de que este es un ámbito de construcción de amplios consensos nacionales o políticas de Estado. El año pasado estuve discutiendo estos temas desde abril; vine once veces al Parlamento; fui interpelado en una sesión tanto o más larga que esta sobre política de seguridad a nivel nacional y en esas comparecencias dialogamos, no nos cerramos; vinimos a escuchar, respondimos, como lo hacemos ahora, no escurrimos el bulto con discursos generalistas, no rehuimos ningún tipo de debate político ni ideológico. Cuando se viene a una interpelación, se viene a interrogar y a responder; y así hemos tratado de hacerlo. Esta interpelación, señor Presidente, se hizo para discutir sobre la situación de extrema gravedad e irregularidad en el departamento de Maldonado. Creo que hemos podido demostrar que eso no es así, que hay una situación en Maldonado y en el resto del país que tenemos que mejorar; sí, eso es así, pero no tenemos ninguna situación de extrema gravedad en materia de seguridad ni de moralidad administrativa. En ese sentido seremos irreductibles en averiguar cualquier irregularidad administrativa y haremos los correctivos que sean necesarios, no solo en Maldonado sino en el resto del país, no solo en el Ministerio del Interior sino en el resto de los Ministerios y de la Administración Pública. Seremos muy tolerantes -lo dije en el discurso del 2 de marzo ante los nuevos jerarcas policiales-, sobre todo con aquellos que piensan distinto que nosotros, pero seremos intolerantes con las irregularidades y con la corrupción.

Nada más.

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- Tiene la palabra el miembro interpelante, señor Diputado Germán Cardoso.

SEÑOR CARDOSO (don Germán).- Señor Presidente: nos vamos de esta interpelación con la sensación de que el señor Ministro ha aportado muy poco, por ser cortés y no decir que prácticamente nada. Aquí parecería que se quisiera interpretar o dar a entender que nosotros inventamos una situación de ficción, que en Maldonado está todo maravilloso, que hay una situación paradisíaca, como dijo el señor Ministro. Si será verdad lo que dije hoy en el sentido de que esto constaba en la versión taquigráfica, cuando el señor Ministro se dijo y se desdijo en la misma tarde -yo manifesté que se iba a probar con la versión taquigráfica que él había dicho que Punta del Este tenía una situación paradisíaca-, que un portal que me han traído de Internet en la noche, titula exactamente con eso: "Doctor José Díaz, situación de seguridad en Punta del Este es 'paradisíaca'" -entre comillas-; ya no tengo ni que esperar a mañana la versión taquigráfica, porque la prensa escuchó lo mismo que yo. Pero de que la seguridad es un desastre en el departamento de Maldonado y en el país, señor Ministro, ya no le caben dudas a nadie. Eso ya no tiene discusión y responde absolutamente a toda la sociedad en su conjunto.

Yo hoy vine a hacer muchas preguntas, con muchas dudas, y me voy sin que se me respondan los montos. Al pedido de informes se me contestó que estaban asentados contablemente los montos de las donaciones de la principal contribuyente con donaciones a Jefatura; no voy a decir "Princesa", por mi formación e ideología batllista, liberal y humanista, aplicada a esos títulos nobiliarios. Yo digo la señora Laetitia D'Aremberg; capaz que el señor Ministro dice "Princesa" asociado a su ideología socialista, pero yo no reconozco títulos absolutistas, por lo menos en el Uruguay. En cuanto a la señora D'Aremberg, que es la principal contribuyente de la Jefatura de Policía de Maldonado, no hay ni un solo monto aclarado. Sucede algo un tanto increíble, y quiero hacer la advertencia al señor Ministro para que no nos llevemos sorpresas, como con lo relacionado con el hotel de Maldonado que hoy mencioné y tanto enojo provocó. Después, cuidado con encontrarnos con situaciones extrañas, porque cuando alguien dona utilidades en esta circunstancia, ¿ni siquiera se le pregunta la procedencia? ¿No se le piden las facturas? ¿No se tiene la certeza de dónde salieron? Porque no quedan asentadas en ningún lado; no se puede establecer el monto; quiere decir que no hay boleta. Yo creo que eso es muy grave; estamos hablando de administrar las cuentas del Estado y de aceptar donaciones de particulares en nombre del Estado, de las instituciones. Entonces, en este sentido realmente me voy con muchísimas más dudas que las que traje.

Aquí no se me aclaró absolutamente nada en cuanto al uso indebido de los vehículos, en cuanto a los sobresueldos, a las prebendas, a los acomodos, al amiguismo en el círculo íntimo de la señora Jefa de Policía; nada de eso se me contestó. ¡Nada; nada! Tampoco se me contestó sobre la posición firme y clara acerca de la situación planteada, porque se quiso defender por una arista; cuando se complicó por el lado de la Jefatura y la decisión ministerial, se le trasladó la carga al señor Intendente de Maldonado, a quien ya le pediremos las explicaciones del caso. El señor Ministro dijo que había sido el señor Intendente de Maldonado quien había dispuesto que al concubino de la señora Jefa se le pagara la prebenda. Y digo concubino sin ofender.

En una de las entrevistas que tengo desgrabadas, de la impresionante y maratónica gira mediática que realizó la señora Jefa López en la ciudad de Buenos Aires, donde le hicieron siete notas periodísticas en veinticuatro horas en los principales medios radiales, televisivos y escritos de la República Argentina, fue ella, cuando habló de su vida y de cómo estaba constituida su familia, quien dijo que estaba separada, que actualmente estaba en pareja y tenía concubino. Realmente, el término no intenta enlodar ni desmerecer; ella lo utilizó y por algo existe en el Uruguay esa situación jurídica reconocida. No es ningún agravio ni algo peyorativo, ni mucho menos; acá no da para que nadie se ofenda por eso.

Entonces, me voy con muchas más dudas de las que traía cuando vine. Con sinceridad, de lo que pregunté, casi nada se me contestó.

El señor Ministro acaba de anunciar que, venga quien venga, el Ministerio del Interior va a seguir exactamente la misma línea política de conducción que la suya. Yo dije hoy más temprano que, con sus respuestas, el señor Ministro se había inmolado, y creo que ahora se ha encargado de inmolar a quien vendrá a sustituirlo en el cargo, según lo que él ha dicho en algún momento. Realmente, hay que tener un criterio muy particular para predecir que quien venga va a hacer algo idéntico a lo que uno está haciendo ahora. Seguramente no lo va a hacer, porque en el momento en que haya un cambio en la política del Ministerio del Interior, el Gobierno va a querer cambiar el rumbo, porque le está yendo muy mal en ese sentido.

