Poder Legislativo / República Oriental del Uruguay

 

Comisión de Hacienda
Carpeta Nº 3339 de 2003
Repartido Nº 1418
Setiembre de 2003

 

AFORO DE LOS VEHÍCULOS AUTOMOTORES

 

Se solicita al Congreso de Intendentes la pronta consideración
de su readecuación a los efectos del cálculo
de la patente de rodados


 

MINUTA DE COMUNICACIÓN

La Cámara de Representantes exhorta al Congreso de Intendentes a que se considere a la brevedad posible, en atención directa del beneficio de los contribuyentes de patentes de rodado, así como de los intereses financieros y de gestión de los gobiernos municipales, la necesidad de adecuar los valores de los aforos que rigen para el cálculo de los montos de patente de rodado en concordancia a los valores de compraventa de los vehículos, que hoy establece la realidad del mercado y la situación general del país.

Montevideo, 4 de setiembre de 2003.

GUZMÁN ACOSTA Y LARA
Representante por Durazno

 

EXPOSICIÓN DE MOTIVOS

La situación económica y financiera que venimos viviendo los uruguayos, y con mayor énfasis desde la denominada crisis bancaria y la devaluación del peso uruguayo, ha perjudicado y afectado notoriamente a todas y cada una de las ramas de actividad que componen la economía nacional. Esto, ligado a una seria baja del poder adquisitivo en los hogares por la fuerte caída del salario real, entre otros factores, implicó una muy seria retracción en el consumo interno.

El mercado automotor, y la actividad industrial y comercial que involucra, padece las generales de la ley. Hoy los vehículos no valen ni nuevos ni usados lo que valían antes de la devaluación y del quiebre financiero; es un claro e inobjetable dato de la realidad.

Numerosos modelos y marcas han visto una pérdida real de su valor de mercado en niveles que superan el 50%, y hasta el 60% en muchos casos, y no necesariamente nos referimos a vehículos de lujo o importados extra zona, sino a los denominados "coches de frontera" o "marcas de frontera", producidos en Brasil o Argentina, que son la enorme mayoría del parque automotor nacional.

Los gobiernos municipales, sobre todo los que concentran la mayor densidad de habitantes, como ser Montevideo, Canelones, Maldonado, San José, así como todos los demás a distinta escala, han debido establecer por razones obvias distintos planes de refinanciación de deudas por concepto de patente de rodado. Sobre todo el caso de Montevideo, donde se concentra la mayor parte de los automotores empadronados, ha recibido por imposibilidad de pago de sus propietarios la devolución de unas 4.000 placas en el año 2002, y en lo que va del presente unas 9.000 más. ¿Qué se hace con esos vehículos? Se guardan en un garaje sin ningún uso al no poder circular, se venden en lo que se pueda o se abandonan en muchos otros casos. Es evidente que ninguna de estas situaciones son convenientes para los intereses de los gobiernos municipales, los cuales están obligados a tratar de mantener el mayor número de contribuyentes activos y aportando en forma regular.

Esto significa unos trece mil contribuyentes menos que tributan a las arcas municipales por este rubro, en el caso de Montevideo, por ejemplo. ¿Por qué? Simplemente porque el dinero no les alcanza para pagar los altos y extemporáneos costos fijos que implica la propiedad de un vehículo, caso de la patente y el seguro. Es claro y notorio que un vehículo que, por ejemplo, antes de la devaluación valía 10.000 dólares, por citar un monto concreto, hoy se vende a un promedio de 4.300 o 5.000 dólares en el mejor de los casos, pero ese vehículo sigue aforado como si valiera sus 10.000 dólares originales, y la patente que su propietario paga está calculada en base a ese aforo y no al valor real y actual del mercado o a un aforo adecuado al mismo.

Es a las claras una situación de injusticia, con un fuerte y directo perjuicio hacia el contribuyente y que indirectamente afecta la recaudación municipal. Entendemos que los gobiernos municipales no han escapado a las condiciones generales de crisis y reducción de gastos que vive el Estado en su conjunto. Sabemos muy bien de las enormes dificultades que se tienen para poder recaudar y, por ende, para funcionar en los parámetros normales que toda Intendencia debe hacerlo.

Pero creemos que se hace muy necesario y razonable en los tiempos que corren dar una buena señal a la población en este sentido y lograr un acuerdo entre todos los Municipios del país para realizar un reaforo vehicular y adaptar sus valores con los del mercado.

En el presente año se incrementaron en un 18,56% los montos de las franjas vigentes el año pasado, sin ninguna consideración ni análisis sobre los valores de los vehículos, ni la depreciación que sufren a través de los años de antigüedad. Asimismo, y no menos grave es el hecho de haber mantenido a todos los vehículos en las mismas franjas resueltas para el año 2002.

No creemos que a las Intendencias Municipales les convenga que se sigan devolviendo matrículas, ni contribuyentes que ya no aportan, incluso ciudadanos que vayan a refinanciar deudas y luego no puedan cumplir tampoco con el compromiso de esa refinanciación. Creemos que a los Municipios les conviene que sus aportantes paguen en tiempo y forma, y poder recaudar para volcar esos recursos en beneficio del desarrollo y el bienestar de sus respectivos departamentos. Para que el ciudadano pueda pagar, es justo adecuar los valores a la realidad imperante; de lo contrario, seguiremos con las devoluciones de matrículas, con el atraso y no pago o con algunos que se animan a firmar un convenio de refinanciación, y eso sin dudas seguirá afectando sustancialmente la capacidad recaudadora de las Intendencias, sobre todo en aquellas donde el rubro patente de rodado tiene una incidencia superlativa en el contexto general de sus recursos.

Sucede que nos puede costar percibir todo lo que involucra el simple uso de un auto, una camioneta o cualquier otro tipo de automotor. Implica consumo de combustible, cambio de neumáticos, taller o servicios mecánicos, lavados, mantenimientos; implica trabajo, recreación, bienestar, y hasta la comodidad de miles y miles de familias. En fin, un conjunto de situaciones rectamente creadas a partir del uso de un vehículo que por la costumbre, por la cotidianeidad nos cuesta apreciarlo en su verdadera dimensión.

En un tiempo en que todos los actores sociales hemos venido dando claras señales de adaptación a la nueva realidad que las condiciones del país marca, sería sin dudarlo un hecho sumamente positivo alcanzar un acuerdo en el ámbito del Congreso de Intendentes para poder equiparar los valores de aforo que sirven de base de cálculo para los importes de patente a un nivel más actual con los precios de compraventa de los distintos vehículos.

La Intercameral Automotriz -que nuclea a la Asociación de Empresas Automotrices del MERCOSUR, a la Cámara Automotriz, a la Asociación de Concesionarios de Marcas Automotores, a la Cámara de Industriales Automotrices del Uruguay y a la Cámara de Importadores de Vehículos Automotores-, sin dudas constituye un sector importante de nuestra economía, afectado muy directamente por este tema y que una resolución del mismo, dinamizaría de forma directa y sustancial la actividad industrial y comercial que dicho sector maneja, que no es otra cosa que trabajo para los uruguayos.

Por tanto, depositamos nuestra confianza en que la aplicación de una medida de estas características, lejos de causar un menoscabo redundará en un beneficio general, y en tiempos como los actuales, es necesario seguir dando claras señales de sustento a la reactivación y observar aquellas situaciones que contribuyen ciertamente al beneficio del conjunto de la ciudadanía.

Montevideo, 4 de setiembre de 2003.

GUZMÁN ACOSTA Y LARA
Representante por Durazno

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Montevideo, Uruguay. Poder Legislativo.