Yo discrepo con el señor Ministro y tengo todo el derecho de discrepar, como he hecho en la mayoría de las oportunidades en que nos hemos encontrado. Pero también discrepa el compañero del señor Ministro Esteban Valenti, propulsor de la gesta del gran triunfo progresista de octubre de 2004. No sé si quedó claro en el artículo que yo leí; el señor Valenti habló de situación de emergencia en materia de seguridad en el departamento de Maldonado. No es que porque lo haya dicho el señor Valenti y a mí me sirva, o porque sea el dueño de la verdad, pero -como aquí se dijo- lo dice el señor Valenti, lo dicen los comités de base del Encuentro Progresista en Maldonado, lo dicen Ediles y ex Ediles, lo dicen movimientos independientes de la sociedad que no responden a ningún partido político, y lo dice la gente, Eduardo, Pedro y Juan, firmantes de un "mail" que recibí y que no son votantes de mi Partido político ni del Partido Nacional.

La inseguridad en el departamento está golpeando y golpeando muy duro, señor Presidente. Y, guste o no, está golpeando a los más carenciados, está golpeando a los trabajadores asalariados, está golpeando a los desocupados. ¿Y por qué digo lo que digo? Porque, evidentemente, es la gente que tiene menos capacidad económica para defenderse y es la gente para la que, tal vez -en una socialización del delito que vemos con asombro que el Gobierno y el Ministerio ahora hacen-, las bagatelas que les roban son mucho más graves que las cosas importantes para una persona con capacidad económica.

Por ejemplo, cuando a un trabajador le roban la ropa de la cuerda, tal vez sean las únicas prendas que tenga para ponerse para ir al trabajo. A eso este Gobierno lo considera una bagatela. Pero cuando a una persona pudiente le roban el auto, un hecho que aparentemente es un delito de mucha mayor cuantía económica, seguramente esa persona no tenga mayor problema, porque a la semana el seguro le va a comprar un auto nuevo.

Entonces, fíjese, señor Presidente, qué injusto se es a veces cuando se quiere socializar los delitos. Las bagatelas no sirven demasiado; aumentan las cifras y los índices, pero no son demasiado importantes; importante es lo otro. Parece que con el paso del tiempo van cambiando los conceptos en cuanto a afianzarse y afirmarse en el Gobierno.

Me quedo con la sensación de que hay cosas que son ilevantables, más allá de que se quiera hablar despectivamente de la camioneta, del chofer, de los perros, como se dijo aquí. En relación con esto último, yo no hablé de perros, sino de una persona que es transportada ida y vuelta, por lo que el vehículo hace el trayecto cuatro veces al día desde el Kilómetro 23 hasta Maldonado. Yo dije al señor Ministro -que tampoco me lo contestó- que le habían mentido y que ese papel un tanto ridículo que le trajeron y le hicieron leer faltaba a la verdad, cuando decía que el señor Cassou es el chofer de la señora Jefa de Policía de Maldonado. ¡No es cierto! Y él mismo, como Ministro del Interior, dispuso el traslado del Sargento Lima de la Jefatura de Policía de Montevideo en comisión a Maldonado, con la función específica de ser chofer de la señora Jefa, por lo cual no es cierto lo que se le hizo leer al Ministro. Le siguen mintiendo, señor Ministro, sus subalternos, sus subordinados; téngalo claro.

Tampoco me quedó claro, en definitiva, cuál es el concepto del señor Ministro en cuanto al pago de la hora ciudad, en lo que es la administración de los dineros públicos. Creo que es un hecho gravísimo y reafirmo los conceptos que ya volqué en esta Sala.

A mí tampoco me duelen prendas; tampoco me duelen prendas. Cuando se me ha querido decir algo de mi Partido, lo he tenido que bancar; lo banco con tranquilidad. Porque cuando uno ha andado derechito en la vida, no tiene miedos. Yo sé que esto es de ida y vuelta y que así como uno pega, recibe, pero cuando uno está limpio es recibir y nada más, es sacar la cara y salir al otro día de nuevo. En esa estoy y en esa me va a encontrar la población de mi departamento. Nadie me va a callar ni me va a amordazar cuando detecte una situación delictiva, inmoral, ilegal, no ética y corrupta, como ocurrió con esta situación en la Jefatura de Policía de Maldonado. No tengan la más mínima duda de que esa va a ser mi línea de acción y mi proceder, denunciando las chicas, las medias y las grandes, todas, porque para mí la moral y la ética no tienen cuantía, no se miden por la magnitud de las cifras; son procederes y maneras de comportarse en la vida. Por eso es que cuando uno mide a una persona que se sale de la línea en una chica o en una media, mañana también se podrá estar saliendo en una grande.

SEÑOR CASARETTO.- ¿Me permite una interrupción?

SEÑOR CARDOSO (don Germán).- Sí, señor Diputado.

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- Puede interrumpir el señor Diputado.

SEÑOR CASARETTO.- Señor Presidente: felicito al señor Diputado Germán Cardoso porque se ha comportado como un Diputado con códigos. Digo esto porque hoy él podría estar diciendo otras cosas que le pasaron y se las calla; y le han pasado.

En este tren de resumen -que creo que se hace muy bien, tanto por parte del señor Ministro como del señor miembro interpelante-, quiero formular brevemente algunas precisiones, algo que me quedó en el tintero.

Fíjese, señor Presidente: se habla de la apuesta al turismo y de la realidad de la cárcel de Las Rosas. Hace nueve días, el Ministerio del Interior tomó una decisión con respecto a un penal en el cual todos hemos reconocido que hay tremendas dificultades. El propio señor Ministro así lo ha reconocido; aunque tenemos diferentes enfoques y diferentes alturas en cuanto a las soluciones. ¿Sabe, señor Presidente, quién fue canjeado el 14 de octubre de 2006 y llevado al penal de Las Rosas, este penal que está destrozado y en el que conviven sesenta o setenta reclusos juntos? El penado Richard Marcelo Roldán Requeijo, el famoso "Pelado". El "Pelado" fue trasladado nueve días antes de la interpelación a la cárcel de Las Rosas. Señor Presidente: la última vez que fue trasladado a Maldonado un recluso peligroso, de este tipo, fue el 11 de julio del 2006 y se trataba de Antonio Alberto Palacios, conocido como "El Chino Palacios". Pocos días después teníamos el motín.

Le digo al señor Ministro que hable con sus subalternos para saber qué ha dicho el "Pelado" cuando llegó al penal de Las Rosas. Aparte de las enseñanzas que este tipo de delincuente puede dar a una población carcelaria distinta de la que proviene, averigüe qué dijo y con qué amenazó para los próximos días. ¡Ojalá no pase!, por el bien del departamento, por el bien de los reclusos, por el bien suyo y de este Ministerio, del Gobierno, de la próxima temporada y de todo lo que se ha hablado aquí; pero es inexplicable que en la situación de descaecimiento de este penal se traslade allí a un recluso de estas características.

En esta onda de resumen, el señor Ministro no nos ha reconocido que vaya a hacer ningún tipo de cambio en la política de seguridad; ninguno. Obviamente, no va a dar un paso al costado, sigue manteniendo a la señora Jefa y cree que va por el buen camino, pero además nos ha dicho que los uruguayos tenemos que hacer cambios de hábitos en materia de seguridad. Todos los uruguayos tienen que cambiar de hábito en torno a una política ideologizada -lo repito, con respeto y con convencimiento, y me lo acaba de demostrar-, con ideas perimidas en el mundo. La población tiene que acostumbrarse a la ideología que el señor Ministro impone al país en materia de seguridad.

También intentó explicar que hay niveles importantes de propensión a hacer la denuncia. Si hay algo claro en Maldonado -que es de donde puedo hablar- es que la gente ya no denuncia. Se habló de los delitos bagatela. Bagatela es una garrafa, por ejemplo. ¡Mire qué bagatela! ¡Más de cien garrafas en treinta días! Bueno, no. Olvidé que estaba el catedrático Grado 5, el señor Diputado Orrico, que dice que una garrafa no es bagatela.

(Interrupción del señor Representante Orrico.- Respuesta del orador)

¾ ¾ Tendríamos que tener una lista, para ver qué son bagatelas. Sé que los "Ricarditos" lo son, pero parece que las garrafas no. Más de cien garrafas en un mes: evidentemente, hay un mercado negro de garrafas, porque no da para que los delincuentes las roben para recargarlas y llevárselas a su ámbito.

Dice el señor Ministro que no va a caer en la facilidad de decir que hay una relación pobreza versus violencia. Hasta ahí coincidía, pero acto seguido lo relaciona y habla de que en Maldonado se multiplicaron los asentamientos y, por ende, deja entender que el Maldonado de antes no es el mismo que el de hoy. Mire, señor Ministro: en la crisis de 2002, que fue el quiebre más grande que tuvo el país y Maldonado, y en el cual aumentamos la población y la gente que quedaba sin trabajo, no aumentaron los índices de violencia como ahora. Por lo tanto, reafirmo la primera parte de su razonamiento: violencia y pobreza no son factores a relacionar.

Creo que la interpelación podría haber terminado perfectamente después de la primera intervención del señor Ministro, porque presumió de que sigue pensando exactamente lo mismo y va a hacer lo que ha dicho desde el primer momento y las once veces que vino a este Parlamento. No hay nada más que discutir; no hay nada más que discutir.

Quiero terminar felicitando nuevamente al señor Diputado Germán Cardoso, que ha hecho una excelente interpelación, bien planteada, documentada, desnudando de nuevo la realidad. ¿Y sabe qué? Mañana cada uno tendrá que dar sus explicaciones y justificar como pueda. Sinceramente, me pongo en el lugar de muchos legisladores que han tenido que defender a este Ministro en esta jornada. Hay otros que no vinieron, que se quedaron en su casa, no sé si porque no los dejaron venir. Creo que no, porque quien no vino hoy tiene las cosas bien puestas que hay que tener y se anima a decir lo que hay que decir donde hay que decirlo, y también porque tiene códigos se quedó en su casa y no está en esta Sala.

Muchas gracias, señor Presidente.

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- Puede continuar el señor Diputado Germán Cardoso.

SEÑOR CARDOSO (don Germán).- Señor Presidente: cuando se habla del aumento sustancial del número de efectivos policiales y se lo anuncia con bombos y platillos, me parece muy bien. No me opongo, y felicito al Gobierno de que se preocupe y aumente en ciento setenta los efectivos policiales. Pero quiero recordar al señor Ministro, que ha dicho que no recuerda cuál es la cantidad de efectivos de la Jefatura de Policía de Maldonado, que son exactamente mil setenta. En el año 2003 eran setecientos setenta, y en un año el ex Ministro Stirling nombró trescientos más. Lo digo porque el señor Ministro aseveró que los Gobiernos anteriores no habían hecho nada por fortalecer la plantilla de policías en Maldonado en los últimos años, frente al aumento poblacional, demográfico, tan importante. Esta es una falsedad más. ¡No es cierto! En el año 2003 la Jefatura de Policía de Maldonado aumentó sus efectivos policiales en más de trescientos. Eso debe quedar claro.

Para terminar, quiero recalcar al señor Ministro que le he propuesto abrir las puertas del penal de Las Rosas en las próximas horas para una delegación de parlamentarios de este Cuerpo, con la presencia del propio señor Ministro y de la prensa del país, para que se vea la situación espantosa y pavorosa que allí adentro se vive, de la cual el señor Ministro, le guste o no, es el único y mayor responsable directo. Si no me contesta, me dirigiré a la Comisión de la Asamblea General para solicitarlo.

Muchas gracias, señor Presidente.

18.-      Licencias.

Integración de la Cámara.

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- Dese cuenta del informe de la Comisión de Asuntos Internos relativo a la integración del Cuerpo.

(Se lee:)

"La Comisión de Asuntos Internos aconseja a la Cámara aprobar las siguientes solicitudes de licencia:

Del señor Representante Edgardo Rodríguez, por motivos personales, inciso tercero del artículo primero de la Ley Nº 17.827, por el día 24 de octubre de 2006, convocándose a la suplente correspondiente siguiente, señora Margarita Catalogne.

Del señor Representante Juan C. Souza, por motivos personales, inciso tercero del artículo primero de la Ley Nº 17.827, por el día 24 de octubre de 2006, convocándose al suplente siguiente, señor Pablo Naya".

¾ ¾ En discusión.

Si no se hace uso de la palabra, se va a votar.

(Se vota)

¾ ¾ Setenta y dos en setenta y cuatro: AFIRMATIVA.

Quedan convocados los correspondientes suplentes, y se les invita a pasar a Sala.

(ANTECEDENTES:)

"Montevideo, 24 de octubre de 2006.

Señor Presidente de la
Cámara de Representantes
Julio Cardozo.

Presente.
De mi mayor consideración:

De acuerdo a lo establecido en la Ley Nº 17.827, solicito al Cuerpo que tan dignamente preside se sirva concederme el uso de licencia el día 24 de octubre de 2006, por motivos personales.

Sin más, lo saluda atentamente,

EDGARDO RODRÍGUEZ
Representante por Tacuarembó".

 

"Comisión de Asuntos Internos

VISTO: La solicitud de licencia por motivos personales del señor Representante por el departamento de Tacuarembó, Edgardo Rodríguez Álvez.

CONSIDERANDO: Que solicita se le conceda licencia por el día 24 de octubre de 2006.

ATENTO: A lo dispuesto en el artículo 116 de la Constitución de la República, en la Ley Nº 10.618, de 24 de mayo de 1945, en la modificación dada en su artículo primero por la Ley Nº 17.827, de 14 de setiembre de 2004 y el inciso tercero del artículo primero de esta.

La Cámara de Representantes,

R E S U E L V E :

1) Concédese licencia por motivos personales por el día 24 de octubre de 2006, al señor Representante por el departamento de Tacuarembó, Edgardo Rodríguez Álvez.

2) Convóquese por Secretaría, por el día 24 de octubre de 2006, a la suplente correspondiente siguiente de la Hoja de Votación Nº 609 del Lema Partido Encuentro Progresista - Frente Amplio - Nueva Mayoría, señora Margarita Catalogne.

Sala de la Comisión, 23 de octubre de 2006.

VÍCTOR SEMPRONI, NORA GAUTHIER, RAÚL CASÁS".

 

"Montevideo, 24 de octubre de 2006.

Señor Presidente de la
Cámara de Representantes
Julio Cardozo.

Presente.
De mi consideración:

Solicito al Cuerpo que tan dignamente preside, se sirva concederme el uso de licencia por el día de la fecha.

Sin más, le saluda atentamente,

JUAN C. SOUZA
Representante por Canelones".

 

"Montevideo, 24 de octubre de 2006.

Señor Presidente de la
Cámara de Representantes
Julio Cardozo.

Presente.
De mi mayor consideración:

En virtud de la licencia solicitada por el Sr. Representante titular, comunico a usted mi renuncia por esta única vez, a ocupar la Banca en mi carácter de suplente.

Sin más, saluda atentamente.

Yamandú Orsi".

 

"Montevideo, 24 de octubre de 2006.

Señor Presidente de la
Cámara de Representantes
Julio Cardozo.

Presente.
De mi mayor consideración:

En virtud de la licencia solicitada por el Sr. Representante titular, comunico a usted mi renuncia por esta única vez, a ocupar la Banca en mi carácter de suplente.

Sin más, saluda atentamente.

Matías Carámbula".

 

"Montevideo, 22 de agosto de 2006.

Señor Presidente de la
Cámara de Representantes
Julio Cardozo.

Presente.
De mi mayor consideración:

En virtud de la licencia solicitada por el Sr. Representante titular, comunico a usted mi renuncia por esta única vez, a ocupar la Banca en mi carácter de suplente.

Sin más, saluda atentamente.

Antonio Vadell".

 

"Comisión de Asuntos Internos

VISTO: La solicitud de licencia por motivos personales del señor Representante por el departamento de Canelones, Juan C. Souza.

CONSIDERANDO: I) Que solicita se le conceda licencia por el día 24 de octubre de 2006.

II) Que, por esta vez, no aceptan la convocatoria de que han sido objeto los suplentes siguientes, señores Yamandú Orsi, Matías Carámbula y Antonio Vadell.

ATENTO: A lo dispuesto en el artículo 116 de la Constitución de la República, en la Ley Nº 10.618, de 24 de mayo de 1945, en la modificación dada en su artículo primero por la Ley Nº 17.827, de 14 de setiembre de 2004 y el inciso tercero del artículo primero de esta.

La Cámara de Representantes,

R E S U E L V E :

1) Concédese licencia por motivos personales por el día 24 de octubre de 2006, al señor Representante por el departamento de Canelones, Juan C. Souza.

2) Acéptase por esta única vez, las renuncias presentadas por los suplentes siguientes, señores Yamandú Orsi, Matías Carámbula y Antonio Vadell.

3) Convóquese por Secretaría para integrar la referida representación, por el día 24 de octubre de 2006, al suplente correspondiente siguiente de la Hoja de Votación Nº 609 del Lema Partido Encuentro Progresista - Frente Amplio - Nueva Mayoría, señor Pablo Naya.

Sala de la Comisión, 23 de octubre de 2006.

VÍCTOR SEMPRONI, NORA GAUTHIER, RAÚL CASÁS".

19.-     Situación de la Jefatura de Policía de Maldonado. (Llamado a Sala al señor Ministro del Interior).

——Continúa la consideración del tema en debate.

Tiene la palabra el señor Ministro del Interior.

SEÑOR MINISTRO DEL INTERIOR.- Señor Presidente: en primer lugar, rechazo lo de que la seguridad en Maldonado y en el resto del país es desastrosa. No es cierta esa afirmación. Vivimos en un país donde los problemas de seguridad han ido multiplicándose, pero estamos lejos de tener una situación de esas características.

Y cuando dije que para nosotros, para la gente de la región y para los turistas de élite del resto del mundo, Punta del Este es paradisíaca con relación a otros balnearios de primer nivel que hay en la región y en el mundo, no quisimos decir que Maldonado no tenga problemas de delito y de violencia. ¡Claro que los tiene!

Respecto a las donaciones llave en mano que hizo la señora D'Aremberg -acepto el correctivo republicano que me ha hecho el señor Diputado interpelante- y los montos, quiero decir con énfasis -lo dije al principio- que en este tipo de donación, donde la obra la hace el donante, no ejercimos ningún control en la dirección de la obra ni en sus costos. Por eso no aparece el montante de este tipo de donación. En otras donaciones en efectivo sí aparecen las cifras, las boletas, y se hicieron todos los controles que por ley y decreto corresponde hacer.

En materia de corrupción, contesté absolutamente todo, inclusive en el tema de las horas ciudad. Quizás duela que nosotros hayamos cambiado la equidad en materia de horas ciudad, más allá del caso de un funcionario de INTERPOL que, presuntamente, habría cobrado al margen de lo que el convenio con la Intendencia Municipal determinaba. Aquí se aclaró que el tema fue investigado y que nuestra Fiscalía llegó a la conclusión de que no había ninguna irregularidad.

En cuanto a la presunta "campaña mediática maratónica" realizada en Buenos Aires, los datos que nosotros tenemos son que a la señora Jefa de Policía la llamaron de tres medios y que un cuarto le hizo preguntas sobre datos generales respecto a la seguridad. Hemos confirmado que, efectivamente, expresiones de la señora Jefa de Policía salieron en tres medios; en cuanto al cuarto, no nos consta, pero no digo que no hayan publicado alguna nota con datos que ella pueda haber proporcionado. Pero de siete medios no hay nada.

Ella fue en una tarea de carácter funcional; no quise dar todos los detalles, pero se los voy a proporcionar a vuelo de pájaro. Se reunió con el doctor Roberto Cuccio y con otros especialistas argentinos en materia de narcotráfico y también con representantes de la empresa de tecnología Mac Technology S.A., productora de aparatos de detección en materia de seguridad pública. Asimismo, mantuvo una reunión de trabajo con la Unidad de Investigaciones antiterroristas de la Policía Federal Argentina; fue atendida por su titular e hicieron intercambios muy fructíferos en ese sentido.

El señor Diputado interpelante dice que no está conforme con mis explicaciones. Lo lamento.

En la interrupción del señor Diputado Casaretto se introdujo el tema del traslado del recluso Richard Roldán. Me enteré de esta cuestión. Los traslados en materia penitenciaria dejaron de ser traslados de cortesía política, producto de que un Diputado o un Senador hablaba con el Ministro y se hacían los cambios de lugar. Yo me he abstenido de intervenir en lo que respecta a los traslados. En Cárcel Central hicimos, inclusive, un reglamento para regular las estancias transitorias y, en algunos casos, la situación de los detenidos administrativos permanentes de este establecimiento. Hemos tratado de potenciar el papel del Director Nacional de Cárceles, inclusive en materia presupuestaria, y solo los Jefes de Policía y el Director Nacional de Cárceles son los que determinan los traslados. Lo que me comentaron al requerir información en la materia fue que Richard Roldán está por finalizar su condena y, obviamente, por la vía de la Dirección Nacional de Cárceles -como corresponde-, se instruyó la especial vigilancia en este caso. Si se produjo ese traslado, seguramente fue producto de una coordinación hecha por las autoridades penitenciarias -como corresponde- y no por intervención ajena a quienes dirigen el sistema penitenciario en nuestro país.

El hecho de que no se comparta que los uruguayos y las uruguayas tengamos que cambiar algunos hábitos de seguridad de antaño, realmente no lo entiendo. Yo soy hombre de pago chico, pero he vivido en grandes ciudades, y la diferencia entre lo que eran la seguridad y el delito cuando yo era niño, en Tupambaé, y el incremento de modalidades, formas y métodos de delincuencia que vi en mi exilio, primero en Buenos Aires y después en Barcelona y lo que encontré en el Uruguay cuando volví en 1984, el "in crescendo" exponencial -al que me referí para poner en evidencia la objetividad de este problema- hace que si no cambiamos nosotros de hábitos y sí cambian los delincuentes todos los días, mal haremos en materia de seguridad.

Claro que a nosotros, como Ministerio del Interior, nos corresponden la prevención, la disuasión y la represión del delito, pero también tenemos que combatir las causas del delito a través de políticas sociales y de empleo, no desde esta Cartera sino desde otros Ministerios y desde la propia sociedad civil, que incluye a los empresarios, a los sindicatos, a las cooperativas, etcétera. Así, también nosotros tenemos que hacer las instancias de educación del Uruguay que ayuden a la formación de nuestros niños, de nuestros adolescentes, de nuestros jóvenes, en nuevos hábitos de seguridad, porque el mundo y el Uruguay como parte de él, han cambiado en esta materia.

En cuanto a la fuerza real, manejé cifras por aproximación, pero tengo aquí datos proporcionados por el Departamento de Personal del Ministerio con respecto a Maldonado. Efectivamente, en 2006 la cantidad de efectivos es de 1.063. Hubo un salto de 2001 a 2002, en el que pasamos de 730 a 1.001 efectivos, pero no fue producto de la creación de nuevos cargos -como ocurrirá ahora en la Jefatura de Policía de Maldonado- sino de su retiro de otras unidades ejecutoras, de otras Jefaturas, para ser trasladados a las de Maldonado, Canelones y Montevideo.

(Interrupción del señor Representante Fernández)

——El compañero Diputado Fernández me acota que 47 efectivos eran de Rivera. ¡Y vaya si he recogido de los Jefes de Policía quejas y pedidos de retorno de esos cargos a sus Jefaturas de Policía, porque los necesitan para la seguridad en sus departamentos! Digo esto porque cuando hablamos de seguridad pública, de seguridad ciudadana, hablamos de la seguridad pública, de la seguridad ciudadana en los 19 departamentos de nuestro país.

Nada más, señor Presidente.

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- Continuando con la lista de oradores, tiene la palabra el señor Diputado Casas.

SEÑOR CASAS.- Señor Presidente: vamos a hacer un esfuerzo.

Evidentemente, tenemos que felicitar a los Diputados del departamento de Maldonado que han llevado adelante esta interpelación; no ha sido en vano. Ya sabemos cuál será el resultado de la interpelación -lo sabíamos antes de iniciarla-, pero pueden estar seguros de que mañana muchos uruguayos y muchas uruguayas no se manifestarán tranquilos con las interpretaciones y respuestas del señor Ministro.

Por otro lado, también tiene cosas positivas: hemos constatado que la vía láctea está marchando en forma continua y que la escasez de leche parece que no ha llegado a Montevideo y al Parlamento. Así que creo que es una cosa positiva, en momentos en que estamos en un conflicto lácteo. No hay que desvanecer en el esfuerzo.

En el departamento de San José ocurrió una situación quizás no del tenor de lo que está sucediendo hoy en Maldonado, pero sí importante. Allí la situación terminó desencadenándose en que el propio Ministro removió a la Jefa de Policía, trasladándola al departamento de Paysandú. Aquí se ha hablado mucho de conspiraciones, y en el pago chico también se habló de conspiración. La Mesa Política del Frente Amplio achacó a la oposición y a la prensa no oficialista, por supuesto, que habían desarrollado un trabajo sistemático contra la Jefa de Policía de San José. Creo que no es buena señal; creo que quienes nos conocen saben que actuamos de frente y de manera positiva. Entonces, ahora tenemos un Jefe nuevo, y como lo hicimos con la Jefa anterior, nos pusimos a la orden y estamos tratando de revertir una situación que había llegado a límites sin antecedentes en lo urbano y en lo rural.

Como aquí se dijo -el señor Ministro lo manifestó también-, nos preocupa sobremanera que la Comisión Honoraria creada en el ámbito del Ministerio del Interior hoy no tenga en la fuerza de Gobierno los votos necesarios para aprobar algo que es reclamado por toda la sociedad rural y por la propia Cartera. Me refiero al proyecto de seguridad rural, que compartimos totalmente y que incorpora modificaciones importantes al Código Rural y al Código Penal. Si bien aquí se ha hablado de la zona urbana, donde se han especializado en materia de seguridad, tenemos que decir con asombro -como decía el señor Ministro, ha evolucionado muy rápidamente en forma negativa todo lo que tiene que ver con la seguridad- que también a nivel rural hoy se están ofreciendo compañías para hacer seguridad rural, lo que creo es un hecho que no tiene antecedentes; pienso que en esto hemos involucionado.

El proyecto de seguridad rural, señor Ministro, va a contrarrestar el abigeato y el contrabando, pero también debemos tener presente que esa iniciativa va de la mano del país productivo, porque nos va a dar herramientas para mantener el estatus sanitario del que hoy nos enorgullecemos. Entonces, pedimos encarecidamente, señor Ministro, que actúe sobre su fuerza de Gobierno para que este proyecto, que ya tiene los votos del Partido Nacional, no se postergue un momento más.

Acá se ha hablado mucho de humanización. El señor Ministro conoce la Cárcel Central de San José. Su situación es deplorable y estamos construyendo otra cárcel a solo ocho o nueve kilómetros de la ciudad. Allí siguen los mismos seis obreros que estaban trabajando cuando el señor Ministro fue en el año 2005. Se ha dicho que se finalizará a fin de año, pero no se sabe a fin de qué año. Le pido encarecidamente su intervención ante el señor Ministro de Transporte y Obras Públicas para dar el puntillazo final a esa cárcel, que va a rehabilitar y a sacar de una situación infrahumana a los presos de la Cárcel Central del departamento de San José.

Mire, señor Ministro, que hemos actuado positivamente. Con la mesura del caso, en una visita que hicimos los dos Diputados del departamento con el Comisionado Parlamentario, hemos denunciado la falta de agua potable en el Penal de Libertad, situación que hace pocos días estuvo a punto de convertirse en un caso de falta de suministro. Le pedimos también en ese caso, señor Ministro, la acción rápida, el diligenciamiento rápido. Las autoridades de OSE nos han contestado que están dispuestas a dar una mano en este tema, pero pedimos que no se postergue más.

SEÑOR OTTONELLO.- ¿Me permite una interrupción?

SEÑOR CASAS.- Sí, señor Diputado.

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- Puede interrumpir el señor Diputado.

SEÑOR OTTONELLO.- Señor Presidente: en primer lugar, queremos felicitar a los Diputados de Maldonado que han llevado adelante la interpelación.

En segundo término, queremos señalar que las políticas de seguridad pública son temas que trascienden los departamentos y que responden a realidades similares, como pueden ser las de Maldonado y Canelones, de donde somos.

El propio señor Ministro dio, horas atrás, informes, cifras y datos acerca de distintas realidades que conviven en lo macro y que pueden ser perfectamente señalables con respecto a realidades como las de Maldonado y Canelones. En lo referente a Maldonado, queda claro que el señor Ministro respalda a la señora Jefa de Policía, a pesar de lo señalado en Sala por los señores Diputados. No se escucha a la gente de Maldonado ni del país. Ojalá que esta interpelación sirviera para eso.

Hay aumento de los índices delictivos; lo dijo el propio señor Ministro. La situación de Canelones no está ajena a la de Maldonado, y queremos hacer una breve referencia sobre el tema.

Las diferentes zonas urbanas y rurales del departamento están determinadas por la inseguridad. Se nos ha dicho por parte de los jerarcas que no hay personal ni vehículos disponibles, y nosotros queremos señalar esa dificultad que padecen tanto Maldonado como Canelones.

También pasa en Canelones lo mismo que se ha señalado con respecto a Maldonado: que los vecinos se deben cuidar, que no existe disponibilidad de recursos. De alguna manera, se está tratando de tercerizar y de que los vecinos cumplan tareas que debería desempeñar -lo decimos con respeto- el Ministerio del Interior.

Quiero señalar que las Comisarías tienen tres funcionarios policiales por turno y que, a veces, deben cometer a alguien para salir a cumplir una actividad ejecutiva.

(Interrupciones)

——Estoy hablando por Canelones y Maldonado.

(Interrupciones.- Campana de orden)

——Tiene que cumplir sus tareas y tiene que quedarse alguien adentro de la Comisaría, para no cerrarla. Esa es una realidad que padecen muchos ciudadanos de este país, de Maldonado y de Canelones.

Hay muchos actos delictivos que no son denunciados, porque, lamentablemente, se ha perdido la confianza, ya que muchas veces el propio funcionario policial dice que no puede hacer nada al respecto. Por eso es que, tal como expresaron aquí algunos señores legisladores, en menos de sesenta días se lograron más de ciento veinte mil firmas para contemplar seis proyectos de ley que de alguna manera ayuden a paliar el problema de la inseguridad. Es por eso que nosotros pretendemos que también el señor Ministro y este Parlamento tomen iniciativa sobre el tema a la mayor brevedad.

Queríamos hacer esos comentarios sin aportar mayores elementos que los ya señalados por los otros compañeros de la bancada y por el señor miembro interpelante.

Muchas gracias.

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- Puede continuar el señor Diputado Casas, a quien le restan cuatro minutos de su tiempo.

SEÑOR DOTI GENTA.- ¿Me permite una interrupción?

SEÑOR CASAS.- Sí, señor Diputado.

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- Puede interrumpir el señor Diputado.

SEÑOR DOTI GENTA.- Señor Presidente: en primera instancia quiero trasmitir mi felicitación al señor miembro interpelante, señor Diputado Germán Cardoso, a los señores Diputados por Maldonado Rodríguez Servetto y Casaretto, que han sido muy claros y contundentes. Sus denuncias -lo digo con todo respeto por el señor Ministro- no han podido ser levantadas en absoluto. Además, se da un caso distinto a los tres relevos que desde el 1º de marzo de 2005 ha realizado el señor Ministro del Interior, uno en Rocha, el otro en San José y el otro en Paysandú. No digamos que pasaron inadvertidos, pero en lo previo prácticamente la prensa no enteró a la población de que el hecho iba a ocurrir. Hablo en particular de Paysandú. Sin embargo, hace más de un año que la prensa nacional, escrita y televisiva, está informando todos los días de problemas con la señora Jefa de Policía de Maldonado. Entonces, al finalizar los minutos de la interrupción que me concedió el señor Diputado Casas, me queda una gran duda. Acá hay algo que no me cierra. Durante más de un año, no solo los Diputados de la oposición sino también un Diputado oficialista y sobre todo la gente piden por mayor seguridad, que se reemplace a la señora Jefa de Policía de Maldonado y que, en definitiva, el señor Ministro del Interior -que sé por los comentarios de los compañeros, porque yo lo vengo a conocer recién ahora, es una persona honesta, de bien, con una trayectoria política- tenga la sensibilidad necesaria para hacer rápidamente lo mismo que hizo en esos otros tres departamentos. Si tras un año el tema está instalado en la opinión pública es porque, evidentemente, el elemento fundamental, que es la señora Jefa de Policía, no funciona.

Acá quedó demostrado porque fueron ilevantables las acusaciones que se hicieron a través del señor miembro interpelante.

Muchas gracias.

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- Puede continuar el señor Diputado Casas.

SEÑOR CHARAMELO.- ¿Me permite una interrupción?

SEÑOR CASAS.- Sí, señor Diputado.

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- Puede interrumpir el señor Diputado, quien dispone de treinta segundos.

(Hilaridad)

SEÑOR CHARAMELO.- Señor Presidente: voy a pedir que me anote o que me conceda una interrupción el señor Diputado interpelante.

SEÑOR CARDOSO (don Germán).- ¿Me permite, señor Presidente?

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- Tiene la palabra el señor Diputado Germán Cardoso.

SEÑOR CARDOSO (don Germán).- Con mucho gusto, señor Presidente, le concedo una interrupción al señor Diputado Charamelo.

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- Puede interrumpir el señor Diputado Charamelo.

SEÑOR CHARAMELO.- Señor Presidente: no he hablado en lo que va de esta interpelación; creo que lo han hecho muy bien quienes han intervenido antes que yo.

Como alguien por ahí dijo que no hubo ni una sola propuesta constructiva en esta interpelación, quiero hacer al señor Ministro una propuesta constructiva que, dicho sea de paso, se la hemos hecho ya hace más de un año -el señor Ministro podrá confirmar lo que digo- y él estuvo de acuerdo. Esta idea que estamos proponiendo es un viejo anhelo de los sindicatos policiales, de la familia policial, en una palabra, del Ministerio del Interior y de la sociedad toda. La idea que voy a detallar apunta a dar seguridad a la gente, que es, en definitiva sobre lo que aquí estamos debatiendo o tratando de ponernos de acuerdo: estamos tratando de ver cómo hacemos para que la inseguridad descienda a niveles que por lo menos podamos decir que son los normales.

Hace ya más de un año presentamos al señor Ministro un proyecto por el cual poníamos a disposición del Ministerio del Interior parte de las viviendas del Banco Hipotecario del Uruguay que están en desuso o deshabitadas, para que los efectivos policiales de menor rango pudieran acceder a ellas a partir de un descuento del sueldo por parte de tutela policial; de esta manera tendrían la posibilidad de salir de los barrios marginales donde viven, en muchos casos, rodeados de delincuentes, de gente que maneja otros códigos, por lo que tienen que pensar dos veces antes de actuar, porque muchas veces sus familias son víctimas de represalias.

En su momento, el señor Ministro dijo que estaba de acuerdo y que iba a armar una comisión para estudiar el tema, que mantendría conversaciones con los integrantes del Banco Hipotecario del Uruguay, pero ya ha transcurrido un año y no hemos obtenido respuesta. Como acá se ha hablado de propuestas constructivas, creo que vale la pena que el señor Ministro ponga en práctica ese proyecto, que en realidad ya se lo presentamos dos veces -porque también se lo hemos presentado al señor Subsecretario Faroppa-, de modo de sacar a los policías de los barrios marginales y darles una mejor calidad de vida para que puedan actuar y desempeñar la función tal como la sociedad quiere.

Esa es una propuesta constructiva que, en definitiva, no tiene costos para el Ministerio del Interior y puede lograr que la Policía cumpla más eficientemente su función.

Además, quiero referirme a algo que ha dicho el señor Ministro en cuanto a los traslados. Dijo que en los traslados él no intervenía. Sin embargo, hace un tiempo hubo un incidente con el recluso Walter Gómez, quien como todos saben se escapó de la cárcel de Flores. Este recluso estaba en Canelones, había sido trasladado a La Tablada y de ahí a Flores. El propio Director de Cárceles dijo que estaba en desacuerdo con tales traslados. El Jefe de Policía de Flores también estaba en desacuerdo y, sin embargo, como por arte de magia, este recluso fue enviado a Flores. Días después se escapó y todavía lo estamos buscando. Por lo tanto, alguien tuvo que haber intervenido.

Simplemente, hago esta aclaración para que se vea que acá todos, de una u otra forma, intercedemos en el tema.

Muchas gracias.

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- Puede continuar el miembro interpelante, señor Diputado Germán Cardoso.

SEÑOR CARDOSO (don Germán).- Le voy a dar una interrupción al señor Diputado García Pintos.

SEÑOR GARCÍA PINTOS.- Señor Presidente: ojalá que todo sea para bien, porque tenemos que apuntar a lo positivo. Pero, bueno, tenemos conceptos distintos.

El señor Ministro habló al final de la interpelación, resurgiendo como el Ave Fénix. Y dijo algo que no es nuevo, que se lo he reconocido en alguna oportunidad como coherencia. Una vez le dije que pensaba como en la década del sesenta. El me paró para decirme que como en la década del sesenta no, como en la década del cincuenta.

Ahora estoy preocupado. Pienso que la interpelación fue removedora y que termina con respeto, pero me quedé preocupado porque el señor Ministro nos deja la sensación de que nada va a cambiar. Además, lo dijo: "Con este Ministro o con otro; conmigo o 'sinmigo'". Y eso, repito, me deja preocupado. Es como lo que sucede con la tenacidad de Corea del Norte, que hemos visto en las últimas semanas en la prensa: sabe que no puede hacer lo que está haciendo, que tiene a la comunidad internacional arriba, pero lo va a hacer igual. No se sabe lo que va a pasar con Corea del Norte, pero igualmente va a tratar de seguir adelante. Acá pasa lo mismo: el señor Ministro mantiene exactamente su manera de pensar. Y yo digo: otra vez con el tema del discurso. Estas palabras y esa terquedad que tiene el señor Ministro con respecto a este tema, su coherencia, hace que nuevamente siga siendo malinterpretado y que sea -como hemos dicho en más de una oportunidad- viento en las velas de la delincuencia.

Volvimos nuevamente al tema de los problemas sociales que existen y que arrinconan a la gente y a los barrios, donde se amontona gente pobre y marginada, que son una cantera de delincuentes. El problema seguirá existiendo mientras no entendamos todos -absolutamente todos- que sin inversiones el país no sale adelante. Hablo de las inversiones que tienen que venir, pero también de las que ya están. Hay que escuchar a mucha gente que está agobiada por la delincuencia en Montevideo, y supongo que en Maldonado debe ser algo parecido. Es gente a la que le roban los cables del teléfono en la zona, y ANTEL los repone una, dos o tres veces, pero ya la tercera vez demora cuatro meses. La gente ya tiene ganas de tirar la toalla y habla de irse al diablo. Esa es la realidad.

(Interrupción del señor Representante Semproni)

——Pero no es fácil, porque podemos reírnos y terminar bien, pero la gente está que no da más.

El señor Ministro nuevamente utilizó la palabra "paradisíaco". Los uruguayos no estamos acostumbrados a seguir perdiendo cada vez más calidad de vida. No importa lo que pase en Río de Janeiro o en Mar del Plata. ¡Los que no estamos acostumbrados a seguir perdiendo calidad de vida somos los uruguayos! Se hablaba de que la situación es desastrosa y el señor Ministro decía que no. Yo digo que sí, que del punto de vista de la seguridad pública estamos en una situación desastrosa, como nunca antes había vivido la sociedad uruguaya. Es la realidad, señor Ministro. Usted deja, en pleno verano, una gripe en un muro y se la llevan. Imagínese lo que puede suceder con una bicicleta o con lo que sea. ¡La realidad es de desastre! ¿Hasta cuándo la gente va a seguir soportando esta situación? ¿Hasta que la máquina se devore al inventor?

Yo discrepo con algo que decía el señor miembro interpelante sobre la inmolación del señor Ministro. Si no hay un cambio, los inmolados vamos a ser todos nosotros, los que estamos en este recinto y el resto de la sociedad oriental. Todos vamos a ser inmolados, porque todo tiene un límite y la delincuencia evalúa todo esto. ¡Es una señal de debilidad que saben aprovechar bien!

(Interrupción del señor Representante Semproni.- Respuesta del orador)

——Gracias, señor Diputado Cardoso. Gracias, señor Presidente.

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- Tiene la palabra el señor Diputado Pereyra.

SEÑOR PEREYRA.- Llegamos a esta interpelación, señor Presidente, con un gran título, que indicaba el tema que nos esperaba: en esta interpelación el eje central iba a ser demostrar la grave situación en que se encuentra el departamento de Maldonado.

Aparte de ese gran título, también se fue tejiendo durante los últimos días algo que hoy podría ser anuncio de algún medio de comunicación: que la bancada de Gobierno llegaba aquí con algunas dudas en cuanto a lo que iba a argumentar y a votar.

Creo que aquí hay dos cosas sobre el gran título y sobre las dudas de nuestra bancada, que quedaron bien claras. Una de ellas es que el gran título quedó en eso. Podemos catalogar esta interpelación como la interpelación de los adjetivos y nada más; adjetivos no demostrados.

A su vez, si bien puedo dejar el beneficio de la duda a algunos, lo cierto es que la moción ya fue leída por la Mesa y aunque soy nuevo en la Cámara, creo que no es muy común que lleve el apoyo de los cincuenta y dos legisladores del Gobierno. Si esas fueron las dudas con respecto a lo que el señor Ministro argumentó en Sala, aclaro que estábamos dispuestos a hablar todos; creo que no fue necesario. Y lo que lo pone como no necesario es esa moción de apoyo a los dichos y aclaraciones del señor Ministro. Acá es donde también se ve -como se dijo por parte de muchos señores Diputados- la actitud ética y moral.

El señor Ministro dijo en su alocución que tenía el apoyo de algunos Intendentes de la oposición. El no lo utilizó como chicana política, como argumento para su defensa. Podríamos haber utilizado lo que se dijo no hace muchos días en uno de esos almuerzos muy conocidos -a los que algunos de aquí a veces vamos- por parte de uno de los tres Intendentes del sur que precisamente no pertenece a esta fuerza política. Él dijo que su Intendencia manejaba un argumento, para captar inversores, que era el del valor agregado que significaba la seguridad en su departamento. ¿Es necesario nombrarlo? Creo que no. Todos sabemos qué departamento de la zona metropolitana no es gobernado por un Intendente de nuestra fuerza política.

Por eso, señor Presidente, vuelvo al principio, al gran título para esta interpelación en la que se iba a demostrar la gravedad de la situación de Maldonado pero no se demostró, y las dudas están totalmente aclaradas en la moción: cincuenta y dos Diputados del Gobierno apoyan las declaraciones del señor Ministro.

Gracias, señor Presidente.

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- Tiene la palabra el señor Diputado Semproni.

SEÑOR SEMPRONI.- Señor Presidente: creo que a esta altura la interpelación está cerrada. Simplemente quiero decir unas palabras para felicitar al señor Ministro y a su equipo por la forma en que aceptaron y escucharon, y por la solvencia de las respuestas dadas a cada una de las interrogantes planteadas.

Está muy bien lo manifestado por el señor Diputado Pereyra sobre el respaldo de esta bancada al señor Ministro. Felicito al señor Ministro y a su equipo, no solo por la forma en que respondieron sino por la manera en que mantuvieron la ecuanimidad frente a algunas intervenciones que se fueron de tono y hasta resultaron agraviantes.

Antes de terminar, correspondía señalar mis felicitaciones, que seguramente interpretan el sentir de toda la bancada, al señor Ministro y a su equipo.

SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- Ha finalizado la lista de oradores.

Han llegado a la Mesa dos mociones. Se pondrán a consideración de acuerdo con el orden de llegada.

Dese cuenta de una moción de orden presentada por las señoras Diputadas Cocco Soto, Charlone, Gauthier, Payssé, Tourné, Travieso, Ana Cardozo, Costa y Catalogne, y por los señores Diputados Arregui, Asti, Bentancor, Bernini, Blasina, Brenta, Cánepa, Clavijo, Domínguez, Fernández, Gallo Imperiale, Gamou, Hernández, Ibarra, Longo Fonsalías, Martínez Huelmo, Maseda, Menéndez, Mujica, Orrico, Ortuño, Patrone, Pereyra, Pérez, Pérez González, Pintado, Pozzi, Roballo, Rosadilla, Salsamendi, Semproni, Souza, Tajam, Toledo Antúnez, Vega Llanes, Viera, Yanes, Groba, Arambillete, Medeiros, Gallo Cantera, Bonilla y Piñeyrúa.

(Se lee:)

"Mocionamos para que la Cámara de Representantes, reunida en la fecha, declare su pleno respaldo al señor Ministro del Interior, doctor José Díaz, y considere enteramente satisfactorias las explicaciones brindadas en Sala".

——Dese cuenta de la otra moción de orden, presentada por los señores Diputados Germán Cardoso, Bianchi, Machado, Falero, Barreiro, García Pintos, Texeiras, Amorín Batlle, Washington Abdala y Musetti.

(Se lee:)

"Mocionamos para que escuchadas las explicaciones del señor Ministro del Interior, la Cámara de Representantes declare que las mismas son absolutamente insatisfactorias y solicite la urgente remoción de la señora Jefa de Policía de Maldonado.- Solicita del señor Ministro un gesto de grandeza pensando en los altos intereses de la República y por ello dé un paso al costado, presentando su renuncia".

——En discusión la moción que se leyó en primer lugar.

Si no se hace uso de la palabra, se va a votar.

(Se vota)

——Cincuenta y uno en noventa y cuatro: AFIRMATIVA.

No habiendo más asuntos a considerar, se levanta la sesión.

(Es la hora 1 y 44)

 

 

Dr. JULIO CARDOZO FERREIRA

PRESIDENTE

 

Dr. José Pedro Montero

Secretario Relator
Dr. Marti Dalgalarrondo Añón

Secretario Redactor
 

Mario Tolosa

Director del Cuerpo de Taquígrafos

 

 

Linea del pie de página
Montevideo, Uruguay. Poder Legislativo.